martes, 30 de septiembre de 2014

¡Pasión!

Cuerpos escondidos entre las penumbras... Pasión.
Alguien los observa escondidos en las sombras de la noche... Pasión.
Esta noche en la ciudad alguien ama.... Pasión.
Hombres y mujeres estarán amándose en este momento... Pasión.
Una vez  ame a alguien con tanta... Pasión.
Ella tambien me correspondió con la misma... Pasión.
El sexo se disfruta más, si lo haces con amor y condimentado con... Pasión. 


Tu perro al llegar a casa te recibe con un gran amor y tremenda... Pasión.
Desde tiempos remotos, muy remotos, el mundo es movido con... Pasión.
Si quieres tener éxito en esta vida, debes de tener... Pasión.
Lo que escuchamos, vemos, leemos, escribimos, debe de llevar... Pasión.
Ama a tus hijos sin limites... Pasión.
Recuerdas como los niños se meten en los personajes de sus juegos... Pasión.
Debes de tener... ¡Pasión!

¡Hazlo todo, con Pasión!... ¡Ama siempre, con Pasión!... ¡Grita lo que quieras, pero con Pasión!....
¡Defiende lo que tienes, con Pasión!.. ¡Todos necesitamos, Pasión!... ¡Cristo tuvo su: Pasión! 



Inspirado en el tema del mismo nombre de: R. Steward


El mayor de tus miedos

Caminando un camino, sin rumbo, perdido, me hizo llegar hasta un lugar, el cual parecía no ser tan seguro, tenebroso, escabroso, como sacado de ultratumba. Un sonido desgarrador me hizo detenerme, junto a mi corazón que por una décima de segundos sentí que se detuvo por el horror, mis ojos se frizaron al ver, como una mujer corría despavorida por aquel camino hacia donde yo en ese momento me dirigía, ella paso a la par mía, su piel era blanca como papel bond, su cabellera iba tan alborotada, como si dentro de ella viajaran queriendo escapar una pareja de colibrís, cuando a mi lado paso me grito con una voz desgarrada.
_¡Corre por tu vida! Me quede con mis pies clavados sobre ese terreno, mis piernas inmóviles, mi respiración agitada, mi cuerpo erizado y transpirado. Cuando logre controlarme, otro grito escuche, eso me volvió al estado anterior y un fiel testigo, volví a ser. 
De ese camino, venía corriendo un muchacho con sus ropas rasgadas, partes de su vestir sin tela, en su lugar agujeros y en ellos raspones con sangre, sus ojos desorbitados y fijos hacia el frente, como queriendo su espirito llegar antes que su propio cuerpo. Los dedos de sus manos engarabatados, como queriendo hacirse de algo. 
Al pasar a mi lado, me grito jadeante y sin detenerse.
_¡Sal de aquí y salva tu vida!
_¡Dios mio! grite desesperado y aun engarrotado. Pero nuevamente algo me detuvo, impidiéndome salir huyendo de ése tétrico lugar. 
Al fondo de aquel camino sin final, pues de él, solo salía oscuridad, una fría, negra y sombría oscuridad. 
Entonces, un aullido rasgado escuche, uno que traía con él mucho dolor. Se trataba de un perro, seguramente mascota de alguno de los antes aterrados y escapados de ese misterioso escenario, éste traía su cola entre sus patas, las orejas tiradas hacia atrás, no por el viento, sino por el horror, sus ojos sin expresión, su hocico abierto, del cual colgaba una lengua enorme de color muy pálido, su pelaje pegado a su cuerpo por el sudor que su cuerpo expelía por el horror, al que habían confrontado. Al pasar junto a mi, a una velocidad jamas antes vista en un canino, escuche escaparse de él un gemido, que me provoco un tremendo dolor, como si fuera yo quien estuviera escapando de algo; algo que aún no podía ver. Me pregunte.
_¿Qué puede haber en ese lugar, que aún sin haber llegado a él ya muero por salir corriendo de aquí?
Mi corazón seguía tumbándome el pecho, mis piernas a penas que me sostenían, mis ojos me traicionaban, pues veían cosas que no eran, mi respiración se agitaba más y más, mi piel estaba totalmente empedrada y de cada montículo un bello se asomaba, el frío corría por mis huesos. Como electricidad por cables de cobre. 
_¡Auxilio! Se escucho al fondo de aquel camino, del cual no veía final, solo una gran oscuridad. Al cerrar y abrir mis ojos para enfocar mejor, logre ver a una pareja de ancianos que apresuraban su paso, sin soltarse de la mano y sin soltar a su bastón, a sabiendas de que si lo hacian, presa fácil se volverían de lo que ahora escapaban; a los pobres viejos, en cualquier momento les daría un infarto o algún paro respiratorio, pero ellos seguían con paso seguro, y según ellos a una gran velocidad, escapando; el anciano venía tratando de cubrir a la vieja, mientras que ella lloraba y no dejaba de gritar. Sus pálidos y arrugados rostros decían mas que mil palabras. Me dije.
 _¡Debe de ser algo horrible lo que ahí encontraron! para que ellos vengan como vienen. 
Por fin, se acercaron a mi, sus bocas abiertas jalando aire, pues sus fosas nasales no les eran suficientes, en ellos unos cuantos molares e incisivos, los demás hacía mucho habían sucumbido por el tiempo, la poca cabellera del anciano, de la que ondeaban tres pelos en el aire, las pupilas de sus ojos con cataratas, me expresaban el horror que sentían; eran elocuentes. Al estar junto a mi, sin pensar en detenerse, me costo mucho descifrar lo que me dijeron, pero estaba seguro que no había sido nada bueno. Y, siguieron su camino.
Mientras, yo seguía sin poder moverme, viendo hacia esa extraña oscuridad. Cuando por fin, luego de varios minutos de una extraña paz, tome control de mi cuerpo nuevamente y decidí alejarme de ese lugar y regresar a mi hogar, con los míos...
¡_Dios mio!... _¿Qué diablos es eso?... _¡Demonios es horrible!... Grite con desesperanza. Me abalance sobre mi cuerpo y quise huir.... Pero, aquello era algo tan horrible y espantoso... _¡Madre de Dios que no me de alcance!... Mientras corría no sentía a mis extremidades, mi corazón se me salia por mi garganta y me palpitaba en partes de mi cuerpo por donde aun tenía sensaciones... 
_¡Sálvame Dios mio!... _¡Prefiero la muerte!... Y, vaya que de ella estaba tan cerca... 
Entonces a la oscuridad total sentí sobre mi... 
Mis peores miedos me invadieron y entonces ahí sucumbí......  


 




Acércate lo más que puedas

¡Acércate, lo mas cerca que puedas!
Quiero que hoy nuestros cuerpos sean chocolate sobre fuego,
que se derritan con el fuego de la pasión, que traemos hoy
que se derritan al grado de que solo queden dos corazones palpitando
y luego, ellos en uno solo se vuelvan.

¡Acércate, lo mas cerca que puedas!
Quiero que nuestra piel se funda y deje ver a nuestras venas
burbujeantes por el calor de tanta pasión.
Que nuestras venas exploten al no poder contener toda ésta pasión
que hoy, tu me tienes y yo a ti.
Y, que nuestra sangre se mezcle y una sola sea.

¡Acércate, lo mas cerca que puedas!
Quiero que sientas, como nuestros huesos se pulverizan
con el calor de nuestra pasión, de nuestro deseo.
Que de ésto tan bello que es el sexo entre tu y yo
solo queden dos volcancitos de hueso pulverizados.
Y que un suspiro de placer tuyo, los haga por el aire volar y ahí
se mezclen y en uno solo se conviertan. 

¡Acércate, lo mas cerca que puedas!

Ya no aguanto mas y tu tampoco, lo veo y siento. 
Te escucho jadear y veo a tu cuerpo convulsionar
de placer. Hagámoslo, explotemos juntos y en: 
luces, aromas, sonidos, caricias y volvámonos unos locos.
Acércate lo mas que puedas, ven junto a mi.
Somos uno solo, ya mi amor, ya no hay una pareja 
muriendo de placer, ahora somos un nuevo ser, uno solo.
Dentro de él vivimos tu y yo, un nuevo ser somos ahora.

El hombre sonrió y a ella se acerco. Se acerco lo mas que pudo,
y al bebe su frente le beso y a ella su amor le plasmo en sus labios.

Así es, todo empaquetado en un bello bebe:
Sus corazones eran uno solo... La sangre de ambos corría por sus venas, 
las de su hijo... Y, sus huesos pulverizados, eran la fuerza que sostenía a su 
pequeño cuerpo. 
Todo esto como resultado del amor y del calor de la pasión
en dos cuerpos, en dos seres que se aman hasta ya no poder más. 

lunes, 29 de septiembre de 2014

El Toyota de mi cuñado

Cuando era un niño, un día llego a mi casa un extraño, un señor con una imagen impresionante, de traje y sombrero, una cadena que le colgaba de su pantalon y al otro extremo un hermoso reloj dorado, después supe que era de oro. Era un personaje de un hablar muy leído, elocuente, con frases importadas de los mejores libros, de los mejores escritores, de premios noveles; en fin, yo no entendía nada de lo que de su boca salia pero si me gustaba escucharlo, mi madre me decía 
_¡Hijo cierre la boca! Y eso, que era un chico como de unos cinco años. El tiempo pasó y éste singular personaje se hizo novio de mi hermana, la mayor y, a partir de ese compromiso la alegría llego a mi humilde hogar, pues, Rubén, así era el nombre de mi cuñado, quien era un gran maestro. De ahí lo leído. 
Era propietario de varios camiones y de un par de carros hermosos, un Studebaker de colores blanco y celeste, modelo 59 y un Ford, vino tinto, modelo 63. 
Mi cuñado, un hombre de mucho dinero, y con un gran futuro; pero, con un pero, uno de ésos muy horrible, un vicio, un maldito vicio, mi admirado y bien presentable cuñado era enfermo alcohólico, y cuando se entregaba a ese horrible vicio, (el cual luego se consideró una enfermedad) él vendía todo, casa, carros, camiones, y se abandonaba al grado de que cuando lo veía enfermo, me era dificil reconocerlo. Pero luego de estar en un hospital especializado en estos enfermos, él se levantaba de inmediato y lo que habia vendido lo recuperaba. 
_¡Vaya que era muy inteligente! _¡Bueno para los negocios! _Y, my querido por las empresas a las que les trabajaba. Pues éstas le hacian prestamos y con ello se levantaba en un dos por tres. Con Don Rubén, conocí mucho de mi terruño, ya sea en sus vehículos o en sus camiones. 

El tiempo pasó y me volví en un adolescente, muy querido por él, mi hermana y él habían procreado a una niña, a quien siempre vi como a mi hermana menor y, me imagino, que tal vez él deseaba a un su varón y ahí estaba yo. 
Un día mi cuñado llego a nuestra casa y me dijo.
_¡Acompáñame! Y así lo hice, nos dirigimos a un concesionario de autos nuevos, en una zona privilegiada de mi país, entramos al concesionario, ya adentro, él me tomo del hombro y me dijo. 
_¿Cuál te gusta mas? Mientras, yo veía extasiado a los autos del año, los último modelos. 
El vendedor se acerco a él, preguntándole si le gustaba alguno en especial, él le pidió muy amablemente que se esperará mientras yo veía los autos, al fin me encontré con un Toyota Mark II color amarillo, ful equipo, ¡ese me gusto!
_Don Rubén ¡éste me gusta! Le dije. Entonces, él le dijo al vendedor. 
_¡Ése quiero! 
El vendedor se lo llevó a su oficina y firmaron los papeles, mientras yo me encontraba embelesado adentro de es maravilloso carro.
Mi cuñado no le permitía a nadie manejar sus vehículos, pero una vez en que íbamos para nuestro terruño, en el interior del país, me dijo.
_Me dijeron que ya tienes licencia de conducir.
_¡Si! Le dije emocionado. Él detuvo el Toyota, se bajo y se dirigió hacia donde iba mi hermana, le pidió que se bajara y ocupara mi lugar, entonces me dijo. 
_¡Veamos a ver si es cierto que puedes manejar! Todos se quedaron asombrados y heme ahí, yo, manejando el carro que habia escogido.

El tiempo transcurrió y un día mi sobrina/hermana se caso y un nieto le dió a mi cuñado, éste se volvió su adoración, y yo pase aun tercer plano, pero para ése entonces yo ya era un joven bastante maduro, lógicamente me afecto pero luego lo superé, pues mis necesidades ahora eran otras, al igual que mis ocupaciones. 
El tiempo siguió su camino y el Toyota seguía como nuevo, en un lugar especial en su casa, el kilometraje era muy bajo y él se veía imponente aun. En una oportunidad, en una reunión familiar nos dijo que ése carro se lo iba a heredar a su hijo (su nieto) el muchachito se puso feliz al ver lo que el futuro le deparaba a su corta edad, yo suspiré y entendí que era lógico. 

El tiempo siguió y siguió y el Toyota siempre bien cuidado, seguía como recién sacado de la agencia. Mi cuñado empezaba a envejecer y su nieto se habia convertido en un adolescente a quien la idea de conducir ese carro tan viejo, no le causaba mucha gracia, pues él, quería un vehículo moderno, como el de sus amigos adolescentes; para él, ese carro clásico, era una total vergüenza. Entonces, mi sobrina y su esposo le compraron el carro que el niño deseaba. Mientras, mi cuñado envejecía, y al carro ya nadie lo arrancaba, solo yo cuando llegaba. 
Hasta lo habían sacado de ese lugar especial y ahora se encontraba en la intemperie, el pobre Toyota, estaba perdiendo su hermoso brillo, pero aun seguía imponente. 
Un día mi anciano cuñado, en el umbral de sus últimos momentos de vida, me llamo y a su cuarto me acerque, él postrado en cama, con su elocuente manera de hablar solo que había perdido el vozarrón de orador, debido a su edad y a los achaques de su vejez.
_¡Sergio! Me dijo, _¡Mi primogénito! _Se que siempre has amado a ese Toyota al igual que yo,,, _Te habrás fijado que al igual que yo a envejecido y como yo, estamos abandonados en nuestro lugar y mi hijo, ahora no lo quiere... _Lo que dije un día, que de él sería ese amado carro, muy querido por ti y por mi... _¡Que en el fondo de nuestra casa muere lentamente al igual que yo!
_¡Usted vivirá muchos años más! Le conforte, pero el hombre era inteligente aún y me pidió que no lo interrumpiera. Y, prosiguió.
_¡Hijo! quiero que te quedes con el Toyota... ¡Te lo regalo! _¡Te lo heredo! A mi cuñado y a mi se nos corrían las lagrimas por nuestras mejías y luego de toser un poco con mucho esfuerzo él, mi cuñado, mi amigo, mi padre, el orador, el maestro, el comerciante, el tipazo. ¡Se fué!

El tiempo siguió su imparable caminar y yo cada vez que iba a donde mi hermana, veía en el fondo de la casa, como el Toyota cada vez se desboronaba mas, ahí olvidado, yo lo veía con nostalgia, sin contar cual habia sido la ultima voluntad de mi cuñado. En esos días, mi carro se había dañado, una camioneta Ford, la culata se le quebró y no había manera de poder encontrar el repuesto en una huesera. 
Mi hermana se acercó y me descubrió viendo con mucho amor a ese Toyota. Ella me dijo.
_Rubén y tú, siempre amaron ese carro... ¿Verdad? 
_Y mira a quien se lo ofreció ni caso le ha echo.
Yo solo le sonreía a mi hermana y ella me pregunto. 
_¿Cómo vas con tu carro? Yo le respondí que eso iba para largo. Entonces, ella se quedo pensativa y me dijo.
_Hermanito, por que no te llevas el Toyota. Mi corazón palpito emocionado. Y ésto le dije. 
_¡Pero ése le pertenece a tu nieto!
_Pero mira como se esta dañando y aquí nadie lo va usar y se morirá al igual que Rubén... ¡Llévatelo!
Cuando mi hermana dió la noticia a su hija y su nieto, éstos se molestaron, indignados diciéndole a mi hermana, que ése carro se lo habia heredado a su hijo (dijo mi sobrina) y su hijo tampoco estuvo de acuerdo. Mi hermana molesta por el egoísmo de su hija y nieta, pues el carro se habia arruinado ya bastante en ese lugar. Les dijo.
_Rubén me dijo antes de morir que si tu ( dirigiéndose a su nieto) no lo querías, que lo vendiera y agarrara ese dinero y por ello yo ahora se lo regalo a mi hermano, pues él ama tanto al Toyota, como lo amo mi esposo. Aquello era una mentira y con el desagrado de ellos, mi hermana coloco las llaves de esa hermosa nave en mis manos y conmigo se fue.

Ahora que le he invertido mucha plata y que todos me lo quieren comprar, mi sobrina y su hijo me lo han querido quitar y hasta me han echo ofertas increibles por recuperar lo que antes fue una chatarra abandonada y ahora es un hermoso clásico. 
Con quien nos lucimos por las calles de mi ciudad.
_¡Ésta es la mágica historia: de Mi cuñado, el Toyota y yo!



A la memoria de J. Rubén Marroquín Alvarado, en donde quiera que DIOS te guarde... Muchas gracias cuñado.


   

sábado, 27 de septiembre de 2014

El Gato que está!

Erase una vez un niño y un hombre, sobre el tejado de su casa en la oscuridad de la noche, ambos hablando trivialidades, el hombre le dice al niño. 
_Bueno, ya estuve un rato contigo, me voy a entrar que el noticiero esta por empezar. El niño lo tomo de la mano impidiéndole que se entrara en la casa. Y ésto le dijo. 
_¡Mira al cielo! _Y, dime que es lo que ves. El hombre se quedo parado al lado del niño y su rostro elevo hacia el cielo, el cual se encontraba tan oscuro, sin estrellas, ni luna; debido a la nubosidad que en ese momento había. Sin embargo, el hombre forzaba su vista para tratar de ver algo en la inmensidad y la profundidad del firmamento nocturno, al rato le contesto al niño.
_¡No veo nada! 
_Y, ¿tu qué es lo que ves? Le pregunto al niño. Este de inmediato le respondió.
_¡Lo que veo es maravilloso papi! _¡Hay una telaraña de luces pirotécnicas, de colores maravillosos y en cada explosión, el cielo se ilumina con maravillosos colores: Azules intensos, Rojos incandescentes; formando figuras increibles: Gatos enormes de colores, elefantes arrojando luces de colores por su trompa, naves galácticas que viajan a una gran velocidad, pero al estar sobre nosotros hacen una pausa y los hombrecillos que las conducen, sacan sus manos por la ventanilla y nos saludan. El hombre, que aún veía hacia el cielo y por más que se esforzaba y habría los ojos, los cuales casi se le salían de sus órbitas, por tanto esfuerzo tratando de ver las maravillas que el niño le narraba, tambien se los limpiaba, con sus manos y volvía a ver hacia el firmamento, pero él, solo lograba ver un manto lleno de oscuridad en ese firmamento enorme. 
_¡Oye! ¡Un momento! Le interrumpió el hombre al niño y agrego. 
_¡Me estas haciendo trampa, pues tienes los ojos cerrados! 
_¡Déjate de tonterías! me voy a ver el noticiero. El niño lo volvió a detener y le dijo. 
_¿Porqué no intentas ver de nuevo? ¡solo que esta vez cierra tus ojos y usa tu imaginación! _¡Vuelve a ver como lo harías si aun fueras un niño! Entonces el hombre un poco escéptico y para darle gusto al niño cerro sus ojos y elevo su rostro nuevamente. El niño le pregunto
_Dime papi, ¿qué es lo que ahora vez? El hombre aun no podía ver nada, seguía viendo una profunda oscuridad, ahora la negrura era mayor que hace un instante. Éste se molesto y le dijo al niño.
_¡Déjate de boberías! ¡no veo nada! ahora me voy a ver el noticiero, si tu quieres sigue viendo esas boberías que dices ver. El tipo se encamino hacia las gradas que lo llevarían a su sala, pero mientras éste caminaba el niño le decía.
_Esta bien, ve a ver tu noticiero, ahí encontraras: guerras, hambruna, violaciones, asesinatos, secuestros...
El hombre llego hasta las gradas y allí se detuvo e hizo un balance de lo que el niño le habia dicho, entonces se dió la vuelta y con el niño volvió.
_Hijo mío, me gustaría ver todo lo que tu has visto, ¿pero cómo hago? El niño lo tomo de su mano y lo invito a sentarse a la par de él, sobre el tejado de su hogar. 
_Es sencillo papi, solo permítele ser libre a tu imaginación, esa que un día la encerraste y engrilletaste, para volverte un adulto. 
_¡Ábrele la puerta de la celda en donde la tienes presa y permítele salir de ahí!
El hombre se estremeció y dejo que su hijo lo guiara, mientras él le permitía a su imaginación ser libre como un día lo fué.
_¡Cierra tus ojos papi y concéntrate! _¡Tu puedes! _¡Eres mi héroe! _¡Yo creo en ti y se que lo lograrás!
_¡Esta bien solo dame unos minutos!
_Tomate el tiempo que quieras. Le respondió el niño. Entonces, ambos sentados sobre la loza de la terraza cerraron sus ojos y vieron al cielo. El niño de inmediato vio lo que antes habia visto. Mientras que su padre se esforzaba por ver lo que su hijo le había narrado. Despues de varios minutos, sentado viendo hacia el cielo con los ojos cerrados, el hombre empezó a ver, como cuando las candilejas del teatro se encienden. Las luces de su teatro mental se encendieron y se corrieron las cortinas, apareció una enorme pantalla en el centro de sus parpados y entonces escucho un enorme ¡Puf! luego, apareció una telaraña de fuegos artificiales, en medio del cielo negro y de inmediato vió todo lo que su hijo le había narrado, él se maravillo de lo que veía, pues él, estaba tan emocionado que ahora le narraba a su hijo todo lo que podía ver y lo que veía era aun mas espectacular que lo que el niño veía. Así estuvieron por mas de medía hora, hasta que la madre del niño subió y los interrumpió.
_¡Amor tu noticiero va por la mitad! ¡ven o te lo perderás! El señor le respondió a su esposa.
_¡Olvídate del noticiero, mejor ven para acá! 
Cuando la mujer se encamino hacia donde se encontraban su esposo e hijo, un gato llego al tejado de la casa en busca de alimentos, al ver a los tres ahí sentados en medio del tejado, éste se asusto y a otros tejados huyó, mientras iba de tejado en tejado, el gato volteaba a ver y lo que éste veía, eran tres bultos sentados sobre el tejado viendo hacia el firmamento, cada vez los tres bultos se hacian mas imperceptibles a la vista del gato, hasta que se perdió entre los tejados del lugar. Lo mismo que la bruma que a esa noche la hacia tan oscura, el gato volteó por ultima vez pero, esta vez lo hizo hacia cielo y éste vio como un parpado enorme se iba abriendo en el cielo y un enorme ojo blanco iba apareciendo, conforme el parpado se habría. El gato le maulló aterrado y corriendo se escabullo. Lo que el gato habia visto era como las nubes se habrían y dejaban salir con todo su esplendor a la luna llena, en cuestión de minutos el firmamento estaba iluminado por ella y las centelleantes estrellas. 
Desde el espacio, la luna logro ver las luces que de la familia se formaban con su imaginacion, ella veía una pequeña llamita de luz en medio de toda la oscuridad en la inmensidad del planeta. 
Entonces la luna a la tierra le sonrió y ésto le dijo.
_¡Aun hay esperanzas!... 


La esperanza humana y del planeta prevalecerá por siglos, mientras exista un niño que logre ver esas maravillas que solo se pueden ver con la magia de la imaginación. Y mientras existan adultos que crean en los niños y dejen en libertad a esa maravilla que encerraron cuando maduraron y en adultos se convirtieron, eso que llamamos imaginación. Entonces habrá una esperanza para éste planeta, el cual cada día se contamina más, con: la falta de comunicación entre miembros de una familia, momentos de unidad familiar, platicas y juegos entre padre e hijos... Todo ésto, a causa de las tecnologías modernas, la avaricia, las malas noticias, la desesperanza, la maldad, los niños creciendo demasiado rápido.
Volvamos a nuestras raíces, que ahí esta nuestra esencia y el futuro para un mundo mejor.



viernes, 26 de septiembre de 2014

Ahora que pienso mas en tí

Ahora pienso mas en ti.
Mas que cuando te tuve aquí.
Siempre despierto pensando en ti.
En lo tonto que fui cuando te perdí.

Pero confío en que pronto estés de nuevo aquí.
En este lugar, justo donde un día de vi partir.
Y, siento que ahora pienso mas en tí.
Los momentos que junto a ti viví.

Ahora que pienso mas en tí.
Me doy cuenta que no debí dejarte ir.
Pero que tonto que fuí.
Amándote tanto, deje que te alejaras de mi.

Me iré con tu recuerdo tras de tí.
Tratando que pronto vuelvas a mi.
Vuelve pronto a mi.
Pues siempre estoy pensando en ti.

Que tonto, no me habia dado cuenta que ya te perdí.
Que para traerte junto a mi.
Debo de conseguir.
Que me perdones y confíes de nuevo en mí.

Siempre estoy pensando en ti.
Te ruego vuelve a estar junto a mi.
Como aquellos felices momentos que junto a ti recorrí.
Ahora que pienso mas en ti.
Es justo cuando me doy cuenta que ya te perdí.



Con tu Blanca Palidez

Ella poseía en su semblante una blanca palidez, algo que me atrajo tanto, una figura espigada, sin curvas, su cabellera negra, lisa y larga, sus ojos hundidos, pero en ellos una mirada profunda, tan profunda como el abismo de la desesperanza, alta, muy alta, pero simpática. 
Su mirada me envolvía y eso me provocaba extrañas sensaciones en mi cuerpo; temblores, escalofríos y a veces tremendos calores yo, trataba de evitar ese contacto visual, el cual me provocaba tantas sensaciones, pero la palidez de su rostro me cautivaba tanto, que me obligaba a verla de nuevo, era algo inevitable, su sonrisa, una sensación tan misteriosa, una mezclas de emociones, las cuales no podría describir. Ahí se encontraba, entre la multitud, por momentos se desaparecía y por otros aparecía entre todos, con su mirada y esa extraña sonrisa, mis ojos la buscaban y cuando la lograban encontrar entre todos los curiosos, se quedaban clavados en ellos; como aquel pequeño ratón inmóvil e indefenso, frente a su depredador, la serpiente. 
Hubo un instante en que me concentre tanto en ellos, sus ojos negros; los cuales, contrastaban tanto con esa piel tan blanca, ella me vió fijamente como ya ratos venía haciéndolo, sus ojos negros y hundidos me invitaron y yo acepte. Entre ellos me perdí y hacía ella viaje, era como si volara entre la multitud y en ellos me sumergí, ya en ellos, ahí me encontré siendo un niño, jugando con mis amigos de infancia, con nuestra imaginación perdida entre tanto juguete jamas nos dimos cuenta que escondida tras los arboles, la imagen de alguien alta y delgada con una piel tan pálida como la de esta mujer, nos veía jugar; pero que en aquel instante de mi corta vida no le puse atención, debido a la concentración que nuestros juegos nos demandaban. Yo, seguía en ese extraño lugar, en sus ojos, luego del juego de niños pase a mi primera experiencia amorosa. Una de aquellas tardes, en que no asistíamos al colegio, esas tardes cuando nos escapábamos para solos estar toda la tarde, ya era un adolescente y ella ahí, con su blanca palidez, observándonos, muy apasionada y con esa sonrisa, la cual no te sabría describir; en aquel tiempo no me percate, pues entre los troncos y la luz del sol se camuflaba bien, pero ahora se que ahí tambien habia estado, observándome detenidamente como si se tratara de tu fiel amante, quien solo observaba como le era infiel en ese instante, pero mis sentidos estaban tan concentrados en mi chica que no me percate de su presencia, la blancura de esos tallos, de aquellos arboles de los que no recuerdo su nombre, mas una luz solar tan intensa la hacian imperceptible, pero ahora la veo muy bien; su mirada, su cabellera negra y larga, que se confundía con las ramas y hojas ensombrecidas de esos arboles. 
Ahora me encuentro con mis amigos, sentados en un lugar privado y alejado, vaya si recuerdo ese lugar y nuestra primera experiencia con las drogas, jalandole al polvo blanco, en uno de mis viajes recuerdo que la tuve frente a mi tal cual la tengo ahora, su blanca palidez de su rostro acaricie, yo me dije. _¡Que buena es esta mierda! Pero, era ella frente a mi delatándose; ¡vaya que viva es!, ella conocía el efecto de esa droga y sabia que yo pensaría que habia sido una alucinación. Esa vez si que la pude acariciar, pero su semblante era el mismo de ahora su profundo mirar, el blanco de su tez, el negro de su ojos y su cabello y esa indescifrable sonrisa, sus delgados labios, pintados con un pequeño toque de color rojo, como si el cartucho de color rojo de tu impresora te estuviera dejando, se estuviera vaciando. 
Ahora me encuentro en el momento mas feliz de mi vida adulta, el nacimiento de mi primogénita; en aquel blanco hospital de monjas, justo cuando mi niña lloro y mi nerviosismo decreció, ahí estabas dibujada entre las paredes blancas del hospital,  yo creí que un cuadro colgaba de ellas, pero no ahora te veo bien, ¡eras tú! 
_¿Quién eres? que siempre has estado junto a mi, en los momentos importantes de mi vida y te había olvidado.
Cuando quise tocarte, pues seguía atraído por tu blanca palidez, por esos ojos tan negros, por tus facciones tan perfectas y esa eterna sonrisa sin sonreír en tus labios. Unos gritos me hicieron volver de tu ojos hacia mi cuerpo...
_¡Despejen el área! ¡que se nos va! Grito el para medico, preparándose para colocar en mi pecho el aparato y propinarme una descarga eléctrica, mis ojos humedecidos no dejaban de observarte yo sentí mucho miedo y un frío entro en mi cuerpo. Cuando mi cuerpo se agito por la descarga, sentí que de nuevo de mi cuerpo salí y frente a ti me encontré, esta vez eramos tu y yo frente a frente, tan cerca el uno del otro, mis manos torpes y temblorosas por fin lograron a tu rostro acariciar y de tus hondos y negros ojos una lagrima vi nacer y solo ésto logre decirte. _¡Eres bella, tan hermosa! Mis labios a los tuyos acerque y una caricia te acerté, el frío que de ellos sentí, era como si en el polo sur estuviéramos, eso hizo que mi cuerpo reaccionara y volví a escuchar otro grito.
_¡Esta regresando! ¡enfermera, prepare...!
Pero me negaba a volver a mi cuerpo, ella por fin me sonrió, de esa manera en que una madre le sonríe a su pequeño hijo o como aquella hermosa sonrisa que tu joven novia te obsequia luego de su primer beso. Y, por fin su vos escuche, ésto me dijo. 
_¡Regresa a tu cuerpo, tu tiempo no es hoy! Y, no temas que siempre ahí junto a ti estaré. _Algún día nos volveremos a ver. Entonces a mi cuerpo retorne, cuando a él volvía, logre ver la panorámica de lo que me estaba sucediendo; mi vehículo destrozado, abierto como lata de sardinas, los curiosos a mi alrededor, observando preocupados como los para médicos me ayudaban, las luces de las ambulancias encendían de fuego los alrededores por momentos.
Heme ya adentro de mi cuerpo una vez mas, con desesperó te busque entre la multitud pero ya no te vi. 
Luego, me introdujeron en la ambulancia y quiza me desmaye, en mis oídos, solo el sonido de la sirena y en mi mente, el maravilloso rostro de la muerte, su mirada tan profunda en esos bellos ojos negros, su perfecta cabellera negra inmóvil al viento, su cuerpo delgado, muy delgado, su extraña sonrisa la cual no lo era y esa hermosa y atractiva... blanca palidez.


Inspirada en la melodía del mismo nombre, de J. C. bunch 

jueves, 25 de septiembre de 2014

¡Cómo quisiera que sepas!

¡Como quisiera que sepas!
Que no tengo el valor de expresarte todo el amor que por ti hoy siento.
Que se me va acabando el tiempo.
Y, siento que poco a poco me estoy muriendo.
Como quisiera te enteres cuanto te quiero.
Como encontrar el valor para enfrentar a este tímido.
Que hoy se muere por entregarte su amor completo.
Con solo verte siento. 
Que el aire me falta, mis piernas se sacuden, mi corazón se detiene y me vuelvo un tonto.

¡Como quisiera que sepas! 
Lo que escondido llevo aquí adentro.
Lo que por ti hoy siento.
Cosas que seguro tantos te dicen y guardas en ti adentro.
Esas cosa que yo guardo en mi pecho.
Decirte que nadie como yo te quiero.
Y si me animara a decirte, todo lo que por ti quiero. 
Como cuando lo hago dormido.
Si supieras, si entendieras, todo el amor que por ti hoy tengo.
Si me animara, si encontrara la manera de entregarte mi amor completo.
Hoy sería el mas feliz, un ser completo.
¡Como quisiera que sepas!...

Ella lo veía pasar sin llegar a entender lo que él por ella sentía.
Ella lo veía y se decía. 
Si ese hombre me llegara a amar, enloquecería.
Y si él se fijara en mi, si él me hablara.
Yo mi corazón le entregaría.
Sin siquiera por un momento pensarlo, sin dudarlo a él, me entregaría.
Como quisiera.
Que ese hombre me amara un día.
Con todo su corazón, sin pensarlo a él me entregaría.

La vida coloca a dos corazones frente a frente, pero el destino antagónico, se encarga de a ellos separar.
Si pudiéramos entender que, nuestro peor enemigo es la timidez, al destino lograríamos burlar.
Y, entonces la vida sería, lo que todos hemos deseado, solo: amar y amar.

El deseo de una bella mujer

En un bar del centro se encontraba una señorita, acomodada en la barra del bar, sin acompañante, ella, era una mujer muy elegante, con porte de majestad, de una inigualable belleza. Sentada, sin la mas mínima inquietud por ser abordada, simplemente descansando, con su bebida, escuchando la musica relajante de ese lugar. Esa mujer, si que  llamaba la atención, era como un imán. Sin embargo, a pesar de ser alguien admirado y deseado, nadie se sentía con el suficiente valor para acercarse a ella e invitarla a una bebida, algo que a ella no le interesaba pues, no había llegado al lugar en busca de alguna aventura. No así, el resto de jovencitas alocadas que se acercaban al lugar para divertirse y disfrutar de la compañía insulsa de los que a ese lugar frecuentaban.
En eso, entro al bar un tipo de singular elegancia, una presencia arrolladora y con ganas de llevarse como cada viernes a una de esas loquitas a su cama. Pero, la señorita de la barra no pasaba desapercibida, era imposible llegar a ese lugar y no notar su presencia. El caballero al verla sola, vió la oportunidad idónea y con sigilo, tal cual experto depredador a ella se acerco.
_¡Bonito ambiente! Le dijo, para romper el hielo, ella amablemente le respondió con una mueca muy sutil. Éste se preocupo un poco al no recibir la respuesta a la que él estaba acostumbrado, y embistió de nuevo.
_¿Es la primera vez que vienes a este bar, pues jamas te había visto y, eso que vengo seguido?
_Jorge, sírveme lo siempre y para la señorita, otro igual por favor. Ella le agradeció con una simple sonrisa.
_Entonces, ¡no me respondiste! Ella coloco su copa sobre la barra y respondió.
_No, no he respondido. Y en silencio quedo una vez mas, simplemente escuchando la exquisita musica que inundaba al lugar. El conquistador vió a Jorge, con cara de preocupación y jorge solo sonrió, como diciendo. _Ésta no será fácil. Cosa que molesto un poco al intrépido embaucador.
_¡Aquí esta su bebida señorita! Le dijo Jorge a la hermosísima dama. Ella le agradeció amablemente, tanto a Jorge como a quien le invitaba. 
_Bueno. (pensó el conquistador) Tendré que enviarle a toda la caballería. Se coloco frente a ella y empezó con su coqueteo.
_¡Eres la mujer mas hermosa que jamas mis ojos han podido ver y, estoy seguro que no volveré a ver a nadie con tanta belleza, como tu. Ella ni siquiera se molesto en responder. A lo que él le dice.
_¿No me responderás nada?
_¡No! respondió ella. Entonces, el prosiguió.
_Disculpa mi insistencia, pero estoy extasiado con tanta belleza, tienes una cara que cualquier top model, envidiaría.
_¡No! respondió de nuevo, sin inmutarse ni un poquito. Él continuo.
_Y, de tu figura, ni hablar... si Miguel Ángel viviera, tu serias la modelo para su próxima obra de arte, David sería tu pareja en cualquier museo.
_¡No! respondió de nuevo. El caballero casi sudaba al darse cuenta de que no conseguía nada.
_Si entregar mi vida a cambio de una sonrisa tuya, sin pensarlo la entregaría, todo para demostrarte que mas no puedo hacer para conquistar a la mas bella del universo.
_¡No! respondió nuevamente y el ultimo sorbo a su copa le dió. Se puso de pie, tomo su bolso y su saco e intento dirigirse hacia la puerta principal, pero un desesperado conquistador ya vencido se le puso enfrente. Ya, uno frente al otro, ella lo vió fijamente a los ojos haciendo que él bajara los suyos y luego de aceptar su derrota y hacerse a un lado, ella avanzo. Al pasar justo al lado de un hombre derrotado, se detuvo, se volteó y le dijo.
_Sabe, lo que usted me dijo me lo dicen todos los días en todos los sitios a donde vaya, pero lo que yo quisiera escuchar nadie me lo dice... _Te preguntaras ¿qué es lo que me gustaría escuchar?... Ésto es lo que deseo oír de un hombre, sin importar su físico, ni posición social, ni nada banal.
_Me gustaría que vieran en mi: A una mujer fuerte... A una mujer segura de sí misma... Alguien con quien quieran compartir su vida, no una simple noche de placer... A una ejecutiva exitosa, una profesional exitosa... A una mujer, no a un cromo ambulante... No es que ser hermosa sea malo, lo malo es que solo te quieran utilizar, explotar y presumir... Yo busco a un hombre que me vea como su igual, que me respete por lo que soy, por lo que me he esforzado para llegar hasta donde he llegado, que me ame no por ser hermosa, sino por el ángel que vive adentro de mi... No por mi cuerpo, sino por el amor que puedo entregar... No por mi bella cara sino por la amistad que le pueda entregar... Todo lo demás es vanidad, con fecha de caducidad pues, algún día, todo lo que ahora ve en mi ya no existirá; pero lo que llevo adentro de mi, ese morirá conmigo y para ese momento busco a un hombre que valore todo lo que tu, al igual que los demás no puede ver... Pues, la belleza que Dios me dió, es como una luz una tan fuerte, como esa que un animal ve por la noche a media carretera y lo encandila y lo único que él ve le causa su muerte... Yo busco a alguien que vea mas allá de esa luz encandiladora. 
_Eso me gustaría encontrar. _Gracias por la copa y que tenga una buena noche con alguna de estas jovencitas que no se valoran y de las que están llenos los bares.

La dama se retiro, justo como llego, con gallardía y el garbo, su andar dejaba a todos boquiabiertos y parecía que el tiempo se detenía por donde ella caminaba.

Jorge, sintió pena por ella, pues escucho todo lo que ella dijo y pensó: _El caballero que ella busca, no lo encontrará en un lugar como éste... _Es mas, no se si todavía existirán o a lo mejor todavía no han llegado.
_¡Dame otra copa Jorge! Le interrumpió el pensamiento al cantinero y empezó a buscar a la que sería su compañera de esa noche, no sin antes reflexionar lo que esa hermosa mujer le habia dicho.





miércoles, 24 de septiembre de 2014

la Fábula: El Zanate y la Garrapata

Entre las sabanas Africanas, vivía un granjero, propietario de unas reces, éstas pastaban en las llanuras verdes en la temporada de invierno, eran varias vacas que apenas empezaban a engordar pues en tiempo de sequía el alimento escaseaba. Sobre los lomos de ellas varios zanates y otras aves que se aprovechaban de las sabandijas que ahí habitaban, todos los inquilinos de esas vacas sufrían de desmanes y abusos por los dueños del lugar, los susodichos zanates y otras aves. Como siempre, en toda sociedad siempre hay alguien con deseos de superación y con una visión diferente a los demás, ahí estaba en medio de todo el resto de la población, externando sus ideas, mientras el resto se burlaban de él, sin dejar de hacer sus quehaceres, entre tanta discusión, se metió uno de los zanates gobernante de esos lugares.
_Haber amigo te voy a ayudar en esa locura tuya. Le dijo el sanate mayor a la minúscula, pero gorda garrapata.
_Y, ¿de qué manera piensa ayudarme mi señor? Le pregunto la subversiva garrapata.
_Pues, te llevaré conmigo para que veas el resto del paraje y así comprobaras que aquí estas mejor. Y, continúo. 
_Comprobaras que no hay ningún otro lugar que sea mejor a éste; entonces te regresaré y trabajaras para mi el doble que tu pueblo, por varios años.
_¡Esa es mi condición!... _¿La tomas o la dejas? Le dijo el zanate a la gorda garrapata de una manera desafiante. La garrapata quien estaba convencida de que habían lugares mejores que éste y en donde podría vivir mejor y sabiendo de sus capacidades, acepto.
_¡Acepto mi señor! Todos se agruparon a tratar de convencerlo de dimitir en su locura y que pidiera perdón y siguiera con sus labores. Pero ella estaba convencida y se negó.
_Bueno, entonces prepárate que mañana vendré por tí. Le advirtió el zanate con una mirada amenazante que toda la comunidad presintió lo peor para su amigo.
_¡Seguro lo perderá!... _¡Seguro se lo comerá!... _¡Seguro algo malo le tiene planificado! Se repetían todos preocupados por el que pensaba diferente y se atrevía a seguir sus sueños, aun bajo consecuencias que podrían llevarlo a la muerte. 
Esa noche, la garrapata no durmió, pero no por la pena, sino por la emoción y por estar soñando despierto en lo maravilloso que le esperaba, en esos mundos jamás antes vistos por nadie de su especie; llenos de oportunidades, que le esperaban él, sería uno de los primeros en abandonar el lugar en donde muchos nacían, crecían y morían o, si tenían una mala fortuna, para alimento sería su destino.
Por fin amaneció y los graznidos del zanate se hicieron escuchar, cuando llego por la garrapata diferente.
El pueblo, se reunió para despedir a su valiente amigo, quien se trepo lentamente en una de las patas del zanate; él no llevaba nada consigo, solo su barriga llena con la suficiente sangre para sobrevivir, mientras encontraba ese lugar con el que habia soñado siempre.
El zanate se elevo por los cielos y la garrapata veía con asombro las bellezas de la naturaleza, los bosques, las sabanas, los ríos, los lagos, las migraciones de otras especies magnificas. 
El zanate lo veía de reojo, tratando de ver en su rostro el terror y el arrepentimiento, pero lo único que en él veía, eran los ojos bien abiertos y un rostro lleno de asombro y de satisfacción. Ésto molesto al zanate y posándose sobre unos arboles, mas bien sobre unos palos de esos arboles, le dijo. 
_Te das cuenta, que todo esta desolado y no hay nada para ti. _¿Quieres volver a tu hogar?
_¡Por supuesto que no! yo, ¡no regresaré hasta no cumplir mi sueño! 
Ésto molesto más al zanate, pues, si eso se sabía, causaría una revuelta en sus dominios. Entonces le lanzo un picotazo para devorarlo, pero éste se soltó de la pata del sanate y cayó, el zanate se apresuro a seguirlo para devorarlo en el aire, pero antes de que le diera alcance un zarpazo éste encontró, que lo mando por los aires y herido le dejo, mas bien moribundo; por varios día se escondió. Mientras que la garrapata cayo cerca de quien le habia salvado y poco a poco camino hasta que se logro encaramar en él, un majestuoso animal, quien a partir de ahora sería su nuevo hogar, la garrapata no cabía de gozo, pues habia logrado hacer realidad su sueño.
Mientras que el zanate sanaba él fue testigo de la nueva vida de la garrapata, pero juro no contar nunca nada de ello a nadie, lo que sus ojos veían, pues de hacerlo perdería el poder que la naturaleza le habia heredado y seguramente sus esclavos se revelarían. 
Éste, regreso y al pueblo le informo la mala fortuna de su atrevido y subversivo amigo. 
Regreso con un odio en sus ojos, que el pueblo simplemente bajo la cabeza y se dedicaron a hacer lo que siempre hacian y los mas desafortunados servirían como ya era costumbre, de alimento para el zanate y otras aves.
Nadie supo nunca la nueva vida que nuestro amigo valiente y soñador ahora llevaba...

La garrapata ahora vivía en el lomo de un enorme y feroz león, se alimentaba de sangre real, nada menos que de la sangre del Rey de la selva y cuando éste salia de cacería con él lo llevaba; ahí iba la garrapata, sobre el majestuoso y fuerte lomo del león, sintiendo el aire acariciándole la cara, testigo de la faena durante la cacería, viviendo las más increibles aventuras, su adrenalina lo elevaba a los cielos, ella se mantenía siempre en forma, su vida era increíble, conociendo a muchas especies, viviendo con el respeto que a el león le rendían  y saboreando los manjares, junto a su nuevo jefe... su Majestad el Rey.

"Nunca debes permitir que nadie te diga lo que tienes que hacer, ni permitas que otros por muy fuertes te pisoteen, ni te vuelvas esclavo de ellos, mucho menos alimento de rapiñas, ellos siempre querrán tenerte humillado, para que jamas te puedas superar, pues con ello le arruinarías su forma de vida. Persigue tus sueños por muy lejanos y peligrosos que éstos parezcan, con tu astucia y tus ansias de superación,  lograrás hallar, eso que siempre deseaste y que siempre quisiste para ti. No dejes nunca de soñar, pues tus sueños te llevaran lejos y libre serás. Nuevos horizontes tus ojos verán".


     

Corazón de Amantes

Dos jóvenes amantes que con el paso del tiempo y de sus cuitas de amor, al fin se dieron cuenta de que lo que hacian no era lo correcto, pues ambos tenían compromiso matrimonial y una bella familia y sus parejas, eran perfectas. Lamentablemente habían llegado tarde a su reencuentro en la vida, pues hace ya tiempo, ellos, mas jóvenes, fueron novios un tiempo y ahora escribían tardíamente una pagina más en la historia de sus vidas. Pero estaban llegando a la frontera en dónde tienes que tomar una decisión, quiza la más importante en la vida de los amantes. 
Esa tarde noche, ambos sintieron la necesidad de ver uno al otro y con excusas burdas salieron de sus hogares y se dirigieron a ese lugar; lugar que siempre esta para los corazones rebeldes y aventureros. 
Casi llegaron juntos, con una diferencia de un par de segundos, ahí se encontraban sin previa cita uno frente al otro, con un miedo en su ojos, se quedaron por unos momentos solo viéndose el uno al otro, ambos con un miedo a perderse definitivamente el uno al otro.
Luego de ese lapso de tiempo se abalanzaron el uno contra el otro y se empezaron a besar con tanta pasión, otras veces con mucha ternura, otras solo rosaban a sus labios, en fin practicaron miles de maneras de besarse, como fiel preludio a lo que pronto les sucedería...

"Bésame... bésame mucho, como nuestra primera vez.
Abrázame y fúndete conmigo, que la luz de la luna nos selle y quedemos así para siempre.
Quiero llevarme impregnado en todo mi cuerpo tu aroma, para sentirte junto a mi.
Déjame verte, quiero grabarte en mi mente y así soñarte todas las noches de mi vida.
Bésame en la boca, en mis hombros, mi cuello, murmúrame en mis oídos, hasta ruborizarme.
Tengo miedo de no verte otra vez más, por ello ama a mi cuerpo con toda la pasión que tu corazón te permita.
Quiero perderme en cada pliegue de tu blanca y dulce piel.
Quiero que me beses mucho, que tus labios recorran mi piel por ultima vez"

Los amantes se amaron tanto y con tanta fuerza pues ambos sabían bien, aun sin decirlo que esa era su ultima vez, ambos estaban consientes de que el destino cruel, ese que juega con nosotros como si se tratara de sus marionetas, les habia jugado una mala pasada y como un día los unió, ahora loes estaba separando.
Por varios minutos quedaron unidos en un profundo abrazo, solo viéndose el uno al otro, de sus ojos brotaban lagrimas, que aunque eran transparentes, para ellos eran de color rojo, pues eran lagrimas de dolor, ese que todos hemos sentido alguna vez al perder a alguien y vaya si es un dolor que llora sangre.

"Bueno mi amor llego la hora, nuestras vidas nos reclaman y ambos sabemos que esta es la ultima vez, debemos irnos con quienes nos esperan a vivir la vida que nos toco vivir, pues no es justo que por salvar éste bello amor otros sufran, así no quiero a éste amor, sería egoísmo y en el verdadero amor no cabe esta palabra. Y, acaso no es sacrificio el verdadero amor." 

Se decían el uno al otro, uno empezaba la oración mientras que el otro el otro la terminaba. Entonces, el mismo destino, quien jugaba con ellos ahora como siempre lo habia hecho se conmovió de ellos y se sintió muy mal, al darse cuenta de que él habia matado un amor verdadero, ese que ya casi no se da hoy día, sin interés, sin envidias, con sacrificios, con comprensión; en fin, todos los adjetivos que puedan existir para describir a un par de enamorados. El destino se avergonzó y al verlos ponerse de pie y quedarse pegados el uno al otro por los últimos segundos, simplemente de las yemas de sus dedos ya resignados a su destino, se vieron por ultima vez, ambos perfilados en su camino, los cuales eran contrarios. 
El destino hizo su última jugarreta y les dio el ultimo impulso y ambos se fundieron nuevamente en ese ultimo beso, mientras se besaban un corazón le pedía al otro: bésame, bésame mucho que quiero llevarme esta noche algo tuyo conmigo. Así, como fueron unidos y se fundieron el uno contra el otro, creando con sus cuerpos una simbiosis perfecta, de la misma manera fueron separados y ahora si; cada quien, sin voltear tomo su camino hacia su hogar.
Mientras ellos caminaban, solo las siluetas se lograban visualizar entre la bruma de la noche y entonces el milagro paso. Los nubarrones se despejaron y la luna los baño en plata y en ese instante hasta la tierra se estremeció. Ellos se detuvieron de golpe y con sus manos apretaron a su pecho y la vista bajaron a ése lugar, justo donde esta el corazón, ella al igual que él sintieron algo maravilloso y reconfortante adentro de su ser, vieron al cielo y las gracias dieron, el destino sonrió satisfecho y ellos siguieron su camino, felices, con una sonrisa tatuada en sus rostros. 
¿Cuál fue el milagro? ¿Cuál fue el resarcimiento que el destino les obsequio?...
Esto fue:
"Ella llevaba en su pecho al corazón de él y Él llevaba adentro de su ser, en su pecho el corazón de ella" 
Ambos sabían que uno le pertenecía al otro y así vivieron, sin volver a verse nunca mas, pero felices porque adentro del pecho de cada quien vivía el corazón del otro y eso fue hasta el día de su muerte.







martes, 23 de septiembre de 2014

Tu vida... ¡Tu telenovela!

¿Has pensado alguna vez, que tu vida es como una telenovela, como un libro, como una película, como una obra de teatro?
¿No? 
Pues deberías, pues si de historias reales logran producciones intensas que te tienen pendiente de un capitulo siguiente, o del estreno de una película. Entonces porqué no podría suceder lo contrario. 
¡Sí! que tu vida es una telenovela, la cual empieza a rodar en el momento en que el Director grita ¡acción! En ese momento, inicia tu vida, precisamente en ese momento en el que llegaste a éste mundo y te dieron la respectiva nalgadita, en ése momento fue cuando el Señor Director, le dijo a tu personaje o sea a ti: ¡Acción! y a tu papel espesaste a actuar y durara hasta que el Señor Director te diga: ¡corten! 
Si, ese momento será el día de tu muerte.  Como ves, no es nada descabellado. 
Todos llegamos a este mundo con nuestro libreto bajo el brazo y mientras crecemos nos vamos colocando sobre el plato, en el lugar en donde está nuestra marca, ahí estarás, esperando que llegue tu turno de decir tu dialogo. 
En nuestra vida (o sea el tema de nuestra novela) en ella participarán primeros actores, actores de reparto, dobles y extras. ¿Que significa ésto? Bueno, fácil, si observas en tu familia siempre veras que existen parientes que son unos cromos ambulantes y otros que no son tan agraciados y tu, tambien te encontrarás con personalidades dentro del circulo familiar que tienen éxito y lo que tocan se convierte en oro, pues, ellos son los personajes centrales de tu telenovela, alrededor de ellos encontraras a otros familiares que empiezan a despegar dentro de éste circulo, éstos son los actores de reparto, tambien encontraras a quienes son hábiles con actividades no tan intelectuales, sino manuales, ellos son los dobles y por último los que son identificados como números dentro de la gran producción, los extras, ellos son tus parientes, los menos afortunados, aquellos que a veces te avergüenzas de ellos y les dices: _Te presentaré como un conocido lejano ¿tu entiendes verdad? y, tu con la gana de estar dentro de esa producción, ¡aceptas!
¿Ya entendiste? y ¿ya te identificaste con tu personaje? ¿si? Y ni siquiera hiciste un casting, ahí te toco y ahí te encuentras, actuando el papel que te dieron. 
Quiero recordarte que muchas estrellas empezaron como dobles, como actores secundarios y a veces hasta de extras le hicieron, pero se esforzaron por colocarse fuera de sus marcas preestablecidas y se movieron lo mas cercano que pudieron a los primeros actores, para que su trabajo fuera visto y así fueron, poco a poco, tomados en cuenta en otras producciones, hasta que un día llegaron a ser las estrellas de esa producción; los actores y actrices principales de esa telenovela. Lo que trato de decirte es, que no debes de conformarte con tu papel, ese que se te dió en el momento en que te gritaron: ¡acción! Tu puedes llegar a desplazar a ese galán que tiene lo que tu quieres de la vida, en otras palabras, que de tí depende seguir siendo: un extra (un número en tu familia) un doble, un actor de reparto o un primer actor. Eso depende de ti, solo de ti. 
Aprende de éstos que un día cambiaron su libreto,  a veces son aquellos que eran muy pobres y que con mucho esfuerzo lograron llegar a superarse hasta el punto de llegar a ser los protagonistas de una telenovela, de su propia telenovela.
No te quedes escondido con tu libreto original bajo el brazo, como lo han hecho ya muchos que se conformaron con ser lo que al principio todos fuimos, pues nadie nació siendo una primer actor, todos llegamos a esta estación con las mismas posibilidades. 
Uno de tus peores problemas, con los que te encontraras en esta vida es el conformismo, el sedentarismo, recuerda esto: "Tu peor enemigo es la timidez, ésta frase se puede aplicar para muchas otras mas.

Quiero recordarte algo ya muy trillado, pero que a veces no le damos la importancia y ¡si que es importante! 
Tu ya estuviste en una maratón, junto a centenares de competidores, que digo centenares, miles de competidores; solo como ejemplo: La Maratón de Boston. ¡Cuantos participantes! ¿verdad? Pero tu ya eres un ganador al igual que yo, pues estuvimos cada quien en su tiempo en una de las mejores carreras jamas corridas y no fueron centenares, ni miles, fueron millones y entre toda esa multitud estabas tu y yo. Iniciamos esa maratón y ¿te acuerdas que no eran muy honestos los demás participantes? muchos hicieron trampa y ni se diga de los obstáculos que tuvimos que pasar pero al fin, tu y yo, llegamos a la meta victoriosos: El premio... "La vida" Tu vida y la mía. ¿Te recordaste ya? ves, eres el ganador de la mas peligrosa y multitudinaria carrera, pues el resto de los millones que participaron en esa carrera, ¡murieron en el intento! pero tu y yo ¡NO! Nosotros vencimos, somos ganadores, somos triunfadores.

Entonces, ¿porque ahora eres uno mas del montón? si la carrera en la que ahora estas no es tan difícil como la primera. ¡Levántate y corre! como ya lo hiciste, ¡lúcete y triunfaras! recuerda que muchos son los participantes, pero en el podio de los vencedores solo hay un primer lugar y ese debe ser el tuyo y el mio.

Entonces, asegurarte de que en la telenovela que te ha tocado actuar el Director vea lo bueno que eres para el papel principal y arrebátalo, ahora a protagonizar, no a ayudar a otros a triunfar es tu tiempo, ahora te toca a ti ser el  primer actor, ese protagonista que todos recordaran, una telenovela que querrán ver, una y otra vez y, todos los críticos dirán, que bien actuado estuvo él, en su papel, el personaje estaba echo para él, nadie lo pudo hacer mejor que él.
Por último, recuerda que algunos lograron ser protagonistas de su obra, pero solo en una oportunidad y nunca más fue contratado otra vez más, ni como actor de reparto; quedo en el olvido. 
Ésto es lo que quiero dejarte, estudia, supérate, actualizate, cuídate para ser contratado por el Señor Director en otras películas, telenovelas, libros, tele-series más, ahora eres una ¡Super Estrella! y para quedarte ahí por mucho tiempo debes hacer lo que tienes que hacer.
Has de tu vida tu propia telenovela, se tú el protagonista del drama que toco actuar, vive con pasión tu papel, hasta ése día en que el Director te grite ¡Corten! pues a partir de ese momento ¡muerto estarás!
Pero que tu corazón no se aflija, pues esa palabra ¡corte! para tu vida presente es el ¡Acción! par tu nueva aventura después de la muerte. Hasta que un día, vuelvas a correr en esa peligrosa carrera por la vida y entonces escuches una vez mas... ¡Acción!

EL MENSAJE

Como todas las noches me dirigí a mi alcoba, mi fiel acompañante desde que tu te fuiste, una enorme depresión. Como siempre me acosté en la que fue nuestro nido de amor, nuestra cama; mis pensamientos me arrullaron hasta que después de una hora de pensarte, de recordarte, de revivir nuestros momentos felices, me quede profundamente dormido, las horas de la fría noche seguían su curso sin nada que las detuviera y yo deseaba cada vez que me acosaba que las noches fueran eternas, que nunca amaneciera, para con ello evitar despertar una vez mas solo en esa enorme cama que alguna vez fue pequeña, pues nuestro amor la llenaba junto a ti. 
No se cuanto había transcurrido, cuando a mi llego un extraño sueño, se trataba de una intensa luz que bajaba por el cielo de mi cuarto iluminando todo, yo sentí que iba a quedar ciego, pero luego de escuchar unas palabras la luz bajo su intensidad y entonces pude ver a quien me visitaba.
_¡No temas, todo estará bien en unos minutos! Ésto me dijo esa voz, en un tono adormecedor y efectivamente, la luz bajo de intensidad y frente a mi levitando se encontraba un ser celeste, vestido completamente de blanco, con cabellera larga y rubia, tras él, seguía la luz blanca y brillante yo no me asuste, por el contrario, estaba convencido de que aquello solo era un sueño y entonces me senté y con voz clara le pregunte.
_¿Quién eres tu? Él me sonrió y una paz sentí, luego me dijo.
_¡Soy alguien que te trae un mensaje! _Aunque lo tenemos prohibido esta vez se hizo una excepción, pues cuando se trata del amor no tenemos inconveniente en hacerlo. Ambos no dijimos nada por unos segundos, luego le dije extrañado.
_¿Un mensaje? Él sonrió nuevamente y me dijo.
_Pero, ¡no es un mensaje cualquiera, es un mensaje de tu mujer, de tu gran amor! 
Mi corazón se lleno de gozo y no pude contener tanta felicidad, que con mucha impaciencia le apresure por el contenido de dicho mensaje.
_¿Cuál es el mensaje? Pregunte emocionado. Nuevamente sonrió y me dijo.
_En verdad, no nos equivocamos, si hay un gran amor entre ustedes, que ni la muerte a logrado separarlos.
_¡El mensaje es el siguiente!

"No quiero que te preocupes por mi, sigue tu vida normal, yo estoy bien y cuando sea el tiempo volveremos a estar juntos para seguir amándonos por el resto de la eternidad... Te sigo amando, no te he olvidado, pero estoy preocupada de saber que tu no estas bien, que estas muy deprimido... ¡No sufras mas mi amor! pues, nuestro amor a roto barreras, fronteras y hemos logrado vencer el olvido que provoca la muerte a la separación física entre dos seres que se aman o creyeron amarse... Lo nuestro fue real, verdadero, y por ello me han permitido enviarte este mensaje, para que estés tranquilo... Ésto lo permiten solo a las personas que realmente se han amado, como tu y yo... Ya no llores mi amor, estoy bien y recuerda, ten paciencia, pues en su tiempo estaremos nuevamente juntos y ¡sera por toda la eternidad!"

Mientras el ser celestial iba terminando el mensaje, él se iba  desfigurando y ella iba apareciendo, cuando ella estuvo frente a mi extendió sus brazos hacia mi, de inmediato me puse de pie con mis brazos extendidos, pero el contacto no nos era permitido y como dos figuras holográficas, sus brazos pasaban de largo. Logré gritarle _¡Te amo! Mientras ella se iba desapareciendo de mi cuarto. Yo, veía como mi amada se iba con lagrimas en sus ojos, pero no de tristeza sino de alegría. 
Ella, vestía un atuendo blanco, como lo era la intensa luz que se iba nuevamente apoderando del cuarto, pero antes de que se desvaneciera por completo logre ver, que entre su cabellera la cual ondeaba por un aire celestial, ella llevaba entre los cabellos y su oreja derecha, una extraña y bella flor de color lila. Entonces, la luz incendió el cuarto que tuve la necesidad de arroparme y cubrir a mis ojos, pues sentía que la intensa luz tan brillante, podría dejarme ciego. 
Pero cuando la luz desapareció, quede profundamente dormido, con una bella sonrisa entre mis labios.

Al día siguiente que desperté, como todos los días a la misma  hora de siempre, al abrir mis ojos me senté de inmediato y recordé claramente mi sueño.
_¡Ah solo fue un sueño!... Aunque parecía tan real, solo fue eso, un sueño. 
Entonces, mi compañera, la depresión volvió a mi mente y todo mi cuerpo la sintió entrar en mi nuevamente. Me senté en la orilla de la cama, me coloque mis pantuflas y cuando me levante y me encamine hacia el baño, me detuve de golpe, mi corazón se agito de tal manera que casi se me descolgaba, mis piernas me temblaron y casi no me pudieron sostener que al suelo hincado caí, sobre mi alfombra, frente a mi, una hermosa y extraña flor de color lila....






lunes, 22 de septiembre de 2014

¿Cómo te voy a olvidar?

¿Cómo te voy a olvidar?
Si has dejado huella en mi corazón...
Recuerdos en el fondo de mi alma...
Cicatrices de amor en todo mi cuerpo...
¿Cómo podría olvidarte?... Eso nunca podría pasar...

¡Si tu imagen esta quemada en el iris de mis ojos!
¡Si tu olor esta impregnado adentro de mi nariz!
¡Si tu sabor lo guardo adentro de mis papilas!
¡Si tus palabras siguen siendo las mejores melodías jamas oídas!
¡Si en mi piel dejaste tatuado todo tu cuerpo!
¿Cómo te voy a olvidar?

¿Cómo te voy a olvidar?
Si en el desván de mi casa...
Guardo miles de recuerdos junto a ti.
Guardo los vestidos de moda que siempre lucias.
Guardo fotografías en donde estas colgando en mi cuello.
¿Cómo te voy a olvidar?

¿Cómo te voy a olvidar?
Si en la Buhardilla de mi hogar...
Han quedado guardadas las cosas que jamas te pudiste llevar.
Si ahí me encuentro los figurines con vestidos que tanto deseabas.
En el encuentro los frascos de tus caros perfumes.
¿Cómo te voy a olvidar? 

Dime... ¿Cómo te he de olvidar?
Si en mi mente grabados están esos recuerdos hermosos...
Como tu pelo bailando al compás del aire en la playa dejándote atrapar.
Cuando reías feliz corriendo detrás de una mariposa multicolor y yo observándote;
disidiendo quien era mas hermosa, tu o la mariposa multicolor.
¿Dime ahora mujer?...
¿Como te podría olvidar?


Un Día con Mucha Hueva


Hubo una vez un verano; uno en el que me encontraba tan acalorado en mi casa, y sin dinero, que decidí salir para ver si me encontraba a alguien del barrio, precisamente en nuestra calle. Llegue a la esquina y al estar ahí, vi calle arriba y lo único que mis ojos percibieron  fue como se veía ascender desde la cinta asfáltica un vapor, por el día tan caluroso, luego voltee calle abajo y nada; por un momento me sentí, como en un día después del fin del mundo, las calles vacías totalmente, ni siquiera un perro callejero se dejaba ver. Suspire profundamente y lo único que sentí fue el ardor en mis fosa nasales por el aire caliente que por ellas entro hasta mis pulmones, vi al frente y pensé, seguro todos andan por la playa y yo acá, solo, sin un centavo; en eso, como si alguien me hubiera hablado y dicho: _¡solo no! Efectivamente, ahí estaba el árbol de Don Mario, haciéndome señas con sus ramas, invitándome a acompañarlo. Ante tanto silencio y soledad, todavía pensé en cruzar la calle y eso me provocaba pues, ya en mi había un cansancio mental, pero me anime y lentamente, casi arrastrando mis tenis, como bebe practicando a dar sus primeros pasos me dirigí hacia nuestro entrañable amigo, ese árbol, quien me esperaba con sus ramas abiertas, al estar junto a él vi para arriba y ahí se encontraba el mejor lugar, solo para mi, esperando por mi, así que luego de pensarlo otro poco me encarame en él y me recosté sobre esa confortable rama, creo que hasta había tomado forma de mi cuerpo, pues encajaba como un cóncavo con un convexo. Así que deposite a mi humanidad sobre él, coloque mi walkman en mi cincho, le di play y luego a mis oídos les lleve los auriculares y la música se penetro hacia mi cerebro por medio de mis oídos. 
_¡Ah! que rico sentí al escuchar esa música. Uno de mis brazos se desplomo y colgando quedo, mientras mis ojos entre abiertos, disfrutaron de la imagen de un hermoso cielo de color azul celeste, sin nube alguna, con el cielo resplandeciente y la música en mi cabeza y mi cuerpo acomodado en el largo brazo de mi amigo el árbol de Don Mario, se me iban cerrando mis ojos muy lentamente, cuando solo podía ver a través de mis pestañas algo en el cielo llamo mi atención y haciendo un esfuerzo entre abrí mis ojos, se trataba de un zopilote que se desplazaba lentamente por ese cielo hermoso, mis ojos se encontraron con él y lo siguieron con la misma parsimonia que él llevaba en su vuelo, hasta que desapareció de mi campo visual. Sin mover uno solo de los músculos de mi cuerpo y mucho menos mi cabeza, en mis ojos quedo nuevamente la misma imagen, el azul del cielo veranero, entonces mis ojos comenzaron a ceder a ese sueñito y mis parpados comenzaron nuevamente su viaje, como cortinas que se van corriendo para cubrir la ventana de tu cuarto; cuando mis ojos se prestaban a unir los pelitos de mi parpado superior con los pelitos de los inferiores, sentí que en mi brazo, el que aun permanecía sobre mi cuerpo a unos pasitos ínfimos, que caminaban sin rumbo alguno yo pensé, seguramente eran los insectos que en el árbol vivían, no me preocupe pues eran insectos conocidos, quizás alguna hormiga en busca de alimentos o a lo mejor alguna arañita de campo que empezaba a unir mi brazo con el árbol tejiendo una telaraña o de pronto una abejita que se poso a descansar. No importa, solo me hacia cosquillas ningún daño a mi piel; de pronto, nuevamente en el firmamento, el zopilote daba otra vuelta de reconocimiento mis ojos se abrieron y le siguieron su vuelo hasta que volvió a desaparecer de mi campo visual, ahora si mis ojos sucumbieron a la hueva que me acompañaba de hace ratos y justo cuando empezaba a quedarme dormido, una mosca que al verme se dejo venir en picada sobre mi, su objetivo; un camicace japonés, seguramente yo lo escuchaba venir pero mi brazo que colgaba ya no lo sentía, pues él a diferencia mía hacia ratos que se había dormido y si lo intentaba mover para espantar a tan valiente soldado: la mosca, se me llenaba de un hormigueo, lo mejor era no moverlo y que siguiera ahí colgando. El sonido cada vez era mas fuerte a pesar de que en mis oídos tenia los auriculares emitiendo sonidos, al casi estrellarse contra mi, tal cual un camicace de la realeza japonesa en la segunda guerra mundial. Era como si a ultima hora el soldado se arrepintiera y pasaba rosándome y su vuelo alzaba, me imaginaba cuando jalaba el timón de su nave y en el cielo se perdía, lo percibía porque el sonido había desaparecido, al rato ahí venia de nuevo y contra mi arremetía, mientras yo ahí indefenso, cuando por fin creí que se estrellaría contra mi luego de quizá haberme dejado una serie de ….. en mi cara en cada arremetida sentí que alguien llego y, efectivamente, era el Otto, seguramente otro sin dinero, quien luego de colocar sobre mi pecho una cerveza bien fría, pues la sentía conforme el sudor que llevaba se iba colando sobre mi cuerpo, mojando a mi playera veraniega, ahí estaba, fría y deliciosa, Otto me quito uno de los audífonos y se lo coloco en su oído. Mi atacante, mi enemigo de hace unos minutos: la mosca, se coloco de inmediato sobre la lata de cerveza, la vi cuando disfrutaba del frío y de las gotas de agua, ahí estaba refrescándose, yo quería tomarme la cerveza pero mi hueva era mayor y mis brazos no me obedecían, no se movían para nada, en eso algo desagradable fue cuando el Otto se atrevió a cantar la canción que en mi walkman sonaba en ese instante, una canción de los Beatles, yo me imaginaba a John retorciéndose en su tumba por lo horrible que se oia su melodía cantada por Otto. La canción era: A hard day´s night. De pronto mi amigo tomo mi cerveza, la cual se estaba calentando sobre mi cuerpo y en su lugar coloco la que él se había tomado, ya la mosca que en ese instante estaba hasta con las patas para arriba a penas logro tomar vuelo y su pellejo salvo, para luego caer sobre la lata vacía con gotas de cerveza en ella, ahí sobre esas se coloco y empezó a beber, ¡vaya que borrachera se coloco mi amiga la mosca! Entonces, Otto tomo la lata, regreso mi audífono a mi oído y me dijo _¡ahí te ves! se bajo del árbol de don Mario y se fue. Y, yo me quede al fin dormido, soñando que me encontraba en plena guerra, bajo los bombarderos (el zopilote sobrevolándome) tras de mi la infantería disparándome (los insectos en mi brazo) y cuando me logre apostar y proteger en una de las trincheras (el árbol de Don Mario) con varios heridos a mi alrededor quejándose por el dolor de las heridas, yo sentía como la sangre de ellos se adueñaban de mi uniforme (la cerveza fría y los gemidos de mi amigo destrozando la melodía de los Beatles) por ultimo, el ataque de los japoneses, esos que ya sin balas en sus naves aéreas sus ordenes eran estrellarse con todo y el aeroplano contra el enemigo, el famoso camicace (la mosca). Cuando ésta se estrello contra mi trinchera me hirió en el brazo, yo lo vi tirado ahí a mi par, colgando, separado de mi cuerpo (mi brazo caído y dormido) En esa agonía estaba, cuando escuche sonidos de victoria a mi alrededor, esos ruidos me despertaron por fin de mi horrible pesadilla; se trataba nada menos que de todos mis vecinos volviendo de las playas. La calle de mi barrio volvía a la vida, volvía a ser lo que siempre era, un movimiento de personas y vehículos; mis amigos todos  quemados por el sol de la playa, pasaban saludando y luego directo a descansar a sus casas, se les veía una cara de hueva y el rostro quemado. Para todo ésto, el cielo ya no era celeste, ése azul particular de un verano caluroso, ahora era uno gris y el calor se cambiaba por una brisa fría; en eso a mi brazo logre mover, que alivio, pero había algo mejor que eso, un rostro hermoso que se asomaba por mi cabeza y apareció sobre mi colocándome un fresco y amoroso beso.
_¿Qué haces haragán? Era mi novia, quien regresaba de la playa con un bronceado especial en sus rostro, me ayudo a sentarme y me dijo.
_No me digas, ¡qué aquí has estado todo el día?
_Si, pasando la hueva del calor.
_¡Si! ya lo sentí, que tal si tomas un baño y salimos a caminar mas tarde o a bailar, ¿si quieres?
_Me daré una ducha y luego decidimos. Bajamos del árbol de Don Mario y directo a la ducha, pues, ¡si que olía mal!
Mas tarde nos encontramos y le digo.
_¡Nada de caminar, ni de baile! ¡que hueva! mejor vamos a sentarnos al mirador. 
Y, eso hicimos, sentados con una franela por el aire fresco de la noche nos quedamos por un breve momento solo viendo al firmamento, como bailaban las estrellas en ese hermoso cielo nocturno de verano; luego escuche sin dejar de ver al cielo, como ella me contaba de su viaje a la playa y yo, sin dejar de ver al cielo y sin escuchar sus palabras, recordé mi tarde solitaria y calurosa, solamente echando una tremenda hueva, con mis amigos: en el árbol de Don  Mario. 
(http://wwwnewhera.blogspot.com/2014/07/el-arbol-de-don-mario.html) 
El sonido de su vos se fue perdiendo por las calles y desde lejos solo se veía el bulto de una pareja recostados el uno sobre el otro y entre ellos dos, la hueva veraniega que los unía ….




Hueva: pereza, desgano, el cuerpo no quiere hacer nada.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Nuestra Historia de Amor

¿Seguro recuerdas? 
La historia de Adán y Eva... La de Cleopatra y Marco Antonio y La de Romeo y Julieta...
Historias en donde se juraron un eterno amor, sin traiciones, ni muerte... Vaya que mentiras las que acontecieron en estas historias...
Historias de amor con un mal final. Con un trágico final.
Yo quiero que nuestra historia tenga un final feliz, por ello...
No debemos de enojar a tu padre, no debemos de engañarnos nunca mi amor
y, mucho menos, hacer enojar a nuestros familiares.
Lo único que debe de importar es la historia que juntos vamos a empezar;
una historia de verdadero amor, de un puro amor.
Sin familiares, ni amigos que tengan que entrometer a su nariz.
A nadie le debe de importar lo que con nuestro amor vamos a hacer...
solos tu y yo. 
Una nueva historia de amor les vamos a heredar.
Somos los hacedores de nuestra propia historia de amor.
Nade que ver con las historias de: Adán y Eva, Romeo y Julieta, ni Cleopatra y Marco Antonio.
A nadie le debe de  interesar... solo a ti  y a mi...
La historia de nuestro amor... un verdadero amor. Nuestra historia de puro y sincero amor. Que todos ya olviden las historias de: Adán, Romeo y Cleopatra. 
La historia que todos van a recordar y comentar desde ahora; es una historia de puro amor verdadero. 
La historia de amor tuya y mía, mi amor.... Todos la recordaran... Todos la van a comentar... Todos al cine la irán a ver... Todos en canciones la escucharan... Una historia de puro y verdadero amor, entre un hombre y una mujer.
Nuestra historia de amor...... ¡Mi amooor!!

Ven a mi


Ven a mi...
cuando tu cielo no brille mas,
cuando tus ojos se nublen de tanto llorar,
cuando las palabras no te llenen, ni lleguen a tu corazón,
cuando estés cansada de caminar sin nadie a la par,
cuando sus caricias te hayan hastiado,
cuando pienses en los años viejos y la soledad,
cuando creas que has llegado sola al final,
cuando entiendas que te necesito,
cuando te quieras enamorar,
cuando comprendas que el verdadero amor soy yo...
ven a mi... 
abre tus ojos y mira bien.
aquí estoy yo...
solo ven a mi.
Sabes que te amo,
sabes que te quiero,
sabes que te necesito.
No lo dudes... Ven a mi.

Ven a mi...
cuando sientas a la soledad llegar,
cuando el amor le haga falta a tu corazón,
cuando de caricias te quieras llenar,
cuando sepas que el amor es la razón,
cuando tengas sed de amar,
cuando nadie te quiera acariciar,
cuando tu corazón demande más amor,
cuando de alegrías quieras rebosar,
cuando a tus piernas sientas flaquear,
cuando entiendas que es a mi a quien debes amar...
Ven a mi... 
abre tus ojos y mira bien,
aquí estoy yo...
solo ven a mi.
Sabes que te amo,
sabes que te quiero,
sabes que te necesito.
No lo dudes... Solo ven a mi.




viernes, 19 de septiembre de 2014

SUICIDIO

Parado, frente a la inmensidad de un profundo barranco, ahí me encontraba, pensando en lo poco que valía mi existencia y todo el dolor que durante ella, mi corazón había experimentado. Con tan solo un poquito de felicidad. Esa felicidad que solo la habia vivido cuando ella estaba junto a mi, cuando ella estaba con vida. 
Mis piernas me temblaban, no se si era por las corrientes de aire que de la hondonada entraban o era del terror que en ese momento yo sentía; luego de unos minutos recordándola y con la vista fija al frente, observando lo que al otro lado sucedía. Un inmenso bosque, oscuro, del cual se arrojaban al abismo, como si se tratara de clavadistas tratando de conseguir el diez perfecto en las olimpiadas. Así se veían las aves de rapiña, cuando se precipitaban a esa hondonada en busca de alimentos. Los cortes del enorme agujero que formaban a ese barranco, eran perfectos perfiles a noventa grados, de cuyas paredes se lograban ver emerger tímidamente una que otra delgada rama de color café, lugar de descanso de alguna ave de paso, en la búsqueda de sus sagrados alimentos... El cadáver de algún animal muerto de forma natural o por heridas provocadas por otro hambriento y salvaje depredador. 
Mi depredador, en este momento de mi existencia, era el dolor que me perseguía a toda hora, por haber perdido al único ser que habia amado y que sin ella para mi la vida ya no era vida. Era un infierno terrenal el que conmigo convivía y me acompañaba a donde me dirigiera y que en esta ocasión, no era la excepción; ahí estaba, a mi lado, su presencia satánica, su cuerpo escuálido, de cuyos puntiagudos huesos, en sus omóplatos un par de alas negras se extendían y de vez en cuando las agitaba como deseando extenderlas y lanzarse tambien al abismo interminable junto a mi, para asegurarse de que mientras cayera en ese abismo, dejara que mi cuerpo siguiera su fatídico camino a la destrucción, de huesos y órganos vitales. Y, que entonces, mi cuerpo ya sin vida pasara a ser parte de la dieta de la carroña, pues para que alguien me echara de menos, iba a pasar mucho tiempo y el lugar elegido no por mi, si no por mi sombrío acompañante, era alejado y silencioso.
Mi rostro baje poco a poco, lentamente muy lentamente, la palidez de mi rostro evidenciaba a cada minuto mi próximo e inminente futuro. Ya nada me podría salvar de mi destino, ni siquiera el sentido común, ni mucho menos el sentido de conservación que todos llevamos adentro de nuestro inconsciente, ése ya habia sido desconectado por mi aguilucho y diabólico acompañante de meses, mi único "amigo" y "consejero" para remediar mi profundo dolor; el mas oscuro y penoso de los mas grandes de los dolores que un corazón desahuciado puede sentir. Ese corazón que a perdido la alegría por la vida, ese que le perdió el sentido a su oscuro destino. 
Cuando mis ojos se posicionaron en ese lejano valle, el cual yacía en la profundidad de aquel que pronto sería mi santuario mortuorio, era algo que se veía como si tuvieras frente a tus ojos, unos binoculares, pero al revés, asi de profundo y lejano se veía mi destino final. Un escalofrío invadió todo mi cuerpo, desde mis inmóviles y rígidos pies, hasta la punta de mis cabellos que ondeaban por el inclemente aire frío y que me abalanzaba paulatinamente. Esa sensación se incremento cuando escuche como las alas de mi único acompañante en ese amargo momento de mi vida las extendió como indicándome de que la hora habia llegado. 
Ya resignado a enfrentar a mi destino, ese que quiza todos traemos desde el momento en que nos dan nuestra nalgada, esa que nos produce un dolor libertador y nos provoca a evocar el primero de nuestros sentimientos, un grito de llanto, el cual nos indica que la vida no sera un lecho de rosas sin espinas y que nos asegura que en esta vida se viene tambien muchas veces a sufrir.
Tome una hondonada de aire, para llenar de oxigeno a mis pulmones y a mi cerebro como una ultima oportunidad para que mi cerebro reaccionara y me permitiera pensar mejor y ver mejor lo que estaba a punto de hacer, terminar con mi putrefacta vida, esa hondonada tambien me sirvió para tomar el valor necesario ese que se necesita para dar ese paso; ese que será tu ultimo paso, quiza el mas importante paso en tu vida. Como el que en un tiempo lo fue para aquel que coloco sus pies sobre la luna; asi de importante sería para nosotros los suicidas, los débiles, que no podemos afrontar nuestros problemas o que tal vez no queremos, pues lo que nos movía en esta vida, lo que nos motivaba, se adelanto y mi único objeto ahora era tratar de encontrarla en ese otro mundo. Aun sabiendo, que haciendo lo que iba a hacer, tendría que  pagarlo y estar antes en otro lugar, el precio que mi osadía debía de pagar, esa de quitarme la vida y luego de expiar, al fin podría encontrar al ser amado. No, no podía, esperar a que ella llegara por mi yo, tendría que salir a buscarla y me refiero a la señora muerte. 
En ese instante, en el que llene a mis pulmones con esa bocanada de aire fresco y frió, empezó una llovizna a caer sobre mi rostro, eleve mis decaídos ojos al cielo y efectivamente ese aire frío habia sido el preámbulo de lo que ahora mis ojos veían, un cielo gris y llegando a negro, tal cual, mi vida actual.
Bueno; me dije, llego el momento y es que todo llega cuando debe de llegar y para mi el momento habia llegado, mis ojos dejaron escapar unas lagrimas por mi; me extrañe y pensé que era la lluvia, pero confirme que eran mis lagrimas por su sabor salado y es que ya habia llorado tanto que nunca pensé que mis ojos podrían experimentar nuevamente esa sensación de desahogo. 
Vi para arriba, como pidiendo a Dios que me recibiera en su regazo y que me perdonará; luego, vi a mis costados, para constatar que no habría testigo alguno y mucho menos que pudiera poner en peligro a otra vida por tratar de salvarme, vi para atrás y solo vi, lo triste que mi vida fue, pues no habia un solo recuerdo lindo a excepción de la mujer amada, con quien quería volver a estar, entonces vi a mi lado y el ángel negro, ese escuálido acompañante que me veía tambien, directo a los ojos, como invitándome a terminar con ésto, me sonrió, como diciéndome, ya tu dolor pronto caducará amigo, pronto seras un hombre libre; agito a sus negras alas y yo me apreste a dar el paso, ese ultimo. Mi cuerpo se relajo y ya nada sintió, mis piernas y pies se desentumecieron y uno de ellos se movió, me llevo al umbral de mi próxima parada...  Y, mi viaje empezó, caí en el abismo, ese que me esperaba con los brazos abiertos y junto a mi mi, mi amigo con sus alas abiertas de par en par, mientras caía ya no sentía nada, solo sentí cuando éste dejo de ser un ángel de color negro y en blanco se convirtió y su cuerpo escuálido se transformo en uno hermosos y de su cara resplandecía una hermosa luz, sus alas ahora de color blanco, tan blanco como las nubes de un verano hermoso, me abrazo y un calor hermoso mi cuerpo sintió, por fin algo bueno en mi, la horrible sensación habia desaparecido cuando en sus brazos estuve, en el aire me detuve, me sentí aliviado; solo podía ver como mi cuerpo seguía cayendo por ese abismo interminable, caía y caía y, justo antes de dar contra ese suelo sucio y empedrado mis ojos se nublaron y entonces sucedió, si sucedió el milagro... El Ángel con mucho amor y cuidado en un lugar especial me coloco y al estar ambos ahí parados, ya sin dolor ni amargura en mi corazón, una eterna paz de mi se apodero. Vi al hermoso y Blanco Ángel, quien me sonreía, con esa paz y ese amor que solo un ser celestial te puede dar, el elevo su brazo derecho y hacia un lugar me señalo, cuando toda esa neblina de aromas deliciosos se disiparon... Ahí se encontraba ella, el viaje por fin habia terminado, mi amada me esperaba con sus brazos abiertos. 
Luego de ese tan esperado abrazo, unos Ángeles me tomaron de mis brazos y me indicaron mi nuevo hogar. Y, camine para El Purgatorio, tenía que pagar algún precio mi osadía, solo me habían dejado ser recibido por ella, para que supiera que en algún tiempo volveríamos a estar juntos. Me fui con ellos a esperar a que mi tiempo, nuestro tiempo, nuevamente llegara.

                                         FIN

¡ADVERTENCIA!!!
Esta historia es fruto de mi imaginación, no es la invitación a que hagas algo que nadie debe hacer: ¡Quitarse la vida! Recuerda que siempre habrá una solución a tu problema, por muy grave que éste parezca, simplemente busca a DIOS y Él pondrá a un Ángel en tu camino, que a tu vida dará el sentido que creíste haber perdido.
Nadie sabe que es lo que pasa por la mente de un suicida, en el momento en que este se lanzo al vació.  Así que ésto no es una invitación. Dios te guarde si alguna vez lo has pensado.
La vida es bella, con sus problemas y dolores, recuerda siempre hay un rayito de luz en algún lugar.
Como lo describo en mi carta a mi amiga enferma de cáncer: Aunque la luz de la vela se halla extinguido, siempre habrá una pequeña brisa que la puede volver a encender....  http://wwwnewhera.blogspot.com/2014/01/carta-una-amiga-enferma-cancer.html

Tan seguro que antes fuí

Hoy recuerdo cuando te conocí,
bien seguro estaba yo
de que a tu amor pronto iba a conquistar...
¡pero me equivoqué!

Tan seguro que era yo
y en alguien inseguro tu frío me convirtió.
¿Qué voy a hacer si a mi ángel lo mataste tu?
y en alguien inseguro me convertí.

Tan seguro que siempre fuí.
¡Ahora doy una gran pena!
y no puedo recuperarme,
para volver a ser lo que antes fui.

Quiero volver a tener
la magia que antes tuve,
esa que con tu frialdad me arrebataste
y en alguien inseguro me convertí.

Todo por tu desamor.
Quiero ser lo que antes fui.
Alguien con mucho ángel,
con mucho amor, para poder entregar.

Quiero encontrar a alguien 
que su amor sin pena me dé.
Que consiga que vuelva a ser,
el que antes fui... 
Alguien con un hermoso ángel
dentro de sí.



Niñez... ¡la mejor vida!

Cuando eres un niño, para ti el tiempo y el espacio no existen, tampoco existen el temor a realizar cosas increibles y mucho menos a la muerte, pues ni siquiera sabes que es. Has llegado a este mundo a vivir una vida plena. No cabe en tu cerebro de tan corta edad, las diferencias étnicas, sociales, religiosas y políticas. Para un niño todo y todos somos iguales (si te fijas bien en la personas que te rodean veras que el niño tiene toda la razón: ¡todos somos iguales!) en otras palabras; no hay prejuicios, no hay distinciones. Lo único importante es: ¡vivir la vida! 
¿Y, como lo hacen estos seres maravillosos que algún día todos fuimos? Sencillo, lo hacen por medio de: los juegos, la espontaneidad y lo mejor de todo: la imaginación (eso que muchos van perdiendo con forme avanzan en el tiempo).
A un niño, el tiempo no le alcanza mucho menos el día y luchan contra el sueño y el cansancio, pues tienen mucha energía y excesiva imaginación para seguir disfrutando de la vida (¿que pasa con esta energía y estas ganas de no dormir y solo seguir viviendo? Ahora solo vives cansado y quieres dormir, y dormir  mucho).

El niño, vive su vida invitando a otros niños, para así multiplicar la diversión y encontrar a otras mentes ingeniosas, para volar mas alto, quiza: al infinito y mas allá. Y, es que, en un minuto pueden estar adentro de una selva inhóspita y al rato en el centro del universo, adentro de una inimaginable nave galáctica, para luego pasar al fondo del mar. 
Un niño no conoce de limitaciones (las limitaciones te las heredaras tu, años después u otros te las impondrán).
Los niños son inmunes a las enfermedades, pues saben que su cuerpo fue hecho para sobrevivir sanamente, conocen de las habilidades del ser humano y de la perfección de su organismo (los que enferman a los niños son el medio ambiente humano, que los alimenta de manera errónea, y los ayuda en su crecimiento con las reglas tradicionales que sus antepasados creyeron eran las correctas. Pero algunas no lo eran).

En la vida del hombre, es la etapa mas bella que jamas podrá volver a ser vivida (error que todos cometemos cuando crecemos) Siendo ésta la mejor parte de las que vivirá un hombre promedio ¿porqué es tan corta? Sencillo, simple, fue una vida bien vivida a la que no le alcanzaba el tiempo, se vivió con todo, pero en el proceso normal del crecimiento te llegan fuerzas externas que te van distrayendo de esa edad y se hacen presente otros distractores como: tu apariencia, tu porque estas en este mundo, los problemas propios y de los que te rodean (esos que son contaminantes), llegan las preocupaciones por ser mejor y quieres tener solo lo bueno, te has olvidado de tu esencia y te conviertes en lo que serás el resto de tu existencia, por elección propia y otras te serán implantadas por los mismos que alguna vez tambien fueron niños y ellos te quitan la venda de los ojos y te contaminan con: los prejuicios, el racismo, las clases sociales, la religión, y otros igual o peor de contaminantes. Y poco a poco van destruyendo la belleza de la vida, la belleza que alguna vez vivió en tu corazón de niño; la belleza de la imaginación, la belleza de la inspiración y te encuentras con nuevos y nefastos sentimientos que de alguna manera se apoderan de ti, como: El odio, la envidia, la superioridad, la ambición desmedida, y lo bello va quedando en el pasado, al cual te resistes volver a vivir.

Observa que algunos aun le permiten a su niño interior, ese que ahora la mayoría lo tienen encarcelado, engrilletado, escondido, humillado. Ellos le permiten salir y disfrutan con ese pequeñín, que es la delicia de los que los rodean, son los llamados: Almas de la fiesta, los exitosos en lo que emprenden (porque simplemente, sueñan, utilizan su imaginación, ríen por nada y de la nada, y eso hace feliz a su corazón y a los que los rodean, son los llamados: Simpáticos, esos que alguna vez tu dices: No se, pero tiene algo... me cae bien... es muy simpático.... a mi me atrae porque me hace reír, etc)
Si el hombre regresara a su esencia, esa con la que llego a este mundo, éste sería un lugar muy diferente para vivir, muchas de las cosas nefastas y destructoras de este mundo no hubieran visto la luz nunca y este mundo sería lo que siempre tuvo que ser, un mundo feliz, un mundo lleno de niños.

Hay una ciencia que nos enseña como convivir con este pequeño gran personaje llamado niño.
Esa ciencia psicológica es: El Análisis Transaccional, que en breve cita: "Que dentro de la psiquis de todo ser humano conviven tres individuos, los cuales son: el yo niño, el yo adulto y el yo padre. Y que el éxito de todo ser humano es la perfecta simbiosis entre ellos. La perfecta convivencia entre éstos tres, conforman a un hombre pleno y saludable, un hombre lleno de éxito, salud y amor. 
Te invito a que leas un poco mas de éste tema y que lo adoptes para tu vida y mejor que lo pongas en practica, ésto, si no te lleva al éxito (seguro que si lo hará) por lo menos hará de tu vida algo mejor y de tu entorno una convivencia inmejorable.

Te dejo unos ejemplos: (algunos son locos, pues ahora es el niño sergio raga quien escribe)
Para ti amiguito:

Si te encuentras en un velorio, tu actitud OK, sería un semblante triste en tu rostro, pues estas en un lugar en donde hay mucho dolor para un numero determinado de personas. 
NOK, sería que estuvieras bailando y haciendo actividades dignas de una fiesta.

Si te encuentras en una fiesta, tu actitud OK, sería dejar salir al niño que llevas adentro y disfrutar de esa fiesta como si fuera una piñata. Tu estado NOK, sería que en plena fiesta te encontraras llorando  y con un semblante digno de un entierro (¿para que fuiste a esa fiesta? Entonces mejor quédate en tu casa con tu amargura y no le amargues la fiesta a los demás)

Tal vez me fui a los extremos, pero creo que fui claro y si no te gusto es porque fue mi niño interior quien lo escribió.

¡Hasta la próxima! 


OK: Que estas bien, que estas en tu personalidad indicada para la ocasión.
NOK: (No Ok) Que no estas bien, estas en el lugar y tiempo equivocados.