viernes, 28 de febrero de 2014

EL PARQUÍMETRO (Una sucesión de eventos )

Llegamos a nuestro destino y procedimos a buscar un lugar en donde parquear el vehículo.
-Ahí!
-Dónde? 
-Aquí! aquí hay  lugar!. Y no tiene parquímetro!.
-Que suerte!
Descendiendo del vehículo, cuando en bicicleta se acercaba un agente de Emetra, con su típico uniforme verde, revisando los parquímetros. 
-Qué hacemos?
-Pues nada, no ves que no hay parquímetro. Nos encaminamos hacia nuestro destino cuando el agente nos dio alcance.
-Van depositar su moneda? Nos cuestionó.
-A dónde? si acá no hay parquímetro.
-Claro que hay, señor.
-Es aquel. señaló a uno solitario, a varios metros de allí.
-Es un parquímetro múltiple! Nos vimos las caras con mi hermano. Buscamos una moneda pero lamentablemente nadie tenia sencillo; para eso, llego con nosotros la persona  con la que teníamos nuestra cita.
-Qué sucede?
-Hola! 
-Acá, buscando una moneda para el parquímetro. 
-Pero, no tenemos sencillo. 
-De casualidad usted no tiene, licda.
-Déjeme revisar...
-Van a poner una moneda o no? Dijo el uniformado ya con el tono elevado.
-Señor, no ve que estamos buscando; ademas solo es de firmar este documento y se van, no nos toma mas que, un par de segundos, 
-No sea pura lata.
-Y, no no tengo la moneda.
-Firmemos, dijo mi hermano, mientras el señor de Emetra, extrajo su cámara y empezó a tomar fotografías al carro.
-Que bárbaro! 
-No pudo tener un poco de consideración; son unos lagartos ustedes. Le replico la licda.
-Solo es una moneda, señora! Para cuando ellos discutían esto, nosotros tomamos nuestro camino de regreso a nuestra oficina; pero la licda. y el agente se quedaron discutiendo sus puntos de vista.
-Vea, señor agente, lo que usted hizo hoy aquí y me refiero, a no ser un poco flexible, si vio no fueron mas que un par de minutos. 
-Usted!, y óigame bien, usted lo va a pagar y de una manera que ni se imagina. 
-Usted, va necesitar que alguien sea un poquito condescendiente con usted y le va a pasar lo mismo que aquí...
- Y, se va recordar de mi, se lo garantizo. Se retiró, bastante enojada, la licda. a su oficina, haciendo ademanes indicándole que ya no quería escucharle mas.
-Solo era una simple moneda; tacaños! Grito el abnegado oficial quien, solo cumplía con su trabajo, a letra muerta. Se subió a su bicicleta y continuo con su trabajo, revisando parquímetros y colocando remisiones.
      No fue sino hasta un par de semanas mas tarde, cuando el oficial llego a su casa como era costumbre, y se encontró con la novedad de que a su niña de 7 años, le dolía el estómago, era tanto el dolor de la niña, que no dejaba de llorar.
-Que bueno que llegaste, llevemos a Karen al hospitalito de niños.
-Claro mi amor, llévala al carro yo dejo esto y nos vamos. Salieron lo mas rápido que le fue posible al señor agente, quien en esos momentos no era mas que otro ciudadano común y corriente. En pocos minutos, estaban en la emergencia del hospitalito para niños, de la zona 7.
-Enfermera, traigo a mi hija con un fuerte dolor de estómago, que no se le quita con nada. -Podrían evaluarla por favor! Pidió ayuda la angustiada madre; a lo que la enfermera le respondió.
-Trae su carné?
-Si, señorita, acá lo traigo. Buscaba entre sus cosas, la nerviosa madre, mientras que el ahora ciudadano normal, tomaba  a la niña, quien no dejaba de llorar por el inclemente dolor de estómago.
-Aquí esta! señorita.
-Bien, ahora pasen a la caja a cancelar la consulta.
-No hay problema -dijo el padre de la niña- pero atiéndanmela ya por favor.
-No podemos señor, solo hasta que cancele su consulta...
-Pero eso es rápido. Vaya por favor.
El señor agente, corrió desesperado a la caja, a que le cobraran la consulta, llevaba en la mano un billete de a 100 para ahorrar tiempo.
-Señorita! 
-Por favor, una consulta para la emergencia! Es urgente, por favor. El desespero, se veía en la cara del señor. Pero la cajera le responde, con tono pesado.
-Acaso, no sabe leer? Arriba de ella habia un letrero grande que indicaba: Favor traer sencillo.
-Cuanto es señorita? pregunto el afligido hombre, pues el llanto de la niña resonaba en todo el hospitalito.
-Son veinte, señor!  Por mas que el tipo se busco, solo encontró otro de a cien.
-Señorita; tome el billete y quédese con él, mientras encuentro el sencillo, para que atiendan a mi niña. 
-Acaso no la escucha, esta sufriendo de dolor.
-Eso, no es posible señor. Las normas son claras, usted debe traer sencillo.
-Lo se señorita, Pero no puede ser un poco flexible con esa norma, se trata de una emergencia! suplico el señor agente.
-Si las normas y las leyes, fueran flexibles, nuestra sociedad seria un caos. 
-No cree, señor? Y cerro su ventanilla. Un acompañante de otro paciente se levanto y le dijo.
-Amigo, mejor lleve a su niña al Roosevelt, pues aquí nadie se la atenderá, sin el pago de la consulta, y encontrar quien le haga sencillo  a esta hora, que hasta los chicleros se fueron ya. -Nadie le hará sencillo.
-Y le recomiendo que llame a los bomberos, pues con el trafico de esta hora y con los nervios que tiene usted, se tardará mucho en llegar, de acá al Roosevelt.
-Gracias, señor, llamare una ambulancia.
-Señor! le grito otro individuo, que también andaba con su hijo en la emergencia. 
-Aproveche, ahorita llego una ambulancia, hábleles.
-Gracias!
Al rato iban: él, su señora y la pequeña Karen, quien no paraba de llorar del dolor. La ambulancia llevaba las sirenas encendidas e iba a una  gran velocidad, hasta subiéndose en las banquetas, pues habia mucho transito y sí, era una emergencia. Los minutos se hacían eternos para la pareja de esposos, quienes se consolaban entre si. En ese momento, el agente de Emetra, recordó las palabras de la licda. Y pensó; aya una moneda y acá sencillo, ninguno de los dos fuimos transigentes, flexibles, a las normas de nuestros trabajos. Meditando eso iba, totalmente ausente del lugar en donde se encontraba cuando, un grito le hizo volver en si. 
-Nooo! karen..., hija! El bombero somató el vidrio al chófer, dándole indicaciones y el chófer, simplemente apago la sirena y bajo la velocidad para pasar a ser un simple vehículo mas. El agente de Emetra, simplemente coloco sus manos sobre su cabeza y en breves segundos después, grito.
-Licenciadaaaa..., nooooo!.....

Nada nos cuesta, tomar decisiones justas en nuestro trabajo, pues las reglas, normas y leyes las hacen burócratas, a los que solo les interesa el ingreso del dinero, no el servicio al publico, que es para lo que fueron nombrados. Si, nuestro agente de Emetra, hubiera sido un poco flexible al reglamento, quizá la señorita cajera, también lo hubiera sido. 
........HASTA LA PRÓXIMA HISTORIA DE LA SERIE:     "UNA SUCESIÓN DE EVENTOS" 

jueves, 27 de febrero de 2014

LA MALDICIÓN DE LOS MARIGUANOS DE LA ZONA 1

-Pueden retirarse y no olviden traer su ensayo en la próxima clase... De esta manera terminaba una noche mas de clases, en una escuela nocturna de la zona 1. Eran pocos estudiantes, los que luego se dispersaban, cada quien tomando la dirección derecho hacia sus casas; algunos se iban de a dos y otros se encaminaban solos. Esa noche, era un viernes, así que, Néstor decidió ir a algún lugar, a tomarse una cerveza y distraerse un poco pues, ese día habia sido un día muy pesado, con muchas situaciones que le tenían en desasosiego. Saco de su pantalón una pequeña bolsa, la tomo con mucho cuidado pues, en su interior ya era poco el contenido que le quedaba; se detuvo en un parquecito, se sentó en la parte mas oscura,  entre la penumbra hizo su porrito y lo prendió, a la distancia solo se vio una columna de humo, luego de mantenerlo entre sus pulmones por unos segundos, empezó a sentirse relajado, se acomodo un poco y en unos instantes estaba decidiendo a donde ir a meterse, estaba viendo hacia el cielo, la noche era hermosa, muchas estrellas y la luna. La luna era bellísima, de pronto algo hizo que esa bella luna desapareciera por unos segundos, fue algo como un cerrar y abrir de ojos, Néstor se asusto, pues el cielo estaba despejado, como para que una nube obscureciera a la luna por algunos segundos.
-Me habré quedado dormido?
-Esta porquería, no es de la buena como para estar viendo babosadas. Se quedo con la duda, tomo sus cosas que no eran muchas y se encaminó hacia la novena y diecisiete calle. En ese momento se encontraba justo en la tercera y  octava, se encamino zigzagueando por las calles y avenidas, y cada cierto tiempo, la sombra que su cuerpo dibujaba sobre las banquetas de aquellas vacías calles se desaparecía, quedando sobre ella una penumbra tan oscura que le daba escalofríos, cuando se detenía y volteaba hacia el cielo, ahí estaba su fiel acompañante brillante y redonda, ya se habia consumido su puro, pero se empezó nuevamente a sentir nervioso y ya no tenia mas hierva, se metió bajo la pequeña cornisa de una puerta, casi quedo camuflajeado por completo, ahí estuvo inmóvil durante unos minutos; de pronto, vio venir desde mas o menos una cuadra la mancha que cubría el pavimento, esta vez su paso era lento como si estuviera buscando algo, pero en el cielo no lograba ver nada, debido a que la luz del alumbrado no le permitia ver mas allá, sin embargo, cuando la rara sombra paso frente a él, sintió como si se hubiera detenido, Néstor se quería fundir contra la estructura antigua de la puerta donde se habia escondido, vio hacia arriba con mucho temor a lo que sus ojos podrían descubrir pero...
-Maldita sea, la cornisa no me permite ver! Tomo valor y decidió sacar la cabeza un poco; haciendo el movimiento estaba cuando la sombra siguió su camino, esta vez no continuo sobre la calle en donde estaba Néstor, sino que se metió hacia los terrenos de la casa vieja, pintada de blanco con cal, Néstor salio y se encamino a su destino, pero esta vez a pasos apresurados y tratando de pegarse lo mas posible a la pared, su sombra le presidía un metro adelante de él, a pesar de pegarse contra las paredes. Volteando para atrás pero con  su vista hacia arriba a cada instante. De pronto, se escucho un escandaloso sonido frente a él, Néstor quedo paralizado, hasta percatarse que cruzando la boca calle ya de la novena avenida, corría al igual que él, asustado, un gato pardo, que a la distancia ya se veía negro; éste se detuvo por un momento y se le quedo viendo, no a Néstor sino sobre Néstor, y de sus fauces salio, un gemido aterrador de aquellos felinos que lanzan una amenaza a su perseguidor y desapareció. Néstor, estaba aun inmóvil, fue cuando vio a sus pies a su perseguidora sombra que le cubría completamente, a un radio sobre él de al menos metro y medio, esta vez no era una penumbra; esta vez era completamente negra, lo que le indicaba a Néstor que su depredador, al que el gato le habia lanzado el amenazante gruñir, estaba con seguridad sobre él, Néstor corrió hacia la novena, cruzo y a unos pocos metros se encontraba la cantina hacia donde se dirigía. Entro en ella, sintió alivio al cruzar el umbral de la puerta.  Adentro del local habían nada mas, un parroquiano, setentón con un su cuto sobre la meza de palo blanco y al otro lado una pareja comiéndose en un excitante beso, las manos de la señorita rodeaban al individuo y las de el se perdían entre las piernas de ella y su regazo, frente a Néstor se encontraba un viejo panzón, limpiando vasos, con una gorra de los yanquis, un cigarrillo entre sus labios que, el humo no permitía ver mas, sin alguna camisa mas que un delantal, con el cual limpiaba la cristalería. Néstor volteó y vio hasta donde le permitía el ángulo en donde estaba parado, vio hacia un lado, luego al otro, por un momento quedo hipnotizado viendo el pavimento de enfrente a la puerta, sobre el cual brillaban unos orines que algún transeúnte, no aguanto y tuvo que evacuar de su cuerpo.
-Salud amigo! le habló el septuagenario, con la voz casi moribunda, de la reata que cargaba encima. Como pudo, se puso de pie y entre trastravío y esquivándose a si mismo, le coloco una mano en su hombro.
-Acompáñame, muchacho! Acoompáñamee, yo se lo que te digo.
-He visto antes tu expresión, hip!
-Perdón!
-Mi expresión?, de que habla anciano?
-A-com-pá-ñame! Néstor se dejo llevar, hacia la meza de su ahora amigo. Se sentaron, no sin antes pedir otra ronda.
-Gordo! Go-ordo! Tráete algo, que mi amigo invita. De pronto se escucho un ruido intimidánte, sobre la oxidada lámina del lugar. Todos, menos el anciano, vieron asustados hacia el techo, el cual se movió hacia ellos, pero pronto dejo de rechinar y de hundirse.
-Qué putas, es eso? Pregunto el Panzón a tan distinguida clientela, para estas las manos y la bocas de la pareja, estaban nuevamente en acción y la siguiente ronda, estaba aterrizando en la meza de Néstor y el viejo, quien no se inmuto ante lo recientemente acontecido, el Panzón seguía observando preocupado, ese raro abultamiento que aun tenían sus laminas viejas.
-Oíste! si, oíste, verdad? Decía el anciano a Néstor, mientras se servia otro trago.
-Eso amigo, es un ser maligno que esta noche estará cazando a algún desdichado, al que ya le puso el ojo. 
-Co-omo, dic-e! Pregunto Néstor, tartamudeando.
-Si, lo que oíste. 
-Y, usted, como lo sabe?
-Veras, hace tiempo, cuando la ciudad era otra, yo era un joven como tu a quien no le gustaba ni fumar y mucho menos chupar. Una noche que me sentía agobiado, me senté en un pa-arque hip. Pero, no me habia percatado que, a unas cuantas bancas de donde yo estaba, habia un parroquiano fumando mariguana, era obvio que se encontraba lo mas escondido posible. Así que, el pobre infeliz, busco el lado mas apartado y oscuro del parque para echarse su puro, la humarada y el desagradable olor, subieron por la arboleda y cuando éste hizo contacto con lo mas alto, se nos vino la oscuridad encima, eso fue rapidísimo y solo por unos segundos.
-Salud! a-amigo! Estrello su copa contra la del tembloroso Néstor. Y de un solo se trago el néctar de los charas. Néstor le sirvió otro apresuradamente  y le pregunto con cierta insistencia.
-Y entónces, qué pasó?
-Esperate. Afino la vos y prosiguió. Para esto la pareja habia dejado de manosearse y el Panzón dejo de limpiar y, todos escuchaban atentamente, mientras que el crujir del techo se hacia presente cada cierto tiempo, dando la impresión de que alguien o algo se acomodaba sobre ella.
-El mariguano, salio casi corriendo de su escondite y sobre él, se veía una horrible cosa negra, mas negra que la capa de la muerte.
-Salud!... Sirveme, sir..hip!..veme. 
-Entonces. Les seguí a una distancia prudencial, éste apresurado cruzo la esquina y fue allí donde se escucho tremendo agitón  sintiéndose un airazo, que hasta me empolvo los ojos, limpiándomelos y protegiendolos estaba. Entonces, el sonido fue espeluznante, confundiéndose con el grito que se escucho de la garganta del mariguano, alejándose hacia aquella hermosa luna. Cuando pude ver, solo se veía una difusa mancha negra de la cual sobre salían las piernas del desdichado, agitándose desesperádamente. Hip. 
-Luego de esa noche yo ya no fui el mismo, empece a emborracharme, y mírame.
-Y, ya no volvió a ver esa cosa? Interrumpió la señorita ultrajada por su gusto.
-Claro que si. Por ello, voy de bar en bar, esperando ver a alguien como a este muchacho asustado, y los techos crujientes, como este. Señalo, el viejo al techo abultado.
-O sea que...
-Sip!... Salud! hip. Pongon!! Sonó la cabeza del viejo sobre la meza, totalmente ebrio.
-Va! Dijo el parroquiano sobador, esas son puras babosadas de charamilero. Dijo. 
-Yo no creo, que sean babosadas, amigo. Dijo el Panzón, viendo su techo que se movía y rechinaba a cada rato.
-No estas oyendo!. Le dijo la señorita.
-Pamplinas!.. Y, quítate que ya me voy.
-No pensara irse ahora, verdad? Le coloco la mano sobre el pecho al susodicho, quien también olía enormemente a mota barata.
-Ah! déjame. Le empujo el drogado joven, quien se dirigió hacia la puerta. Antes de salir vio hacia todos lados, pero su pena era que no hubiera alguna patrulla cerca; al percatarse de que la calle estaba sola, salio de la cantina,   adentro quedaron todos en silencio y viendo la protuberancia que salia de las laminas y el crujiente sonido de las vigas de madera vieja y apolillada. Pero, nada paso. Unos segundos después, se escucho el sonido que producen las mandíbulas de algún gato, cuando alguien se para en su cola. Si, era el mismo gato pardo, que se habia encontrado a la vuelta de la esquina; Néstor. Justo, con el doloroso sonido del apachurrado gato, se estremeció la cantina, como lo hicieron todas las casas de adobe el 4  de febrero del 76. Y, en segundos solo se escucharon los grito desgarradores y una especie de aleteo, unido a las patadas del mariguano; que pasaron somatando el techo del vecindario, hasta que no se escucho ya nada. El Panzón, abrazaba a la patoja de diecisiete años, que estaba apapachándose con el desafortunado mariguano. 
Cuando, algo les inquieto nuevamente, provocando un brinco en Néstor y el Panzón, y un tremendo grito de la señorita...
-Saluuud! Despertó el viejo chara....
  
  

miércoles, 26 de febrero de 2014

meu amor é mais jovem que eu... (el de la gorra roja)

Recuerdo que de niño, en mi barrio, una noche de enero, presente a mis amigos con un grupo de chicas, de las cuales la noche anterior, me habia enamorado  de una ellas la de los guantes de boxeo. Y concertamos una cita, para que se conocieran entre ellas y ellos, y yo que era quien les habia conectado a mi, nadie me hizo caso y todos se burlaban de aquel que solía andar con una gorrita roja.
-Jaja! fué el único que no consiguió chava.
-Ni siquiera, la Ondina le puso coco, jaja!
Pero ya entrado en los años, aquello cambio, la gorra roja desapareció y se perdió en el tiempo. Otros se murieron, mientras que otros crecieron y se casaron, pero ahora están separados; Yo ahora con mis veintitantos años, me encontré con una de las niñas feas de mi barrio, que poco tiempo después de eso, se cambiaron de colonia. En aquel entonces de mi bochornoso suceso; ella era una peque como de 4 años, pero me llamaba tanto la atención, que siempre me acerque a ella y ella respondía a mis cariñitos de niño, imitando a ser un adulto. Ahora me e encontrado a chavos que yo habia unido aquella noche y que estuvieron tan enamorados, pero me los e encontrado solos a cada uno por su lado. Incluso me encontré con Ondina, la chica de la que me habia enamorado, al verla con los guantes de boxeo y que, esa noche me cambio por otro  mayor que yo de los que lleve esa noche. Ahora al saludarme, lo ha hecho tan efusivamente, me ha dicho que e cambiado, por supuesto que para bien y me ha preguntado que cuando le invito a salir. Pero le e contado que yo que aquella noche, me quede sin amor de cachorro, ahora tengo quien me espera y que me ama y que en otra vez será. 
El único problema es que esta chica, Jessika, es mucho mas joven que yo, pero tengo a alguien que me ame como yo a ella.
-Hola vos infanticida. Me dijo una ves Jacobo, un amigo del colegio. 
-Hola, Como estas?
-Y vos qué, seguís con es niña.
-Si, porqué?
-Nada, no me hagas caso, en verdad que esta linda.
-Cuando se aburra de vos y te corte, me contas, para ver si la conquisto.
Pero,estamos tan enamorados que creo que nada nos podrá separar. 
Ese era mi pensar. Hasta que un día, ella me llamo toda angustiada para contarme que su papá se habia enterado de lo nuestro y que le habia prohibido seguir viéndome. Eso si que fue una gran desgracia, por suerte que la madre de Jessika, sabe lo nuestro y nos apoya. Y así a escondidas seguimos viéndonos por un par de meses mas. Pero un día, me dijo.
-Mi amor, me tendré que ir por unos seis meses.
-Cómo?... A dónde?
-Me mandan a los Estados Unidos a estudiar ingles.
-Pero, creo que mi papá  lo hace para separarme de ti. 
-Pues me sigue diciendo, que mi amor es muy joven para estar con alguien de tu edad.
-Solo son unos pocos meses y cuando regrese estaremos juntos, que dices?
-Pues, si no hay de otra.
-cuando te vas?
-Pues, a mi me dieron recién la noticia. 
-Pero creo que, esto lo vienen planeando desde hace días. 
-Pues me voy en 8 días. Como es bien sabido, esos 8 días pasaron  velozmente. Y el día del adiós llegó. 
Quede destrozado, y algunos de mis amigos allegados me decían 
-Es que vos, deberías estar con alguien mas adoc a tu edad, esta Jessika, es muy joven para vos. Eso me hizo recordar aquella noche, en que todos se rieron del de la gorrita roja, que me propuse no volver a estar mas solo. Y de allí en adelante los amores que busque ya nunca mas  fueron mas jóvenes que yo. Busque parejas casi siempre de mi edad o de unos pocos años menos que yo, y si que me divertí con ellas. Cada vez que termino con una de ellas, vienen a mi mente todas aquellas amigas de Ondina, de esa noche, que nadie me eligió, pero ahora yo me doy el lujo de elegir y dejar, estar con quien yo quiera.
Eso si, nunca se ha podido borrar de mi mente a aquella niña, mucho mas joven que yo, que me amo tanto y por miedo de sus padres nos separaron. Pasado el tiempo me la encontré, seguía hermosa, ahora con mas edad. Pero en sus ojos, se veía que no me habia perdonado, que la hubiera cambiado por otras y no la hubiera esperado, pues efectivamente a los seis meses regreso, pero yo me encontraba ocupado, saliendo con otra chica, y eso le dolió tanto, que jamas me lo perdono.... Y eso porque, meu amor é mais jovem que eu.

    Inspirado en la canción del mismo titulo de Julio Iglesias  









el de la gorra roja... (meu amor é mais jovem que eu)

Recuerdo que, cuando era un niño, para una navidad; para ser mas exacto, la semana previa al 31 de diciembre, llegaron a nuestra casa mi abuela y unos primos, yo tenia recién cumplidos 13 años. Esa noche, nos pusimos nuestros estrenos; estrenos que con mucho esfuerzo nuestros pobres padres, nos compraron para no desentonar ante tan distinguida visita. Esa noche, mis primos me invitaron a dar una vuelta por las cuadras aledañas a mi casa, para ver a unas nenas; si, esa fue la expresión, cosa que a mi corta edad, me entusiasmo. pero a la ves, no dejo de atemorizarme un poco. Al salir a nuestro recorrido tal cual, unos grandes gigolos y su asistente aprendiz, pasamos antes a una de las tantas tiendas de barrio, adornadas con pino y en los equipos de sonido a todo volumen, sonaban las cumbias alusivas a las fechas de fin de año.
-Buenas. Me da cuatro cigarrillos y una cajita con fósforos. 
-Con gusto; algo mas, son 12 centavos. Uno de mis primos pago y nos dió a cada uno un cigarrillo, menos mal que eran mentolados, los encendimos y yo, casi me ahogo al dar el primer jalón de humo.
-Qué?, nunca habías fumado. Pregunto uno de ellos, con cara de y este que onda?... Yo para no quedar entre dicho, respondí con toda seguridad y un poco de tos.
-Claro!, por supuesto que si!. 
-Bueno vámonos y veamos que encontramos.
-Si! asintieron todos y yo no fui la excepción. Caminábamos por los callejones de mi querida colonia y de todas las casa salia la música del momento, en algunas se escuchaban carcajadas y sonido de botellas. De pronto una niña como de mi edad, paso toda emperifollada a la par de nosotros y uno de mis primos  se le coloco enfrente y con toda seguridad le pregunto su nombre, yo me aposte por el lado contrario; en mi  estomago no habían mariposas volando en ese instante, sino unos zopilotes pues, hasta me dolió de puro nervio, solo de imaginar el problemón que eso nos iba a causar cuando la hermosa niña, empezara a gritar de miedo. Pero no, cuando volví en mi, la niña le daba el nombre a mi primo y hasta lo habia invitado a una fiesta en casa de unos amigos para después de las 12. Luego se acerco a cada uno de nosotros y beso nuestra mejía, diciendo un suave y emocionado adiós, 
-Que paso?, me perdí de todo..., rayos!, como le hizo?. Soy un mula! esos fueron mis pensamientos. Aquella noche, fue una gran escuela para mi, mis primos si estaban bien entrenados y tenían experiencia en esto de conquistar chicas. Mis primos tenían edades que oscilaban entre los 13 y 15, pero parecían de 20, cuando de conectar al sexo opuesto se trataba. Esa noche, fumando ya nuestro, no se ya ni cuantos cigarrillos llevabamos, se dieron cuenta de mi ignorancia en esos menesteres que me dieron una cátedra Yo, en medio no le atinaba a quien oír. 
-Y, como hago? para tomar nota, caracoles! seguramente algo se me va a olvidar. 
Bueno llego enero, del nuevo año y a los pocos días, mi abuelita con mis primos tomaron el bus y se marcharon, quedándome con aquella valiosa experiencia que pronto pondría en practica.
Esa misma tarde, todos nos reunimos en el campo, para aprovechar los últimos días de vacaciones, recuerdo que éramos como treinta, entre varones y hembras, y las edades de todos oscilaban entre los diez y los dieciséis años. Yo, le pedí a Freddy que me acompañara, y así lo hizo nos, apartamos, nos sentamos en unas gradas, para luego comentarle todo lo ocurrido con mis primos. Freddy me veía con la boca abierta, no salia de su asombro. Entonces le sugerí si salíamos, por la noche a dar vueltas por ahí, a lo que Freddy me dice.
-Pero hoy es nuestro juego mas importante de tiro el bote.
-Lo sé, pero también podríamos, conocer a alguna chica; que no sea ninguna de las de aquí. Pues a las niñas de nuestro barrio, por muy lindas que sean las veíamos horribles.
-Esta bien, nos vemos a las 7.
-Oki doki!.
Llegó la hora y salimos bien abrigados, pues todavía hacia frió, al fondo en el campo se escuchaban los gritos de la pandilla.
-Tiro el bote por mi!
Nosotros, tomamos camino y nos introducimos por las cuadras aledañas sin salirnos del perímetro permitido por nuestros padres, pero las calles estaban tan silencias que solo faltaba que pasara una bola de estambre gigantesca, movida por el viento. Freddy, decía.
-Nos perdimos el mejor de los juegos. 
-Si, lo sé!
-Todo por tu culpa!
-Sí lo sé. 
-Maldición que mala suerte! me repetía yo, en mi interior. Cuando de entre una verja se escucharon unas sonrisa, yo le tome del brazo a freddy y le pedí que se callara; eran dos lindas chicas como de 14 o 15 años, una de ellas tenia un par de guantes de boxeo. Me acerque a la baranda y vi que freddy se veía el estomago, seguramente dentro de él habia una batalla de zanates, mientras que en el mío, estaban las adoradas mariposas.
-Te reto, a que boxees conmigo! Le dije a la que tenia los guantes.
-Seguramente te dejaría con los ojos morados. Me respondió y rompieron en risa. Me llamo Sergio, les dije y estire mi mano para estrecharla, sin embargo, ellas me jalaron y besaron mi mejía. 
-Él es Freddy? Freddy?, Freddy?, donde estas?
-Aquí! se escucho detrás de un ciprés, salio de allí y lo saludaron igual que a mi, nos sentaron en medio de las dos y platicamos, no se de que, por un par de horas. Una de ellas de nombre Ondina, antes de despedirnos me dijo 
-Tenemos otras amigas.
-No les gustaría conocerlas?
-Si!! respondió agitado y emocionado Freddy.
-Nosotros tenemos unos amigos también, dijo freddy
-Bueno, entonces es una cita. 
-Mañana nos juntamos; en aquella esquina.
-Ahí estaremos, con nuestras amigas y ustedes traen a sus amigos.
-Hasta mañana. Nos despedimos de beso y nos enfilamos para el campo, Freddy brincaba al rededor  mio todo emocionado, de camino al campo, yo me sentía todo un gigoló en ese instante. Cuando llegamos al campo ya no habia nadie, nos entro un miedo que nos dolió el estómago y salimos corriendo para nuestras casas.
-Adiós! Gritamos y nos entramos. Esa noche no dormimos. 
A la mañana siguiente, una prima que vivía con nosotros, me habia dejado un obsequio antes de irse al colegio y fue mi madre que me lo dio; era una gorra color roja, de esas tan comunes hoy en día, me la probé y me quedo cabal, el color era mero gay, pero me valió y ya no me la quite. Despues de desayunar, salí a la calle y me dirigí al campo, cuando llegue, habia una bola de chavos; eso parecía un accidente rodeado de curiosos, conforme me acerque, era freddy en medio de todos, contando la hazaña de la noche anterior, yo escuchaba que algunos se preguntaban.
-Y ese sergio, quien putas es?
-Es él!, grito freddy y otros de mis amigos, mas allegados.
-Quien?, dijo Héctor, el líder en el campo.
-Éste, de la gorra roja!
-Si!!
-Vos sos el que nos presentará a esas chavas. Yo me intimide, pues nunca los chavos de mayor edad se habían dirigido a mi, ya que en ese momento la atención era yo.
-Si!.. respondí, tímidamente, pero con gallardía. Luego de eso, me dijeron.
-A las 7 pasamos por vos.
-Esta bien.
Así que, la ansiada noche llego. Pero, antes de que llegaran los demás, apareció Fernando, hermano de Héctor, eramos de la misma edad. Y platicamos solo  tonterías, nada que ver con lo que pasaría a las 7 de la noche. Fue entonces, que después de que Fernando se fuera, pedí permiso para salir, pero mi madre me negó el permiso, aduciendo a mi llegada tarde de la noche anterior.
En esas estaba, pidiéndole a mi madre que me corriera el castigo para otro día, pues esa noche era importante que saliera, cuando se escucharon los chiflidos y el sonar del timbre.
-Mamá!
-Ya dije que no!
-Bueno, les digo y me entro. Salí y les conté que no tenia permiso para salir, que tendrían que ir con freddy.
-A ese gay tampoco lo dejaron salir. Decían todos, y al darme cuenta; todos estaban bañados y bien cambiados, y si no iba yo, se perdía la oportunidad de todos aquellos como 15 chavos en brama. 
-Éste, de la gorra roja, nos dio casaca y esas chavas no existen.
-Si, hay que darle una vergueada por marica y mentiroso.
-No! es en serio, no les mentí.
-Esta bien! cálmense! voy a hablar con doña Blanqui, para pedirle permiso. Dijo Héctor y se dirigió a hablar con mi mamá; logrando el permiso, no sin antes hacerme poner un suéter y amenazarme con que, si regresaba muy noche ya no saldría durante un mes. Lo mismo hicimos con freddy, pero el papá de freddy no se dejo convencer.
-No importa, el que interesa es éste el de la gorrita roja, vamonos! Ordeno, el alfa y así fue, nos dirigimos a nuestra cita; la manada era como de 15 patojos, de mi edad otros mayores. 
Al  fin, llegamos y si, allí estaba el grupo de amazonas de todos colores, tamaños, edades y sabores; estaban ubicadas por todos lados; parecían, una banda de apaches del viejo oeste viéndonos  y contemplándonos. Escuche que Ondina le dijo a la líder de ellas, una chava ya grandecita, pelirroja y pecosa, que a mi no me gusto para nada.
-Es; ése, el de la gorrita roja! Ondina me llamo, y luego de saludarme, me hizo presentarlos mi grupo estaba tan juntito, unidos hombro con hombro, que parecían cinco en lugar de 15.
-Bueno..., ellos son mis amigos y ellas, son las amigas de Ondina. Eso recuerdo que dije y ellas se desabarrancaron de los lugares en donde estaban. Los lideres se acoplaron y en menos de un abrir y cerrar de ojos las parejas estaban hechas, claro ellas tomaron de la mano a cada quien que les habia gustado, supongo. Para mala suerte mía y de Fernando. Ellas, solo eran 13 y  ya todas habían, elegido pareja.
-No te preocupes Fer, vamos a dar una vuelta, seguro encontraremos a algunas chavas por ahí, yo las conecto y luego te presento. Y así, pasaron las horas. Cuando recordé la amenaza que pendía sobre la cabeza, del la gorrita roja. Entonces, salí corriendo para mi casa....







martes, 25 de febrero de 2014

HOUSTON TENEMOS UN PROBLEMA!!!....TERCERA PARTE

Los astronautas al fin, alunizaron. Si, pero lo hicieron no donde ellos habían calculado hacerlo, sino lamentablemente, en la cara oscura de la luna. Al llegar, de inmediato se incorporaron  e hicieron un recuento de como habían llegado.
-Melissa, esta toda la tripulación bien? pregunto el capitán.
-Si, señor!
-Todos estamos bien! respondieron cada quien, Vanessa, Jimmy y Billy; desde el lugar en donde habían alunizado.
Luego de unos instantes, y de tratar infructuosamente de comunicarse con Houston, El capitán Scott, organizo a su tripulación y tomaron el camino que les llevaría a la cara iluminada de la luna, ni siquiera tenían idea de a que distancia estaban y si habían tomado el camino correcto, pues no habia nada que les sirviera de referencia, para orientarse en el lugar donde se encontraban.
-Despues de todo, no es tan oscuro como creí. Dijo, la subteniente Melissa, caminando a la par de su capitán, a tras de ellos, Jimmy, Vanessa y Billy.
Transcurrieron algunos minutos, sin ninguna novedad, cuando Jimmy exaltado exclamo
-Miren! Por allá!
-Qué es eso? Efectivamente, en la penumbra se vislumbraba una especie de cilindro enclavado en la luna.
-Qué será? se pregunto el capitán.
-Nos queda en el curso.
-Veamos, qué es? Siguieron su rumbo, cada ves se acercaban mas y mas a esa cosa cilíndrica, que aun no tomaba forma para ninguno de los astronautas.
-Alguien, tiene alguna idea de lo que pueda ser. Pregunto Jimmy; pero nadie respondió. Al llegar al punto de encuentro, todavía deberían de desviarse unos cuantos metros para saber que era esa cosa, que a esta distancia se alzaba unos cuantos metros.
-Cuidado, Melissa! Le grito el capitán tomándola del brazo; Melissa quedo aterrada al ver que a sus pies se habría un gigantesco cráter, cuya profundidad era considerable. 
Melissa se le quedo viendo a los ojos al capitán Scott; dándole las gracias en silenciosa comunicación, utilizando simplemente el contacto visual.
-Vean esto, dijo Vanessa
-Es inmenso. AL parecer la mitad esta incrustada en suelo lunar.
-Vean si tiene alguna inscripción Rusa, en alguna parte. Ordeno Scott.
-Capitán! por acá hay unas inscripciones, pero en francés.
-En francés? Dijo, incrédulo el capitán.
-Si, Así es, capitán, es francés!
-Pero, Francia, no a echo ningún lanzamiento lunar.
-...Que extraño?
-Capitán! debemos largarnos de aquí. mi tanque de oxigeno ya esta en amarillo.
-Tranquilo Billy, estaremos bien!
-Pero no quiero irme de aquí, hasta no tener mas información.
-Melissa, a logrado entablar comunicación con Houston.
-No capitán y eso no será posible, hasta que lleguemos a la cara iluminada de la luna.
-Lo sé, solo preguntaba.
-Capitán! mire, una especie de escotilla!
-Acaso, ésto es una nave? Preguntó con la ingenuidad que le caracterizaba, a Billy
-Eso trato de establecer. Dijo el capitán
-Lo que me confunde es que, la inscripción es francesa.
-Puede abrirla, Jimmy?
-capitán, puede venir un momento por favor. Le pidió Melissa a su capitán, quien se encontraba unos metros alejada del artefacto.
-Que forma le ve, desde este punto? Pregunto Melissa al capitán.
-No!? dijo el capitán
-Eso es imposible Melissa. jaja
-No estará... pensando?
-Si capitán, tiene la forma de una bala gigantesca.
-Julio Verne! Gritaron los dos simultáneamente. 
        Ambos quedaron asombrados, pues esa historia de la llegada a la luna, era una de las obras de Julio Verne; enviados desde la tierra por medio de un gigantesco cañón. Habían lanzado una enorme bala, tripulada. Pero, que hacia esa enorme bala en la luna, aquella novela era solo ficción, sacada de la prodigiosa mente de uno de los mas grandes escritores de aventuras de todos los tiempos. Y si esa bala de cañón, se encontraba allí, donde estaban los tripulantes?
-Capitán!, Teniente!, Vengan!
-Que sucede Jimmy?
-Vanessa y Billy Lograron abrir la escotilla! Con mucha precaución, fueron a curiosar que habia adentro de ella. Lo mas seguro era que, en su interior hubieran unas osamentas. Pero no, adentro no habia absolutamente nada, nada mas que los instrumentos de navegación, asientos, y todas esas cosas que deben haber dentro de una nave.
-Hay oxigeno? pregunto el afligido Billy; pues con la angustia que tenia, se estaba consumiendo con rapidez el poco oxigeno que quedaba en su tanque. Pero la preocupación del capitán Scott y de la subteniente Melissa era; lo increíble, que sus ojos estaban viendo, la nave lunar que Julio Verne habia descrito en uno de sus libros.
-Capitan! Capitán! gritaba asustado Billy.
-Tenemos compañía!
-Quéee!! dijo con asombro el capitán.  
        Mirando con asombro los bultos que en la penumbra se veían acercarse hacia donde ellos estaban, observando aquel hallazgo............CONTINUARÁ












CARTA A MI AMANTE

Tu... Piensas que lo nuestro seria para siempre.
Tu... Llegaste a pensar que en mi vida, solo existes tu, si me conociste ya casado.
Tu... Eres alguien que no se toma al amor en serio, cuando te conocí andabas con uno y con otro.
Tu... Acaso no sabes que al igual que tu, existen mil mujeres, que solo quieren divertirse. 
Tu... Me hiciste pensar que creías en mis promesas, mientras solo recibías mis obsequios.
Tu... Que lo único que querías era diversión, sexo y regalos caros, nada mas. 
Tu... Al igual que otras, que no se toman el amor en serio, y han tenido mil amores como tu.
Tu... Quieres que deje ahora a mi esposa por ti, solo porque dices que te has enamorado hoy de mi. 
Tu... Que un día me dices, que no te importa que sea casado y ahora quieres separarme de mi amor.
Tu... Que ahora me chantajeas, con contarle todo a mi esposa, con el único fin que la deje por ti.
Tu... Crees que en tu vida ahora solo existo yo, y que abandonaré todo por un sueño que tienes ahora, solo tu.
Tu... Que me inquietaste, con esa ropa sexy, provocándome, guiñándome el ojo, acercándote mas y mas,
dejándome mensajes en mi celular, y en las reuniones siempre estas cerca de mi.
Tu... En verdad pensaste que en mi vida solo existías tu y ahora tu quieres ser mi todo, mi señora.
Tu... Ahora, después de estos meses, crees haber encontrado a alguien diferente a lo que acostumbras tu.
Tu... Crees estar enamorada de hoy mi y me quieres solo para ti, después que me compartías con otros.
Tu... Quieres que te sea solo fiel a ti, porque al fin encontraste al tonto que crees que yo soy.
Tu... Piensas encontrar en mi, la seguridad de tu vida.
Tu... Piensas que en mi vida solo existen tu y mi esposa.  
      No sabes que ya tuve a otras que pensaron como tu, que disfrute mil veces de mujeres como tu, avispadas como tu, infelices como tu, inocentes como tu. Acaso no sabes que habémos personas diferentes a como eres tu, que no toman las relaciones en serio como tu y buscan en tipos casados; fantasías y regalos costosos a cambio de aventuras y servicios que me me diste tu. Mira que me he vuelto alguien como tu, en busca solamente de placeres que ya no me das tu. Y es que si al inicio yo soñaba estar junto a ti, deseaba a personas como tu, que no tienen la menor excusa para acostarse con cualquiera, que solo era algo sin sentido. Seguramente, al principio te reíste mil veces con tus amigas de mi, luciendo los regalos caros que me pedías cada ves que estabas junto a mi. Porque tu, no sabes que hay mujeres que no son como tu, que si se valoran y aman, sin pedir nada a cambio, que esperan a su hombre con paciencia en su hogar, lavando sus porquerías con mucho amor, cuidando y educando a los hijos para que no sean como tu y como yo. Que si se enamoraron desde la primera cita y pensaron; ese es el hombre de mis sueños, con quien quiero envejecer.
Y es que tu, no sabes que antes de unir mi vida a una mujer hermosa, con un gran corazón, que te recibe con un beso cada regreso a casa, que te prepara la comida con amor, que duerme conmigo sin exigirme nada mas que mi cuerpo junto a ella. Ya tuve a mil mujeres como tu, antes de elegirla a ella como mi amorosa compañera.
Se, que cometí un error al igual que tu, pero no voy a cometer otra quedándome junto a ti, abandonando a mi familia, solo porque crees haberte enamorado tu de mi. Si bien claro estaba que lo nuestro solo era eso; una corta aventura, a la que me arrastraste tu. 
Y es que tu, pensaste que jugarías a tu antojo conmigo, pensaste que tendrías siempre tu el control, nunca te imaginaste que de soltero tuve a mil mujeres como tu, solteras, divorciadas, y que fui uno igual que tu. Que fui un infeliz, un sinvergüenza, un concubino como tu, no tomaba el amor en serio como tu, sin perspectivas como tu.
Pero hoy, tu quieres, que me aparte junto a ti, que tire a la basura 25 años de matrimonio solo porque lo pides tu, porque lo exiges tu, porque piensas haber encontrado el amor de tu vida, en mi.    
Tu, que me haces mil promesas con sentido junto a ti. Piensas que lograste que te ame con las ganas con que me amas tu. Piensa que encontraste en mi, todo aquello que intuías tu, imaginas que soy el indicado que esperabas tu, con el que de niña soñabas tu. 
            Amiga, busca un hombre libre, sin compromiso, no lo provoques usando esa ropa con la que llegaste a mi, quiérete y valórate, busca a alguien que te ame por lo que realmente eres tu, busca a alguien que quiera estar contigo solo por el echo de tenerte junto a él, busca a alguien que te vea a los ojos y no busque mas allá de ellos, busca a alguien que realmente te pueda hacer feliz. Como lo soy yo, junto a esa mujer, que hace años decidí que seria mi todo, mi universo y con quien estamos encaminándonos por el camino del amor, planeando llegar a ancianos tomados de la mano y dejar  este mundo, e irnos a seguir amándonos a ese lugar al que solo con amor se llega.

Y. es que tu, te mereces un amor como el que tengo yo. Sin remordimientos amiga, que seas feliz, como lo soy yo, junto a ese ser maravilloso que solo te puede dar,  el verdadero amor.

         Inspirado de la canción: Tú, interpretada por José Luis Rodríguez; El Puma












lunes, 24 de febrero de 2014

LA LUZ AL FINAL DEL TUNEL

-Veo una luz brillante al final de este misterioso túnel.
-Me están  obligando a tomar este camino y llegar a ella.
-No quiero ir, tengo miedo!
-Pero es tan bella y aquí esta tan oscuro.
-Es cierto que estoy muy cómodo, pero tendré que ir hacia ella.
Y empezó su camino hacia aquella brillante y hermosa luz, a pesar de su negativa de abandonar aquel lugar tan cómodo, tan confortable: pero la curiosidad, también ayudó para que tomara esa dificil decision.
-Ademas, todo acá me esta quedando chico. Pero, no habrá otra salida? Se introdujo por el interminable agujero, junto a él iban algunas de sus pertenencias, a las cuales no habia querido dejar en su antiguo y confortable hogar.
-Dios, creo que me atore. La ansiedad se apodero de él, al verse atorado a la mitad del viaje.
-Y ahora que haré? Se pregunto, estaba muy asustado, su pulso empezó a incrementarse y la angustia se apodero de él.
-Regresaré y lo intentaré después.
-Si!, eso haré! Cuando intento regresar, ya estaba a la mitad de aquel largo y misterioso túnel, y algo le tomo por el cuello que no le permitió retroceder. Era algo desconocido y fuerte que le apretaba parte de su cuello, jalandole hacia la luz.
-Y esto, qué es?
-Es muy frío, como metálico, pero no me hace daño, aparte de eso siento que el túnel se esta estrechando por atrás de mi.
-Pues, ya no puedo ni mover piernas.
-Dios mio. Seguro, aquí moriré!
-Algo me decía: no vayas a la luz!
-Yo y mi maldita curiosidad! Eso, es lo que me tiene en este atolladero.
-No me queda otra que seguir adelante, ademas esta cosa me esta jalando...
-Y, ya no veo a la luz brillante!
-Ni siquiera mis pertenencias, se donde están! Al ver su impotencia y sentir que por alguna razón el túnel. se estaba cerrando a sus espaldas, decidió seguir adelante; sus pertenencias que no eran muchas ya no le importaban, y esa cosa en el cuello le obligaba a seguir intentando salir al otro lado del agujero.
-Por lo que logro ver, me son familiar estas grietas.
-Solo que hoy todo esta diferente, y tan oscuro.
-El lugar de donde vengo también es oscuro, pero no tanto. Como en este instante de su recorrido.
-Me desatore, voy para afuera.
-Siento una sensación extraña en la coronía de mi cabeza.
-Esta algo frió!
Al fin luego de varios minutos atrapado en el túnel agrietado, logro llegar y sacar su cabeza.  Algo le habia entrado en sus ojos, que los tenia bien apretados y no se animaba a abrirlos; para evitar hacerse daño con alguna otra cosa desconocida. Por otra parte, el túnel se estaba cerrando, habia que apresurarse a abandonarlo, alguien lo tomo de los hombres y de un tirón lo ayudo a salir de aquel interminable túnel, fue tanto el esfuerzo que se estaba ahogando.
-Auxilio! Auxilio! Gritaba, en su mente sin poder hacer nada para salir de aquella sofocación. Fue, en eso que, alguien le dio unas palmaditas y de su garganta apretada y asfixiante, salio algo expedido hacia afuera y junto a eso un tremendo grito. Grito que le ayudaba a sacar de su cuerpo toda aquella angustia, que habia acumulado dentro del túnel y del miedo de morir allí. El grito, fue acompañado con lagrimas.
-Si, llore, luego de aquel grito de desahogo.
-Llore, como lloraría un bebe!
-Al salir, del túnel me robaron mis pertenencias, fui cubierto con un liquido tibio y reconfortarle para luego ser cubierto.
-Pues, hasta desnudo me dejaron esos bárbaros!
-Cuando al fin abrí mis ojos.
-Aparte de ver aquella luz cegadora que me habia echo entrar al túnel.
-Vi el rostro mas bello, que jamas ojos humanos hayan visto. Y pensó,
-No me apartare de ti, jamas. Agradecido por haberle rescatado de aquellos que le querían hacer daño y le habían despojado de todo, dejándolo completamente desnudo, se acurruco sobre el regazo de su protectora. Y bebió de ella, el mas rico néctar que jamas olvidará.
-Vaya! si valió la pena, pasar por aquellos minutos de angustia, de ansiedad, de opresión, de pelea contra los que me querían y lograron robarme y esos segundos cuando tuve que gritar de miedo. Pues, se estaba ahogando, tanto fue, que lo hizo llorar como a un bebe.
-Porque hoy, me voy en brazos de este maravilloso ser, al que llamaré: MAMÁ

domingo, 23 de febrero de 2014

LA PELEA A MUERTE, SOBRE UN PUENTE, EN ZACAPA

Ya era tarde y como siempre al llegar al umbral del puente, don Licho se detenía, pensaba y re pensaba  atravesar al puente y siempre terminaba tomando  una vereda, la cual le hacia perder al rededor 15 minutos. Pero aquella noche, llevaba prisa, si, le urgía llegar a su casa. Entonces, tomo la decision de atravesar aquel puente, al cual lo habia evitado por mas de cinco años, el mismo tiempo en que Güicho le habia amenazado de muerte. Güicho, era un don nadie, algo alocado que pernoctaba bajo aquel puente en tiempo de verano y en tiempo de invierno, edificaba una improvisada covacha a la entrada del puente, como si fuera una caseta de peaje; pues cada quien que pasaba sobre el puente le donaba una moneda de cualquier denominación para evitar, una desagradable mentada de madre tras él durante su travesía sobre dicho puente. Así que, don Licho tomo un sorbo de aire fresco, ese rico aire que solo lo puedes ingerir al caer la noche allá en Zacapa, para ser mas exacto en Teculután; don Licho debería de llegar muy rápido esa tarde noche y en lo que se decidía por completo y tomaba el valor, pues, pendía sobre él, esa amenaza. Al fin decidió pasar por el puente, tomo una profunda respiración, coloco sus tecomates ya sin agua a un costado, extrajo de su cincho su corvo y se encamino, el puente estaba solitario, un poste de la empresa eléctrica, al inicio del puente y otro al final; con una iluminación que parecían un par de luciérnagas, o un par de cirios alumbrando al ataúd que podría ser esta noche, ese puente. Ya con machete en mano, empuñado con la fuerza que el nerviosismo te da, cuando la adrenalina se apodera de ti; empino el primer paso rumbo hacia el interior del puente. Dejando la carretera con un pie y el otro  sobre el puente; pero lo detuvo. el paso de una vaca que habría quedado rezagada y se dirigía a una de las covachas aledañas.
-Tranquilo Licho! tranquilo! Se repetía en vos alta Licho a él mismo. cuando habia avanzado unos cinco pasos adentro del puente se escucho de entre la arboleda una vos, esa vos que Licho no hubiera deseado escuchar esa noche, de luna llena.
-Licho, te advertí que si cruzabas mi puente, ibas a morir.
-Así que, prepárate a morir! Licho empuño su corvo y se coloco en posición, su vista se agudizo, sus oídos eran dos tremendos receptores de cualquier minimo sonido, entonces se apareció Güicho, por el ingreso del puente todavía amarrándose el pantalón, pues hacia unos minutos Güicho, estaba en su baño particular tras los arbustos y fue el quien avispo a la vaca haciéndole retomar el camino a su covacha. Luego de atarse con una pita verde (lazo verde de plástico) el pantalón, saco su machete y lo azoto contra el pavimento; de él salían tremendas chispas y el sonido era temerario. Don Licho hizo lo mismo, como indicándole, que no le temía y que su machete era tan bueno como el de él.
-Prepárate Licho, pues tu hora llegó! Grito Güicho, abalanzandose contra él.
-Acá te espero desgraciado! 
-Hoy alguien morirá y ese, no seré yo! grito don Licho. En menos de un abrir y cerrar de ojos, las hojas de los machetes brillaban abanicados en el aire, con tanta furia uno contra el otro y cuando éstos se chocaban producían un sonido de guerra medieval y expedían de las hojas brillantes, chispas, tal cual estrellitas de navidad. Ambos giraban a medio puente, tirándose planazos y si, si se tiraban a matar. Ambos señores septuagenarios se odiaban a muerte. De pronto, el machete del Güicho salio volando por el aire y cayo al fondo del río seco, pues se encontraban en pleno verano, sus rostros goteaban sudor, sus sobacos estaban empapados. Don Licho, le dijo al Güicho al verlo ya sin machete.
-Loco desgraciado, te dije que vos morirías hoy! Corrió contra el Güicho, con el machete alzado y la furia se le escapaba en su respiracion y la forma en que apretaba su mandíbula, por los ojos se le notaba el odio, que habia acumulado durante estos cinco años de enemistad oriental, esa que se te mete entre las venas y te llega hasta los huesos. Mientras tanto, al verse indefenso Güicho corrió, para salir del puente, mientras don Licho le perseguía. Para suerte de Güicho, don Licho tropezó y cayo sobre el pavimento, raspándose piernas y brazo, el machete lo soltó y se fue resbalado directo al rió, pero por el borde contrario. Al escuchar el ranazo de don Licho, el Güicho se detuvo y viéndole tirado y sangrado sobre el puente, se envalentono y regreso sobre la humanidad de don Licho, llevaba los puños listos para caerle a golpes, mientras que don Licho apenas se incorporaba y estaba de rodillas, cuando le cayo encima el Güicho, de un tecomatazo lo recibió don Licho, esto le dio chance a incorporarse; los tecomates se partieron en la cabeza dura del Güicho, entonces, empezó a sangrarle la frente, fue cuando se tomaron a golpe limpio, para terminar dando tumbos de lado a lado sobre el puente, agarrados de hombros y de cuello, muere  desgraciado se decía uno al otro. Así pasaron varios minutos, parecían luchadores dentro del ring. Don Licho, acertó un huevazo sobre la mandíbula del Güicho y éste, azoto sobre el pavimento, quedando casi inconsciente sobre la cinta asfáltica, los ánimos estaban al máximo; don Licho vio de costado un tetunte, aprovechando la ventaja que tenia y al verse solo, siendo la única   testigo  la hermosa luna llena de aquella calurosa noche; fue y tomo entre sus manos el pesado tetunte, regreso a donde aun estaba tirado el Güicho, se planto sobre él y elevo sus manos hacia el cielo y con aquella saña, dejo caer el tetunte sobre la cara del Güicho, gritando.
-Muere, maldito!
-Muere, loco desgraciado!
-Al fin, descansare de ti viejo bastardo! don Licho, estaba totalmente descontrolado y fuera de sí. Cuando, desde unos cuantos metros, un parroquiano que venia del otro lado del puente, acompañado de  su chucha recién parida. Escuchó lo que don Licho gritaba a todo pulmón y con forme se acercaba a la escena, sin que don Licho se diera cuenta; este parroquiano veía a don Licho, somatando con una piedra al pavimento. Entonces, Martín el parroquiano, corrió y tomó en sus brazos al viejo, ya casi desfalleciendo. 
-Don Licho cálmese!
-Déjame patojo! déjame acabar con este desgraciado!
-Don Licho! cálmese, vea acá no hay nadie mas que usted. Licho sentado en el pavimento sujetado por Martín completamente agitado, se fue calmando y dándose cuenta de que efectivamente él, estaba solo, a mitad de aquel puente.
-No entiendo! repetía, todo desconcertado, se me escapo este Güicho.
-Pero, después de esta vergueada, seguramente ya no me molestara mas! hablaba agitádamente y con el tono alto.
-Cálmese don Licho! cálmese! cuando Licho se calmo, quedo peor que antes, al escuchar lo que Martín le iba a decir.
-Don Licho.
-Acaso usted no sabe la noticia?
-De qué noticia, me hablas? Pregunto don Licho, con cara de extrañeza.
-Pues, vea, justo en el matorral de allá, a la par de la arboleda, fue encontrado ayer el Güicho, sin vida.
-Qué?... Claro que no!
-Si! Don Licho, murió de un infarto. Estaba cagando, cuando la huesudo se lo llevo y ahí, tirado sobre su mierda quedo.
-Pregúntele a cualquiera y vera que no le miento. 
-Hoy le enterraron.
-No puede ser! no puede ser! Quedo repitiéndose don Licho.  Y así, se fue repitiendo. cuando los bomberos se lo llevaron al hospital de la cabecera, del departamento de Zacapa.
Durante los días venideros, no se hablaba mas que lo que Martín habia visto y escuchado. 
Ahora la discordia de don Licho y el loco Güicho, se a vuelto una historia urbana, allí en Teculutan, hasta el punto de que los turistas lo primero que desean conocer antes que el museo paleontológico de Estanzuela y el Río Motagua, es el famoso puente, en donde hallaron a don Licho, librando una pelea a muerte, contra su imaginacion o mejor,  contra el fantasma de el loco Güicho. Pelea que se inicio, porque don Licho accidentalmente le boto una botella de chicha, eso nunca se lo perdono el Güicho, que llego a amenazarlo de muerte.
    Recientemente, dos hijos de un turista Alemán, encontraron cada uno un machete. Uno a cada lado del puente y se lo llevaron como souvenir, a su natal Alemania. Un machete le pertenecía  a don Licho y el otro a.......    

jueves, 20 de febrero de 2014

HOMBRE DEL FUTURO

-Hola! 
-No te asustes, soy tu, y vengo del futuro!
-!!???
-Soy tu, pero en el futuro!
-Qué!, qué quieres?
-En el futuro esta pasando algo desastroso, irreversible y solo nosotros podemos evirtar que eso suceda.
-Nosotros? Evitar que suceda. Qué suceda, qué?
-Mira, no tengo mucho tiempo, me han elegido a mi para regresar en el tiempo; porque  tienes un puesto clave y puedes hacer llegar esto, a la persona indicada, para que él detenga a la humanidad y lo que nos sucederá en el futuro, ya no pase. Mi yo, del futuro, se veía muy angustiado y seguro de lo que me hablaba.
-Debes hacerlo! Yo debo volver.
-El tiempo se me acaba.
-Prométeme que lo harás! Me agito tomándome de los hombros.
-Claro! lo prometo, no se si  lograre que me crean. Pero lo haré!
-Bien, hasta pronto. Y así como llego, se fue. Es decir me fui.
Tome aquel extraño artefacto, el cual no sabia ni que era, pero por lo que me habia dicho, seguramente seria una especie de vídeo. El problema seria, como podríamos reproducirlo.
Me dirigí al departamento de estado y le conté al secretario de esta cartera lo que habia sucedido. El secretario de estado me vio extrañado y luego soltó tremenda carcajada.
-Esta usted loco Johnson? 
-Qué broma es ésta?
-Retírese, y no vuelva a quitarme el tiempo o lo voy a suspender.
-Vea ésto, señor secretario. Le coloque ante su vista a aquel extraño artefacto. Él de inmediato se retiro de esa cosa.
-Aleje, eso de mi!
-Espere, Johnson! -Qué diablos es esto?
-No se, supongo que una especie de dvd del futuro, señor.
-Esta bien. Se acerco a su intercomunicador, oprimió el botón y le pidió a la señorita que llegaran  de inmediato; los del servicio secreto.
-En seguida, señor secretario. Se escucho la vos de Mayle por el altavoz.
-Siéntese Johnson y cuénteme de nuevo como sucedió todo, no omita detalles. Y procedí a contarle paso a paso, detalle a detalle; todo con pelos y señales. En eso, nos interrumpió Mayle.
-El jefe del servicio secreto esta aquí, señor secretario.
-Que pase!, Mayle, que pase! se apresuro a decirle el señor secretario a su secretaria.
-Adelante, Fred, y gracias Mayle puede retirarse.
-Acérquese Fred, pues esto es muy delicado. Me pidió que le contara a Fred, lo que acontecía, y eso hice, Fred reacciono de la misma manera que el señor secretario, pero al ver a aquel artefacto, lo tomo entre sus manos, lo observó, estaba completamente mudo, sus ojos casi se salían de sus órbitas, al fin se expreso.
-Que diablos es esto?
-Es una espe... contestamos al unisono.
-Hable usted señor secretario. Y el señor secretario le explico, la deducción que ya habíamos obtenido antes.
-Bueno! dijo Fred. dejándose caer en uno de los sofás.
-Y que, se supone que debo hacer con esto? 
-Se lo llevo al señor presidente?
-No! gritamos ambos.
-Lo que aconsejo, si me lo permiten, es llevarlo con nuestros científicos, para ver si alguien lo puede analizar y  así saber que información tiene esta cosa.
-Excelente! -Si!, eso es lo que procede. Indicó, el secretario de estado
-Hágalo Fred y mándame un reporte del seguimiento que se vaya procesando de ésto.
-Y no olviden, ambos, ésto es: TOP SECRET! Lo metieron en una caja y luego en una bolsa especial, con el sello de: top secret, y se lo llevo Fred.
-Usted, hombre del futuro, regrese a su trabajo, yo le informaré como evoluciona el paquete.
-La palabra clave para esto, será: "Hombre del Futuro". -Entendido, Johnson.
-Si, señor!
          Pasaron las semanas, luego los meses y del Hombre del Futuro, nada. Eso nos tenia preocupados, pues nuestros científicos seguramente no habían logrado nada todavía. Nos preguntábamos, si para cuando logren descifrar que contiene el artefacto del futuro, no sería ya demasiado tarde para corregir lo que ahí nos pedían y así salvar a la humanidad, o sea, a nosotros o a nuestros descendientes de aquella catástrofe, que aún ignorábamos, que era....
continuará....








El Fundador del Cristianismo

ADVERTENCIA: Los temas, religiosos son muy delicados agradeceré que si eres una persona muy entregada a tu congregación, por favor no leas este articulo; si eres una persona muy sensible, por favor no leas este articulo; si eres una persona que te enojas cuando alguien te lleva la contraria en cuanto a tu religión, por favor no leas esto. A ti, que no crees ser honesto, que no crees ser imparcial en estos temas por favor no leas esto.

Cuando veo en las redes sociales algunas publicaciones y en ellas veo y luego leo, que el jerarca de la iglesia, sale sentado en un altar con adornos de oro, telas y piedras preciosas, maderas finísimas. Y su atuendo personal, esta lleno de joyas, telas de seda, zapatillas exclusivamente fabricadas en una zapatería especial, en donde los fabrican a mano y hacen solo zapatos para este personaje. Me indigno y me pregunto en que nos habremos equivocado, al leer las sagradas escrituras. También, cuando me entero que sus comidas son especiales con vinos de altísima calidad, sentado en una mesa inmensa y el colmo que si no tiene hambre la comida sea desperdiciada, habiendo tanto niños muriendo de  hambre. Vuelvo y me pregunto en que nos equivocamos. Porque no seguir el ejemplo del fundador del cristianismo, aquel que solo vestía una túnica y un par de sandalias, que comía en donde le tocara comer y que comía un trozo de pan y un poco de vino, pero no el mejor sino el que hubiera. Pregunto: ¿Qué no hemos entendido? Cuando veo a todo aquel mar de gentes escucharlo, intentando tocarle, y él en lo alto o custodiado por guarda espaldas. ¿Qué no hemos entendido? si el fundador del cristianismo permitía que los niños llegaran a él, si estaba en medio de indigentes, prostitutas, sarnosos, de gente bien, de incrédulos...¿Qué no hemos entendido?

                                                                     II

Cuando veo aquellas mega construcciones, que han costado miles de millones de dolares, cara contraria: Gente, mujeres, niños, muriendo de hambre, muriendo en hospitales, gente desempleada. Y, éstos elevando esas construcciones justificándose que es la casa de Jehova tu DIOS, mientra otros pidiéndoles a sus feligreses que vendan terrenos, carros, gallinas y les lleven el dinero, porque ellos lo necesitan y lo piden en nombre del  Fundador del Cristianismo y dicen que ÉL, se los esta pidiendo. Vuelvo y pregunto: ¿Qué no hemos entendido?
Si cuando aquel hombre se acerco al Fundador del Cristianismo y le pregunto: Señor que debo hacer para seguirte. Y, al preguntarle quien era; resulto ser un hombre muy rico. El Fundador del cristianismo le dijo: Ve y vende tus propiedades, saca tu dinero y entonces repártelo entre los pobres del pueblo y luego sígueme...Al, éste extrañarse y verlo con tristeza y quedarse con su fortuna; el Fundador del Cristianismo se expreso: Es más fácil que entre un camello por el ojo de una aguja, que un rico al reino de mi Padre. Entonces ¿Qué no estamos entendiendo?

Será que hay personajes inescrupulosos, que toman el nombre del Fundador del Cristianismo para beneficio propio y de sus familias?, será que estamos siendo engañados con la utilización de miedos colectivos? que nos indican que si no hacemos esto o aquello, no heredaremos el reino de los cielos? y ese temor nos hace vulnerables ante estos personajes.
Qué crees hermano, que pensaría el Fundador del Cristianismo al ver estos mega templos, estas edificaciones gigantescas, que fueron hechas para glorificar AL HOMBRE que fundo el cristianismo. Si ÉL, dio su mensaje, en pasajes al aire libre, en montañas, en lagos, en terrenos bajo polvaredas, sentados en el suelo. Y si ha este pensamiento le agregamos el siguiente pasaje, cuan el fundador del cristianismo entro fúrico en el templo y a patadas sacó de aquel lugar sagrado a cambistas, mercaderes, locatarios, borrachos, y todo tipo de personajes que no tenían nada que ver con lo que al templo le competía, vean este ejemplo echo directamente por el fundador del cristianismo. ¿Y?, aún ninguno de nosotros entendemos.

                                                               III

Los invito a vivir una experiencia personal,  a tener una comunicación vertical con este personaje, fundador del cristianismo, como la que tengo con ÉL. Desde aquel día en que lleno de problemas, fui invitado por unos parientes a asistir a un lugar, y que allí en encontraría, la paz y el sosiego que mi corazón buscaba, mis ansiedades desaparecerían, vi en ellos el entusiasmo y la buena fe, para conmigo que me fue imposible negarme, así que acepte. Al día siguiente allá iba con mi entonces novia, en mi carrito por la calzada san Juan, prendí la radio y henos allí platicando. Pero la noche anterior como ya era mi costumbre, en mi cuarto a oscuras en mi cama, hice mi oración acostumbrada: "Padre, si tu crees que no debo llegar a ese lugar al que fui invitado, porque tu sabes que no es bueno para mi, házmelo saber y no permitas que llegue, amen!  Pues como les decía, camino a nuestra cita, cuando le digo a mi esposa 
-Fíjate que el carro no jala, y se esta calentando mucho. Me detendré a ver que le veo. Con mi poca experiencia en mecánica, abrí el capo y me le quede viendo, se sentía el olor a sobre calentamiento pero no vi nada anormal, le di la vuelta al vehículo pateando las llantas para ver de esa forma si estaban bien de aire, volví al motor y nada, entonces se me ocurrió tocar los aros, estaban bien a una temperatura normal, hasta que llegue al delantero. del lado del conductor, y éste estaba hirviendo. 
-Mi amor ese es el problema, el carro se embrecó. 
-Y que hacemos?  pregunto.
-Lo voy a sangrar! y así fue, luego el carro se normalizo; como a los dos kilómetros 
-Otra vez lo mismo. Me detuve, y si el aro estaba caliente de nuevo. Repetí el sangrado de los frenos y nuevamente funciono, esto se repitió tres veces. entonces le digo a mi esposa
-Ésta es la señal!
-Qué señal? pregunto ella, con curiosidad.
-No le pongas atención, no me hagas caso, yo me entiendo. Procedí a sangrarlo de nuevo y esta vez en el primer retorno que encontré me regrese para mi casa y el carro no volvió a embrecarse hasta el día en que lo vendí. Esta es la manera de comunicarnos con aquel que fundo el cristianismo.

No se porque hoy amanecí con estos pensamientos, solo sabia que tenia que escribirlos, y compartirlos con aquel que quiera leerlo, no pretendo nada, usted hermano, si su vida esta en orden continué con ese ritmo, no se de por aludido, no quiero ofender a nadie y pido disculpas de nuevo, simplemente escribí esto, no se porque, me desperté y en mi cabeza estaban estas oraciones que no tuve mas remedio de escribirlas.

le invito a que  simplemente, ore y repita lo que yo le pido a Él cada vez que voy a hacer algo nuevo en mi vida, quien mejor que ÉL para saber si aquello es o no bueno para nosotros, yo te garantizo que te asombrará la forma en que recibirás su respuesta, pero eso si; ÉL te dio libre albedrío, si tu quieres le haces caso y si no, no. Así de simple, la decisión siempre será tuya

                                                            AMÉN 


miércoles, 19 de febrero de 2014

HERMANOS MAYORES Y SUS BROMAS!

Eran las once de la noche, Se escucho el sonido de una llave entrar en el cerrojo. Luego el rechinido de las bisagras. Yo, me encontraba en la cama, cuando entro mi hermano y se dirigió hacia mi, con la idea de tapar mi nariz y boca, como lo habia hecho la noche anterior. Tremendo susto me lleve cuando ya no podía respirar, despertándome de golpe. Pero una de estas noches que venga tomado y este roncando me las va a pagar. Cuando coloco su mano en mi rostro, la tome y la tire de lado.
-Estas despierto?
-Si! Al escucharme, encendió la luz.
-Que bueno! Te dejo esta hoja para que hagas el experimento.
-Experimento?
-Si! Mi tarea, de la universidad, pero yo no podre hacerla; así que hazla y me das tus opinión
-Quieres que te haga la tarea?
-Algo así, el beneficiado seras vos!
-Porqué?
-Léelo y sabrás porque. Apago la luz y me deseo feliz noche. Esa noche, espere y como a los cinco minutos estaba completamente dormido, escuche sus ronquidos, entonces me levante y sigilosamente me acerque a su rostro y con mucho cuidado puse mi mano sobre su nariz y boca, a los pocos segundos, estaba despierto, sobresaltado, con  tos y con el pecho agitado.
-Se siente horrible, verdad? 
-Cabrón! dormite!. Esa noche ni él ni yo nos animábamos a dormirnos, no se cuanto tiempo paso hasta que el sueño se apoderó de nosotros. Jamas volvimos a hacernos esa horrible broma.
La mañana siguiente, mi hermano se habia ido temprano a su trabajo; yo como todo estudiante adolescente me levante tarde, luego de bañarme y desayunar vi la hoja, la tome y la leí. La tarea era sobre lo siguiente: Debería de elegir una hora y hacer aquel ejercicio durante 8 días a la misma hora, no podría hacerla antes ni después de la hora elegida, mucho menos brincar un día; si eso pasaba habia que empezar de nuevo.
-Con razón no la quiere hacer este pendejo. Pues, todas las noches, luego de la universidad, siempre habia alguien que le invitara a chupar y esa tarea exigía disciplina.
Al pie de las indicaciones del ejercicio decía: Cuando concluya con los 8 días, usted sera capas de hacer realidad cualquier cosa que haya solicitado a su subconsciente con este ejercicio.
A mi mente llegaron las imágenes de las mas bellas niñas de mi colegio, deshacerme de mi timidez, y llegar a ser el mas popular. 
-Nada que pensar, voy a hacerlo!
Inicie mi viaje esa misma noche a las 9 en punto, postrado en mi cama procedi a realizar paso a paso. lo que las instrucciones indicaban, después de hacer el ejercicio me quedaba dormido como bebe. Ya en el séptimo día, pude experimentar al fin, algo increíble, logré salir de mi cuerpo, levitar y me vi,  relajado sobre mi cama, era como ver a un cadáver, en ese instante recite todos los cambios que deseaba para mi. De pronto, el idiota de mi hermano entro en el cuarto con alguna payasada y eso hizo que regresara de golpe a mi cuerpo, despertándome ipso facto.
-Sos un mula! no ves que estaba fuera de mi cuerpo.
-Estas drogado o qué? 
-Es tu tarea, animal. Había quedado con un dolor de cabeza y mal humorado.
-Ya!, solo muladas, sos. Dormite...feliz noche! 
-Y no te atrevas a taparme la nariz, porque te monto verga! esas fueron sus últimas palabras antes de empezar a roncar. Apague la luz y me dirigí nuevamente muy sigiloso a repetir la broma. pero las ultimas palabras resonaron en mi cabeza; me dije a parte de la vergueada esta broma no va a tener fin y al rato seré yo el que me este ahogando. Así que me dormí.
A los días, espesaron a notar un cambio en mi personalidad los compañeros del colegio.
-Qué mosco te pico. me decían.Yo preguntaba.
-Porqué? Pues hasta ese momento no me habia percatado de mi cambio. Lamentablemente aquel asombroso cambio de personalidad me duró solo un mes. Pues aconteció que ya para terminar el experimento en el octavo día, mi hermano llego y me invitó a una fiesta.
-Cámbiate, en lo que me baño... Hay fiesta! 
Eran los quince años de una prima de mi cuñada. Aquella noche, en la fiesta estrene novia....  








martes, 18 de febrero de 2014

EL ITINERARIO DE LA MUERTE

Everardo, corría todo desorbitado y dando tumbos por la avenida Bolívar, algunas trasnochadores lo veían con cara de asombro y de burla, al verlo en esa situación de desespero, cada paso que daba volteaba, verificando que tan cerca de él venia su perseguidor. Tras él, la misma muerte, con su típico traje negro y en su mano la guadaña, la hoja con filo, brillaba por las luces de la iluminación del tendido eléctrico, con forme avanzaba tras Everardo, ésta parecía flotar mientras perseguía a Everardo, cosas extrañas pasaban a su paso. Hace unos cien metros, al paso de la muerte un coche ultimo modelo se estrello contra un poste de luz, los parroquianos corrieron a auxiliar a los jóvenes que se conducían en estado de ebriedad, pero todos salieron ilesos, increíble para como habia quedado el automóvil. Esa noche los bomberos de la estación cercana, tenían mas trabajo que lo normal, pues a cada momento se escuchaban las sirenas y las ambulancias pasar. Everardo ya casi no aguantaba, el corazón se le reventaba de cansancio, pero no podía detenerse pues, si lo hacia la muerte le alcanzaría y tomaría su alma, quedando tirado en la calle su cuerpo mortal. En cosa de minutos Everardo llego al puente del Trébol, y se vio con la disyuntiva; seguía sobre el puente o bajaba hacia las calzadas Roosevelt y San juan. Decidió bajar y siguió corriendo, al llegar al mercado del Guarda, se enfilo por aquella calle. Tras él, seguía implacable su andar, la señora muerte. Al pasar frente a unos indigentes, que se encontraban pernoctando en plena calle, toco a uno de los desafortunados, ocasionándole la muerte en ese resiso instante. Los bomberos, después dijeron en su parte que habia fallecido de hipotermia. Mientras, Everardo corría desesperado, viendo insistentemente para a tras; lo único que Everardo lograba visualizar cada que volteaba eran los reflejos que salían de la hoja de la guadaña y era esto lo que le indicaba que la señora muerte estaba cerca de él. Al llegar a las puertas de la pediatría del hospital Roosevelt entro por la emergencia del hospital, intentando con esto perderse entre tanta gente, que esa noche abarrotaba al hospital, con sus niños a consecuencias de las heladas que habia estado haciendo días anteriores, los menores se encontraban con bronquitis y otras enfermedades propias de esos días de heladas. Mas adelante Everardo, sentado entre los padres de los pacientes, traba de burlar a la misma muerte. Ésta, entro en el lugar observando a diestra y siniestra, a todos aquellos indefensos enfermos, cuando los ojos de la muerte y de Everardo se encontraron, Everardo los vio brillar, y en ese brillar se ilumino, dejando a sus ojos toda la calavera blanca, sin ningún tipo de expresión, al darse aludido Everardo se levanto y se introdujo entre los pasillos del hospital, saliendo por una puerta; dirigiéndose hacia otra ala del hospital, la muerte se tardo unos minutos en la emergencia de pediatría, y conforme se dirigía hacia donde habia salido Everardo, su guadaña tocaba con su punta afilada a algunos desafortunados infantes, quienes en ese instante perdían la vida, dejándose oír a las inconsolables madres dar gritos de impotencia al ver como sus retoños, acababan de fallecer. Los demás pacientes daban su opinión, diciendo que habían muerto por la falta de atención medica, por la falta de humanidad de los doctores al no atender rápidamente a los pacientitos, las enfermeras trataban de calmar a los padres de las victimas mientras, los guardias a los desesperados padres de los niños que no habían sido atendidos aun. En estas circunstancias, dejo a la sala de emergencia. La muerte  siguió su imparable camino tras de Everardo. Everardo corría por los corredores obscuros del hospital, tratando de encontrar algún lugar en donde poder evadir a la muerte, en su desesperación, se introdujo en una habitación, en donde se encontraban unos diez pacientes. Esa sala era el intensivo del hospital, allí habían solo pacientes graves, algunos moribundos, Everardo se metió en una de las camas que se encontraba desocupada y se hizo pasar por uno de los pacientes. Cuando entraron unos médicos y enfermeras, encendieron las luces y principiaron su ronda. Al fin, llegaron donde se encontraba Everardo, uno de los médicos tomo su tabla, con el historial del paciente. Para el asombro de Everardo, esto escucho.
-Nombre del paciente: Everardo Pérez...
-Paciente ingresado hoy a las 1:00 horas, con herida de bala en el pecho...
-Éste, es el asaltante de buses de la avenida Bolívar. El que fue baleado y traído de emergencia y de una operado?
-Si doctor, él es...
-Hijo de puta, dan ganas de no hacer nada por estas ratas inmundas. Se expreso el medico de mayor edad, y seguramente el jefe de la ronda medica.
-Estoy de acuerdo con usted doctor Marroquín... pero hicimos un juramento y debemos atenderlo..
-Verdad?
-Si... A todo esto Everardo giro su mirada hacia la cabecera de su cama en el intensivo y se encontró con la cara blanca y huesuda de su perseguidor y antes de que él pudiera mover un musculo, sintió en su pecho el guadañazo, justo en el corazón.
-Dr. Marroquín! le esta dando un paro al paciente.
-Desfibrilador! grito el Dr. Marroquín, pero ya el monitor conectado a Everardo indicaba con el típico sonido que habia dejado de existir. Estas fueron las palabras del Dr. Marroquín.
-Hora del deceso, 5 am.
-Murió la rata asquerosa, ya no podrá seguir haciendo mas daño.
La muerte se retiro, por la sala a través de todos los encamados, no sin antes de abandonar la habitación, darle el arponazo al ultimo de la fila.
-Doctor, se nos fue el otro...
-Quién? pregunto Marroquín
-El compinche de la rata inmunda...

"...Cuando la muerte sale en busca de alguien, aprovecha su recorrido para llevarse a los que les llego la hora, cada uno va falleciendo según el minuto que le corresponde, y también deja a su paso accidentes increíbles; en donde la gente expresa su asombro al ver los autos, totalmente destruidos y los pasajeros salir de ellos, ilesos. Ésto, le divierte a la muerte, dejándolos vivos, como una advertencia de que la próxima; si se los lleva!... Éste, es el itinerario de la muerte!!..."



domingo, 16 de febrero de 2014

la muerte y el perro negro

En un chevy, del 69, el Lic. Berganza se dirigía, del pueblo hacia la casa de los ancianos, Ruano, un par de viejos que habían procreado a una niña, su única hija, quien lamentablemente recientemente acababa de morir; dejando en la orfandad a una pequeña niña, enfermiza. Ellos, vivían en un terreno propio, como a una media hora de una pequeña aldea de la ciudad de Antigua Guatemala. El lic Berganza, viajaba por aquella carretera de terracería, tras él, una cola de polvo y humo blanco, indicaban que el chevy necesitaba ya un over hall.
-Al fin llegamos.... dijo, el licenciado a su acompañante...
-Espérame aquí dentro, no te vayas a bajar, yo regreso a buscarte...
-Entendiste? su acompañante le respondió solo con un breve movimiento de cabeza y quedo encerrada dentro del carro; mientras, el doctor se encaminaba hacia a dentro de la covacha. Un viejo perro, de largas orejas y larga cola, de color blanco con manchas negras, a leguas se veía que este perro estaba mezclado como con cien razas, era un perro eléctrico, como les dicen en Antigua, o sea un perro corriente, éste se quedo oliendo las llantas del chevy, mientras era observado con reserva por el pasajero, que habia quedado resguardado dentro del carro viejo, color celeste, con lineas azules. Despues de un buen rato dentro de la covacha, regreso el licenciado, acompañado de los dos ancianos, quienes se quedaron varados, en el umbral de la entrada, a su humilde casa, tomados de las manos con la cara de preocupación. Entonces, el abogado Berganza abrió la puerta del copiloto e invito a salir al misterioso pasajero. Se trataba de Matilde, una niña flaquita, desnutrida, con colas largas, pecas en un su pálida carita, de cinco años de edad, sus zapatillas rotas tocaron el suelo, dejándose ver el vestidito andrajoso color verde, con un delantal color celeste y entre sus brazos temblorosos una muñeca de trapo bien abrazada, Yac, el perro eléctrico, la olía de pies a cabeza, moviendo su frondosa cola, como queriendo volar, si la agitara un poco mas rápido, la vieja soltó a su esposo y salio  a recibirla dándole un abrazo interminable con lagrimas en sus ojos.
-Bienvenida, a tu nuevo hogar Matildita... Le dijo la vieja, al oído de la niña, quien apenas entendía lo que pasaba, mientras que el viejo bajaba unas tres gradas hechas de madera invitándole a entrar a su nuevo hogar, tomándola de la mano.
-Hola hijita, entra a tu humilde casa. Se metieron todos a la casucha, inclusive el Yac, quedando afuera el chevy. La casa era completamente de madera y lamina, del techo salia una improvisada chimenea, el terreno era polvoriento en verano, pero fangoso en el invierno, por lo que la casa estaba elevada con una base de troncos y uno que otro ladrillo, algunas llantas viejas; pues en invierno el rió, que quedaba cerca de la covacha solía inundar a las viviendas aledañas y a veces cuando el invierno era copioso podían llegar sus aguas hasta los pueblos mas cercanos inundándolos por completo, eso hacia cada cierto invierno el rió Pensativo.
-Bueno, mis amigos allí les dejo a su nietecita, cuídenla, compren sus medicinas y que Dios se apiade de ustedes. Se subió a su chevy 69, lo arranco, llenando de humo todo a su alrededor y tomo camino de regreso al pueblo abajo, mientras el Yac le corría ladrándole hasta que solo quedo entre la arboleda el humo expelido por el escape.
Esa noche la niña, durmió con los ancianos, después de comer unos tamalitos con frijóles, queso y mantequilla y un poco de café. Yac, se quedo donde siempre, a un costado de la puerta principal y frente a las gradas, la noche como siempre, era fría, las copas de los árboles se balanceaban de norte a sur, los zanates que ahí dormían se mecían entre las ramas, acomodados y esponjados para soportar aquellas noches frías.
Pasaron los meses y tanto Matilde como sus abuelos e incluso el Yac, se acostumbraron entre ellos. Mientras el abuelo cortaba  pedazos de leña para el poyo, la abuela lavaba la ropa y cocinaba lo que hubiera disponible para la comida; mientras la niña jugaba con su andrajosa y querida muñeca, el único recuerdo y el único regalo que su madre le pudo dar en su corta vida juntas, el Yac se habia vuelto inseparable de la niña. Yac, lograba percibir que todos eran felices con la llegada de la enfermiza niña a ese guatal. 
Un día, regreso Yac de sus escabullidas que se daba eventualmente, tras algún conejo o correteando alguna mula que pasaba por aquellos caminos de Dios, al volver se dio cuenta que alguien extraño a la familia estaba en la casa, Yac entro moviendo su cola, y vio al viejo doctor Marroquín, un medico de los de antes, esos que no necesitan de exámenes de laboratorio,  ni tanto aparato moderno para dar un acertado diagnostico, el doctor Marroquín, examinaba a Matilde quien tocia mucho, a los abuelitos se les veía una cara de preocupación y no era por no tener dinero para la medicina, sino por lo que el doctor Marroquín le estaba diagnosticando.
-La niña esta muy enferma y veo muy dificil que se pueda hacer algo por ella..
-Lo que le empeora su condición, es que esta desnutrida y su enfermedad esta muy avanzada...
-Ni en el Roosevelt, podrían hacer nada, peor con el hacinamiento en que se mantiene ese hospital.
-Les recomiendo, que le den estos jarabes y estas pastillas, y sobre todo y lo mas importante mucho amor, mucho amor!, ésto último es la mejor medicina. 
-Pero..., vayan preparándose, pues no creo que le quede mucho tiempo, por favor no duden en llamarme, a cualquier hora por alguna emergencia...
-Yo vendré, mañana a revisarla. Les dijo el Dr. Marroquín, se subió a su vehículo y se retiro para el pueblo. Los abuelos, quedaron desconsolados pero eso si dándole un amor tan especial y en demasía, pues la niña era la alegría de su hogar y les desgarraba el corazón saber que no la iban a tener por mucho tiempo. Pero eso si, se dijeron, el tiempo que este con nosotros deberá ser de calidad  y el mejor. Yac, salio a echarse al mismo lugar de siempre, su orejonas le desbordaban a los costados y su mirada triste veía hacia el cielo, esta vez parecía que Yac hacia una oración al creador, por la niña Matilde.
En los días siguientes, la cosa empeoró para Matilde. 
Esa tarde como todas, llego el doctor a visitar a su paciente predilecta, pero esta vez la encontró casi desfallecida, sin color, y sin fuerzas, para proporcionarle una sonrisa al doctor, los abuelos ofrecieron un poco de café al doctor, ellos se preocuparon cuando el doctor les indicó  que esta vez no se iría a su casa, que se quedaría con ellos y que pernoctaría allí; para estar con ellos, cuando el fatal momento llegara, la cabeza de Yac y sus orejonas estaban sobre la cama de la moribunda, observándola, su vista era atraída por el llanto de la viejita abrazada con su esposo, mientras que el doctor se acercaba a ella colocándole compresas en la frente y dándole a la niña la mejor de sus sonrisas.
Como siempre, Yac se retiro al lugar de siempre, al suelo, eta vez observando el relajo que los zanates hacían cada vez que llegan a su hogar, las ramas de las copas de la arboleda que rodeaba la humilde vivienda. Solo que esta noche, como cosa rara las copas de los árboles se balanceaban con una fuerza inusual; llego un momento en que los pájaros ya acomodados en sus ramas, dispuestos a dormir con el movimiento de las ramas fuertisimo, salieron en bandada y Yac despertó, levanto la mirada y vio a los zanates huir hacia otros arboles mas lejanos, el aire producía un frió que te calaba hasta la médula, Yac no pudo evitar que se le escapara unos gemidos de puro miedo, cuando entre las copas de los árboles entre los relámpagos, visualizo una cuchilla encorvada con tremendo filio y un final picudo que brillaba como si fuera una estrella increíblemente cercana en el firmamento, en un parpadear de Yac se dejo caer del manto negro que lo formaban las hojarascas de los arboles, un manto aun mas negro, un manto impecable, de la que sobresalía un báculo en cuyo final aprecia una hoja laminada en forma guadaña. Yac se irguió, bajo las tres gradas y se coloco frente a aquella oscura silueta, pero esta vez desafiante, enseñando sus filosos colmillos y gruñendo fuertemente al personaje. Éste emitió un sonido aterrador dirigiéndose a Yac, 
-Tú, crees que vas a evitar mi presencia en este lugar. Somatando su callado, sobre el terreno polvoriento. Yac, dejo de gruñir y se comunico con este personaje oscuro.
-Lo haré si es necesario! Le respondió Yac a la misma muerte. Ésta destapo su cabeza  y quedándosele viendo, con ojos penetrantes y rojizos, el blanco de su osamenta era increíble.
-Criatura insignificante!, crees poder detenerme... pero tu no eras nada contra mi...
-Y, esta noche e venido por esa niña y no regresaré sin ella.
-Te iras sin ella! le respondió Yac, envalentonado, porque ella es simplemente una niña indefensa, que tiene derecho a vivir y hacer feliz a esos dos ancianos!
-Admiro y respeto tus intenciones pero, esta noche tengo que regresar con una alma y no me iré sin la que vine a buscar. 
Adentro de la covacha, Matilde estaba perdiendo la lucha, el medico estaba resignado a que la niña estaba muriendo, los abuelos a los costados de la cama con las cabezas hundidas en el viejo colchón, suplicaban al altísimo por un milagro y que dejara a Matilde con ellos.
Entre rezos y lágrimas, algo hizo que el medico gritara emocionado: milagro!, milagro! los viejos sacaron sus arrugadas caras del colchón y vieron que Matilde daba alientos de mejoría diciendo
-Abuelitos, abuelitos! los quiero mucho. 
-Doctor, que es esto? preguntaron los incrédulos viejos al médico.
-Que no lo ven? esto es un milagro!...
-Esta niña moribunda ha regresado de la muerte; no me lo explico.... Esto simplemente es, un milagro!
Empezaba a amanecer y la niña pedía algo de comer, el médico se sentaba junto a la cama y colocaba su  estetoscopio en el pecho de la niña, mientras que la abuela corría a la cocina a preparar el desayuno para todos. 
El abuelo, salio al frente y viendo para el cielo dio gracias a Dios, en esas estaba cuando recapacito que estaba parado en el lugar donde acostumbraba dormir el Yac.
-Yac? que te pasa amigo...Yac! Yac, se encontraba al pie de los árboles, al final de la parcela tirado de costado, inmóvil, el viejo se acerco y se agacho como pudo; sobando al viejo Yac quien se encontraba sin vida. El viejo lo alzo como pudo, lo abrazo y lo beso; diciéndole al oído, gracias amigo, gracias por dar tu vida por mi Matilde. Regreso con Yac hacia la casa, y le dijo al medico con el perro en su regazo.
-Doctor, e aquí el milagro!, vida por vida!, y Yac dio la suya por mi nietecita.
A la semana de aquel raro e inusual acontecimiento, una niña sana tomada de la mano de sus abuelos, justo al pie de la arboleda donde se encontraba una cruz y un montón de piedras sobre la tumba del viejo Yac, Matilde coloco un ramo de flores silvestres y dijo aquellas desgarradoras palabras que, un niño de cinco años aya dicho antes.
-Gracias amigo Yac, por dar tu vida a cambio de la mía. 
Y así fue, la muerte y Yac llegaron a un arreglo; la muerte no podía regresar sin una alma, entonces  Yac, ofreció la de él a cambio de la de  Matilde. Así amaba el perro eléctrico a los viejos y a la niña, que dio su vida por la de la niña. Y esa noche, la muerte se llevo a Yac en lugar de la niña. 
Cuentan los parroquianos de la Antigua Guatemala, que han visto pasar en sus calles, en la madrugada, a un manto negrísimo, que en una mano lleva a su guadaña y  la otra, sobre la cabeza de un hermoso perro negro.