sábado, 28 de junio de 2014

¡TE QUIERO TANTO!

Te quiero tal y como eres... 
desde que te conocí
Te quiero como nadie se imagina.
Te quiero tanto... 
Y mas, cuando sacas al niño que hay en mi.
Te quiero tanto...
Que cuando te tengo entre mis brazos 
soy capaz de sentir  a un amor sin nada de morbo.
Y al sentir, a ese pequeñito amor... 
Quizás el mas sincero que jamas nadie me haya dado.
Y solo encuentro una razón...  ¡Tu inocencia!. 
Esa que aun habita adentro de tu pequeño corazón.
Te quiero... 
Y eres todo lo que necesito. 
Te quiero tanto... 
Y  te busco, cada que te veo venir...
Sonriéndome y corriendo hacia mis brazos. 
Y cuando me llevas justo a mi habitación.
Sueño con tener a tu pequeño corazón.
Se que soy un tipo al que pronto olvidaras.
Por eso mi corazón quiere volar contigo... 
Hasta donde nuestra imaginación nos pueda llevar. 
Te quiero y espero que esto dure lo mas que sea posible. 
Y cada día, quiero que pase lo mas pronto... 
Para que llegue ese momento en que te vuelva a ver.
Te quiero tanto... 
Que solo entre tus pequeños brazos soy feliz. 
Y es que solo hay una razón... 
Que tu tambien me quieres tanto... 
Con ese sencillo y tierno corazón.
Te quiero... 
Y es lo único que quiero comprender... 
¡Mi pequeña niña!... ¡Mi pequeña hija!


ESPECIALMENTE, PARA TI QUE ILUMINAS A MI POBRE Y TRISTE CORAZÓN.
CON TODO MI AMOR.... ¡BY!





SEÑORA

-Si señorita, ¡sígame por favor!. Le indicó el capitán de meseros, cuando la joven mujer llego a su cita, echa por alguien a quien ella no conocía, pero que al escucharla por el teléfono le habia causado una gran inquietud y para poner las cosas en claro habia aceptado la invitación de la misteriosa señora.
-¡Señora!... La señorita que estaba esperando.
-Gracias Ricardo, retírese, le llamo si necesito algo. Le dijo la elegante señora al capitán de meseros.
-¡Siéntese! por favor. Le invito muy educadamente la fina señora, quien hacia unos pocos minutos que la esperaba.
-¿Se preguntará por que la cite? 
-Tal vez al decirle mi nombre le ayude en algo.
-Soy, la señora de Villareal. Cuando la joven escucho ese apellido, sintió que por su cuerpo le entro una corriente eléctrica, la cual le aguado su cuerpo. Ella, asombrada le contesto.
-Pues, no me dice nada su apellido señora.
-¡Pues debería!, ¡Porque es el apellido de  mi marido y de su amante!. Ahora si que no pudo mas la joven, al confirmarle fríamente la señora; esposa de quien era y que por lo visto estaba al tanto, de algo que ella hasta ese momento ignoraba.
-¡Disculpe señora! ¡pero le agradecería que me respetara!, ¡pues yo no soy mamante de nadie!...
-¡Mucho menos de un hombre casado!. Le respondió muy indignada. 
La señora, seguía erguida, como si estuviera echa de un material como el mismo mármol.
-Vea señorita, ¡usted a estado saliendo por varios meses con mi esposo!.
-De que manera quiere que la llame, sino de: ¡amante de mi marido!
-Señora, efectivamente vengo saliendo con alguien del mismo apellido; pero no creo que estemos hablando del mismo hombre, ¡señora!. También la joven se planto, educada y estoica ante la elegante mujer.
El capitán de meseros, observaba desde su cubículo, los movimientos que la distinguida señora hacia mientras le hablaba a la jovencita. Quien para estas alturas ya se veía un poco nerviosa.
La señora, extrajo de su bolso, una cartera mas pequeña, la cual era un porta retratos y le mostró a su invitada las fotografías del señor Villareal. Ésta, al ver las fotografías se enteraba, de que efectivamente el hombre con quien salia hace meses y de quien estaba completamente enamorada, era el mismo esposo de la respetable señora.
-Efectivamente  _dijo la joven, con lagrimas en sus mejías_ él es el hombre con quien estoy saliendo y a quien lamentablemente amo con todo mi corazón... ¡señora!.
-¡Es usted una descarada! Le interrumpió la dama, dejando escuchar el tono elevado de su vos.
El capitán de meseros, quiso acudir a la mesa, para bajar un poco la temperatura que se empezaba a elevar en esa mesa; pero conociendo a la señora, se contuvo.
-Ahora que me vengo a enterar de toda la verdad, ¡señora!... Créame, que es muy dificil para mi aceptarlo... Pero veo que usted no me miente. Dijo la joven y atractiva mujer, con la vos entrecortada, a la distinguida señora, quien se le veía en el rostro el odio que estaba sintiendo en ese preciso momento.
Entonces la joven tomo aire y valor y ésto, le dijo:
-Señora, ya es muy tarde para dar marcha atrás, ahora yo soy parte de su vida, señora y le amo como a nadie he amado y él es parte de la mía... ¡señora!
-Y, ahora que me entero que usted existe, ¡señora!
-Sepa que todo mi mundo es para él... ya lo llevo muy dentro de mi ser... Su amor, sus caricias, su aroma, su piel... 
-¡Cállese por favor! Le interrumpió la señora, llena de rabia. Pero ella continúo...
-Él me dijo que era libre. 
-Cuando le pregunte, después de varios días de estar saliendo, que si a su edad no tenia compromisos, si era viudo o divorciado.
-Pero el me dijo, que era libre, como el mismo aire. ¡Así era él de libre!...
-¡Y yo le creí, señora!... Luego de un silencio incomodo, tanto para una como para la otra. Antes de que la dama empezara de nuevo a atacarla, ella continuo...
-¡Ahora ya es muy tarde señora!... 
-¡Ahora nadie puede apartarlo de mi!.. 
-¡Ahora nada ni nadie, ni mucho menos usted, podrá apartarlo de mi!...
-Entiéndeme, ¡él nos mintió!.. ¡Y, yo le creí!, pues el me juro que era libre y por eso ahora ¡nadie puede apartarlo de mi!
El capitán de meseros, veía los ademanes de una para la otra; a una la veía destrozada pero estoica; mientras que a la otra se le veía como una estatua de mármol. Pero que estaba a punto de perder la paciencia
El mesero se encamino para donde se llevaba la batalla campal y justo cuando llego al borde de la mesa, la joven mujer, se puso de pie. Pero alcanzo a escuchar sus ultimas palabras antes de retirarse..
-¡Yo lo amo señora! Pues, él me juro que era libre y yo me enamoré como tonta de él, y segura estoy que él me ama tambien... Y por eso le digo, que ahora es tarde señora, pues ahora nada ni  nadie puede apartarlo de mi, ni usted, ni nada ni nadie, ¡podrá apartarlo de mi!...
-Que tenga una buena tarde y ¡hasta nunca!. Tomo sus humildes cosas y se retiro casi corriendo del lugar, con lagrimas en sus mejías, dejando a la inmóvil señora, de alta alcurnia. Sentada en ese lugar, frente a ella Ricardo, el capitán de meseros, viendo como esa mujer tan fuerte como un roble se desmoronaba en pedazos, aceptando que habia perdido esa batalla. El mesero le interrumpió 
-¿Necesita algo señora Villareal?
-¡Llame a mi chófer Ricardo! solo eso, ¡llame a mi chófer!.
Ricardo se encamino para el lobby, del lujoso lugar, para avisarle al chófer de la señora. 
Y, a lo lejos vió a la joven, subiendo a un lujoso mercedes benz. Quien le habría la puerta, era nada menos, que el señor Villareal: quien por casualidad se encontraba en el mismo lugar y al ver a su joven amada en esas circunstancias, opto por sacarla de ahí...


basada en la canción del mismo nombre: "Señora" de Rocio Jurado









jueves, 26 de junio de 2014

El GTI rojo de Milton

Regresábamos de hacer una tarea y alguien le pidió a Milton que pasara frente al Liceo Francés, pues era hora de salida y sería bueno pasar viendo a las lindas colegialas, todos estuvimos de acuerdo y Milton cruzo en una de las calles cercanas para retornar y pasar frente al colegio. Efectivamente, los portones estaban abiertos y se veía movimiento, pues las señoritas salían a abordar el bus del colegio; mientras que Milton se detenía justo entre los buses amarillos. 
Una maestra de dicho colegio, nos abordo dirigiéndose a Milton e indicándole que en esa área era prohibido parquear, pues era un lugar exclusivo para los buses del colegio. A lo Milton le pidió que le disculpara pero a su Volkswagen GTI, le habia sucedido un desperfecto mecánico y no podría moverlo. La maestra se retiro resignada, a que el GTI se habia arruinado y era imposible moverlo.
-¡Que bárbaro Milton! ¡muy buena esa paja!. Le aplaudimos nosotros pues, nada mejor que ese lugar para ver el desfile de señoritas de dicho colegio.
-¡Ninguna paja, el carro se averió!... ¡Bájense y me ayudan a repararlo!. 
Todos nos bajamos, pidiéndole al correcto de Milton, que se esperara a que los buses se fueran para reparar a la nave; pero éste se negó, pues de lo contrario nos cogería la tarde para ir a nuestra alma mater. Así que Milton se apeó y se fue directamente al motor, mientras que nosotros nos vimos las caras y al unisono nos repetimos.
¡Nooooo! Así que, nos recostamos en el hermoso carro deportivo, ¡bien enchulado! mientras que Milton le hacia a la mecánica. 
Mientras Milton pensaba que hacerle a su carro, pues lo que le habia sucedido era un reventon en el cable del clutch. Pero a nosotros lo único que nos importaba era coquetear con las señoritas de uniforme azul, muchas de ellas se acercaron a nosotros, preguntándonos que le pasaba al carro y claro, aprovechamos para hacernos de algunas amigas y de recopilar sus números telefónicos, mientras que nuestro mecánico nos resolvía el problema; pues eso les dijimos a ellas, que Milton era un mecánico, que habia llegado a rescatarnos y que mientras tanto, nosotros pues, estábamos ahí platicando con ellas. 
Milton estaba que echaba rayos, pues habia escuchado nuestra mentira y al darse cuenta de las bellezas que nos rodeaban, seguramente la mayoría (por no decir todas) estaban atraídas por el carro y no por nosotros, pero eso nos tenía sin cuidado, pues otra oportunidad de esas, ni en cien años.
De pronto sentimos que el carro se movió, así era, Milton estaba adentro de su carro ya arrancado; al sentir que este se movía nos quitamos e hicimos a un lado pensando que Milton apagaría el motor, se bajaría e iría a disfrutar aunque fuera un minuto de nuestra hermosa compañía. Pero no; Milton se fue con su GTI y nos dejo ahí, abandonados a nuestra suerte, las niñas se quedaron asombradas por unos segundos, al igual que nosotros. Luego, Vinicio reacciono, diciéndoles a las chicas que seguramente nuestro mecánico se habia ido a probar el carro y que pronto volvería; pero luego, con forme iban pasando los minutos y el GTI rojo no regresaba; una a una se fueron yendo las hermosas señoritas, abordando sus buses o buscando la parada de bus urbano mas cercana para irse a sus casas. 
Despues de media hora de esperar y al darnos cuenta que ya no habia ningún bus amarillo y mucho menos alguna señorita por el sector y que los portones se habían cerrado hace rato, nos resignamos y buscamos la parada de buses mas cercana. Nos quedamos sin GTI y sin colegialas.
En la tarde, bien tarde, llegamos al nuestro colegio y en el parqueo se encontraba el GTI rojo, parqueado y Milton hacia una hora habia entregado su tarea y nosotros pidiéndole que nos entregara nuestras mochilas, para poder entregar nuestra tarea, que se encontraban aun, adentro del hermoso deportivo, color rojo Volkswagen GTI. Pero este seguía vengándose de nosotros y luego de suplicas y de sacarnos algunas golosinas, nos abrió su carro, sacando de inmediato nuestras cosas; corrimos en busca del catedrático, quien ya estaba por retirarse del colegio. Nos colocamos frente a su carro para que se detuviera y después de rogarle que nos recibiera nuestras tareas, éste acepto, pero con la mitad de la nota.
Bien merecido que lo teníamos, por la mala jugada que le hicimos a Milton y por los 45 minutos de gloria a costillas del Gti rojo de Milton.



TOMADO DEL LIBRO: "HISTORIA DE UN ADOLESCENTE TÍMIDO" de Sergio Raga

NUNCA VOLVERÉ A SER EL MISMO

Cuando crecí y me volví una persona adulta, responsable, pensé: nunca volveré a ser el mismo.
Así fue, todo dentro de mi ser cambio, para bien o para mal; ¿no sé? lo que si supe, es que no pude volver a ser la misma persona... Esa: libre, aventurera, despreocupada, sin horarios, sin jefes, sin responsabilidades, hoy aquí mañana por allá... En fin, ya nunca el mismo. 
Eso me causo mucha pena en mi corazón, pues mi esencia para la que fuí creado, se habia quedado en el pasado, en ese lugar, en donde todos dejamos parte de nuestra vida, ¿será la mejor? ¿quizás? Pues la nueva etapa en mi vida era completamente diferente, con retos y metas totalmente diferentes, idas y regresos muy pensados, ya ¡nada espontáneo!.
Y, es que la vida es como una carrera de relevos y tu mismo te vas dando la estafeta al tu del futuro, la tomas y sigues en la carrera sin ver para atrás, sin importar quien quedo en el kilómetro anterior, si alguien cayo y se lesiono ¡no me interesa!, pues nada ni nadie puede detener esa carrera llamada vida. 
Cuando escuchas el disparo en la linea de salida, corres con las ganas de ganar, pero conforme te pasas la estafeta, a tu nueva etapa de tu vida, como que ya no corres con el mismo ímpetu con el que iniciaste. Esa es la carrera de la vida y él único que tiene control de ella, ¡eres tú!. 
Por ello, vemos por ahí, a tipos viejos, pero vistiéndose como adolescentes y lo contrario adolescentes viviendo como adultos de la tercera edad; felizmente o infelizmente, cada quien eligió, para bien o para mal y aunque les digas, lo que les digas, ellos siguen corriendo agarrando muy bien su estafeta para no dejarla caer en el camino, pues si eso sucediera, eso seria una desgracia para ellos y sus patrocinadores.
Pero, hay aquellos que decidieron no tomar la estafeta o la soltaron en algún punto de esta carrera y éstos son los que de alguna manera, viven la vida con plenitud, felizmente, disfrutándola con lo poco o mucho que ella les dé, son seres felices, pues se dijeron a si mismos no querer pertenecer a un sistema pre establecido y tomaron sus propios riesgos. Esa es la diferencia, entre volver a ser el mismo o nunca volver a serlo...

Y, ¿Tu quién eres?.. ¿Cómo decidiste vivir tu vida?.. ¿Sigues corriendo con tu estafeta?
O, ¿eres de los que la dejaron perdida en el tiempo?... ¿Será mejor vivirla, con o sin ella?..
¡Por muy tarde que parezca, aun estas a tiempo, agárrala bien o lánzala lejos de ti!...
Recuerda... ¡tu eres quien decides! 






miércoles, 25 de junio de 2014

EL QUE CON NIÑOS SE ACUESTA.. ¡CAGADO AMANECE!

Eran épocas sin violencia. Pero el alcohol y los celos, no entiende de razones y ésto fue lo que seguramente sucedió...
En miles de oportunidades probamos e intentamos, algunas veces con éxito y otras sin él, pero eso no nos detenía, estábamos echados a la perdición en este tema, y cada quien, veía quien superaba al otro. 
Lo que estoy tratando de describir; es de las veces que al ir al colegio, en el servicio de buses urbanos, luego de pagar nuestro pasaje nuestros ojos se desorbitaban en busca de una o un grupo de chicas guapas a las cuales podríamos abordar y por consiguiente, conseguir su número de teléfono o la dirección y, como minimo lograr una cita, para luego llegar a visitarlas. Ésa, era la consigna y como dije antes, era una batalla campal entre nosotros; siempre en la búsqueda de la oportunidad para poder superarse (pues ya no habia meta por superar según nosotros)
Pero esa tarde, de regreso a nuestras casas, subimos como siempre y nada. Entramos y siempre nos conducíamos hasta la parte de atrás del autobús y allí, eramos los amos y señores, con nuestras fregaderas de juventud y es que, en esos tiempos todo era posible. Pues violencia: ¿qué es eso?. 
Allí estábamos, haciendo nuestras bromas, que a algunos de los pasajeros les caían en gracia, mientras que a otros no. 
De pronto, mis colegas enmudecieron, pues justo a tras de mi, recien llegaban a hacernos compañía (pues el bus ya estaba lleno) unas señoritas mayores a nosotros, fue por eso que los muchachos por respeto a ellas, se callaron. Me volteo y voy viendo a las dos chicas, quiza sus edades oscilaban entre los 20 a 25 y nosotros unos culicagados; si mucho de 17. Por eso nos tuvimos que comportar. No habia avanzado mas que un par de cuadras el bus; cuando pensé.
-¡Ésto superaría a todos!...
-Y, quedaría en la memoria de todos. Así que no lo pensé mas y me aventé.
-¡Hola! Éso fue lo único que dije; claro dirigiéndome a ellas, quienes se veían muy relajadas platicando entre ellas, me vieron y dijeron:
-¡Hola! ¡Que alegres venían!. 
-¡Si gracias! ¿te sientas? Me puse de pie, dejando a uno de mis amigos al fondo, éste con la cara un  poco molesta se paro tambien, dándole el lugar a la otra chica. Ellas amablemente nos pidieron nuestro útiles escolares y nos ayudaron cargándolos. Yo continué mi platica, (no podía dejar ir esa oportunidad que seguramente jamas se repetiría) con una pregunta capciosa.
-¿En qué colegio estudian? Ellas, quienes eran muy desinhibidas rieron a carcajadas, respondiéndonos:
-Nuestro colegio, ¡es la USAC!. 
-Pero, gracias nos haces sentir unas adolescentes ¡otra vez!. 
Para estas alturas, mis asustados amigos, se metieron en la platica. Y, así continuo hasta que llegamos a la colonia en donde vivíamos, de casualidad, ellas vivían tambien allí. Cuando tocaron el timbre para bajarse, de inmediato les pregunte: 
-¿Podemos acompañarles hasta su casa?. Ellas se vieron, sonrieron y aceptaron. 
Así, empezó una bonita amistad entre dos generaciones. Luego de dejarlas en sus casas, pues eran vecinas, mis amigos no salían del asombro, se habían superado nuestras expectativas. Cada noche que no teníamos compromisos, les llegábamos a visitar y ellas, siempre fueron amables con nosotros, siempre nos recibían con un beso en la mejía y pasábamos buenos momentos (vaya que nadie se enamoro de una de ellas pues, ese hubiera sido un gran problema).
El tiempo pasó y llegaron las fiestas navideñas y para un 1 de Enero ya estrenando año. Alguien sugirió que fuéramos a darles su abrazo de inicio de año, y así lo hicimos. Al estar frente a la puerta de su casa nos detuvimos, al ver que adentro, ellas tenían su fiesta, habían varias parejas bailando con sus novios y a lo mejor otros eran prospectos. Ellas al vernos muy tímidos afuera, frente a su puerta y haciéndonos los locos, dejaron parados a sus novios y salieron muy efusivas y nos llevaron adentro de su casa, nos invitaron a beber; no hubo mas de alguno que acepto licor, otros una gaseosa, para ello en la sala estaban nuestras amigas y las amigas de ellas; pues los celosos se habían retirado a tomar el aire. 
Haciéndonos cariñitos pues, eramos como sus cachorritos o sus pequeños niños, olvidándose por completo de sus novios y nos atendieron como reyes, tambien ya estaban entonadas, eso debió haberles causado que fueran mucho mas cariñosas con nosotros que de costumbre.
-Bueno, feliz año nos vamos. Dijo uno de nosotros y ellas se fundieron en un gran abrazo y nos llenaron de besitos. Salimos de su casa y nos encaminamos a la nuestra, al fondo se veía un grupo de muchachos fumando bajo un poste al acercarnos, nos dimos cuenta de que se trataba de las parejas de las muchachas, pasamos a la par de ellos diciéndoles _Adiós y ¡feliz año!. Éstos ni nos pelaron, se veían molestos, sentimos un mal presentimiento en nuestras barrigas, uno de nosotros dijo apresuremos el paso y eso íbamos ha hacer cuando escuchamos,
-¡Feliz año mucha!... _No se pensaran ir sin darnos un abrazo ¿verdad? 
Nos detuvimos, pensando lo peor y nuestros corazones estaban tan asustados como nosotros, cuando nos volteamos ya estábamos rodeados por una burda bola de machistas y celosos alcoholizados, quienes sin piedad empezaron a empujarnos y golpearnos, sus golpes iban acompañados de improperios de acuerdo a la ocasión. 
Cuando los golpes empezaron a ser mas fuertes y parecía que se habia desatado el mismo infierno. Del cielo cayeron nuestras amigas, tomándonos en sus regazos e interponiéndose entre ellos y nosotros, éstos trogloditas regresaron a la casa, dando de tumbos, donde se habían reunido para recibir el año nuevo. Mientras, ellas nos curaban nuestros golpes. 
Luego de esa experiencia no supimos mas de ellas. Regresamos a nuestras habituales conquistas; me refiero a colegialas quinceañeras o de nuestra edad. 
Pero, ese récord quiza paso mucho tiempo para que alguien lo superara (pues eran otras épocas, pues si fuera hoy día otra historia sería; ¿creo?). 
Y es que, quien se quiere arriesgar a ser amiga de un patojo, menos si se trata de chicas hermosas, porque si que lo eran. No me explico, como esos insulsos tuvieron celos de nosotros. 
Pues solo hay que recordar el conocido refrán: "el que con niños se acuesta... ¡cagado amanece!"


TOMADO DEL LIBRO: "HISTORIA DE UN ADOLESCENTE TÍMIDO" de Sergio Raga






martes, 24 de junio de 2014

BÉSAME LA BOCA

Cuando ella me dijo: 
-¡Bésame la boca!
Sentí como si los cielos me hubiera hablado. 
Tanto tiempo esperando, que de tus labios saliera esa mágica expresión. 
Entonces me acerco a ti, muy lentamente, sin decir absolutamente nada. 
Pues cualquier palabra que de mi boca saliera en ese instante, podría haber dañado ese hermoso momento y tal ves te habrías retractado de tu inesperada decisión. 
A cada segundo nuestro espacio se hacia mas pequeño, hasta el momento en que no cabría nada entre tu y yo.
Todo empezó, con un suave y húmedo rose de tus labios cerrados y los míos brevemente entre abiertos. 
Mi cuerpo, se estremecía de emoción mientras mis sentidos estaban completamente concentrados en mis labios, no quiero perderme absolutamente de ninguna sensación que en ese instante me transmitieran tus labios deseados por tanto tiempo. 
Despues de simplemente rosar tus gruesos labios y de sentir tu reacción, 
la cual fue de entre abrir tu boca un poco nada mas. 
De adentro salio un aliento fresco lleno de deseo, aprovecho y coloco tu labio inferior entre los míos, propinándoles un sutil y cálido apretón. 
Nuestros líquidos deseosos de mezclarse se confundieron y se hicieron uno solo. 
Los latidos de tu corazón, eran perceptibles en tus labios aprisionados por los míos. 
Tus labios se separaron mas, quizás al no soportar la deliciosa presión ejercida por mis enamorados labios; como encajando algo cóncavo y convexo. 
Así quedaron nuestras bocas y una cascada de líquidos se abalanzaron hacia nosotros provocando un implícito sonido en estos casos. 
Tu cuerpo ya relajado se acomodo contra el mío y mi cuerpo te recibe emocionado, permitiéndote colocarte con toda comodidad, bienvenida eres.
Ahora, nuestros labios ya sin complejo alguno se entregan por completo, 
abriéndose de par en par, para dejar salir toda la pasión que apenas hace unos segundos tímidamente se resguardaban y junto a otra oleada de fluidos y de resoplos con aromas lujuriosos se dejan encontrar nuestras lenguas. 
Empezando la danza de la pasión, que posteriormente nos llevara a la mas grande muestra de amor. 
Por nuestros cuerpos estremecidos y compungidos, se dejan sentir toda clase de corrientes eléctricas; músculos estremecidos y luego relajados, proporcionándonos un sin numero de sensaciones. 
Ahora nuestros cuerpos sueltan mares de fluidos sin control; tu con mayor intensidad. 
Algo, que hace unos minutos, creímos no podría suceder. 
Y todo ésto... Por un simplemente beso.

"¡Bésame la boca! con tu lagrima de risa.. bésate la luna y tapa el sol con el pulgar.." 
R. Montaner

  






   

lunes, 23 de junio de 2014

NAVEGANTE

...Vine a este mundo, ¡a navegar por ríos de aguas vivas!
y así poder llegar ¡a un océano inmenso como el universo!
Llegue, justo cuando todo era algo hermoso...
navegando fue que pude conocer toda su belleza.

En mi barca de madera ¡cruce a medio mundo!
ansiando llegar a ese océano 
un océano ¡De abundancias; de esperanzas; 
de amor; de paz; de prudencia; de confianza.

¡Siempre libre navegue! ¡desde el día en que llegue!
Hoy he vuelto y esos caudalosos y limpios ríos
¿ya no están?, ¡son charcos llenos de porquerías!
Me he tardado el doble navegando y 
en mi travesía solo vi: Arena; campos sin vegetación;
selvas sin animales; ciudades sin personas; gobiernos sin 
piedad... ¡solo ví la pura ambición!

Vaya, ¡que si lloré!, por aquellos paisajes 
llenos de vegetaciones y animales exóticos,
aves hermosas... 
Que a mi primer viaje, placentero hicieron. 
¡Gentes hermosas todas apoyándome!
En ese largo viaje navegando.

Por aguas vivas y cristalinas, ¡era feliz navegante! 
¡Glorioso, sintiendo en mi cabellera el aire fresco!
y oliendo a los campos verdes... 
y aquellos hermosos y frondosos bosques
¿Dónde están? ¡vaya si los busque!

Ahora no me siento libre; no me siento un navegante libre
y tengo miedo de lo que encontraré, 
al llegar a ese ¡inmenso y hermosos océano azul!
¡He navegado tanto! Pero, esta vez ¡ya me siento agotado!
¡por fin, puedo ver al final el inmenso mar!
Pero tambien veo nubes negras; pozas negras y grasosas;
animales flotando... ¡ya son cadáveres!

Me he encontrado: contenedores a la deriva, los cuales 
he tenido que esquivar
¡Ya no es buen lugar para navegar! 
¡Mucho menos para volar! ¡Solo tormentas; 
ciclones y huracanes!... 
¡Que mal esta el clima hoy por acá!

¿Dónde están? aquellas aguas ¡tan pacificas!; 
¡Tan calmadas!; ¡tan azules! 
Con su quietud podía escuchar: 
¡Los cantos de ballenas y delfines! 
¡Saludar a las focas; los osos; pingüinos y gaviotas! 
Tiburones que me adentraban mar adentro. 

¡Pero ya no hay nada!... 
Solo basura del hombre; témpanos de hielo; 
desapareciendo y regados por doquier...
¡Me varé y lloré! ¡ya no mas! ¡un navegante yo seré!
¡Volveré de donde vine, para nunca mas volver!.

Lloré, si que lloré; estoy sufriendo 
al ver a mis costados, tantos hermosos 
ejemplares marítimos flotando... 
¡Cadáveres son! Y, las aves mueren de hambre
con sus escuálidas alas; apenas se pueden sostener.
Que mal tiempo... ¡Ya me iré para nunca mas volver!

¿Que o quién te ha cambiado? 
¡Hermoso planeta azul y verde!
¿Qué diantres te han hecho? 
Seguro que no fue tu fauna y flora ¡no ellos no!....

A mis oídos ha llegado una brisa, 
que me ha helado hasta el tuétano; 
cuando le escuche susurrarme al oído...
¡El progreso!... ¡eso soy!... 
¡El progreso!.... ¡es el hombre!

¡Ya me voy y prometo nunca mas volver!
Buscaré en mi nave, otro hermoso lugar 
como este antes fue... 
¡Pues soy navegante y necesito navegar! 
¡Por siempre!...  ¡Por la eternidad!...

¡¡¡Hasta nunca... Planeta azul y verde!!¡





domingo, 22 de junio de 2014

EMOCIONES

DE PRONTO CUANDO TE VI, UNA GRAN EMOCIÓN FUE LO QUE SENTÍ.
MI CORAZÓN POR DENTRO SANGRE LLORO, CON BURBUJAS DE AMOR.
ESO SENTÍ, JUSTO CUANDO TE VI, DEBE DE SER QUE AUN TE AMO.
POR FAVOR NO TE ALEJES DE MI, ENTRÉGAME UN POCO DE ESA MAGIA
QUE LLEVAS POR DENTRO, SABES QUE TE NECESITO.
BESA MIS LABIOS Y POR FAVOR NO TE VAYAS
HACES QUE ME SONROJE Y QUE VUELVA A QUEDAR ENAMORADO DE TI.

POR FAVOR NO HAGAS EXPLOTAR A MI POBRE CORAZÓN 
SOLO CON LA EMOCIÓN DE VOLVERTE A ENCONTRAR.
SABES CUANDO TE NECESITO, DEBES DE EMOCIONARME
SABES QUE NADIE PUEDE CAUSAR, ESO QUE TU HACES CONMIGO. 
PERO CREO QUE YO, YA NO TE CAUSO NINGÚN SENTIMIENTO.
PARA COMPARTIR, PERO SI SABES QUE AUN TE NECESITO
VEZ LA EMOCIÓN QUE CAUSAS EN MI CORAZÓN
SOLO CON VERTE ENTRAR EN ESTE LUGAR.
MI CORAZÓN NUNCA A SENTIDO EMOCIONES, ASÍ, POR NADIE.

TE NECESITO, TOMA MI MANO Y LLÉVAME CONTIGO.
TE NECESITO, ACERCA TUS LABIOS Y BÉSAME SOLO ESTA VES.
MÁTAME CON ESTA EMOCIÓN QUE YA NO CABE EN MI CORAZÓN.
SOLO CON VERTE, DESFALLECE DE PUARA EMOCIÓN.
ESTA NOCHE ME HAS EMOCIONADO Y CUANDO MAS TE VEO 
SIENTO QUE VUELVO A VIVIR.
DAME LA ULTIMA DE LAS EMOCIONES; ROSA TU MANO 
CON LA MÍA, CON ESO ES SUFICIENTE
PARA A MI CORAZÓN EMOCIONAR 
Y A TI MI AMOR ENTREGAR..






HEART BROKEN

Te he dicho alguna vez, que me rompiste el corazón.
No te preocupes pues, la culpa fui mía.
Por permitir que entraras en él... 
De esa manera, como si todo te perteneciera.
Pero te quiero recordar que no es así.

Ahora quiero pedirte que salgas de ahí.
Déjame en paz y aléjate...
Ya no te quiero en él.
Recuerdo lo cruel que con el fuiste.
Todo por entregártelo en bandeja de plata.

Corazón ilusionado... eso fue.
Sin conocerte, me entregue como un tonto.
Confiándote lo mas preciado... mi amor.
Y, lo que me hiciste fue tomar solo lo mejor
Para luego huir y dejarme roto. 
A mi pobre corazón... en mil pedazos.

Corazón roto, así lo encontré.
Arrepentido estaré toda la vida. 
Pero, te aseguro que me levantare.
Y, a otra como tu, nunca entregare...
A mi roto corazón. 
Ahora que se encuentra...
En franca recuperación.




EL CHICO NUEVO


Una tarde calurosa, de una semana santa, sin dinero para ir a ningún balneario, mucho menos ir al puerto, sentados sobre la banqueta de nuestra calle. Un camión de mudanzas, al fondo de la cuadra de él estaban bajando muebles. Nosotros, deseando que nuestros nuevos vecinos fueran unas bella chicas, pero no  fue así; se trataba del nuevo chico de la cuadra. Eso creo un poco de expectación en nuestras amigas. Para nosotros, no era nada agradable tener una competencia nueva en nuestro lugar y ese chico nuevo, si que era una tentación para nuestras chicas. Con su ropa de marca, tenis que jamas imaginamos ponernos, su peinado inmaculado. Todo eso era lo que veíamos, sentados sobre nuestra banqueta, en la esquina de mi casa. Con mucha decisión se acerco a nosotros, sobre una bellísima bicicleta, se paro frente a nosotros y muy amablemente se presento y así comenzó una nueva amistad, Rony se subió a su bici y se colació por el lugar, mientras los otros le preguntaban cosas como: el precio de sus nike, que se sentía ser hijo único y de madre soltera, cosas triviales. Yo, simplemente le veía con recelo, pensando éste sera competencia fuerte para mi.  Él, noto mi manera desinteresada hacia su persona. Entonces, se dirigió a mi.
-Y tu, ¿no quieres preguntar algo?. Luego de verle a los ojos con una mirada fría, le respondí simplemente con un levantón de hombros.
-¡Me llamo Richi! ¿y tu?
-Sergio. Le respondí a secas. 
Luego de ese día, una amistad interesante nos unió, el grupo de jóvenes al que pertenecíamos luego lo acepto y nuestras amigas y vecinas no se diga. 
Por aquellos días, visitábamos a una señora muy joven, quien era la madre de una niña muy tierna. En la casa de ella, nos la pasábamos de lujo; nadie nunca se propaso con la señora treintañera, ella nos permitía hacer fiestas en su casa y nos dejaba a cargo de su pequeña hija, cuando tenia alguna cita. Se trataba de Vicky, de trece y nosotros rosábamos los 17, habían algunos de 15 y otros de 20; esas eran las edades. El chico nuevo y yo estábamos en los 17. 
Con los años, nos volvimos los mejores amigos; amigos inseparables, lo bueno era que siempre respetábamos nuestras conquistas. 

Paso el tiempo y la pequeña Vicky se convirtió en una hermosa señorita, de cuerpo hermoso, cara de ángel y una estatura casi igual a la nuestra, que para el promedio de las chicas del barrio ya era decir bastante; todos conocían de mi afinidad con ella desde niña, que fue respetado el que yo hiciera el primer intento con Vicky y para ella a pesar de que no era el mas guapo, comparado especialmente con Richi, me prefirió y así empezó una nueva historia de amor, pero muy tierna: de manitas sudadas, luego de arrumacos románticos. Nos pasábamos las horas sentados sobre la banqueta frente a su casa, escuchando musica del toca cintas de mi pickup. Su madre, quien me tenia mucha confianza y como no, si desde peque me la confiaba para cuidársela mientras ella, tenia algún compromiso. 

Un día, me toco que retirarme por temporadas largas, fuera de mi barrio, con regresos cada fin de semana y Richi se comprometió en verla mientras duraba mi ausencia. En una de esas idas y regresos, una noche de viernes, Richi me esperaba en mi casa, al entrar y luego de saludar a la familia, le dije, que me acompañas a ver a Vicky. Pero éste, con una cara de entierro me dijo, que yo ya no tenia derecho de visitarla, pues ella, se habia aburrido de esa atípica relación y que ahora otro chico le estaba haciendo compañía. Yo no le creí, pero este fue muy convincente y al preguntarle quien era, si todos  mis amigos conocían de nuestra bonita relación, nadie se atrevería a fallarme; -por la amistad, que desde la niñez nos unía- entonces Richi, me dijo, resulta que en la cuadra cercana a donde Vicky vive, un tal Johnny, -un chico nuevo en la colonia- agrego esto. 
-Ya no eres el único con carro por este sector de la colonia amigo; lo siento. 
Yo aún sin creerle, subí a mi Hyundai y baje, a lo lejos se vio un carro parqueado frente a su casa y sobre nuestra acera ella y un canche, bien parecido o, eso creí ver o, mas bien eso me hizo ver todo lo que mi buen amigo, me quiso evitar ver. Desde ese día no la volví a ver; con el tiempo se mudaron a otra ciudad y no supe mas de ellas. Mi vida siguió en compañía de mis amigos y de mi hermano Richi.

Años después, viendo un certamen de belleza por la televisión, llegaron corriendo a mi casa donde me encontraba con Richi viendo el concurso, pues nuestra Vicky era una de las concursantes, ya la habia visto pero no creía que se trataba de ella, pero los muchachos me confirmaron que si se trataba de ella, en ese certamen quedo en el segundo lugar, para nosotros ella debió haber ganado. Todos se fueron luego del concurso, menos mi amigo, el chico nuevo me dijo.
-Te invito a una cerveza. Luego de un breve silencio nostálgico, continuo con esto:
-Tengo algo que confesarte y espero no perder tu amistad, amigo. Y así fue, nos subimos a mi carrito viejo y nos dirigimos a la cafetería a tomarnos la cerveza. 
El ambiente era tranquilo, noche de musica romántica, nos sentamos en la mesa del rincón; esa que daba a una ventana, desde donde se veía la ciudad. Despues de una cerveza, le pregunte a mi amigo, quien ya no quería contarme nada.
-Y bien, ¡confesate! luego sonreí y con un apretón sobre su hombro, lo vi, como indicándole no te preocupes eres mi mejor amigo y nada cambiara eso.
Entonces Richi, con un dolor que se le veía salir de sus ojos y el arrepentimiento en el sonido de sus palabras, me confeso lo que nunca me imagine, ¡jamas!
-"Veras siempre amé a Vicky, pero nunca tuve una sola oportunidad con ella; pues, ella no dejaba de hablar de ti a pesar de que yo le insistía que en esos viajes tu tenias varias chicas y que no te merecía. Cayo y tomo un sorbo de su cerveza, mientras yo lo veía a sus ojos fijamente. Entonces, él continuo.
-Intente conquistarla, pero no lo logre... y, esa noche que tu llegaste y viste aquel Honda del año, parqueado frente a su casa, no era otro mas que un primo, quien estaba ayudándome con esa trampa que les habia puesto a los dos, 
-¿A los dos? Le pregunte, interrumpiéndolo, mientras, él aprovecho y de un solo bebió el resto de su cerveza.
-Si, pues yo le dije, que tu me habías pedido que la entretuviera ese fin de semana pues te habías quedado por donde andabas, junto a una tu amante que tenias por allá. A éste, se le quebró su voz, pero continuo.
-Semanas después, cuando ya no volviste por la casa de ella yo insistía diciéndole. 
-Te lo dije, él esta ahora con ella, pero todo fue en vano, solo les dañe lo bonito que ustedes tenían y le rompí su joven corazón, al grado que su madre mejor se fue de la colonia, para no verla sufrir mas y, yo tuve que continuar con la mentira hasta hoy." 
Ambos enmudecimos, él seguramente esperaba alguna reacción negativa de mi hacia su persona. Luego de ese breve espacio, en el que solo se escucharon las notas de una romántica canción. Me dijo:
-¡Perdóname hermano! 
-Aunque sé, que estas en todo el derecho de no querer seguir siendo mi amigo nunca mas lo entenderé. Se puso de pie, pago y se encamino por la calle, bajo las estrellas en un noche fría y oscura. Luego de ver muchas imágenes buenas vividas con el chico nuevo en mi colonia, salí de la cafetería y le di alcance con mi auto, pare a la par de él, le abrí la puerta y le pedí que se subiera. Cuando estuvo adentro, le tome nuevamente del hombro y con una sonrisa en mis labios, recuerdo que ésto le dije:
-Sabes muy bien que mi amistad es sincera y que ninguna mujer me haría cambiar tu amistad mi hermano. Él me abrazo y luego de reírnos un poco, después de agradecerme el perdonarle su error (error, que solo cometes cuando realmente estas enamorado de alguien). Le dije: 
¡Pero que no se repita eh!. Y aceleré por las calles mojadas del barrio hasta que nos perdimos en la oscuridad de la noche.
Ése chico nuevo en mi ciudad, llego ha ser como mi hermano. 
Luego de aquello, se fue para el norte... 
Y... Ésta historia es por ti amigo, esperando que hayas encontrado a tu Vicky....



TOMADO DEL LIBRO: "HISTORIAS DE UN ADOLESCENTE TÍMIDO"  De Sergio Raga









sábado, 21 de junio de 2014

17 AÑOS (EL ENTRENAMIENTO)

Teníamos a penas 17 años y ya nos creíamos unos grandes conquistadores, pero la realidad era que, ni las moscas se nos acercaban aunque dejáramos de bañarnos un par de días. Esa era la realidad, de nuestra vida social, lo único que nos era inseparable y que para nosotros no era placentero que deseábamos, apartarlo de nuestras vidas pero, éstas se aferraban a nosotros; eran: las espinillas y los barros, que cosa mas espantosa, pero siempre estaban todas las mañanas justo en el mismo lugar de ayer. 
Nos pasábamos horas frente a un espejo viejo, con nuestra secadora de pelo en una mano y el peine en la otra. Al lado de nuestro viejo espejo, se encontraba la fotografía del artista del momento, ese que al aparecer en la pantalla grande, todas las chicas de nuestra edad gritaban como locas poseídas, hasta el odiosos grado de caer desvanecidas en las butacas del cine y alguna de las doce compañeras de colegio que las acompañaban se perdía la escena del galán, dándole aire con sus enaguas. Al fondo, nos encontrábamos nosotros, tímidamente observando hasta el mas minimo detalle de lo que ese héroe hacia con las chicas en la película, a escondidas del genero opuesto, pues normalmente esas películas eran orientadas a las chicas. 
Henos ahí, frente al espejo una vez mas con esa foto, por horas, tratando de quedar lo mas idénticos en su peinado, que seguramente ni era de él, sino de algún famoso estilista. Pero, era nuestra meta y cuando casi lo lográbamos  nuestro amigo nos gritaba indicándonos que lo habíamos logrado. 
-¡Te quedo igualito como le hiciste! Empezaban las preguntas y a tomar nota. 
Ése día, ni salias a la calle a presumir tu peinado, pues con un pequeño soplo de aire seguramente se te alborotaría y desaparecería; así que el único que disfrutaba de nuestras cabelleras, eran nuestro espejo y nuestro mejor amigo, quien no dejaba de adularte y de tratar lograr lo que ya uno habia conseguido. Esa, era nuestra vida cuando tienes esa edad. 
Mientras en la radio sonaban las canciones de los últimos hits y pasábamos horas ensañando los pasos que algún día, si tenias suerte de que te invitaran a una fiesta los pondrías en practica, pidiéndole a DIOS que, eso fuera antes de que esas melodías pasaran de moda. 
Y, respecto a los besos, nos las pasábamos practicando con cualquier objeto que se asemeje a una boca, besos apasionados, de lengüita y de todo los nombres que encontráramos en alguna revista, mientras uno hacia lo suyo con un helado por citar un ejemplo; el otro le hacia de referí, tal cual, cuando te tienen en una llave de lucha libre y el arbitro esta encima de ti viendo si te vas a rendir, así se encontraba nuestro amigo observando y dando su opinión, de como habia estado ese beso a tu helado; mientras éste, se te derretía por todo tu brazo dejándote todo enmielado, con la esperanza de que algún día, no muy lejano, poner en practica con una chica de verdad lo que le hacías al helado, y siempre con la duda de quien iba a ser el primero. Ése día te levantarían un monumento con seguridad. También, de seguro que mientras tu perdías tu tiempo con esas estupideces; otros, de nuestra misma edad ya disfrutaban de las mieles de la vida a esa edad, con peinados idénticos a los de moda, con solo secar su pelo y peinarlo, no sabían que era una pinche espinilla, usaban las mejores marcas en ropa y calzado y la seguridad en ellos se la habia dado alguna de sus primas aventadas y mayores que ellos. ¡Vaya afortunados!. Pero, ese no era nuestro caso.

Un día, llego la prima de mi mejor amigo, quien era un par de  años mayor que nosotros y al ver a nuestra patética vida, ella y su compañera de siempre se compadecieron de nosotros y nos invitaron a nuestra primera fiesta, los 15 de la hermanita de su mejor amiga. Para nosotros, eso era un acontecimiento increíble, los nervios estaban en primera fila, observando el estreno de sus mejores amigos; nosotros nunca los pudimos dejar. Con tremendos copetes, llenos de laca y los mejores trapos que no eran otros mas que los estrenos de modas pasadas que se quedaron esperando una oportunidad, esas eran nuestras galas. 
Llego la prima de Oswaldo y luego fueron por mi, nos subimos al transporte urbano y allá íbamos los tres a nuestra presentación en sociedad, la prima de Oswaldo, Mima, nos daba instrucciones, solo nos faltaba sacar nuestras libretas y tomar notas pero no lo hicimos aunque ganas no nos falto, llegamos y nos bajamos del bus, caminamos algunas cuadras a pie. Era en la zona 8, a tres cuadras de la Avenida Bolívar, la calle era de terracería y al estar frente a la casa de ella, salían las notas musicales de las canciones de la disco que estaba amenizando la fiesta, la amiga de Mima, estaba esperándola impaciente, pues era la pareja de su primo, quien estudiaba ingeniería en la San Carlos, nosotros apenas empezábamos el cuarto bachillerato, mientras ellas estaban por graduarse ese año. Ya dentro del salón, aquello era como nunca lo podríamos haber imaginado, era maravilloso, chicas de todos colores, sabores y tamaños, pero tambien estaban los chicos, esos que describí antes, con la suerte encima desde que nacieron. Recuerdo que Mima nos maquillo un poquito para disimular a nuestros inseparables, ellos si que lucían espectaculares. Bueno ya en la jungla, nos dejaron a nuestra suerte, nos colocamos en una de las paredes a ver como aquellos cuerpos femeninos se contorsionaban con las notas musicales, era una estampa inolvidable verlas moverse de esa forma y sus caritas maquilladas, sus piernas sostenidas por zapatillas con tacones altos, minifaldas. Era la gloria, pero bien sabíamos que todo nuestro entrenamiento previo, no podría ser demostrado esa noche, pues ninguno tendría el valor de hacerlo, simplemente nos movíamos al ritmo de la musica y casi gritando de emoción a cada que el DJ colocaba sobre la tornamesa, un éxito. En un receso, nos conseguimos unas sillas, que daban justo a la pista de baile y fue allí, cuando Oswaldo me dijo.
-Ya te fijaste, como te mira la chica de rosado.
-¿Quéee? Le respondí, pues el volumen era alto y costaba escuchar bien.
-La chica de rosado, parece que le gustas.
-¿Qué le gusto a quién?
-¡A esa! Me indico señalándola, sin temor.
-¡Qué te pasa! ¿queres que nos rompan la cara en medio de la fiesta? 
-¡El tipo te vio, cuando la señalaste!.
-Tranquilo, no pasa nada. Y,  ya con la malicia, comencé a ver de reojo y efectivamente, la chica me veía, era evidente que le habia gustado, mi corazón latía al ritmo de la batería, mi estomago se llenaba de insectos voladores de bellos colores, en una de esas, ellas, las mariposas, hicieron que de mis labios tímidos se esbozara una sonrisa, la cual recibió respuesta inmediata. 
La chica, era muy bonita y se acompañaba de un gorilon, ese era el único problema (jajaja, ¡vaya problemita!) 
Alguien que estaba sentado a mi lado, necesito vaciar su vejiga y dejo el asiento desocupado; un gran susto me lleve al ver quien se sentaba al lado mio. Si, era ella. 
Y, como esta comprobado que las féminas son mas aventajadas en todo sentido que nosotros. Nosotros, que nos volvemos trogloditas en esas circunstancias. Pero allí, estaba ella, con su pierna cruzada, tomando un refresco, que el gorilon le habia llevado. Al rato, éste la deja sola, pues en esa barrigona habia una vejiga enorme, seguramente que por ello se tardo en volver, aprovechando ella para entablar una mini conversación conmigo.
-¿Qué calor verdad? Me dijo ella, secando su sudor con una servilleta.
Yo, que casi muero de un infarto al miocardio le respondí solo con señas, tal cual un sordo mudo.
Ella continuo.
-¿No te he visto bailar?
-¡No! Estoy cansado. Solo que sea de estar sentado, debió pensar ella y Oswaldo. Precisamente el DJ coloco el éxito del momento y todos en el salón gritamos de emoción, sus amigas incluyendo la quinceañera le llamaron por su nombre 
-¡Sisy! ven. Pues en esos casos, nadie se queda sentado y bailan chavas con chavas, se vuelve un relajo. Pero, ella amablemente y con una voz angelical, que sentí que se abrieron las cortinas del cielo cuando le escuche decirme.
-¿Quieres bailar conmigo?. Antes de yo poder emitir sonido, Oswaldo me aventó casi a medio salón y empece a revelar todo lo practicado, en cuanto al baile; que escuche de ella, decirme al oído. 
-¡Bailas muy bien!.
-¡Gracias! Pero, para ésto, el gorilon se veía mas esbelto, pues venia de evacuar todo lo ingerido y buscaba con desespero a su Sisy, pero Sisy ya no me soltó todo el resto de la fiesta. Mima nos llevaba refrescos, contenta de verme bailando con una de las chicas mas lindas de la fiesta, ella se aventuraba acercándose mas a mi, rosándome algunas partes de su hermosa anatomía. Mientras, el orangután junto a sus amigos no dejaban de vernos y secretearse. Con mucho temor, le pregunto a Sisy.
-¿No quieres bailar mejor con tu novio? El grandulón.
-¡jajaja, ese no es mi novio! 
-¿No?
-¡No! El me saco a bailar y yo tenia ganas y, por eso baile con él. 
-Fue cunado te vi y tu me sonreíste y yo tambien.
-Es mas, ni me acuerdo como se llama, seria porque no me interesaba.
-Y, tu ¿cómo te llamas?.
-¡Leo!. Okey leo, mucho gusto, seras mi pareja en esta fiesta. Y, así transcurrieron las horas, platicando, acariciándonos, como de forma indiferente, hasta que llego una de sus amigas indicándole que sus papas la esperaban afuera; que saliera. Ella me tomo de la mano y mientras se despedía sin soltarme, me llevo hasta afuera, en el camino me pidió, que la fuera a traer el día lunes a la una de la tarde a su colegio; uno que queda en la zona uno. El Liceo Francés, a lo que accedí de inmediato, ella antes de salir me planto un rico beso con todo y lengua incluido, vaya que esos helados habían sacado la tarea, pues antes de irse me dijo. 
-¡Besas rico! Yo no pude decir nada. Me sentía aun flotando en el aire y la musica romántica que en ese momento sonaba, ayudaba al ambiente volátil en el que me habia dejado. Justo se subió en el carro de sus papas y yo seguía viendo estrellas, sin creer lo que me habia pasado y lo que estaba a punto de pasar.
Cuando volví al planeta tierra y quise regresar al salón, me encontré con la barriga del orangután y sus amigotes, en un cerrar y abrir de ojos, estaba rodeado, recibiendo insultos, empujones y uno que otro golpe en mi abdomen ya me tenían mareado de tanto tumbo y golpes. También mis espinillas sufrían los embates de los cobardes y malos perdedores. Cuando vi que mi suerte estaba echada, en medio de ellos, aparecieron: Oswaldo, Mima, su amiga y los universitarios. La vida volvió a mi, los golpes recibidos no eran nada contra aquel beso que aun disfrutaba, el cual me lo lleve hasta mi recamara.  
Todo el fin de semana en el barrio, Oswaldo se encargaba de divulgar mi hazaña, una que jamas podre olvidar. 
Esa noche que se complemento con todas las emociones que un adolescente tímido e inexperto de 17 años, acababa de experimentar. 
Allí, empezó mi verdadera vida adolescente, esa llena de sueños reales y de emociones a mil por hora. 
-¡Que tiempos! ¡como quisiera volver a revivirlos una y mil veces mas!. 
Pero eso no es posible. Lo que si es cierto es que nunca morirá; porque hasta la fecha vive conmigo, en mis recuerdos y esos nada ni nadie me los puede quitar. 
Recordar, con añoranzas, suspiros y sonrisas, a mis bellos 17.


  
TOMADO DEL LIBRO: "HISTORIA DE UN ADOLESCENTE TÍMIDO"  De Sergio Raga







EL PROSTITUTO

¡ADVERTENCIA!
-Si eres una persona que se ofende solo con el titulo o con temas relacionados; por favor discúlpame y NO lo leas.

-Ésta, es una historia verídica, a la cual se le han agregado situaciones ficticias, para darle ritmo y matices idóneos a la propia historia. 

      Hace unos cuantos meses me despidieron de mi trabajo, en el cual estuve mas de quince años, encontrar otro me ha sido muy dificil pues, a mis 35 años, ya se me considera viejo para un trabajo mas o menos como del que me despidieron. Menos mal que aun estoy soltero. Casi se me acaba el dinero de mi indemnización y estoy desesperado pues, no se que va ha ser de mi si no consigo pronto un buen trabajo.

_Volvía a mi casa luego de una entrevista de trabajo y justo al entrar por mi calle, con la vista en el suelo, escuche que alguien me saludaba, con mucho cariño.
-¡Hola, Jorgito! _¿Cómo le fué?     Era mi vecina, la temblorosa de doña Rosa, así le apodaban los niños de la cuadra, por un su problema de salud que llevaba de años, es mas, desde que la conozco que le dan esas sus crisis. _Pobre de doña Rosa.
-¡Hola doña Rosa!... ¡A ver que tal! 
Doña Rosa era una cuarentona, solterona, que se ve, que de no ser por su enfermedad sería una hermosa mujer a sus cuatro décadas (como dice el Arjona)
-Arjona, debió de haberse inspirado en doña Rosa, jajaja. 
-Pensé y luego me reí, yo solo. Entrando a mi casa _me encontraba_ cuando escuche como las vecinas entraban en acción con sus griteríos histéricos, para ayudar a doña Rosa, con otra de sus crisis.
-¡Pobre vieja! Pense 
-Y, me tumbe sobre mi sofá, allí me quede viendo el techo de mi casa.
-Por cierto, que ya le hace falta una manita de pintura, ¡que asqueroso esta!.

-¿Cómo se siente doña Rosita?. Le preguntaba doña Leja, ya acostumbrada a sus crisis. 
-Debería de buscar ayuda profesional...  _pero vaya con uno bueno ya no vaya con charlatanes. _¡esos que solo le sacan el dinero!. le regañaba doña Leja a doña Rosa quien ya regresaba a la cordura luego de su crisis numero mil, solo por darle un número.
-¡Mire doña Rosita! _mi hija trabaja en un edificio de clínicas médicas y me ha dicho que hay un loquero que le podría ayudar con su problema. _Pues ya no puede ser algo de su cuerpo, seguro que es su mente. Le decía la vecina preocupada; y, la verdad ya cansada de ser ella la enfermera quien le ayudara a cada momento en sus crisis.
-Yo le voy a decir a la Pachita, que le haga una cita.
-¿Será doña Leja? (...) Luego de una breve pausa, continuo doña Rosa. 
-¡Ya que!  _Esta bien, ¡que me la haga!

Salio doña Leja de la casa de doña Rosa y yo seguía viendo mi techo, en esas me fue entrando un sueño que quede privado de la realidad, desparramado sobre mi cómodo sofá.

Un mes después, me encontraba mas desesperado que nunca 
-¡A la puta! ¡ya no me queda ni mierda! 
-Así me expresaba al ver mi libreta de ahorro. Mientras yo le sacaba la madre al mundo entero y especialmente a mi jefe, el que me habia despedido por haberme encontrado con su secretaria en una situacion muy deliciosa para mi y para ella; pero muy desafortunada, para el viejo verde de mi ex-jefe.
Mientras tanto, doña Rosa, se encontraba en una de sus citas, con el especialista que para esas alturas y luego de haberle sacado suficiente dinero, le daba una solución preliminar que para mala suerte del colegiado, le daría al clavo y se le terminaría su minita de oro. Que era lo que le representaba, doña Rosita.
-Vea Rosa, el problema que usted tiene no es grave, ni de muerte, es una conjunción, hormonal y mental. 
-En otras palabras, sus hormonas le causan problemas en su cuerpo y su mente contribuye causándole desagradables sesiones de ansiedad acompañadas de depresión. 
-Nada que no podamos ir controlando con medicamentos. 
-Pero la solución  definitiva a su problema. Le seguía indicando el colegiado a doña Rosa. 
-Es que usted, tiene un temperamento sexual elevado y su cuerpo le pide... ¡Mas bien le exige que lo satisfaga!. Me explico.
-¡El qué! Grito, indignada doña Rosa. 
-¿Pero?... ¿es eso posible doctor? Le pregunto doña Rosa, luego de varios minutos de haberse ido de ese lugar a meditar mentalmente y digerir lo que el medico le estaba sugiriendo.
-Pero doctor, ¡aun soy virgen!. Le dijo doña rosa al medico.
-Y, ¡ése es su problema doña Rosa! 
-Usted necesita ¡dejar de serlo!
-Pero doctor, si sigo virgen, es porque nunca tuve la oportunidad de hacerme de un marido, ni mucho menos (...) Luego de otro silencio de parte de doña Rosa. 
Ella continuo.
-¿Y? Si no lo hice de jovencita. 
¿Cómo quiere que alguien quiera hacerlo conmigo ahora de vieja!
-No diga eso Rosa, usted aun es joven y muy bonita. 
-Es su enfermedad, la que la tiene desmejorada. Le consolaba el medico.
-Por otro lado, hay personas que se dedican a ésto. 
-¿No le será problema hacerlo con un profesional?
-¡Con un puto! casi grito doña Rosa. 
-Y, ¡que me peguen una enfermedad! 
-¡No doctor, prefiero seguir con mis crisis!  
-Ademas, ¿que van a pensar de mi mis vecinas? 
-No, ¡definitivamente no!
-Vea Rosa, éstos son profesionales y respecto a una enfermedad de transmisión sexual: para eso están los preservativos. 
La platica no cambio; así siguió, por un buen rato. 
Al fin, salio doña Rosa de la clínica y se dirigió para su casa, con aquella platica en su mente. Al fin, llego a su barrio, entro en su calle, absorta con sus pensamientos, cuando a lo lejos escucho que alguien le saludaba muy cordialmente.
¡Hola doña Rosa! 
-¿Cómo va la terapia? Era Jorge, quien salia de su casa en busca de algún trabajo, cualquiera que este fuera, pues ya estaba desesperado y casi sin plata.
¡Hola Jorgito! ¡por ahí mire! 
-Y, ¿usted ya consiguió trabajo?... 

Así fue como se crusaron, dos corazones con diferentes problemas y una misma solución. A lo que me refiero, es que, ambos tenían un problema y ambos tenían los ingredientes para solucionarlos.
-Éste es el inicio, de mi nueva profesión. 
-Doña rosa se curo y nunca mas volvió a sufrir otra crisis, convirtiéndose en una sensual cuarentona, que echa fuego al andar.
-Ésta es mi historia.

La historia... De como, me volví en un prostituto. 


TOMADO DEL LIBRO: "¿PORQUE ME PROSTITUÍ?" de sergio raga