viernes, 17 de noviembre de 2017

Algún alguien


Buenas noches, buenas tardes, buenos días amor mío,
eres ese alguien que siempre esperé, con quien siempre soñé.
Soy ese alguien con quien siempre te ilusionaste y a quien siempre esperaste.

Eres ese alguien con quien siempre cada noche soñé y que siempre necesité.
Soy ese alguien con quien desde que eras niña pensabas caminar al atar. 
Soy ese alguien que idealizaste, con el que despierta soñaste.

Soy ese alguien que no conocías pero que sabías que existía.
Eres ese alguien a quien con ilusión cada tarde en su búsqueda salía
y ese día, igual en tu pecho sentiste y saliste y caminaste el camino 
que tu corazón te aconsejó y entonces te hallé. (encontré).

Eres aquel alguien que con una tímida sonrisa erizó mi piel,
yo era ese alguien que emocionado te saludó y que respuesta no escuchó.
Fuimos un alguien que mil tardes al mismo lugar asistió 
con la esperanza de con aquel alguien encontrarse.

Mil tardes nos cruzamos y tú sonreías y a mi piel erizabas 
pero a mi saludo no respondías, eso me confundía y a ti te estremecía.
Mil sonrisas y mil saludos, cuando llegaría el mil uno, ese número mágico
que nos uniría por siempre y para siempre.

Dos alguien que sin saber que su historia trascendería, solo con verse se conformaban
hasta que un día que por fin respondías a mi saludo y yo, sin saber que hacer.
Me ayudas y me miras con esa sonrisa aún en tus labios, linda carita que me indujo
a preguntar su nombre, fue cuando dejamos de ser algún alguien.

Amigos que se encontraron otras mil tardes en el mismo lugar.
Amigos que se veían a los ojos y que sentían en su pecho a su corazón latir
como nunca antes lo sintieron.
Amigos que con temor se tomaron de la mano y sintieron que se desvanecían 
y al suelo caían y que para evitarlo se sostuvieron y al hacerlo sus labios unieron.

Fuimos algún alguien que sabíamos existía, que presentíamos su presencia,
que sentíamos su calor, su amor, la emoción adentro del pecho 
y era solo con imaginar que en algún lugar alguien estaría esperando por otro alguien;
dos alguien que el destino colocó en el mismo camino para que con su calor y su amor
erradicara aquel frío de la soltería y que al hacerlo los uniría para siempre.

Sencillamente fuimos como lo han sido otros, algún alguien esperando por otro alguien.



Tiempo perdido, ganado o normal


He pensado que no fue tiempo perdido, tampoco tiempo ganado, creo que ha sido tiempo normal, he sabido que has sido lo más bello que me ha sucedido, ha sido a tiempo, tiempo normal para cualquier otro que empezó con una simple amistad, risas, bromas, largas caminatas, dormir la siesta bajo aquel viejo árbol, escuchar en silencio las aves mientras hacían sus nidos, ilusionados por empezar su vida juntos, comer un helado y retar a una carrera que siempre ella me ganó, yo me rezagaba sintiendo mis pulmones sin aire y mi corazón que se salia por cada poro, ella reía y se burlaba mientras yo me recuperaba, para entonces ella ya cansada de reír, no tuvo fuerzas para huir y yo aproveché para tomarla entre mis brazos y entonces rodamos por el césped, sobre ella un día quedé y logré ver en sus ojos lo que ella vio en los míos, y el silencio nos llegó y sin saber por qué, nuestros labios se unieron, nuestra amistad murió y nació el amor.

No fue tiempo perdido, no fue tiempo ganado, fue tiempo normal para dos que desde niños se conocieron y desde ese día fueron confidentes, juntos en alegrías y en tristezas, desvelos ayudando a pasar la clase o simplemente escuchando la primera decepción; ahora recuerdo que si es cierto que sentí pena por ella también sentí alivio y felicidad, seguro que ya desde entonces nuestros corazones se amaban, pero sentían vergüenza o miedo de perder la más bella amistad, esa que con un beso se murió y las puertas al amor abrió.

Hoy hacemos las mismas cosas de toda la vida, caminamos tomados de la mano, reímos pero mucho más que antes, dormimos las siestas pero abrazados, comemos el eterno helado bajo el viejo árbol, escuchamos pero ahora con el corazón el trinar de las enamoradas aves, hoy parejas y con hijos, ya no he vuelto a perder otra carrera, corremos siempre al lado y tomados o rozando nuestras manos, al llegar al mismo lugar de aquella tarde, solamente nos vemos a los ojos y en ellos la misma luz de aquel día, nuestras almas se sonríen y entonces llega otro primer beso, cada día es como el primer día, después de muchos besos quedamos en silencio a la memoria de lo que hasta ese día fue nuestra bella amistad.

Han pasado días, semanas y meses y estos si los sumamos se han convertido en años y seguimos tan enamorados, hacemos las mismas cosas, pero ahora en casa nos espera una familia. Una tarde de verano bajo aquel viejo árbol y sobre el verde césped y con la música de las viejas aves nos casamos, cuando terminó el ministro con su ceremonia y dijo puede besar a la novia, nos volteamos y a los ojos nos miramos, en ellos esa extraña y radiante luz que nos invadía el cuerpo con un delicioso calor, caricias del amor, luego sin saber cómo, nuestras bocas se acercaban y nos entregábamos el eterno primer beso.

Hoy repito no ha sido tiempo perdido, no ha sido tiempo ganado, fue un tiempo normal para que nos llegara el amor y así fué, hoy seguimos juntos como desde el primer día que nos vimos, como el primer día que juré serías mi mejor amiga, hoy que el tiempo nos alcanzó y piensa rebasarnos, tiempo perdido o ganado o normal fue el tiempo más hermoso, por haberlo pasado a tu lado.

Feliz aniversario de bodas mi amor, con mi amor y con el tiempo que nos ha acompañado y con nuestros hijos a nuestro lado, los nietos nos han llegado las aves ya nos han dejado, su tiempo les llegó, tiempo cumplido pero en el viejo árbol que seguirá erguido por mucho más tiempo que el nuestro, en él seguirán trinando las aves que los que hicieron aquel nido como nuestro hogar ellos lo seguirán usando, mientras quede tiempo seguiremos caminando tomados de la mano, ya no necesitamos correr a la meta hemos llegado siempre juntos, seguiremos pisando el verde césped y escuchando mientras miramos el atardecer el eterno trinar de los nuevas aves que el nido heredaron.
Yo sigo contigo y tu sigues conmigo, tiempo perdido, tiempo ganado o simplemente tiempo normal para dos que se aman, es solo tiempo para el amor.


 

Soñar con ella


Yo soñaba con su amor,
ella soñaba con el amor de mi mejor amigo.

Yo soñaba con tenerla toda la vida,
ella soñaba con tenerlo a él toda su vida.

Yo soñaba con besarla un día,
ella soñaba con besar sus labios cada madrugada.

Yo soñaba con hacerla mía un día,
ella soñaba con ser de él cada día por toda su vida.

Yo soñaba con bajar todas las estrellas
y pulir la luna para que más brillara
y le alumbrara el camino que hasta mí la llevaría.

Ella se soñaba entre las estrellas y 
se reflejaba en la misma luna que yo había pulido
pero junto él, 
jamás a mí ni un día me pensó.

Yo soñaba que la vida era ella y para ella la vivía,
ella vivía la vida para él, esa era la vida para ella,
pero yo no lo sabía, pero yo nunca lo supe,
pero yo nunca lo imaginé, 
pues me la pasaba soñando solo con ella
y soñando con ella se me fue la juventud, 
se me fue la vida.

Yo que soñaba con dejar la noche sin estrellas
y soñaba con pulir el blanco de la luna para ella.

Soñaba con tenerla aunque sea un día
y por la noche entregarle las estrellas 
y la luna más blanca, pero yo no lo sabía, 
que ella ya todo esto lo tenía, pero junto a él. (pero a su lado).

Mientras que yo envejecía solamente soñando con ella.



jueves, 16 de noviembre de 2017

Las ocurrencias de Muma 2


Muma recién había cambiado de Toyota 1000 a Nissan Sentra y regresaba de un viaje para agradecer por la fortuna de estar progresando, pues aunque eran carros usados, había subido de año y modelo, ahora contaba con un carro más grande y junto a él su esposa.

_¡Mirá Muma, venta de elotes, que rico!, ¿me compras uno?
_A la puta mujer, solo porque me dieron ganas de uno, sino aunque estuvieras embarazada me detengo.

Compraron sus elotes, los cuales estaban deliciosos, subieron al Sentra y de nuevo retomaron su camino que los conduciría hasta su hogar, por fin, cansados por el viaje entraron a la calzada San Juan; por aquellos tiempos esta calzada era viable conducir en ella pues, carecía de embotellamientos, la calzada cuasi era solo para ellos, los semáforos bien sincronizados, bueno los pocos que tenía. Muma, pisó el acelerador y justo cuando bajaban por el Rodeo, como un kilómetro más adelante, mi cuñada le dice a Muma.

_Ese viejo Volkswagen no es el de Jacobo.
_Por el amarillo pura mierda seguro que es aquél, le daré alcance.

En esos tiempos los autos carecían de un polarizado, así que era fácil ver quien conducía, se fue acercando a la cucarachita amarilla, tirando más a mostaza, quien conducía no se percató de que Muma se acercaba, cual aquel ladrón que quiere tomar por sorpresa a su víctima. 

_Si es el cabrón del Jacobo.

Dijo Muma con su picara y clásica sonrisa entre sus labios, se acercó lo más que pudo, con precaución para no provocar un accidente, bajo su vidrio y mientras bocinó, también le gritó a quien a pesar de llevarlo al lado no se había percatado aún de la presencia de Muma.

_¡Baja el vidrio negro cerote!

Jacobo reaccionó y de una bajó el cristal y dio inicio la charla entre los pilotos de ambos autos.

_¿Qué putas muchá?

Dijo Jacobo muy contento de saludar a sus amigos, mi cuñada le hizo señas de hola con la mano y siguió comiendo su elote, mientras que Muma le grita.


_¡Cara más cerota la que llevas!

Y Jacobo le responde.


_¡Es que ya me cago! Y rió. 

Muma se sonrió y entonces se apresuró a terminar su elote, cuando se terminó los últimos granitos del elote y vio que nada faltaba por comer, Muma le lanza para adentro de la cucarachita amarilla la mazorca ya sin un solo grano, Jacobo reacciona, pues esta cayó justo entre sus piernas.   

_¿Qué putas vos cabrón, yo no soy tu basurero?
_¡Es para que te la metas en el culo y así no te cagues cabrón!
_¡Jajajaja! ¡Cerote! 

Dijo Jacobo deseando poder gritarle mucho más, pero para ahora Muma había acelerado dejándolo por detrás de él, mientras Muma avanzaba le saca la mano por la ventana de la portezuela y le enseña el dedo medio de su mano. A Jacobo no le quedó más que reír...

_Ah Muma más cabrón, otra vez se cagó en mí.

Observó la mazorca que aun la llevaba sobre sus piernas, la agarró y la arrojó sobre el arriate central sin dejar de reír por la ocurrencia de Muma. En eso le regresaron las ganas de cagar y pensó en la mazorca y de nuevo rió.



Mujer cabrona (Poesía de erotismo light)


Así fue, la primera vez sentí que las estrellas cayeron sobre mí, que la luna se metió en mis pupilas y es que fue al aire libre, él dijo que era muy tímido pero me salió bandido, yo que no era una doncella me sentí como una virgen; él era tan varonil, su barba de dos días me raspó la piel y esto me encendió, me excitó, que sin pensarlo me entregué, esa noche por primera vez lo sentí, lo disfruté, me llenó, me hizo gritar, él era tan varonil y a pesar de que me dijo que era tímido hoy creo que me mintió solo fue la técnica que empleó para la seducción, su timidez me pareció lo más lindo pero lo mejor llegó después, cuando se descubrió y lo vi como realmente era, dejó de ser el caballero y se convirtió en el salvaje, ese que yo inconscientemente buscaba y deseaba. 

Yo que me sentía una doncella, una virgen, también le mentí, de mis adentros él sacó la más bandida mujer, otra muy cabrona, esa que aun dormía, esa que deseaba ser besada y despertada; otros que lo intentaron pero no lo lograron esos de tímidos no tenían nada, yo me hice desear y una mujer difícil para tomar ventaja sobre él. 

Este que me vio seguro me averiguó y a mí se acercó siempre con la mirada discreta pero puesta sobre mí, nunca me habló, yo lo abordé y su nombre cuestioné y este tartamudeando me lo dijo, luego llegó un trago y después otro, ya ambos entonados nos besamos, deliciosa sensación, creo que ahí supe que de tímido nada había que la que estaba poseída esa era yo. 

Me levanté de donde tenía mis nalgas depositadas y mis piernas cruzadas y  esa minifalda que no dejaba nada a la imaginación, mi reputación estaba cuestionada, seguro eso lo atrajo de mí; se colocó a mi lado sin levantar la mirada, yo dije que tierno es un tímido, pero lo que sucedía era que a sus ojos no podía desprender de mis atrevidas piernas bronceadas y es que realmente eran una sensación, para muchas la envidia, mis dolares me costaron pero creo hoy lo desquitaron. 

Sigo aquí sobre la fría y acolchonada grama, estoy sudada y con las piernas bien sobajeadas y es que no es que no me haya gustado es que no quiero que se detenga y que su barba de dos días me raspe los pezones y siga por mi abdomen que me sienta las feromonas regadas por todos mis poros hoy nada las contuvo y estas como fumarolas hasta el cielo ascendieron y veo aun las estrellas brillar y a la luna junto a él penetrar adentro de mí, que rara pero rica sensación. 

Y pensar que todo empezó con una confusión, yo que lo creí tímido y eso de él me encantó mientras que él me vio las piernas y a mi diminuta prenda, fue lo que se mojó cuando a mi lado se sentó y le pregunté su nombre, después de varios highballes me prendo en fuego y me le entrego.

Todo dio inició con un rico beso, me esculcó los labios, roce de sus labios gruesos y su curiosa y deliciosa lengua que me dejo un delicioso sabor de boca, yo también hice lo mío, creo que también me funcionó, después me dijo: -Afuera tengo mi moto. 

Esto me terminó de encender lo que faltó, salimos del lugar, yo por detrás de él le veía su enorme espalda, su camisa con las mangas remangadas y sus caderas redondeadas caminando al ritmo de mis pupilas, en su mano la electricidad y entre mis piernas el empaque que dejaba escapar gotas de color turbio y un poco de aroma delicado que se confunde con mi desodorante en aerosol, el salado le da el toque de fino alimento de mar. 

Por fin llegamos a su enorme y potente máquina, yo la vi y también a la poderosa moto, exclamé que motorón, él sin saber a lo que me refiero sonríe y me dice: -Son 400 cc y yo le digo: -Ya lo imagino, solo quiero probarlo; él me tomó entre sus fuertes brazo y me colocó con delicadeza sobre la endiablada máquina luego se subió, oprimió el botón yo sentí que con el sonido y la vibración oprimió el mío.

Mi prenda intima, delicada y diminuta ya la tenía entre mi intimidad y la otra que estuvo siempre metida entre mis nalgas se hundió mucho más, recorrió por las calles húmedas de la ciudad, otra húmeda era yo y recorrió como a docientos por  kilómetro, mi cabellera se me despeinó, yo me dije: - Vaya que me afeité. 

Luego subió por la colina, yo me agarre de él para no caer y fue cuando supe de su poder y de lo que me esperaba, ¡upss, perdón! dije, pero no me escuchó, eso no me importó yo lo cogí muy fuerte y muy bien, mas tarde el hizo lo mismo conmigo me tomó y me cogió muy fuerte, pero fue diferente; ¡que delicia!, por fin mis nalgas dejaron de temblar y la máquina dejo de ronronear, mi corazón se empezó a agitar y mi piel a calentar. 

Él se bajó y de nuevo se acercó y mi boca la besó, yo cerré mis ojos, sentí cuando sus manos acariciaron mi bronceado y también como iban acercándose a mi infierno entre las piernas, yo las abrí para evitar que se detenga, pero lo hizo solo me rozó con su dedo y casi me desmayo, luego me tomó entre sus brazos y conmigo entre ellos avanzó hasta un privado lugar y sobre la mojada grama con mucho cuidado me depositó y a mi lado él se sentó. 

Yo que ya no aguantaba y de mis piernas por más que las apretaba me llegaba la primera delicia, yo avergonzada le sonreí, él me respondió con otro atrevido beso, yo le correspondí y de él me prendí, agitada o gimiendo lo besé, o me lo tragué, la faena había dado inicio y mientras más pasaba el tiempo yo más disfrutaba hasta que quedé por debajo de él. 

Ya había cabalgado sobre mi fino corcel y ahora le tocaba encaramarse a él, fue cuando vi el cielo con millones de estrellas caer sobre mí y a la luna junto a él entrar en mí, no pude y me tuve que venir, él se sintió agradecido, pero no se detuvo y siguió con sus ricos movimientos pélvicos hasta que el cielo y las estrellas junto con la luna, él y yo nos venimos al mismo tiempo... 

Ahora tomamos un receso, espero no sea tan prolongado pues me muero de las ganas y creo que él también, mientras nos comemos la piel, nos mordemos los labios y nuestras lenguas hablan su propio idioma; vaya la suerte de mujer cabrona, que esperaba fuera un chico tímido para hacer con él lo que quisiera, pero me salió salvaje y despertó de mí lo que dormido tenía. 



miércoles, 15 de noviembre de 2017

Nunca te rindas al primer adiós


No te rindas, no te hagas eso,
debes confiar, escuchar a tu corazón.
No te rindas, no te dejes vencer
debes confiar, escuchar a tu corazón.
No te rindas, si has de caer te debes levantar,
debes confiar, escuchar a tu corazón.

Las cosas del amor son así, 
subidas y bajadas, aciertos y desaciertos, 
tropiezos, pero te debes de levantar,
nunca dejes de confiar en el corazón 
y menos en el amor porque un día a tu vida llegará 
y contigo se quedará, jamás de tu lado se irá.

No te rindas, debes de soportar el dolor del adiós,
confiar que tu corazón se recuperará y olvidará,
y que otro amor llegará y como nunca te amará.

Recuerda que para disfrutar 
deberás primero sufrir, para acariciar la flor, 
primero te lastimará la espina.

No permitas que esa mala experiencia 
termine con tu vida, debes de confiar 
y levantar tu autoestima.

Escuchar de nuevo a tu corazón, él te guiará 
y si un día se equivocó, quizás otra vez lo hará, 
pero deberás de arriesgar, porque
podrías dejar pasar al verdadero amor 
y verlo cruzar la esquina y jamás verlo regresar. 

No te rindas, no te hagas eso,
las cosas del amor son así, no te rindas, 
debes de soportar el dolor del adiós,
debes de confiar y levantar tu autoestima
escuchar a tu corazón.

Las cosas del amor son así, 
hoy te lastimarán pero mañana lo disfrutarás
y de nuevo verás salir el sol.

Por la noche con la cabeza sobre su hombro 
juntos observarán las estrellas, 
ellas brillarán por ti y la luna bailará para ti.

Nuca te rindas al primer adiós, solo escucha a tu corazón,
que pronto volverás a ver la luz y serás feliz,
como un cuento de Hadas, así es el amor.



La mujer no es un trofeo, ni una res


Por aquella época, me encontraba estudiando Dibujo Artístico y Publicitario y fue ahí que conocí a alguien que más adentrado el ciclo escolar se volvería en excelente amigo, se trataba de Vinicio. Cuando salíamos de clases nos íbamos en su moto a pasar el tiempo, aquel al igual que yo, teníamos una cualidad o un defecto, éramos un par de desinhibidos, si pasábamos frente a un Ministerio, en este caso el de Cultura y Deportes; recuerdo que mientras esperábamos a que el semáforo cambiara a rojo, nos percatamos de que entraban al edificio más o menos una docena de señoritas de muy buen ver, eran modelos, las cuales viajaban a diferentes países del mundo como embajadoras de nuestra cultura. Cuando el semáforo cambio a verde, Vinicio sin preguntar dio la vuelta a la manzana, regresó y se parqueó frente a dicho Ministerio, nos bajamos del vehículo y sin meditar palabra entre nosotros, con tal seguridad entramos en el Ministerio y seguimos hasta los ascensores, subimos hasta donde vemos que muchas personas iban y entramos; en esa oportunidad estuvimos en un desfile de lindas chicas, un desfile modelando ropa típica, no sé como no nos detuvieron al ingreso, pero esta y otras historias las cuales contaré en otro capitulo nos hacían tener esa afinidad con Vini.

Un día que salimos de estudiar y nos fuimos a meter en un estudio de arte, llegamos a pedir información y cuando sentimos estábamos observando a una linda modelo completamente desnuda, posando para los estudiosos, logramos entrar al taller donde se llevaba a cabo la clase aduciendo que estábamos interesados en estudiar pero que necesitábamos ver las instalaciones, en ese lugar permanecimos un largo rato viendo a escultural belleza, luego que salimos del Estudio de Arte, con el asombro y la calentura a flor de piel, hicimos nuestros comentarios, lamentablemente el lugar estaba situado en una zona muy cara y las colegiaturas jamás podríamos haber pagado. Ese mismo día, Vinicio me ofreció llevarme a mi casa, a pesar de que vivíamos de extremo a extremo, pero lo hizo para seguir hablando de la modelo, cuando llegamos a casa, le ofrecí algo para tomar, recuerdo que cuando entramos en mi casa había llegado una prima del interior, quien el siguiente año se quedaría en casa para seguir con sus estudios en la ciudad, ni yo sabía que ella estaría en casa, ella me saludó como siempre, muy efusivamente, después de tan rico saludo tocó presentarla a mi amigo, este quedó prendido de ella, pues, la verdad era muy guapa, a partir de esa fecha tuve chófer oficial y a diario me llevó a casa. 
En una oportunidad, cuando llegamos a la casa, me encontré con otro amigo, uno con quien estudié los básicos, quien se encontró con mi prima y la acompañó hasta la casa y ya estando allí, se quedó, disque esperándome para saludarme, pero la verdad era que mi prima estaba bien buena y de esto yo sacaba todo el provecho que podía, pero esta es otra historia, así que cuando llegamos, Vinicio me confesó que estaba prendido de mi prima y si yo no me molestaba si la cortejaba, yo le dije que no, al fin de cuentas me convenía, así me ahorraba lo del pasaje de los buses; entonces le ofrecí que empezara de una ese día, así que cuando entramos nos topamos con la visita, quien supuestamente esperaba por mí, al entrar saludé a mi ex-compañero, a quien no veía hacía mucho, esto no dejó de molestar a Vinicio, pues ya había otro coche detrás de la deliciosa mazorca, algo que me convenía mucho, jejeje; los presenté y después le pedí a mi encantadora y apetitosa prima me acompañara, ella pidió permiso y me siguió, cuando estuvimos solos, le pregunté que pasaba con el Dany y ella me lo comentó, luego de escucharla, le cuento las intenciones de Vinicio y le digo. 

_Tendrás que elegir entre ellos, claro si te gusta alguno, sino olvídalos y no pasa nada, eso sí, me tienes que decir lo que decidas antes de cualquier acción. Ella se rió y me  dice.

_Ya vas a empezar con tus tranzas.
_Jajaja, que bueno que me conoces bien, así que estás advertida.  

Mi prima me empujó y se retiró, cuando regresé con mis amigos y mi plan maquiavélico en mente, me los encuentro discutiendo, ambos presumidos se lucían uno al otro que si uno llevaba hasta la fecha la cantidad de 20 novias, mientras que el otro rondaba las 25.

_Pero seguro estas echando en la cuenta los agarres. Decía el que menos había contabilizado para justificar el por qué iba perdiendo en la contienda. Mientras el otro decía.
_Ah no, si cuento los agarres, entonces llegaría como alrededor de las 50. Dijo Vinicio muy orgulloso.
_Ah no, entonces te gano yo, porque yo redondearía poco más de las 55. Dijo quien hacía poco había quedado bajo en su contabilidad, y mientras discutían, yo me senté entre los dos a escuchar y por a mis adentros yo decía.

_Par de pajeros y mentirosos.

A sabiendas que Dany era un duro y que seguro fue honesto cuando dijo su número, mientras que el Vinicio era otro mentiroso, un pajero total, así que siguieron con su inútil discusión, pues, siempre habría alguna excusa para salir adelante del otro. Fue entonces que cuando ya no hallaban de donde sacar un número mejor, uno de ellos me tiró la chibolita. 

_Haber ¿y vos Sergio cuántas has tenido? dijo el Dany.
_Sí, ¿cuántas has tenido? Dijo también Vini.

Yo, haciéndome el loco, el que no entendía de que hablaban, pregunté con la ingenuidad en el rostro.

_¿De qué hablan? no comprendo nada, ¿están haciendo cuentas de qué, o qué?

Entonces, ambos, casi al mismo tiempo, los muy tontos me confirmaron lo que yo ya sabía. Y mi prima los escuchaba por detrás de una cortina que cubría a una entrada y yo la veía muy bien, observé cuando ella hizo una mueca, como quien dice: - Par de inmaduros.
Yo, entonces supe que lo que estos hacían no le gustaba a mi prima y la verdad que a mí tampoco me gustaba lo que estos hacían; entonces ellos me replantaron la pregunta y después les respondí.

_Hablamos de cuántas novias hemos tenido hasta la fecha, y ahora queremos saber cuantas has tenido vos, para ver quien gana, de momento vamos empatados. 
_Miren mis apreciados amigos, yo jamás he hecho un inventario al respecto y les diré por qué... Por el simple echo de que ellas, mis novias, no son objetos a los cuales yo deba contabilizar, no son trofeos, no son vacas ni mucho menos, por tanto no sé, y no me interesa ganar en esta absurda apuesta.

Mi prima aplaudió mi actitud en silencio y levantó su dedo pulgar en señal de que estaba de acuerdo con mi respuesta; tanto Dany como Vini, quedaron callados. 

Mi prima después me dijo que no le interesaba ninguno de los dos, que para eso mejor se quedaba conmigo, jejeje, esta también es otra historia.

Muchos años después, en mi primera cita con quien es mi esposa, mientras viajábamos de regreso para su casa, ella me hizo exactamente la misma pregunta que mis amigos tuvieron aquel día, ella me dice con la malicia de toda mujer, pero ignoraba que yo ya tenía mis tablas y que me las conocía de todas, todas y esto pasó.

_Sergio, tú habrás tenido muchas novias ¿verdad? 

Para estas instancias no eramos más que amigos aún. Le digo sin dejar de ver el camino y con mis manos en el volante, muy seguro de mí, con mi rostro serio, como indicándole que su pregunta era algo muy serio para responder, y le digo con toda la propiedad de las circunstancias.

_No te diré si he tenido muchas o pocas, sencillamente porque respeto a la mujer y porque las que estuvieron conmigo mal que bien, a su manera me amaron y ellas, como tú, merecen todo mi respeto, por tanto, yo no las contabilizo, pues ustedes no son trofeos, ni reses. 

Mi hoy esposa, quedo callada y admirada por mi inesperada respuesta. 



Tomado del libro: "Historias de un Adolescente Tímido 3" por Sergio Raga.