viernes, 18 de agosto de 2017

Esta tarde vi llover (las canciones de mi vida)


Esta tarde vi llover, la tormenta estaba en mis ojos,
las centellas en mi corazón.
Nubes negras que amenazaban a mi imaginación.
Escalofríos en toda mi piel, granizadas en mi alma.
Moría de frío y a ti eso no te importó.
Te alejaste, te llevas mi paraguas, mi impermeable, 
me dejas a la intemperie.

Esta tarde vi llover, no vi gente correr.
A la única que vi alejarse, esa eras tú,
contigo se iba mi amor, mi vida, 
mis recuerdos, mis promesas de amor.
Escuché a los vientos que se acercaban y los ignoré,
vi a las blancas nubes cambiarse por grises 
y después mucho más oscuras.
Los cielos se abrían con cada rayo, 
el sonido era ensordecedor, estremecedor.
Mis cinco sentidos se paralizaron, 
era un cachorro asustado y aturdido
sin que nadie se apiade de mí, y menos tú.

Esta tarde vi llover y no estabas tú.
Me dejaste olvidado bajo aquel aguacero,
eran aguas saladas que se confundian 
entre otras inodoras, cristalinas e incoloras.
Eran mis lágrimas en medio del aguacero de tu adiós.
Yo seguía allí, sin saber que hacer ni que pensar, solo esperar
a que apareciera la mujer que tanto amé, 
pero tú no llegabas.

Esta tarde vi llover y no se si me extrañas
como yo ya empecé a extrañarte sin dejar de amarte.
Mi corazón se congeló al no tener (sentir) más tu calor.
La tormenta fue la que me abrazó y a mi llanto disimuló,
eso no me importó, pues para mí todo terminó. 
Yo seguía allí y no estabas tú.

Esta tarde vi llover, el invierno se me adelantó.
Al verano esperé para enamorarme en primavera,
pero no dejaba de llover y de ti, ya nada supe más.
La tormenta, los rayos y centellas me aniquilaban, 
conmigo terminaban y yo sin saber que hacer.
En medio de aquella tormenta 
que dio inicio con un extraño viento,
que dio pasó de nubes blancas a otras grises y muy negras,
luego se dejó caer la lluvia sobre mí

Esta tarde veo llover, y afuera de mí se acabado ya.
Pero en mí sigue la tormenta y no deja (para) de llover,
el frío me consumió, a mis huesos los desquebrajó
y al caer la noche, después de esa tarde tan copiosa y lluviosa
ya sin ti, sin mí, el camino en solitario recorrí.
Pero la lluvia seguía en (adentro) mí, el invierno de mí ya no se irá,
la primavera jamás me llegará, las estaciones se quedaron
en esta tormenta, mi vida es larga tarde de lluvia
y no parece que se quiera detener 
y dar paso al arcoiris que un día para mí, fuiste tú.

Esta tarde vi llover, no vi a nadie correr, solo te vi alejarte. 
Me abandonaste en medio de esta tormenta,
me quedé como sombra, sin para rayos, recibí en mi pecho
cada centella y cada rayo, que a mi alma destrozó
y a ti eso nada te importó.

Solo sé que esta tarde vi llover y no estabas tú...





Inspirado en la canción: "Esta tarde vi llover" de: Armando Manzanero.
Historia de: A. Manzanero y S. Raga.






solo pon un poco de más amor


Solo inténtalo es fácil cuando realmente amas.
Solo trata, será sencillo si realmente me amas.
Solo prueba, seguro te gustará si realmente amas.
Solo acércate y cierra los ojos. 
Solo siente mi piel estremecerse al roce tuyo.
Solo pon un poco de más amor.

De eso depende, eso concierne cuando hay amor.
Solo pon un poco de más amor.

Sientes el calor de mis besos sobre tu piel.
Sientes las mismas sensaciones que yo de ti.
Sientes lo mismo que yo en el corazón.
Sientes como me desvanezco entre tus brazos.
Sientes que ahora soy solo tuya.
Solo pon un poco de más amor.

De eso depende, eso concierne, 
si me amas quédate, sino mejor aléjate 
y deja que pase el siguiente.

Pon un poco de más amor en mi amor.
Pon un poco de más amor en mi corazón.
Pon un poco de más amor en cada beso.
Pon un poco de más amor en cada caricia.
Pon un poco de más amor en cada mirada.
Pon un poco de más amor al hacer el amor.
Pon un poco de más amor...
De eso depende, eso concierne para tener un final feliz.

No trates de engañar a mi corazón.
No intentes creer que soy tuya y que perdí la razón.
No pienses que estaré a tu lado toda una vida.
No pienses que porque he dicho te amo, eres mi amo.
No pienses que por ser mujer puedes de mí abusar.
No pienses que por estar enamorada ya me puedes controlar.
Lo único que de ti espero es solo un poco de más amor.

De eso depende, eso concierne para que sigamos juntos.
Para que te entregue todo lo que esperas de mí.
Lo único que exijo es que pongas un poco de más amor.



Sexy eyes







Cara linda, labios gruesos, cejas gruesas, 
mejías rosadas, cabello largo y lacio, 
todo en ella es bello, 
pero lo mejor que veo en su linda carita, 
son un par de ojos sexis.

Cuerpo majestuoso, piernas largas y bien formadas, 
caderas pronunciadas pero sin llegar a lo vulgar, 
cintura de avispa, senos redondos como dos gotas de agua, 
pies chicos y tiernos. Toda ella es una hermosura.
Pero los que me atraen más son sus ojos sexis.

Escucharla hablar es como oír una sinfonía 
trinada por centenar de canarios, 
verla caminar es como observar un barco en alta mar, 
al sentarse, acomodarse y luego cruzar las piernas 
es un como tener un largo orgasmo, 
ella es una mujer como pocas sobre el planeta, 
pero si hay algo que atrapa mi atención sin comparación, 
son un par de ojos sexis.

Ganarme su atención, hasta el grado de permitirme 
tomar su mano es una increíble sensación, 
caminar a su lado y ser la envidia de todos los que nos ven, 
eso es como ser alguien importante, 
poder sentir el aroma de su perfume, eso me consume, 
pero si al llegar a la esquina esta increíble chica me ve, 
esto me vuelve loco, pues tiene un par de ojos sexis.

Después de caminar por lugares increíbles, 
de ser la envidia de miles 
que como yo estamos admirados de su enorme belleza femenina, 
detenernos por un buen rato bajo la sombra de un frondoso árbol 
y poder besar sus labios, es como ascender y flotar, 
pero aunque ese beso es lo más delicioso que nunca antes nadie me dio, 
impaciente espero a que este termine 
para que ella abra sus increíbles ojos sexis.

Ella ve directo a los míos y al hacerlo, 
siento que estoy perdido, 
que estoy profundamente enamorado 
de esta linda, encantadora, cautivadora y sensual chica 
que a mi lado está suspirando y observándome a los ojos, 
y en lo único que puedo pensar, 
es en sus ojos sexis marrones.

Nada en ella me importa; 
su belleza, su porte, su elegancia, 
su manera de vestir, su manera de hablar,
su rica boca al besar y esa figura que todas envidian; 
ella me conquistó solo con sus ojos sexis. 

Ellos para mí son lo mejor en esta mujer, 
esa manera tan especial y espectacular de mirar, 
me tienen atrapado, son sus pupilas de color marrón, 
en ellos logro ver lo especial de su alma, 
algo que nadie desea ver en ella, 
a través de ellos veo al ser más bello en su interior, 
esto solo lo puedo ver 
a través de ese par de ojos sexis y marrones.

Lo mejor que la naturaleza le dio a esta inigualable chica 
son ese par de ojos sexis de profundo color marrón. 


Ella es mi chica de los Sexy Eyes.











Para ti Mischel




jueves, 17 de agosto de 2017

Entre Aguas te veas


Aguas quietas y tranquilas, aguas inquietas y arrogantes.
Aguas turbias y mezquinas, aguas transparentes y sedientas.
Aguas que nunca paran hasta llegar a su destino.
Aguas que se estancan y mueren podridas.
Aguas que sacian la sed, aguas que ahogan y matan.
Aguas que caen del cielo, aguas que brotan del suelo.
Aguas que nacen en mis ojos, aguas que brotan por cada poro.
Aguas que se cristalizan y se adueñan de los colores.
Aguas ensangrentadas que alejan el dolor pero que nunca olvidan. 
Aguas que se agotan y otras que se desperdician con avaricia y por la desidia.
Aguas que no bebas, déjalas correr, sino te quieres corromper. 
Aguas que dejan mal sabor de boca, endulzaras con azúcar.
Aguas que han nacido cristalinas y se han convertido en aguas turbias.
Aguas contaminadas por el odio de esas no habrás de beber.
Aguas fuentes de vida y hogares de muchos seres vivos.
Aguas profundas, cementerios de los olvidados y desterrados.
Aguas que sacian la sed de amor, aguas que tienen el mejor sabor.
Aguas que conducen hacía nuevos mundos, en busca de oro y de esclavos.
Aguas que arrastran desilusiones, pero que también un día han traído ilusiones.
Aguas que arrastran flores en su caudal, alegran a quien las observa sin oírlas pidiendo auxilio.
Aguas cuya vida es un circulo vicioso, no son precisamente las que están alcoholizadas.
Aguas que matan sin piedad, venganza de la naturaleza por haberla traicionado y contaminado.




Dedicado a ti


Dedicado a ti, dedicado a ti mi enamorada.
Dedicado a quien me dio esa primera mirada.
Dedicado a esa chica linda y alocada.
Dedicado a quien me dejó todo sonrojado.
Dedicado a quien por primera vez humedeció mis labios. 
Dedicado a quien involuntariamente y sin querer cerró mis ojos. 
Dedicado a quien desde la cabeza hasta los pies me enloqueció.
Dedicado a ti, que siempre eres atrevida y decidida.
Dedicado a ti, la que me ilusionó y luego me fregó. 
Dedicado a ti, la que me envició en estas cosas del amor.
Dedicado a mi primer amor, a la que todo lo que sé un día con dedicación me enseñó.
Dedicado a esa chica, a la segunda y así, hasta la última.
Dedicado a ti, a mi primera chica, a la que ya ni su nombre recuerdo.

Pero que no olvido su primera caricia, esa que me transportó al siguiente nivel,
esa que se atrevió y despertó en mí al depredador y conquistador,
esa que me persiguió hasta conseguir lo que se propuso.

Yo tenía miedo para no hacer el ridículo, 
que pensara que no sabía nada y es que así era,
pero ella estaba igual a mí. 
Deseaba experimentar lo que le habían contado.
Me vio y dijo; este es, así me eligió. Figúrate que chia es, 
loca y atrevida; algo atolondrada.
Bendita muchachita que al verme se enamoró y me provocó.

Hoy quiero dedicarte a ti estas palabras y a la vez, 
para todos los que alguna vez se han enamorado.
Para aquellos que alguien como tú, 
los enloqueció de la cabeza hasta los pies.

Dedicado y agradecido por iniciarme en ese camino 
que aún no quiero dejar de caminar,
aunque ahora me encuentro con alguien a mi lado, 
ella también me tiene enamorado.

Dedicado a ti, a esa chica que me llevó 
hasta un lugar apartado, oscuro y solitario.
Dedicado a ti, quien me tomó la mano 
y me preguntó; ¿quieres ser mi novio?
Dedicado a ti, quien me vio fijamente a los ojos
y me sonrió, esperando a que yo reaccionara.
Dedicado a ti, quien vio en mí al hombre más guapo y deseado, 
si yo aun no era un Cisne, era aún un simple Pato Feo y asustado.
Dedicado a ti, quien me plantó el primer beso cuando estaba despistado.
Dedicado a ti, quien me enseñó que el corazón no era solo para poder vivir, 
sino que también tenía otra linda función.
Dedicado a ti... A esa chica... Vaya que chica... Imagínate que chica es.

Dedicado a ti, mi primer sueño de enamorado y mi primera decepción 
que me dejó aturdido y atolondrado, esa que al siguiente día me esperaba 
para dejarme una nueva dosis de besos y manos apretadas, 
esa que me llevó a lugares jamás hasta ese día por mí imaginados, 
lugares que para mí aun estaban vedados, lugares que me dejaron anonadado, 
lugares que hoy quisiera de nuevo recorrer acompañado, 
lugares que me abrieron la mente y las ganas de recorrerlos una y otra vez, 
lugares a los cuales a otra yo más tarde llevé.

Lugar que me gustó para pedirle a quien ahora me acompaña, 
para decirle estoy enamorado, lugar que no me canso de recorrer tomado de su mano. 

Dedicado a ti, a esa chica de la cual hoy no recuerdo ni su nombre... ¿O sí?

DEDICADO A TI...





miércoles, 16 de agosto de 2017

La Eterna Luna de Miel


Hubo una vez alguien que amó tanto, que su corazón no lo pudo soportar y este murió, murió de amor por amor, por un amor que no lo comprendió. Esta, que sin querer terminó con una vida llena de amor por ella, siguió su vida sin encontrar a quien amar, pues sin quererlo, ella lo había asesinado, lo mató con su desprecio, con ignorarlo, con no aceptarlo. 

Con el paso del tiempo y al ver que a ella no le llegaba un amor, se dijo. -Debí amar a quien un día me lo entregó y yo lo ignoré, si lo encontrara le entregaría todo mi amor, todo el amor que tengo para entregárselo a alguien, no me gustaría volver a donde vine con todo el amor completo con el que de ahí un día salí, se me recomendó que ese amor era para compartirlo con alguien, y que al verlo sabría quien era, pero me equivoqué, no supe reconocer para quien era todo este amor que hoy conmigo y adentro de mí se marchitan. 

Ella le dijo al amor que burlado quedó. -Perdón. Y el amor que todo lo perdona, la perdonó y al final ella también deseando amar, se murió. 

Al lugar de donde vino con tanto amor regresó, se presentó ante aquel que le entregó todo el amor con el que regresó, Él, al tenerla enfrente le dijo. 

_Ven que haremos cuentas. 

Las hicieron, y al terminar, este se dio cuenta de que ella regresó con todo el amor que le había entregado.

_Pero has vuelto con todo el amor que te entregué para que lo compartieras.
_Lo siento, es que no supe a quien entregárselo.
_Eso no es cierto, pues hubo alguien que tanto te amó que de amor murió, deseando de ti todo lo que te entregué para que lo compartieras con alguien, ese alguien no recibió nada de ti.
_Es que nunca lo vi.
_Eso tampoco es verdad, pues siempre estuvo frente a ti.
_Os juro que nunca lo vi, de haberlo visto lo habría sabido y se lo habría entregado.
_Que pena siento por ti, pues de nada sirvió tu viaje, haber estado en ese lugar sin amar si que fue duro, ese fue tu castigo, uno bien merecido.
_Seguro que si, fue un largo tiempo sin ninguna emoción, ninguna sensación, algo tedioso, no me volvería regresar ahí.
_Es que no lo harás, para que me vuelvas a hacer lo mismo, regresar de nuevo con todo este amor que le podría haber servido a alguien, para ser feliz y hacerte feliz. Me has decepcionado.
_Perdón, realmente lo siento Señor.
_¡Retírate por favor!

La chica salió del cuarto de cuentas de amor con su rostro cabizbajo e iba meditabunda, ya sin el amor que se le recomendó para compartirlo con alguien especial de donde recién regresaba. 

Al pasar por enfrente de otro que estaba sentado esperando hablar con el que hacía las cuentas, cuentas que él un día también entregó, pues también al igual que ella había regresado con todo el amor que se le recomendó, solo que para él fue otro caso. 
Él, al verla pasar sintió que su pecho se le movió, se dijo. -¿Cómo es posible sentir esto si ya devolví todo el amor que tuve un día en este ahora vacío pecho. Levantó la vista y logró ver a quien a su lado recién pasó, pero solo la espalda le vio. 

Ella seguía su andar muy triste por haber decepcionado al que hace las cuentas del amor entregado. No la pudo reconocer, pero su pecho seguía con una sensación extraña que decidió perseguir a quien le causó esa rara emoción que solo una vez sintió cuando estuvo en el otro lugar. La chica seguía caminando, pues al regresar ya no era una mujer marchita, era otra vez una chica normal, ella caminaba muy desganada que para quien la seguía no le fue difícil darle alcance. 

_¿Qué pasa contigo? recién regresas del otro lado y seguro alguien como a mí te asesinó.

La chica se detuvo y se volteó, al hacerlo creyó creer conocerlo.

_¿Te conozco?
_No sé, solo sé que siento algo en mi pecho, eso me trajo detrás de ti, pues ya no tengo en mí amor para poder sentir este sentimiento que me provocas tú.
_No puedo decir nada al respecto, pues nunca nada sentí cuando estuve en el otro lugar,
_¿Puedo acompañarte, pues te veo muy acongojada?
_Está bien.

Dijo la chica sin entusiasmo ni otro sentimiento, pues el único que seguía con aquella sensación en su pecho era solo él.

El tiempo transcurrió y ellos seguían viéndose, pues, de volver al otro lugar eso ya no era posible, no sacrificarían a otro amor para que llegara a desperdiciarse nada más. 

Pero mientras más pasaba el tiempo, los chicos empezaron a sentir algo raro uno por el otro, el primero fue el chico y por la manera que él la trataba, ella empezó a sentir en su pecho sensaciones extrañas y nunca antes jamás sentidas por ella, y cómo podría, si cuando estuvo en el otro lado solo mató a quien la amó y nunca a nadie le pudo entregar ni una pizca de amor. 

Quien hacía las cuentas los observó durante mucho tiempo y al hacerlo se preguntaba. ¿-Qué pasaba entre ellos, cómo podrían sentir algo si ambos regresaron con todo el amor que se les entregó?

Un día, quien hacía las cuentas estaba en su oficina metido entre miles de libros llenos de amor, a la oficina llegaron los que se consolaban y entraron.

_Disculpe señor, ¿podría explicarnos cómo se siente el amor?

Este seguía sumergido entre sus libros que no les prestó atención, luego de un buen rato, suspiró, se estiró, y sus lentes para leer se los quitó; al hacerlo, ellos seguían frente a él, este al verlos se molestó tanto que les gritó, algo que retumbó por todo aquel lugar, pues siendo Él quien hacía cuentas del amor, Él era todo amor, pero esta vez estaba tan molesto, pues las reglas eran claras y quien regresaba con el amor completo e intacto, no podría jamás usar nada del amor el cual él administraba...

_¿Cómo han podido?
_¿Cómo hemos podido qué señor?

Dijeron los dos asustados ante los gritos del que hacía las cuentas del amor. Tomados de la mano y muy pegados el uno al otro, como dándose apoyo ante la cólera del que estaba enfrente de ellos.

_¿Cómo han podido tomar amor sin mi consentimiento? Para ustedes este hermosos sentimiento ya estaba vedado, era prohibido, al igual que para otros más que andan como almas en pena por ahí.
_Señor, nosotros no hemos tomado nada de usted, nosotros hemos venido para que nos explique esto que estamos sintiendo en nuestros pechos el uno por el otro.
_¿Qué? Dejen ver, Donde los puse, deben estar por aquí, pero qué digo, corrijo, pues seguro ya ustedes lo tienen y solo me están engañando, diré; deberían de estar por aquí.

El asombro del que hacía las cuentas del amor fue mayúsculo cuando se encontró con el amor de cada uno en el lugar donde Él un día los colocó. 

_¿Qué diantres pasa? Si aquí están.
_¿Quienes señor?
_El amor que un día les dí. Un momento, esto nunca antes sucedió. ¡Jajajaja! Que dicha, permitan que los abrace hijos míos.

Aquellos, quienes seguían tomados de la mano y muy juntos, recibieron un amoroso abrazo, ellos sintieron algo que no imaginaban, el abrazo del que hacía las cuentas del amor, nada menos que del mismo Amor.

_¿Así que, esto se siente? 

Dijeron los dos reprendidos.

_¡Sí Hijos! eso se siente. Lo que ustedes han estado sintiendo sin saberlo es el amor. Lo que un día les di y con el que regresaron. Pero lo extraño es que ustedes han encontrado su propio amor, no han necesitado del que yo les presto. Ustedes tienen un amor propio, uno que no me pertenece. ¡No es grandioso!
_¿Lo qué usted nos dice es que lo que ambos sentimos uno por el otro, es Amor?
_Exacto, el mismo que no usaron cuando fueron al otro lado.
_¡Wao! Es hermoso, es divino, es lo máximo... ¿Y, ahora que hacemos señor?
_Pues nada. A disfrutarlo, preparen maletas pues en una hora regresaran al otro lado a disfrutarlo, y lo llamaré: Luna de miel, pues regresaran hoy por la noche con ella. 

Llegaran al otro lado junto a ella y su propio amor. 

_El Señor les bendiga y que sean muy felices, hasta cuando un día regresen, pasen a visitarme pues no tienen que hacer más cuentas conmigo porque el amor que se tienen es propio de ustedes. ¡Ya, váyanse!

Y la pareja regresó al otro lado, pero esta vez con un lindo y enorme amor el uno por el otro, uno que les a durado por la eternidad pues, cada que llegan, a la noche siguiente regresan siendo jóvenes a seguir amándose, en otras palabras... A vivir una eterna luna de miel.


                                  El Fin



A woman needs love


Una mujer necesita de amor,
como el rocío de una flor.

Una mujer necesita de amor,
como el día del sol.

Una mujer necesita de amor,
como la abeja de una flor.

Una mujer necesita de amor,
como un cachorro calor.

Una mujer necesita de amor,
como un polluelo de un nido.

Una mujer necesita de amor,
como un río de un lago.

Una mujer necesita de amor,
como la fruta de un árbol.

Una mujer necesita de amor,
como los peces del mar.

Una mujer necesita de amor,
como las nubes del cielo.

Una mujer necesita de amor
como las aves del viento.

Una mujer necesita de amor,
como el poeta y el compositor.

Una mujer necesita amor...

Así como una mujer necesita de amor, ternura y calor, 
de una caricia antes de hacer el amor. 

De un beso que entregue toda emoción, 
de una mirada que le achine la piel y le agite el corazón. 

De una sonrisa que le haga sentir que es deseada y querida, 
de una flor cada día, o cada mes, o cada aniversario, 
o de un día sin nada por celebrar. 

Así como ella, yo también necesito de tú amor.