sábado, 28 de febrero de 2015

Caminando por la vida voy


Caminando por la vida voy
esperando ser un hombre mejor,
buscando ser feliz. 
Ese es el secreto de la vida,
ser un hombre feliz
con nada, pues con nada 
llegaste a este mundo.
Aunque al recien arribar
lloraste tanto, como preludio de una mala vida.
Eso simplemente fue, una prueba de lo fuerte que puedes 
llegar a ser, la fuerza que trae tu pequeño corazón
y que sin embargo llena de sangre a un cuerpo que le supera en tamaño

Caminando por la vida.
Me detengo y veo a mi alrededor
¿qué ves?.... ¡Solo gloria del Señor!
Vida, color, música, aromas, luz y sabor.
Ves, todo eso es para mi y para ti
aunque habrá gente que seguro me querrán lastimar
no pondré atención a sus mal intencionadas freses, 
las que escucharé son las que en mi mente resuenan.
Y, son las que Dios me dió.

Caminando por la vida.
la gente me ve y se pone a murmurar,
seguro no habían visto a alguien tan feliz, por nada;
pues, con nada a este mundo llegué,
¿por qué deseo entonces ésto cambiar?
La vida, por si sola es algo maravilloso 
y eso me hace muy feliz.

Orgulloso de ser quien soy y de no preocuparme 
por ser, quien creo que los otros quieren que yo sea.
Eso me tiene sin preocupación.
Ahora mi única preocupación, es ser feliz en está vida
una tan corta cuando la vives con alegrías y en buena compañía

El tic tac de un reloj,
nada que deba de preocuparme.
Pues el que lo puso ahí, penas debió tener,
para medir el tiempo y mientras lo hizo
perdió tiempo para disfrutar de lo bello de la vida.
Por ello, no me preocupa ser quien yo creo 
que la gente cree que yo soy.




Dime Dios? (las canciones de mi vida)


El hombre entró en su apartamento, uno que lo tiene hipotecado, en sus ojos el horror, el desconsuelo, la desconfianza, y miles de dudas. Luego de cerrar su puerta, descansó recostado en ella, y en su mente, un revuelo de ideas que por ratos se le dibujaban sus dudas en la frente. Después de un rato pues, había llegado muy agitado, como escapando de algo, escapando sin poder hacerlo. Subió las gradas hacia el segundo nivel, sin siquiera encender las luces, camino muy lento, cabizbajo y meditabundo; en su cabeza miles de dudas y pensamientos atroces, vergonzosos y con una cólera, que no sabia como desahogarse y de no hacerlo, pronto estaría hiperventilando y entrando en un shock de ansiedad. 
Por fin, entró en su habitación y siguió a oscuras algo que no le importaba, llegó hasta el borde de su cama, dobló sus rodillas, unió sus manos, como hace mucho tiempo que no lo hacía y rezó, lo hizo, como lo haría un niño y fue por ello, que pronto su cuarto se iluminó, recibiendo la oportunidad que muchos habrán querido y no lo han logrado.

- ¿Qué te aturde tanto hijo mio? 
Éstas palabras resonaron en toda la habitación, él con el miedo encima nunca abrió sus ojos, simplemente escuchó y al tiempo de un silencio, únicamente sintiendo la intensa luz atravesándole sus parpados, él sabía que aún seguía allí, Se sentía relajado y con la confianza que un niño asustado le habla a su padre, inició su interrogatorio..... 
Tartamudeando dijo:


- Dime, ¿por qué la gente no sonríe?, ¿por qué las armas en las manos?, ¿por qué los hombres mal heridos?

_ Hijo mío, eso te atormenta, si la gente no sonríe es porque los habitantes del mundo, ahora son demasiados y todos andan muy deprisa por sus múltiples compromisos, además, todos tienen miedo y dudas respecto a su hermano. A ésto, le agregamos que hay mucha maldad en el mundo y muchos sí andan armados, con el pretexto de salvaguardar su vida y la de sus familias. Pero, la realidad hijo, es la vanidad, la prepotencia, la falta de respeto a sus autoridades corruptas. Y, éste comportamiento hijo amado, los ha llevado a herirse entre hermanos. Asesinatos de hermanos contra hermanos, contra sus propios padres, sus propios hijos, contra su vecino, por el simple echo de tal vez tener un poco más que él, Por ello hijo, como quieres que la gente sonría, si tiene miedo y poco tiempo, las armas en la manos se las han puesto hombres y paises sin escrúpulos que únicamente quieren con ello enriquecerse, sin importarles que con eso hallan miles de hombres, mujeres, niños y viejos, mal heridos.

El hombre seguía con sus ojos apretados y escuchando esa vos, tan inmensamente relajante y protectora, entonces; Él lo invitó a su siguiente pregunta.
_ ¿Algo más hijo?  

- Dime, ¿por qué los niños ultrajados?, ¿por qué los viejos olvidados?, ¿por qué tanto sueño prohibido?

_ ¡Hijito! Niños heridos, niñas ultrajadas, es la sociedad moderna del hombre, la pornografía, el deseo sin medida, el poder, y sobre todo, la ambición al dios terrestre: el dinero. 
Nosotros los viejos, ignorados más que olvidados, eso hijo mio, porqué de ellos solo escuchas la verdad y eso hijo mío duele más que cualquier otra cosa, entonces, es más sencillo ignorarlos y olvidarlos en un asilo, sobre un sillón en una esquina de la casa. Los viejos estamos pasados de moda pero tenemos todas las respuestas, si tú mi pequeño, hubieras ido a visitar a tu viejo padre, al que tienes abandonado, él te habría dicho lo mismo que yo, pero eres parte del sistema, uno que los está llevando a mi última palabra. Y al no escuchar a tu viejo padre, con él se han muerto tus sueños, pues, entérate, no hay sueños prohibidos, simplemente hay sueños olvidados pues, es más fácil, olvidar que enfrentar a un fracaso, pues, eso le hará más daño a tu ego, a tu confianza. Vuelve con tu padre, escúchale, él te ayudará a encontrar tu sueño ya olvidado, es más, te motivará tanto que seguro lo lograrás y al encontrar la manera de llegar a ese sueño, tú podrás ayudar a esos niños que hoy día tampoco tienen esperanzas mucho menos sueños, pues, sus padres modernos y jóvenes simplemente quieren de ellos mano de obra y el precio no les interesa, ellos hijo mio, salen de sus hogares a buscar lo que encuentran; y lo que encuentran y los confunden, son personas malignas que se aprovechan de ellos, ofreciéndoles lo que les hace mucha falta y sus padres les han negado... ¿Sabes qué es hijo?... ¡Amor!

El tipo tomo valor y siguió....

- Dímelo Dios, tengo que saber, ¿Por qué te niegas a escuchar, aun quedará alguien que tal vez rezará?

_ ¡Jajaja! te amo hijo, pues, aún eres ingenuo... Por supuesto que hay quien reza, hay quienes rezan, hasta de más, pues éstos son hijos de poca fé y deben de orar mucho porqué piensan que no los escucho, pero claro que si los oigo. Le respondo a cada quien según sus necesidades, otras veces les doy oportunidades para lograr hacer realidad sus peticiones, ya no puedo darles directamente lo que me solicitan pues, eso no es prudente, sería entonces un mal padre con sus hijos, se acostumbrarían a estirar la mano y recibir. Ustedes, deben de saber esperar con mucha paciencia yo sé cuando les haré llegar lo que me piden con tanta emoción y esperanza. Te confieso, que me llegan suplicas que no tienen sentido, como por ejemplo, ¡Padre que no esté embarazada! ¡Padre quiero ser millonario!
Si no querías quedar en cinta, debiste aguantar tus deseos carnales, si quieres ser millonario deberás trabajar un poco más y con mucho más ahínco. Pero nunca lo dudes mi pequeño, ten la certeza de que tus plegarias son escuchadas y nunca ignoradas. Y sí; hay muchos que aún creen y rezan, oran, y eso hijo mio, nunca acabará. 

El hombre siguió postrado y preguntando.

- Dímelo Dios, necesito saber, ¿Dónde se encuentra toda la verdad, Aun queda alguien que tal vez lo sabrá?

_ ¿Pero hijo? me dices que tú no lo sabes. La verdad, la única verdad esta en tu corazón, muy escondida, pero ahí está, la verdad sigue siendo la misma, hijito.... ¡El Amor! y si, por más que busques adentro de tu corazón y te niegues a querer ver lo obvio, lo que salta a la vista en tu corazón, ese órgano que pertenece a tu cuerpo y es el único que se acerca mucho a mí, al alma que te he prestado. Cuando sientas que no encuentras toda la verdad, búscala en las escrituras que te he heredado, a pesar de que ha sido por algunos malos cristianos adulterada, créeme yo siempre la estoy editando y actualizando y en ella leerás toda la verdad; una diferente para cada quien, pues, la palabra no es lo que tu pastor encuentra en ella, sino lo que tú escuchas en tu corazón cuando la lees y sientes en ese instante, que ese libro te ha hablado a tí, pues, ¡sorpresa! así es, lo que creíste que era para ti, sí era para ti, por ello, escucha con atención, lee con atención, en ese momento que es nuestro; hijo, que tu mente no te distraiga, concéntrate pues, Yo te estoy hablando a tí. 
El cerebro, ese órgano que los ha llevado hasta donde hoy están, es el causante de tanta desgracia en tu mundo, él quiere ser uno igual al Padre, y tiene muchos adeptos. Tú, solo escucha a tu corazón y no lo olvides, concéntrate y pon mucha atención, que cualquier día te estaré hablando a tí. Y claro que hay personas que saben ésto, son unos pocos, pero los hay, lo malo es que las religiones los han dividido a conveniencia, pero hay hombres, mujeres niños y ancianos que lo saben, escúchalos y sabrás de que te hablo.

- Dime, ¿Por qué tanta sequía?, ¿por qué los ríos ya no cantan? ¿Por qué nos has abandonado?

_ Las sequías hijo mio, son la consecuencia de sus actos, de sus malos hábitos, de su falta de amor para los más débiles, y la peor de todas, la ambición desmedida de los poderosos, esos que no piensan en mi, y hacen de los recursos que les he dado en abundancia mal uso y las están terminando. Tras ésto, un fin, económico, político, para seguir subyugando al débil, y por ello han terminado con muchas de mis criaturas, las que están ahí simplemente para vivir con ustedes, para darles ejemplos. Gracias a ellos, ahora el hombre vuela, viaja al espacio, se sumerge en los mares y tantas otras cosas. Por lo mismo hijo, los ríos de aguas frescas de las que podías beber, ahora están muriendo, es por lo mismo hijo, y créeme, no los he abandonado si lo hubiera hecho hace siglos que no habría habitantes en el planeta azul, ese elegido por mi para ti y tus hermanos. 
Ahí, estaré por mucho tiempo con ustedes, pues, entre tanta envidia, intolerancia, odios, ambiciones, narcisismos, malos corazones, mientras haya uno que en mi crea, jamas los abandonaré y mucho menos les dejaré solos.

- Dime, ¿Por qué las manos inactivas?, ¿Por qué tanto mendigo por la calles? ¿Por que tantas guerras?

_ La inactividad del hombre, mendigos, alcohólicos y drogadictos en las calles y tantas guerras. Mi hijo, es por tantos vicios a los que se ha entregado el hombre. Y otros malos hermanos han visto en la desgracia de ellos, una oportunidad de hacerse ricos, vivir de la desgracia de éstos débiles que por una desilusión, una mala experiencia o simplemente por curiosidad han caído en esa desgracia de la adicción y de ahí, las manos improductivas y esos que tu has llamado mendigos, de su adicción y demanda, los que se hacen de dinero con esa desgracia pelean entre ellos, por tener el control de las drogas y con ello, hacer mucho más dinero, y si ha ésto le agregamos que las guerras es otra fuente millonaria de ingresos; hijo, ahí tienes la respuesta. No es necesario que te lo diga Yo. Por ello, te he dicho, concéntrate, pon atención pues las respuestas están ahí, pero muchos no quieren ver lo evidente.
Bueno mi pequeño y amado hijo, recuerda que ahí estaré, para tí y para tus hermanos, escuchando sus quejas, pues, rara vez escucho un gracias, pero no importa y no olvides que mientras quede alguien que sepa, rece, que ore, ahí estaré protegiendolos, pues mi momento de llegar aún está muy lejos, pero siempre estoy y estaré pendiente de ti y de todos los que aún me amen y crean en mi, en mi obra, en mi presencia. 
Ahora descansa hijo, duerme como el bebe que un día fuiste y despierta con una esperanza en tu corazón, Sin dudar que aquí estoy.

El hombre quedó profundamente dormido, al despertar al otro día, sintió su cuerpo y mente rejuvenecidas, despertó con las baterías recargadas y se dijo.
- ¡Qué sueño más hermoso! salió de su casa con una actitud diferente y no volvió a ignorar al mendigo de la esquina, visitó y escuchó a su anciano padre, cada día, en fín, a partir de ese momento fue un hombre diferente, un hombre exitoso y compasivo con sus hermanos y cuanto pudo les ayudó, donando parte de sus utilidades a casa de beneficencia. 
Lo que él pensó ser un hermoso sueño y que cambió su vida, fue el más alto privilegio que  hombre nunca tuvo. 


Historia de: J. L: Perales y S. Raga
INSPIRADO EN LA CANCIÓN DEL MISMO NOMBRE DE J. L. PERALES

 








viernes, 27 de febrero de 2015

Caricias para alguien con cáncer


Breve como la luz de una vela 
que se extingue bajo un invierno gris
así fue tú paso por aquí
pero lo que con esa brevedad has hecho
es como haber vivir un siglo

has dejado un vacío 
en los que sintieron de tí tanto el amor
las caricias sin malicia
para disuadir tu grave dolor
que te deja el cáncer

Nunca olvides 
que la felicidad es de minutos
pero ésta, a tu lado fue larga,
como la peor de las condenas;
tal cual te sientes ahora.
Su deseo: aliviar el dolor 
que ambos, tu y ella, están viviendo

Una heroína que pudo robar
el tic tac a ese  maldito reloj
que  pasa en tí con tanto dolor.
Sal en tu herida, en tu enfermedad, 
ella, fué azúcar y miel
para quitar el amargo sabor 
que la enfermedad ahora deja en tu vida.

Breve fue su pasar en ésta turbia vida
breve como un suspiro de esperanza,
uno de aliento el que tú necesitas 
para seguir luchando y lograr 
pronto levantar tus brazos 
gritando ¡¡Te vencí!!

Ahora debes de luchar más fuerte 
para que su corta estadía en ésta vida
no haya sido en vano.
Lucha con la fuerza de los vientos del sur, 
sé frío con esa prueba que Dios puso en tí
para conocer la fe que tienes de Él
ella la atuvo por ello ahora goza de la presencia de Él.

Un ángel, enviado especial
fue para tí en tus momentos mas negros
luz de vida, que alumbró el camino 
que ahora deberás de seguir sin ella
solo con tú fe, en ese vacío sin fin.

A tí amiga..
Y a ustedes hermanos en la salud y en la enfermedad.
Para la gloria infinita 
del que quita el infierno de tí.
De tu cuerpo mortal, 
más nunca, ¡de tu alma inmortal

Con todo mi cariño, para mis amigas: Nidia y Eunice

Morir por tí


Y tú y tú
que siempre fuiste lo más importante para mí
te has marchado de mi lado
pero en mí, quedó tú sombra
y una enorme fuente de amor

Y tú y tú
Adonde te has ido, 
me verás morir por tí
un ángel de día copa de vino en la noche.
Desde lo alto me verás siempre pensando en ti.

Y yo y yo
Muriendo por la falta de tú amor
extrañando tus palabras, tus gestos, tus roces 
y a tú profundo amor.
Yo la sombra que tu luz irradia en mí.

Y tú y yo
amor del bueno pues nunca te conocí
embriagado con tus mensajes 
escritos con el corazón
escondiendo entre líneas al verdadero amor

Yo de ti Y Tu siempre de mi
Morir de amor
es cursi ahora para mi
pues tú, ya has partido y solo me has dejado
Escuchando por cualquier rincón tu vos, tú olor, tus roces.

Yo noche y tú la luna
tú la luz y yo la sombra
tú la vida y yo ahora, morir, morir, sin ti
Tú la musica y yo la letra, para construir una canción de amor.
Eso siento ahora mi amiga por tí,
Lamentándome no haberlo dicho cuando aun vivías. 

El amor es felicidad junto a ti; 
pero tambien es morir 
ahora que no te tengo a aquí. 


A mi amiga Eunice Esquivel, donde quiera que ahora estés. 
Espero que entiendas esposa mía.

Ay Amor!!



           AmorAroma de Mujer con Olor a Rosas.

Amor, Almas gemelas; Amaneceres; Adormeces mi corazón; Atormentas mis celos; Admiración de cien miradas; Aceleración de mis latidos; Acuarelas de mil colores; Alcoba para dos; Algo entre nosotros; Atardeceres abrazados; Abrazos interminables; Admirar el cielo nocturno; Arte para hacer feliz a una persona; Alguien a quien entregarse sin reservas; Amada Amante siempre a mi lado; Árbol que da frutos rojos; Amarillento papel en el baúl de mis recuerdos; Años compartidos y sueños soñados juntos; Alpiste en mi mano alimentando al gorrión que me regalaste; Atravesar un corazón con flechas de pasión; Amanecer y Anochecer juntos en nuestra cama; A ti mujer; Acordes para la mejor de las sinfonías; Arena de tú mar; Amantes devorándose entre cuatro paredes.

Máximo sentimiento; Miradas sin mirar; Movimientos involuntarios en mi estómago; Marchas de mil kilómetros por tí; Muero si tú no estás; Muerte y vida; Mujer y hombres; Mundo exclusivo para ti para mi; Miel para mi boca; Maximizar el poco tiempo que hay para los dos; Mar de sabores, olores y texturas; Mezclas de colores para obra de arte; Más fácil vivir con él que sin él; Montañas vírgenes por descubrir; Miradas que encienden a las Mías; Muerte de una tarde aún joven para nosotros; Morir por tí.

Olor a gloria; Olas de placer; Obertura a la mejor de las sinfonías; Ojos hechizados; Otra cosa que no sea un amor imposible; Oportunidad para ser feliz; Objeto sublime de placer; Olvidar todo lo malo en ti; Ojos que ven todo sin temor, sin rencor: Olvidar que hay un mañana pues solo importa el ahora; Orilla de abismo con los brazos abiertos; Otoños juntos hasta la llegada del invierno; Orar a Dios por tí; Oh! divino sentimiento, regalo de Dios a simples y vanos mortales.

Recuerdos imborrables; Ruborizas; Racimo de cien flores; Rojo como la sangre y la pasión; Ríos de aguas vivas; Razón para vivir; Rumores que se despiertan; Risas; Ramo de Rosas Rojas; Roces de piel; Rabietas sin sentido; Rencor cuando se va; Rocío sobre pétalos Rojos; Rimas sin sentido coherente; Renunciar a todo y entregar siempre lo mejor; Rama de árbol viejo con nido nuevo; Romance entre corazones solitarios; Repetir hasta el cansancio que te quiero; Recordarte hoy a ti que eres mi vida entera; Remordimientos por haberte perdido.


        Amor: Amanecer de Miel y Olores Románticos. 

jueves, 26 de febrero de 2015

Tributo al verdadero amor


Recordándote, 
sufro con verte... sin verte.
Pues, ese privilegio solo lo tiene mi mente y mi corazón.
Mis ojos están vetados... 
¡No podrán, volver a ver tu sonrisa!
¡No podrán, volver a ver tu mirada!
¡No podrán, volver a ver tu piel!
Mis oídos siguen castigados...
¡Nunca más podrán, escuchar la paz de tu vos!
¡Nunca más volverán, a escuchar un te amo°
Con tanto amor, ¡cómo solo tú podías darme!

Recordarte, es mi sufrimiento.
Y, ¿no sabes cuanto lo deseo?
Muero por verte y sé, que esa es la solución.
Soy cobarde y me conformo con verte... 
En mis sueños, en mis recuerdos, en mis nostalgias.
Escucho nuestra canción,
y creo verte bailar para mi,
con tu delantal parecías una cenicienta, ¡mi cenicienta!
Una cenicienta que más tarde se convertía en mi princesa.
Y, bailábamos un vals que nunca terminó,
luego, nuestra cama era nuestra pista de baile,
y bailábamos con movimientos sensuales y eróticos.

¿Cómo no recordar a alguien así de especial?
¡Alguien, tan amoroso con su amado!
¡Alguien, tan especial con su elegido!
¡Alguien, tan especial con su príncipe!
¡Alguien, tan especial con su único amor!
¿Cómo poder olvidar a alguien así?
¿Cómo poder dejarte en el baúl de los recuerdos?
¡Encerrando a alguien como tú!

¡Jamás te dejaré descansar en ese lugar!
Siempre vivirás... ¡hasta que deje de respirar!
Y, cuando deje de respirar, nada importará.
Pues, estarás ahí para rescatarme. 
Me arrebatarás de los brazos de la muerte;
y entonces nos iremos juntos.
De la mano, abrazados, besándonos, hablándonos, mirándonos.
Burlándonos de la misma muerte,
porque, para un amor como el nuestro
na hay un lugar en la eternidad.
¡Nuestro amor está mucho más allá!

¡Tan allá! 
En un lugar a donde solo van, 
los que realmente se han amado en la vida.
¡A un lugar en dónde solo cabe el amor!
¡A un lugar en dónde la eternidad es un segundo!
¡A un lugar en dónde la muerte es una broma!
En ese lugar,
Estaremos juntos otra vez.
Ese lugar te lo has ganado tú 
y me has invitado.
Lo has ganado, con tu sencillez, tu candor.
Y, por supuesto ¡con tanto amor!

Ese lugar amor... Es... 
¡Al lado de Dios!

El Sindicalista (una sucesión de eventos)


Como en cualquier empresa, estatal y privada, las leyes de la carta magna le da vida a la formación de sindicatos, quienes velan por los intereses de los trabajadores, pero, creo yo, siempre y cuando éstos estén dentro del marco de la ley y del marco de los estatutos de la empresa que la constituye. Sin embargo,  ésto no se cumple, pues, siempre veremos como el compañero sindicalista, lider de esa asociación, el que fué electo como su secretario general, no por sus conocimientos y habilidades del puesto que el ocupa en dicha empresa, sino, por ser el más bocón, bochinchero, y huevudo. En otras palabras, aquellos que no tienen pelos en la boca para gritar lo que la gente trabajadora quiere oír, y, esperar que éste los defienda cuando dan las nalgas en algo grave, dentro de dicha entidad, aunque a ojo de ciego, se vea que dió el trasero y que merece a todas luces, ser destituido. Creo, que el secretario general de dicho sindicato deberá de ser, alguien estudiado y que entienda a cabalidad el teje y maneje de dicha empresa y que su respaldo sea ecuánime, con ambos, con los trabajadores que él representa y con la empresa que les da de comer. Pero, ésto es una utopía, pues, el huevudo que llegó al hueso utiliza su estatus para beneficio personal, como plataforma política, dándose a conocer para en un futuro próximo, ser electo en un cargo de elección popular.
Debo de aclarar que, no siempre es así, pero lamentablemente sí lo es, en un alto porcentaje. 

Veamos a continuación lo que ésto puede acarrear.

Las cosas en el Ministerio de Salud no andaban bien y eso parecía un hormiguero de hormigas coloradas, el Director del Hospital, un medico viejo, con una amplia experiencia, una persona muy consciente, pero estricta; estaba con la postura de destituir a uno de sus médicos, por negligencia y otras circunstancias mucho peores, pero éste médico, estaba respaldado por el sindicato de trabajadores de dicho hospital, el Hospital General. 
El Dr. Marroquín, como director de dicho centro hospitalario, les dió una audiencia para escucharlos y que ellos escucharan de él, los motivos que tenía para la destitución de dicho médico.
- ¡Bienvenidos señores, por favor acomódense! Les dijo el dr. Marroquín, muy amablemente a los representantes de dicho sindicato, entre ellos, Jorge Mario, el secretario electo ya hace muchos años y que continuaba en la secretaría por un efectivo trabajo, él, vió con mala cara al galeno, quien supo que esa tarde no se llegaría a ningún acuerdo.
- ¡Bien, señores, los mande llamar para conciliar nuestra situación, pues a la larga los damnificados son los pacientes y yo no estoy de acuerdo con que ésto sea así. Recordemos que nuestros sueldos se obtienen de los impuestos y de los pagos que ellos, los pacientes, hacen por consulta externa, y de no ser por ellos, no tendríamos razón de ser.
- Perdón que lo interrumpa Dr. pero, aquí el único culpable es usted; por la necedad de echar a nuestro compañero, el Dr. Fernandez, quien es miembro activo de nuestro sindicato.
- Perdone usted Sr. Jorge Mario, pero usted conoce el problema que éste médico a traído a nuestro hospital desde el día en que llegó; ya se le han pasado por alto muchas faltas anteriormente, precisamente por lo mismo, y que por el apoyo de ustedes para con él, aún a sabiendas de que yo tengo la razón, pero como el Dr. esta al día con sus cuotas en el sindicato, usted lo defiende a capa y espada.
- ¡Nos ofende Dr.! Se puso de pié y no quiso seguir conciliando, sus acompañantes siguieron a su lider, Jorge Mario, quien antes de salir del despacho del médico, le dijo.
- ¡Ahora a demás de la destitución del Dr. Fernandez, quiero su renuncia Dr. Marroquín! de lo contrario no levantamos la huelga, ¡muera quien muera! Azotó la puerta y se retiró de la oficina del director del hospital. 
A sus compañeros no les pareció la actitud de su lider y se opusieron a que pidieran la destitución de tan prestigioso galeno, pero Jorge Mario, al que se le había subido el poder a la cabeza, no se echó para atrás.
El hospital estaba dividido, por la pronunciación del lider sindicalista, pero al final de cuentas pasó lo que siempre sucede, el lider, Jorge Mario, ganó. Y, el Dr. Fernandez regresó triunfante a su puesto como medico en el hospital, mientras que el Dr. Marroquín salió por la puerta de atrás, aplaudido por quienes lo conocían y abucheado por los amigos de Jorge Mario y que eran miembros del sindicato.
Uno de los segundos en el poder del sindicato se acercó a su lider y le dijo al oído.
- ¡Ganaste, como siempre Jorge, solo espero que un día no te arrepientas por haber echo echar a un gran médico! Y se retiró a su trabajo. Mientras que Jorge Mario, solo frunció el seño y siguió recibiendo los parabienes de otros sindicalistas igual a él.

El tiempo siguió sin pena ni gloria, el hospital trabajaba a un ritmo que era el permitido por los sindicalistas, mientras, el Dr. Marroquín, seguía con su vida, en su clínica privada, lugar que se mantenía abarrotado, debido al prestigio del medico. 
- ¡Jorge! ¡Jorge!.... ¡Jorge Mario! Gritaba una de las enfermeras del hospital dirigiéndose al lugar de trabajo del secretario general del sindicato.
- ¿Quién? ¿quién me busca? Preguntó enojado Jorge, mientras platicaba amenamente con una señorita trabajadora de la cocina de dicho hospital.
- ¡Jorge, tienes que venir a sucedido algo espantoso!
- Lo único espantoso para mí, sería que regresara a su puesto el desgraciado del Dr. Marroquín... ¡Tipo para caerme tan mal!... ¡Me Cayó del cielo y aproveché para echarlo de aquí!
- ¡Ven, no pierdas el tiempo, hablando estupideces!
Jorge Mario ya con la duda entre ceja y ceja se dirigió detrás de la enfermera que lo solicitaba a gritos, por fin, llegaron a la emergencia del hospital. Jorge vió el desmadre que había en el lugar y que nadie podía hacer nada, pues él tenía controlado al hospital. 
En la emergencia, el Dr. Fernandez atendiendo la emergencia, con una hueva, su mayor preocupación, era chatear por su celular. Pero ésto, era por culpa del sindicato. 
Ya ahí, Jorge preguntó a la enfermera.
- ¿Qué pasa Zoila? ¿Por qué tanto escándalo, acá todo esta bien? Dijo Jorge a Zoila, pero Zoila lo tomó del brazo y lo llevó hasta una de las clínicas de la emergencia y lo que ahí encontró, lo heló hasta el tuétano.
- ¡Mirna! ¿qué haces aquí? Mirna era su esposa y ésta lloraba desconsolada y con el horror en su rostro. 
- ¡Mira, es Jorgito! ¡se nos muere, Jorge Mario! y, ¡nadie lo atiende!
- ¡Ésto has logrado, si nuestro hijo se muere será solo tu culpa! Jorge Mario vió a su pequeño hijo, inconsciente sobre una camilla de la emergencia del Hospital General. Luego de ver muriendo a su hijo, salió de la sala en busca de un médico, para que lo atendiera de emergencia.
- ¡¡Dr. Fernandez!! ¡Venga por favor, es mi hijo, necesita un médico, él se muere y nadie lo atiende!
- ¡Cálmese compañero! _ ¡Ya Zoila se está encargando, yo estoy en mi hora de refacción!, ¿recuerda? ¡la hora que ganamos gracias a usted!
- ¡Está bromeando Dr. es mi hijo y se muere!
- ¡Cálmese Jorge, no me trate así o me quejo con el sindicato! Le respondió el Dr. Fernandez mientras salía del lugar, con celular en mano y en la otra una taza de café, luego de perdió entre el largo pasillo de la emergencia del hospital, EL Dr. Fernandez, pasaba entre heridos y personas graves, sin poner la menor atención; con un desamor y desinterés, mientras los familiares le gritaban.
- ¡¡Dr. ayúdeme por favor!!
Jorge Mario, vió como su protegido le dió la espalda y se retiró de ahí, sin ningún problema, retornando al lugar en donde se encontraba moribundo su hijo y su esposa desecha.
- ¡Jorge Mario, alguien debe de atender a tu hijo o morirá! Le dijo al oído Zoila a Jorge Mario.
Éste, salió de la habitación y corrió por el mismo pasillo que hace unos minutos caminó el Dr. Fernandez, hasta llegar al cuarto de los residentes, quienes descansaban y ahí, se encontraba el médico de turno para la emergencia. el Dr. Fernandez.
- ¡Por favor, que alguien ayude a mi hijo! Grito el prepotente Sindicalista, un grito muy similar al del resto de pacientes que esperaban por un turno en la emergencia.
- ¡Vamos Jorge yo veré a su hijo! Dijo un medico, uno que llevaba tiempo en el hospital y que se opuso a la destitución del Dr, Marroquín. 
Cuando llegaron a la clínica, el medico lo revisó y luego dijo.
- ¡A caray, cómo es la vida!
- ¿Eso que significa Dr. Orantes? Preguntó con desespero Jorge Mario.
- ¡Significa, Jorge, que el único especialista para lo que su hijo tiene, era el Dr. Marroquín, el medico que usted logró hacer que lo destituyeran!
- ¡¡Maldito!! Gritó Mirna _ ¡¡Tu has matado a tu hijo!!
- ¡¡Haga algo Dr. Orantes, se lo suplico, por favor!! Dijo Jorge Mario, con lagrimas en sus ojos.
El Dr. Orantes, le dió unas palmaditas de consuelo a Jorge en su espalda y dijo.
- ¡Zoilita, lleve a Jorgito al quirófano!
- ¡Si Dr.!
- ¡¡Dr. ¿se salvará?!! Preguntó Mirna desconsolada y con mucho miedo.
- ¡Haré todo lo posible señora! Y agregó.
- ¡Si el Dr. Marroquín estuviera aquí, su hijo tendría mas posibilidades, él era un gran especialista para éstos casos! _ ¡Haré lo posible, pero no le prometo nada!

Varias horas después, salía el Dr. Orantes del quirófano.
- ¿Cómo le fué Dr. cómo esta nuestro hijo? Preguntó Mirna, desesperada. Mientras Jorge Mario, seguía sentado en una silla, con la cabeza metida entre sus piernas.
- ¡Lo siento señora, lo siento Jorge Mario! ¡hice lo que pude, pero Jorgito... Murió!

Un par de meses después, Jorge Mario, renunció a su puesto como Secretario General del Sindicato de Trabajadores del Hospital General. Y en su discurso de despedida dijo.
- ¡Pagué muy caro mi error, Por ello, me voy del sindicato y del hospital! _ ¡Pero quiero recomendarles que elijan bien a mi sucesor, elijan a alguien que conozca del hospital para que él, tome las decisiones correctas, que vayan en beneficio del hospital, de sus usuarios y por último de ustedes...!

Eso dijo el Sindicalista y así fué publicado en el periódico. Ésto leyó desde su clínica el Dr. Marroquín. Luego, oprimió el interruptor y dijo.
- ¡Estelita, que pase el próximo paciente!.....

miércoles, 25 de febrero de 2015

La Chica de Ipanema


Verte andar por la playa
cosa más hermosa que por ratos me da arritmia
enfermedad que podría robar mi vida en cualquier momento.
Pero vale la pena morir así, luego de ver cosa mas linda.
Mujer, color de miel, 
cabello de cascada dorada, 
caderas que simulan al Morro pan de azúcar, 
caminar de felino en plena cacería. 
No lo niegues, ¡esa es tu intención!
Sonrisa de fantasía, 
dientes blancos cual el mejor marfil;
tus pies y la arena blanca la mejor de las poesías.
El aire que danza y mueve con gracia a tus cabellos dorados,
cuando pasas entre la gente 
con rumbo a un desesperado mar azul, que te espera.
Se logra escuchar una bossa nova
que inunda a toda la playa
haciendo voltear a los incautos e hipnotizados mortales;
mientras que, las de tu clase mueren de envidia.
Eso provocas, cada vez que te diriges al mar,
las olas que se elevan una sobre otra para apreciar mejor 
a tu belleza mujer divina 
metida en diminuto bikini color rojo.
Por donde pisas, dejas huella, una huella de arena, 
de arena mayormente quemada que por el propio sol.
Otro espectador que en el firmamento 
se habré paso entre las nubes,
otras que se alborotan y se apretujan para encontrar el mejor lugar 
y así observar tu belleza de mujer cuasi desnuda.
Agradecemos que dejes un poco a nuestra imaginación;
la mía hace ratos que te traicionó, apenado estoy pues, 
cosas que he hecho contigo y apenas has pasado frente a mi,
dejando detenido a mi reloj y a mi corazón. 
Seguro que he muerto por unos segundos,
el tiempo que se detuvo dentro de mi 
un corazón enamorado e ilusionado por tí.
El movimiento de tus brazos, 
hacen parecer que el viento te lleva halada hacia mar adentro.
Veo como el tiempo se ha detenido con cada movimiento 
de tus caderas y claro está, 
con cada paso, ese diminuto bikini se hunde 
entre tus naturales bellezas, color miel 
ofreciendo una triste envidia al resto 
que luego se han tapado al ver la rigidez de tu piel 
en esa parte y otras más abajo.
Tu vientre, el más plano jamas violado por entrenador de gym
y al frente como en desfile escolar, 
las más hermosas batonistas abriendo el camino al resto 
de la banda, atrayendo miradas lujuriosas,
por otro lado, miradas asesinas.
Por fin, has llegado y frente al imponente mar te encuentras,
éste se apacigua y relajado te invita 
para poseer a tu hermosa figura.
Mientras, tú que sabes lo que eres... Divina mujer
te detienes, echas tu cabellera hacía atrás,
que ahora brilla como el mismo oro
ayudada por otro tímido admirador que se asoma 
entre las envidiosas nubes blancas que te quieren solo para ellas.
Luego de que tu cabellera masajea a tu espalda 
y caderas de obelisco levantado por algún Miguel Ángel,
Solo se  observa tu silueta, pues el mar ha perdido
su imponente presencia y ha enmudecido ante 
tanta belleza, hermosa mujer.
Lentamente, caminas, como condenado hacia su destino;
con cada paso se detiene mi reloj junto a mi corazón.
Pero veo que no soy solo yo 
hay muchos arrítmicos más, entre la playa.
Todo se ha detenido, solo tú, divino ejemplar femenino
tiene derecho al suave movimiento de tus largas y perfectas piernas 
quienes ahora, han sido acariciadas por el dichoso mar.
¡Ah! quien fuera agua de mar 
para sentir a tu apanelada piel bronceada.
por fin, eres poseída por un lujurioso mar,
éste disfruta de su faena sexual contigo, hermosa mujer.
El sol, lleno de envidia se niega a ser testigo 
y se esconde tras las lujuriosas nubes,
mientras el mar te posee, por ser elegido por tí.
La vida vuelve a la playa 
todos nos hacemos los desentendidos pues, 
para cuando salgas agotada de entre los brazos del mar
nadie se acordará de tu devaneo, de tu desafiante traición,
de tu aventura. Tu reputación seguirá intacta y ne nuevo, 
seras deseada y envidiada por todos los ahí presentes.
En una tarde de verano, en las playas de Ipanema.
Mañana, estaré aquí mi hermosa y deseada mujer bronceada.
No faltaré, mientras mi reloj y mi corazón no mueran 
de deseo por tí.

Una de Vaqueros 3


- Nunca pensé tener frente a mi al hombre leyenda, al jinete, el más rápido de todo el oeste.
- ¿Así que usted es.. Raga? Dijo el Marshall, sin salir aún de su asombro, pues, siempre escuchó con admiración la historia que precedía a Raga, pero nunca la creyó. Esa tragedia en el rancho de su padre hace algunos años y la rapidez con que aquel joven, un muchacho en esa fecha, había robado la pistola de uno de sus captores y en defensa propia los había matado a todos y luego sentenciado a varios años en la cárcel. Dijo el representante de la ley, quitándose el sombrero y dirigiéndose hacia donde pendían las armas de Raga. Mientras se dirigía hacia la cama, lugar en donde se encontraban las armas, agregó.
- Eso me pareció algo injusto, injusto para un muchacho asustado que solo quiso defenderse de un castigo inhumano. _ Y, si me lo permite Raga, su padre se merecía la muerte, ¡sin dudarlo! Para ésto, el alguacil se encontraba revisando las armas de Raga con mucha admiración. Por otra parte, Raga, quien ya contaba con sus pantalones, botas y su sombrero sobre su cabeza, nada más con el dorso descubierto. Dijo.
- ¿Merecedor o no?, pase unos buenos años en prisión y ahí aprendí muchas cosas más, que hoy día me han servido mucho amigo. _ Luego de un tiempo fuí dejado en libertad, porque decidieron que sí, que si era injusto mi castigo, pero ya parte de mi vida se había quedado en ese lugar, junto a asesinos, ladrones, en fin, la peor escoria alguacil.
- Y, ¿ese sombrero? veo que le tiene mucho cariño y que lo cuida mucho. _También, que tiene una rutina, algo que lo identifica.
- ¿Éste sombrero?; es el único y ultimo recuerdo de mi padre. Dijo Raga, viéndolo melancólicamente. Luego de un breve silencio y que el alguacil siguiera hurgando las armas de Raga, éste continuó.
- Cuando regrese en mí, luego de haber disparado en contra de los hombres de mi padre, quienes me sostenían y luego en contra de él, mi padre...
- Arrojé la pistola lejos y me puse de pié con mucha dificultad, las lagrimas en mis ojos no me permitían ver muy bien, entonces me limpie la cara, la cual la deje peor por el polvo y la pólvora que había en mis manos. Escuche quejarse a mi padre, pues aunque no lo crea alguacil, ¡todos los hombres de mi padre tenían el balazo en la frente, pero mi padre no!
-¡¿No?! Dijo el alguacil con asombro.
- ¡No! Dijo Raga y agregó. _ No, mi padre tenía el disparo a un lado del corazón y se desangraba, él tosía mucho. Con el terror en mis piernas y el horror en mis ojos, me acerque hasta donde se encontraba mi padre sobre la tierra, sobre el terreno polvoriento y cuando me vió, me tomó de la mano, como queriendo hacirse de algo, me la apretó y me dijo.
- ¡Hijo, perdóname..! ¡Coff coff!... ¡perdónate a tí...!    _ ¡La culpa fué mía....! ¡¡Coff, coff!! Para eso le tenía su cabeza sobre mis piernas, entonces, dijo ésto justo antes de morir: _ ¡¡Estoy orgulloso de tí hijo!! Y, murió.
- ¡¡Padre, padre, Noooooo!! Grite con un tremendo dolor en mi pecho, pues el de mi hombro ya ni lo sentía. Entonces lo coloqué sobre el suelo con mucho cuidado y me dirigí a recoger éste sombrero, el que era de mi padre, lo recogí y lo limpié, luego me lo puse, me dirigí hacia donde estaba la carreta con la herramienta para marcar las reses, coloqué a cada quien sobre ella, junto a las herramientas. Hizo una pausa y luego siguió.
- A mi padre, lo coloque sobre su hermoso caballo negro azabache; me subí al mío y me encamine a la ciudad ahí, me entregué al alguacil. _ Éste, con una mirada de asombro me recibió y no me creyó la historia y dijo: _ Seguramente los mataste por venganza mucho después de que el bárbaro de tu padre ordenara que te agarraran y te hiciera lo que te hizo, ese viejo loco que tenías; por padre. Quedo callado Raga, pero, el alguacil le pidió que prosiguiera.
- El alguacil estaba aterrado - Decía Raga- al ver frente a su frente, sin aún saber en que momento ésta llego allí, ver y sentir a su propia arma pero, en ese momento sentí como colocaban sobre mi cabeza un frío cañón de rifle, el tipo me advertía.
- ¡Un solo movimiento y te vuelo los cesos! Entonces les entregué el arma y me encerraron el alguacil y su ayudante, quien había entrado en ese instante, ésto empeoró la situación alguacil.
- Sin embargo, éste mismo alguacil, el que me hundió en la cárcel, el mismo que no creyó mi historia, pasó mucho tiempo pensando en como había llegado a su frente su propia arma, sin él darse cuenta. Hizo otra pausa y siguió con su relato.
- Él alguacil, entendió y pensó, que a lo mejor yo no había mentido y si era real mi historia. Y, fué él mismo quien apeló por mí y entonces me soltaron.
- Ahí empezó mi pesadilla alguacil, muchos querían saber si era cierta mi historia o si era una simple leyenda y a donde fuere, siempre había quien se quería medir conmigo y la historia se repetía en cada pueblo. Y, aquí me tiene.
- ¡Vaya, que historia, hijo! _ ¡Sé, que te respetan hasta los más famosos pistoleros de todo el oeste!
- ¿Verdad?
- Lo que sucede alguacil, es que uno sabe y se llega a respetar a uno mismo y al que tiene una leyenda en su espalda.
- O, Una quemadura, marcada con su nombre, por un fierro al rojo vivo, que sirve para marcar reses, Raga.
Raga simplemente sonrió y le pidió sus armas al alguacil, colocándolas en su cintura; por ultimo, se dirigió al espejo con sombrero en mano, lo limpio y se lo colocó sobre su cabeza. 
- Bueno alguacil, me voy, no quiero traerle mas problemas. Dijo Raga y le extendió su mano al alguacil; quien se la apretó en seña de admiración.  Pero, ese estrechón de manos fué irrumpido por unos gritos que venían desde la calle.
- ¡¡Jinete, sal de ahí!! El alguacil se asomó a la ventana y vió que se trataba de John, el jefe de los muertos de la cantina la noche anterior y capataz del patrón. Junto a él tres hombres más, bien armados sobre sus caballos.
- ¡Yo, arreglo ésto Raga usted váyase por la puerta de atrás! Dijo el alguacil, pero Raga ya no estaba ahí, Raga se dirigía a hacerles frente a sus retadores.
- ¡¡Diablos!! Dijo el alguacil, al darse cuenta de que Raga ya iba en camino, él alguacil corrió para darle alcance.
Una vez, ambos en la calle frente a los hombres del patrón, éstos dijeron
- ¡Nos acompañaras jinete, y usted no se entrometa alguacil, son órdenes del patrón!
Raga, se sacó el sombrero y luego de limpiarlo, lo coloco en manos de un niño que observaba lo que pasaba, con toda la curiosidad en sus ojos infantiles.
- ¡Guárdalo y luego me lo traes, ahora vete! _¡Si señor! Dijo el infante y corrió a protegerse.
Raga, echó hacía atrás su gabardina, listo y dispuesto a enfrentar a sus retadores. Y dijo.
- ¡El primero que mueva un solo musculo o acerque las manos a sus armas, será lo último que haga!
Los hombres del patrón rieron en la cara de Raga, el capataz dijo.
- ¡Lo de anoche fue suerte jinete y alcohol en mis venas, ahora será distinto! Advirtió el hombre más rápido y temido de esa región. Entonces el alguacil dijo ésto.
- ¿De veras, quieren enfrentarse en duelo contra el hombre más rápido del oeste?
- ¡Es obvió que no saben con quien quieren enfrentarse! 
- ¡Cállese alguacil, son ordenes del patrón! Gritó muy enojado John, el capataz.
- ¡No! Dijo uno de los hombres que lo acompañaban. _ ¡Yo si quiero escuchar al alguacil!
- ¡Sí! Dijo otro. ¡Hable alguacil! No se quede callado y diga lo que debe decirnos!
- ¡Bueno! Dijo el alguacil, haciéndose a un lado. 
- ¡Se están enfrentando a Raga!
- ¡¡Raga!! Gritaron los acompañantes de John ya nerviosos.
- ¡Cálmense idiotas! ¡Ese Raga es solo una leyenda, ése no existe! Mientras, Raga seguramente ya había estudiado a sus contrincantes y ya conocía en su mente, quien moriría primero. Los hombres vieron a los ojos azules de Raga y el miedo se apodero de ellos.
- ¡¡Yo vi la quemadura de Raga en su espalda, por eso sé que es él!  Gritó el alguacil, cosa que puso muy nervioso a uno de los hombres del patrón y acerco mucho su mano, sin él quererlo a su revolver y, en ese instante se escuchó el estruendo del disparo y el revolver derecho de Raga ya en su funda, dejando salir de él, humo, señal de haber sido utilizado. Y de la cintura del nervioso, vieron caer su pistola con todo y funda. Raga les dijo.
- ¡Ésto, fue una advertencia! ¡la próxima, será uno de ustedes!....







martes, 24 de febrero de 2015

El Noticiero ADN


- ¡Buenas Noches! interrumpimos éste programa, para llevar la información de lo que sucede en una región de nuestro planeta; una situación que nos afecta a todos. La periodista entraba al aire, interrumpiendo a la programación normal. 
De manera abrupta, la emisora interrumpía la emisión de su programación normal. La periodista añadió.
- Trasladamos las cámaras y micrófonos con mi compañero Celuloso, en la sala de redacción.  En la sala de redacción del noticiero internacional ADN, recibía Celuloso, la señal para dar la información.
- ¡Gracias Pancratys! _ ¡Así es, tenemos información de ultima hora!, algo muy grave esta sucediendo ahora, y que pronto afectará a todo nuestro planeta. Agregó Celuloso.
- La madrugada de hoy, se reavivaron los cólicos y flatulencia en la Franja del Colón, provocando la más grande evacuación jamás antes vista en toda nuestra historia; algo sin precedentes. 
- El Cerebro, como potencia mundial a anunciado que él y sus aliados, no tolerarán más problemas en el Colón, pues esas evacuaciones están provocando la pérdida de potasio y líquidos. Siguió Celuloso con su informe. 
- Una gran pérdida de potasio y líquidos, ha sido provocado por la incursión en ésta parte del planeta, que ya lleva en conflicto, varios meses. _Han informado fuentes no oficiales, que se trata de una nueva Bacteria, que se ha adherido a las ya conocidas y maléficas Amebas.  _Ya se han anunciado los primeros calambres en la región de las extremidades, por la perdida de tan valiosos líquidos.
- Si la situación sigue como parece ser, que así será; pronto tendremos un problema mayor: La aparición de un Cáncer en esa región tan conflictiva en los últimos tiempos. _No queremos que se alarmen, pues, el Cerebro ya tiene comunicación con sus fuentes ultra-secretas, para que lleguen las fuerzas Anti-bacterianas, pero adviertan, que mientras éstas llegan, se sufrirán de temblores en casi la totalidad del planeta, dañando con ésto, nuestro apreciado clima tan envidiado de: 37°C y se pronostican aumentos de hasta casi los: 40°C. Algo que nos traerán fuertes movimientos telúricos y sequías. Por lo que se avecina, se prevé, la perdida de casi el 100% de la flora intestinal. _¡Lamentable! dijo Celuloso, con una vos muy apagada.
- Conocemos muy bien a éstos grupos separatistas, y lo que nos tiene mayormente preocupados, es que jamás habían llegado hasta estos extremos. Además de la inconsciencia por la inminente perdida del planeta en el que vivimos, si se llegara a apodera de esa región, los temibles terroristas, llamados: Cáncer. 
Con éstas palabras nada alentadoras terminaba Celuloso su informe. 
Regresando los micrófonos y cámaras a las reporteras de cada región. En nuestro caso, la señorita periodista: Pancratys.
- ¡Lamentables las noticias de los hechos que están sucediendo en la Franja del Colón! _¡No cambie de estación, pues en cualquier momento estaremos informando y llevando imágenes de lo que está sucediendo en la Franja del Colón! 
Con éstos terroristas: La Nueva Bacteria y las Amebas, unidos, se han apoderado de dicha Franja.

En el Cerebro, la potencia más poderosa mundialmente, entraban en sección permanente, el gobierno central, los altos generales y políticos de su gabinete.
- ¿Señor Presidente, tengo entendido que el Cerebelo quiere enviar sus tropas, los cascos blancos, a detener a éstos grupos terroristas?
- Efectivamente, señor secretario, necesitamos de toda la ayuda posible, y si ya están en camino, debemos de tomar cartas en el asunto, pues no podemos quedar afuera de ésta crisis mundial.
Mientras, el Cerebro esperaba que sus aliados ultra-secretos, llegaran a respaldarlos como lo han hecho siempre, con la élite de Anti-bacterianos.

Se escuchaba nuevamente en los aparatos de televisión y radios, la música que anunciaba una nueva interrupción, para dar paso a la información del noticiero ADN.
- ¡Una vez más, interrumpimos la programación habitual, para trasladarnos a las oficinas de redacción con nuestro compañero Celuloso!
- ¡Gracias compañeros por el cambio! _ Efectivamente como les ofrecimos, tenemos nueva información de lo que acontece en la Franja del Colón.
- La información que nos ha llegado es, que debido a las altas temperaturas y los fuertes cólicos, que están llevando mucha muerte y la perdida casi completa de la flora intestinal. 
- Sabemos de fuentes oficiales que, se estarían llegando a medidas drásticas para apresurar con ello, la ayuda del Cerebro y sus colaboradores ultra-secretos, pues, lamentablemente no se han hecho presentes. 
- La información que tenemos, es, que se estarán cancelando las llegadas y salidas de impulsos nerviosos vía nervios, a las extremidades, provocando con ésto, en nuestro planeta, que éstas áreas puedan perder parcialmente todos los movimientos acostumbrados, provocando debilidad en toda la zona Musculosa. 
También hemos observado que las fuentes de energía en la zona abdominal, nuestra mayor riqueza de fuentes Grasas, ya están bajando a niveles nunca antes observados. 
- Recordamos con nostalgia, el día en que nuestro planeta entró en un régimen de ejercicios, intercambiando grasa por músculos, esa época de bonanza a nivel mundial y de completa salud, es parte de nuestra historia, pues ésta abundancia de recursos naturales y del incremento en la zona de musculatura, ha quedado en el olvido, desde hace ya muchos años. 
Por tal motivo, el Cerebro, decidió tomar ésta medida, la de interrumpir los viajes eléctricos a través del sistema nervioso a éstas regiones, provocando con ello, dolores musculares y muy pronto la completa inmovilidad de éstas tan gloriosas zonas de músculos, en nuestro planeta.
- ¡Seguiremos informando más adelante! 
- Les informó desde la sala de redacción de los noticieros ADN; su reportero Celuloso. 

La región de la Franja del Colón, controlada en su totalidad por los separatistas y terroristas ya mencionados, era insostenible a pesar de que los cacos blancos y plaquetas rojas, éstos en menos numero, estaban presentes, combatiendo en la franja, enviados por el Cerebelo, esperando que pronto se hagan presentes las fuerzas militares del Cerebro, con la ayuda de sus amigos ultra-secretos: Anti- bacterianos, que ya en otras oportunidades han logrado estabilizar éstas áreas, regresando todo a la normalidad. 
Aunque, en ésta oportunidad se ve un poco dificil, pues, ya se piensa que en dicha Franja ya se habla de la posible presencia de los temidos: Cáncer. Pues, si ésto se llega a confirmar, sería algo fatal e irreversible, debido al deterioro que presenta nuestro planeta con tantas evacuaciones en los últimos meses. 
- ¡Confiamos en nuestro creador, quien será el que decida cuando será el fin de nuestro planeta, pues, como dicen los profetas religiosos: "El fin está cerca" Ojala y se equivoquen!

El cerebro había logrado conseguir, que por fin, su llamado a los Anti-bacterianos o tambien conocidos en otras regiones como Antibióticos, por sus siglas, llegaran.
Lo habían logrado, interrumpiendo las llegadas de los impulsos eléctricos por medio de las autopistas denominadas: Nervios, por vía muscular. 

- ¡Les habla Celuloso, desde las oficinas de la ADN, para informar que nos llegó información no oficial; que en éstos momentos están arribando los aliados del Cerebro, vía IM, están llegando directamente por los músculos de la parte trasera, lugar que aún mantiene un poco de firmeza; pues, el planeta esta en tal calamidad que por las vías normales utilizadas en otras oportunidades no han podido llegar esta vez. Esta vez no es posible, pues, han reportado que tambien los daños han llegado a otras regiones del planeta y se nos informa que ya no es posible que las mucosas residentes en el estomago retengan nada, pues pare ser que todo lo que por esa frontera estaba llegando, ha sido deportada de inmediato, lo que ha provocado mas daños que beneficios.
- ¡Me informan que nuestra reportera Pancatry se encuentra en el Cerebro con una entrevista exclusiva para la cadena ADN; desde la Silla Turca, con el Señor Presidente de ésta poderosa nación.

- ¡Gracias Celuloso, por el cambio! Efectivamente. ¿Señor Presidente del Cerebro, tenemos entendido que su estrategia de dejar sin movimientos a las extremidades han hecho posible que se apresuren las llegadas de los llamados Antibióticos, sus aliados ultra-secretos, que han vuelto a esta nación. ¡La mas poderosa de nuestro mundo!
- ¡Afirmativo Pancarty!, ¡confirmamos la llegada de nuestros aliados Anti-bacterianos. Los que esta vez entraron por los lados musculares, a las orillas de la columna y caderas. No han podido hacerlo por los medios habituales, por el desmejoramiento que nuestros paises, que conforman la organización del Cerebelo. 
- Señor Presidente ¿qué sucedería, si no les es posible el traslado de los Antibióticos a la franja del Colón desde esta parte musculosa?
- Conocemos de los procedimientos de los Anti-bacterianos, si éstos no fueren lo suficientemente fuertes, como para poder trasladarse de esta basta región a la Franja del Colón, ellos nos indican que tienen otra manera mucho más eficaz para hacerse presentes directamente en la zona del conflicto; Pancaraty.
- ¿Nos puede informar de éstos ejercicios de incursión directa de los Antibióticos Sr. Presidente? O, ¿es confidencial esta información?
- No Pancaraty, con gusto te doy la primicia. Como saben, ahora han ingresado vía IM pero, si fuera imposible su traslado, nos comunicaremos con ellos utilizando otros medios persuasivos para que utilicen la máxima tecnología que ellos poseen, entrando, vía IV, Pancraty. 
- Y, no puedo darte más información.
- ¡Gracias por su tiempo Sr. Presidente del Cerebro! 
- ¡Han escuchado las declaraciones del Sr. Presidente Neurón desde la Silla Turca! 
- ¡Aún tenemos esperanzas de que ésto sea controlado y que nuestro planeta sea recuperado en su totalidad! 
- ¡Reportó para la ADN, Pancraty!

El Planeta Eusebio, fue estabilizado y ahora se encuentra en franca recuperación. La poderosa nación: EL Cerebro, en el planeta Eusebio, esta llevando a cabo una serie de ensayos para que sus fuerzas, los cascos blancos, tengan el entrenamiento necesario para detectar a éstos terroristas y separatistas, en el mismo instante en que ingresen a ese planeta. Y, con ello evitar que se vuelva a repetir ese descalabro que se díó en ese lugar, del planeta Eusebio. 

- ¡Llegaremos a las ultimas consecuencias, que serían: Causar una aversión contra los alimentos que contengan a dichas amenazas!  _ ¡Llegaremos hasta los vómitos si fuere necesario! Advirtió el Presidente Neurón En un mensaje a todo el planeta Eusebio, por el medio informativo más importante: La Cadena Informativa: ADN.


...Cualquier semejanza con otros lugares, nombres y títulos, son pura coincidencia...
Podemos observar en ésta historia que, nosotros, criticamos y de alguna manera somos participes de éstos hechos en nuestro planeta tierra; con guerras sin sentido, sin fundamento.                 Pero adentro de cada uno de nosotros, tambien se libran batallas similares a las nuestras y como siempre, se trata de asesinar a organismos vivos, que sin ellos saberlo, nos provocan un daño que podría llegar a ser mortal para la misma raza humana, sin embargo, somos implacables e indolentes en contra de éstos seres microscópicos, cuya única incursión en nuestro cuerpo es para alimentarse y conseguir vivienda digna; con ello, nos producen enfermedades, como dije, hasta mortales. 
             ¿Semejanzas?, quizás, pero el fin sigue siendo el mismo, la destrucción del planeta, hambre, enfermedades y guerras.

¿Sera la humanidad un microorganismos, que esta destruyendo la vida de otro ser vivo, al cual habitamos?
                    ....¿Que piensas?...   Será entonces. ¡Hasta una próxima!  




   

domingo, 22 de febrero de 2015

Carta a mi hijo Adolescente


Hola Hijo.        

Te escribo esta carta, pues, hablar contigo ya no es posible, aunque compartimos la misma casa te siento tan lejano, que a veces pienso que te he perdido, como si te hubieras extraviado entre las paredes de nuestro hogar, he llegado al extremo de preguntar: ¿Dónde se encuentra mi pequeño? Pero has crecido y con ello y tú edad, lo había olvidado, pero no es tú culpa, es la edad, la que te ha separado del que un día fue tu mejor amigo, tú héroe, el inseparable; ahora, tus obligaciones y la tecnología te han robado mi atención y mis consejos; los consejos de tus amigos son mejores, más actualizados; lo que yo digo es algo fuera de época, fuera de moda. ¿Dónde te escondes que no te veo? Y, cuando logro hallarte encerrado en tu cuarto, ni siquiera te percatas de mi presencia, pues la computadora o tu celular te tienen secuestrado y te impiden que tengas un rato conmigo.
Yo;  ¿recuerdas?, , mi amor, y que siempre busque un tiempo para nosotros , pues, no me negarás que siempre que volvías de la escuela nos encontrabas sentados en la acera a nuestro perro y a mí, con pelota en pie, para lograr ganarle las últimas horas de sol a la tarde, eras incansable y yo a mi edad que por todo el tiempo, desde que a mi vida llegaste, has sido; mi atención, mi preocupación, mi obligación trataba de darte la talla, sí que me agotabas, pero era un cansancio hermoso, delicioso, uno que valía la pena sufrir; recuerdo también, tu alegría al ganarme en nuestras tardes de descanso escolar, con juegos de mesa, tu alegría era inmensa cuando ganabas , tal cual, quien se saca la lotería y yo, con un seño fruncido fingía una frustración que no sentía. Y, cuando perdías, algo que era bueno para adelantarte que en la vida no todo es gloria y que también hay momentos difíciles,  ésos juegos eran una escuela, una doctrina de vida. Te enfurecías tanto, parecías un troglodita y yo te consolaba, indicándote que en la vida no siempre se gana.    ¿Lo recuerdas?
El tiempo pasa y siento que lo estamos desperdiciando, tú lo ignoras, pues, piensas que el tiempo es lento, pero yo sé que no es así, y menos para mí, el tiempo en mi, va muy rápido y furioso, pero adentro de mí, aun vive un niño,  que aún quiere compartir tiempo contigo.                                                 Soy alguien, que si ves por la ventana  me veras como niño pobre, sentado sobre la acera de nuestra calle, esperando a que salgas y juegues conmigo, entre mis piernas, la vieja pelota. De pronto apareces y mi corazón se agita de emoción, pero tú pasas de largo y no me ves, sigues de largo a casa de otro amigo, uno al que le ha llegado un nuevo juego electrónico; para que perder el tiempo con ese pobre niño si lo puedes emplear con el niño rico que vive a la par. Algo que ignoras y que un día lo sabrás, es que el tiempo no perdona y que, cuando llegues a la edad; de ser tú quien ahora soy yo, te llegará la factura y sufrirás lo que ahora sufro yo. En ese instante recordarás al niño pobre de la acera y lo buscarás desde tu cuarto, pero él ya no está, se ha ido, ahora estas solo, lo mismo que yo desde hace tanto, y te preguntas ¿Dónde estás padre?                                            Vienes a buscarme y me hayas en una cama, mi alegría no tiene tamaño, pero mi arrugada cara ya no es expresiva, y mi cuerpo ya no tiene más que dolores, mi tiempo de juegos ha caducado, ahora solo puedo escucharte y aconsejarte. Te repito lo mismo de toda la vida y tú te asombras de mi sabiduría, pero, es la misma de siempre, la diferencia es que ahora me prestas atención y me escuchas.
Hijo amado, espero que éste papel este blanco para cuando leas mi carta y no sea un papel olvidado y encontrado por accidente y que para cuando lo leas, éstas letras estén sobre un papel amarillo. Eso será muy triste para mí que ya no estaré y para tí que ya no me tendrás.
Sabes que te quiero hijo amado, que te extraño y te espero, que estaré en el mismo lugar de siempre, esperándote por si quieres compartir un poco de tu tiempo conmigo. Que no te guardo rencor, jamás mi corazón podría cambiar su sentir por tí, pues, has sido el hijo que siempre quise, que tanto esperé, y al que como a nadie he amado. Ahora me explico esas sabías palabras: “Dejad que los niños vengan a mi…” Eres un ángel que Dios me ha enviado, solamente, para amarte,  cuidarte, educarte y luego debo dejarte ir. Pero yo me he enamorado y de mi propiedad te he creído que no quiero perderte.                                                                                                                                                                   Disculpa mi egoísmo, pero, es que jamás había amado antes como a ti te he amado.

                                                                     
                                                  Tú Padre    

viernes, 20 de febrero de 2015

Una de Vaqueros 2


                                            II

- ¿Creen que por ser tres me podrán vencer? Les decía el jinete, mientras acomodaba su negra gabardina de manera que no le interrumpiera en lo que estaba a punto de suceder.
- ¡Jajaja! volvió a reír el mismo de los tres.
- ¡Oyeron al estúpido, no sabe con quienes se está metiendo! repitió el de siempre.
- ¡¡Cállate y concéntrate idiota!! Le ordenó el jefe al inquieto de sus acompañantes.
- ¡¡Ellos son los idiotas y no saben lo que les espera!! Murmuro, el que lo había reconocido.
- ¡¡Shhhh!! ¡Cállate! ¿Quieres que te maten a ti tambien? Le murmuró el que lo acompañaba detrás de una de las mesas, las más alejadas del lugar.
- ¡Por última vez, dejen en paz al muchacho y nadie saldrá herido! Les advirtió el jinete ya con la imagen clavada entre ojo y ojo, de quien caería primero; a pesar de que sus manos se encontraban muy retiradas de los revólveres.
- ¡Ya esta bien de tantas palabrerías, señor! Le dijo el jefe de los retadores.
- ¡Salga de la cantina; vallase y, no le haremos nada! Le ordenó al jinete. El jinete no dijo nada, solo siguió viéndoles directamente al rostro, mientras los tres casi tocaban sus pistolas con sus dedos, el rostro del jinete se veía tranquilo, lo único que sobresalía de su rostro a parte de su barba rojiza, era una cara quemada por el sol, debido a la exposición de varios días en el desierto y sus ojos serenos, serenos como agua de mar en noche de luna llena, y de un color azul oscuro profundo.
El silencio se apoderó del lugar, como advirtiendo que se aproximaba el estruendo de los plomazos.
El primero que tocó su revolver, fue el inquieto y bullicioso de los tres empleados del patrón, unos segundos después, lo hizo el otro y por ultimo el jefe de ellos. 
Sonaron dos tiros, pero nadie vió con certeza de que revolver habían salido los tiros, pues, pareciera como si nadie hubiera desenfundado su revolver. Los tipos que custodiaban al jefe, uno a la derecha y otro a la izquierda, cayeron al suelo lentamente, como si alguien los hubiera sostenido por breve tiempo, queriendo saber que había pasado y luego de ello, los soltó. Quedaron tirados frente a su jefe, viéndole a los ojos; éste, bajó la cabeza y quedó pasmado sin saber que había sucedido, se preguntaba; ¿cómo era posible? Ahí, en el suelo sucio, lleno de polvo, colillas y escupitajos, estaban: El bulliciosos y su amigo, con un agujero muy bien definido en el centro de la frente, los agujeros estaban en un lugar, que si el mismo Pitágoras hubiera realizado las medidas respectivas a las frentes de cada cadáver, habría concluido que, los agujeros estaban exactamente en el centro de cada frente.
Supieron que el jinete había disparado, pues de las armas que se encontraban en sus fundas, de los cañones de éstos, salía un hilo de humo.
- ¿Cómo es posible? Se preguntaban los curiosos. Mientras, aún habían dos de pie frente a frente. El jinete, dijo.
- ¡Sigues tú! Con la misma paz de hace unos momentos en su rostro. Pero, el jefe y único sobreviviente, simplemente tragó saliva; pero antes de que, de su seca garganta saliera algún sonido, el jinete lo vió tan fijamente a los ojos, que éste, sintió como si en ese instante éste se acercara a él, de una manera fantasmagórica y cuando regreso en sí, sintió el rostro del jinete frente a él, tan cerca, que casi percibía que la nariz del jinete le sobaba la de él y ésto escuchó.
- ¡Deja en paz al muchacho y vivirás, él se hará un hombre en su momento, no cuando tú o tu patrón lo decidan! Y, se alejo de donde el jefe de los caídos pensó que estaba.
- ¡¡Bajen sus armas!! ¡Qué pasa aquí? Entró a la cantina con rifle en mano el sheriff del pueblo y sus  ayudantes, ésto hizo que el jefe sintiera un alivio pues, la presencia del alguacil le dejaba con la posibilidad de seguir siendo temido y respetado en el pueblo. 
- ¡Fué en defensa propia alguacil! Gritó el cantinero. 
El alguacil vió al desconocido, quien ahora tomaba a su fino sombrero y lo colocaba sobre su larga cabellera tambien de color rojizo.
- ¡Lárgate de aquí John y llévate al hijo de tú patrón! John, obedeció sin reparos; tomó del brazo al muchacho quien salió del lugar sin quitarle la vista de encima al jinete que lo había defendido. El alguacil ordenaba a sus ayudantes que sacaran de ahí a los cadáveres y se los llevaran a la granja del patrón. 
El jinete terminó de un solo sorbo lo que le faltaba de su cerveza y se dirigió a las gradas que daban a las habitaciones, para ésto, el piano ya entonaba sus típicas melodías; ahí, no había pasado nada. 
- ¡Oiga forastero! ¡le sugiero que se largue a primera hora, no quiero más muertos en mi pueblo! El jinete lo vió de reojo y siguió para su habitación, sin esbozar una sola silaba.
Luego de ello, se escuchó en una de las esquinas de la cantina.
- ¡Te lo dije, era él! Todos pusieron atención a lo que el tipo empezaba a contarle a su acompañante, el alguacil, escuchó con toda su atención a lo que estaba por contar el tipo del fondo de la cantina.
- Hace unos días, me encontraba en el desierto, buscando una de las reses del patrón y fué ahí cuando lo ví, lo recuerdo como si fuera hoy mismo. Dijo y prosiguió con su relato. _Tres tipos se acercaron a él, mientras que éste se levantaba y tomaba café, junto a él, un hermoso caballo, negro azabache. Los tipos le exigieron que le entregara sus pertenencias y entre ellas, querían su sombrero y al caballo.
- Éste les dijo que no y ellos rieron, burlándose del jinete, pues, era lógico, era uno contra tres. El jinete se quitó el sombrero y lo acarició, luego lo colocó sobre una roca, se volteó y les dijo, con esa voz tan calmada que él tiene.
- ¡Mejor se van, sino morirán! Ésto, les decía mientras se colocaba su gabardina negra; nos... ellos, se rieron otra vez de él, pero éste se colocó frente a ellos y los vió fijamente, no dijo más nada, ni se movió más y cuando sentí se escucharon dos disparos, fué tan rápido que quede petrificado, jamás había visto a nadie con tanta velocidad, que pareció como si no hubiera desfundado sus revólveres; luego de un silencio propuesto por el eco de las tambien admiradas montañas, por los disparos; cayeron de sus caballos dos jinetes, con un orificio en la frente, igual a la de los de aquí, el tercero, ya no pudo mover un solo musculo y en su mano estaba, como pegada su pistola, la cual no podía soltar, pues, sus manos estaban engarrotadas del miedo. 
Él cogió su sombrero, ensilló a su hermoso caballo y cuando terminó, me... le dijo al tercer hombre y único sobreviviente.
- ¡No te mato, para que entierres a tus amigos! Pasaron varios minutos y al fin pudo enterrar a sus amigos y, el jinete siguió con rumbo hacia acá. 
Concluyó la historia el tipo, en la cantina, el mismo silencio que durante el duelo, no hubo quien no escuchara la historia del ladrón sobreviviente. El alguacil entonces dijo.
- ¡Toca Jimmy, toca! Y el pianista volvió a tocar las canciones, luego se retiró a su oficina. 
Mientras, en el cuarto del jinete una señorita le preparaba el cuarto y éste se encontraba metido en la bañera, ella se acercó a él y le dijo.
- ¿Necesitas algo más? Lo hizo con tono seductor y mientras lo decía se agarraba las enaguas, como para limpiarlas, dejando a la vista del jinete, por lo de las posiciones, a la vista un par de gorditas y sexys piernas blancas; éste alargo su brazo y la atrajo de golpe contra él y le propinó un beso que la chica nunca olvidará, luego le dijo.
- ¡Gracias, pero será otro día, hoy estoy muy cansado! ¡sal y cierra la puerta! 
La chica obedeció y salió de la habitación como ida, después del beso. El jinete encendió un cigarro y se acomodó mejor para relajarse adentro de la tina con agua tibia.
Al día siguiente, el jinete se encontraba completamente desnudo, rasurándose la barba de días frente a un espejo viejo del cuarto; en eso la puerta se abrió de golpe.
- ¿Usted? Dijo el jinete y agregó _¡De no ser usted, ahora estaría muerto! El alguacil vió hacia donde se encontraban sus armas, colgando de las fundas en una de las patas de la cama, como a dos metros de él.
- ¡Se lo que piensa! Le dijo el jinete y luego le mostró que, de entre costilla y brazo, le salía el cañón de otro revólver. Cuando el alguacil se percató, le sonrió. Pero, de inmediato cambió su rostro y dijo ésto, con una vos alterada.  
- ¿Así que es usted? 







Una de Vaqueros

                                   
                                           I

El pueblo se avistaba ya a unas cuantas millas, las cuales ya no eran nada para el jinete, quien montaba a un hermoso caballo, negro azabache, el cual, tambien se veía muy agotado, pues, no sería de menos atravesar al desierto calcinable durante varios días. Para el jinete que en ese instante descansaba sobre su caballo azabache en lo alto de una colina de color rojizo, mientras limpiaba el sudor que corría por su rostro, uno que necesitaba de un buen baño y de una afilada navaja para quitar de su rostro una tupida y algo crecida barba rojiza. Luego de acariciar a su fiel amigo, quien movió sus crines al sentir la caricia de su rudo amo; se dispusieron a continuar su camino, mientras que el inclemente sol se iba yendo por uno de los costados del vasto lugar. Ésta vez, caminaron más lento que antes, pues ambos sabían que esa noche dormirían en un lugar mucho mas cómodo que el de los últimos días. 
La luna se apoderaba del paisaje árido, lugar en donde hace unas cuantas horas un calor insoportable era quien dominaba el lugar, llegaba ella, a dar un poco de consuelo a los habitantes de un pequeño poblado en algún lugar en el viejo Texas. El viento hacía de las suyas pues, no dejaba sombrero en cabeza de habitante que dispusiera quedarse fuera de casa como todas las noches. El caballo azabache descansaba muy plácidamente en los corrales del herrador. Mientras que el jinete se encontraba en la taberna, lugar en el cual, ademas de la cantina, contaba con el único hotel de la pequeña ciudad.
Justamente se encontraba sobre la barra de la cantina, bebiendo una fría cerveza, mientras el piano entonaba melodías que invitaban al relajo; en las mesas, otros, simplemente bebiendo hasta emborracharse como cada noche, por otro lado, otros, jugándose el poco dinero que con ellos llevaban.
- ¡Oiga amigo! ¿usted, no es de aquí? ¿verdad? Le interrumpió un parroquiano, quien ya no podía consigo; el jinete lo vió de reojo sin devolver palabra, y siguió bebiendo su cerveza.
- ¿No me escuchó? Dijo, un enojado borracho al verse ignorado por el jinete. Al percatarse de ello, se acercó otro parroquiano, quien se disculpó con el jinete y se llevó a su borracho amigo.
- ¡Vamos no molestes al señor! Dijo el individuo, con cara de susto y se llevó a su amigo. el jinete nunca se molesto en prestarle atención a ninguno de los dos, los cuales salieron de la cantina con destino a echar la borrachera en alguna de las aceras de madera del pueblo. Al salir del lugar, fueron arrojados de costado por cuatro tipos que llevaban prisa por entrar en la taberna.
- ¡A un lado idiotas! Les gritó, uno que no era tan rudo como sus acompañantes pero que aprovechaba la oportunidad de sobresalir cuando se encontraba con tipos completamente etílicos y más, cuando sus acompañantes eran personas temidas por la mayoría de los del pueblo. Luego de que los borrachos comieran polvo, entraron al lugar y mientras dos se dirigieron a la barra, otros dos se quedaban por ahí buscando compañía femenina, a la barra se dirigió quien parecía ser el jefe de los cuatro y junto a él, un muchacho de no más de 17 años.
- ¡Dos cervezas bien frías! Dijo el tipo rudo al cantinero, mientras observaba al desconocido.
- ¡Tómala de un sorbo! Le ordenó el sujeto que daba las ordenes al muchacho, quien al hacerlo no pudo evitar toser un poco. Algo que le causó gracia a los que se encontraban en el lugar, pero el más bullicioso era el que había arrojado a los borrachos, y el resto de clientes le secundaron las bromas que le lanzaba al joven; el único que seguía sin inmutarse era el jinete quien saboreaba sus bebidas. Algo que molestó a quien se creía el rey de la cantina esa noche, por andar con quienes andaba.
- ¡Tú! Le gritó al jinete, mientras lo hacía éste lo veía por el espejo que estaba en la pared, justo frente a él. Al darse cuenta que seguía siendo ignorado, éste se abalanzó contra el jinete quien sin él darse cuenta ya le apuntaba con su revolver; el jefe, lo detuvo en su intento pues, él se había percatado de que estaba a punto de que su amigo insolente saliera herido pues, justo en la gabardina negra y larga la que ya tenía un agujero por haber sido utilizado muchas veces y del cual, salia el cañón del revolver.
- ¡Detente estúpido! ¡acabo de salvar tu miserable vida! ¡lárgate de aquí! Le dijo muy quedo al impertinente, mientras lo sostenía del brazo para luego lanzarlo al lugar en donde lo esperaban el otro tipo y las mujeres.
El jefe regresó con el chico, quien ya estaba algo asustado en el otro extremo de la barra, esta vez, regresaba acompañado de una de las chicas del bar, tomándolo del brazo para luego agitarlo bruscamente, le acomodo al lado de él a la muchacha, luego dijo.
- ¡Por orden del patrón, ésta noche te harás hombre; aunque tenga que matarte para ello! 
El chico se veía muy asustado, pues el jefe era un tipo de muy malas pulgas y poca paciencia; luego de ver que casi se ahogaba con lo de la cerveza, le subió el tono a su cometido de esa noche y empezó a tratar muy mal al muchacho, en el lugar, todos se reían hasta no más, menos el jinete, quien mientras veía y escuchaba lo mal que la estaba pasando el chico; llegaron a su mente los malos recuerdos de su infancia, cuando se encontraba en la granja de su padre, junto a otros jinetes, marcando reses con el fierro de la familia y éste siendo casi un niño en ese entonces, al negarse a marcar a una novilla, el padre enfureció y pidió a sus hombres que lo agarraran pues, le daría su primera lección de hombría, los hombres del patrón lo tomaron y el padre le rasgo la camisa; acercándole el fierro al rojo vivo y éste al ver lo que estaba por sucederle se asustó. Al oponer resistencia, la lección del padre se le salió de las manos y sin él desearlo lo marcó, algo que causó tremendo susto entre los empleados y el mismo patrón que entonces lo soltaron, mientras el chico se estremecía de dolor, el padre asustado y enfurecido quiso golpearlo, diciéndole.
- ¡Mira lo que me has hecho hacerte! Lo amenazó con el fierro en alto. El chico al ver ésto instintivamente y con una velocidad increíble, extrajo de la funda de uno de los empleados de su padre el revolver y disparó en contra de ellos, fue algo jamas visto, lo había hecho con una velocidad que ni el mejor de los pistoleros lo habría logrado.
Mientras éstas imágenes se volcaban en la cabeza del jinete, en la cantina sucedía algo similar en contra del muchacho, pero en manos de quien debía volverlo hombre esa noche, éste le provocaba un tremendo susto y abusaba del hijo del patrón, como si con ello se desquitara del mismo patrón.
- ¡Deja en paz al muchacho! Se escuchó y ésto, enmudeció a toda la cantina, efectivamente, se trataba del jinete quien ahora estaba volteado.
- ¡Oye, nadie nos habla así! Repuso el que se creía más que todos en el lugar; y en postura de duelo, mientras, el resto se hacía de lado.
- ¡No se entrometa señor! Dijo el muchacho, ahora más asustado. Para ésto, ya se encontraban los tres juntos, uno a la par del otro, dispuestos a limpiar con sangre la osadía del jinete.
- ¡Solo dejen tranquilo al muchacho y no saldrán heridos! Les advirtió el jinete.
-¡Jajaja, escucharon al idiota! Dijo el mismo de siempre. Al darse cuenta el jinete de que cualquier mediación era infructuosa, retiró de su cabeza su sombrero que era lo único decente y fino en él y algo que él cuidaba mucho; lo acarició como quitándole el polvo y lo colocó sobre el mostrador. Alguien que ya conocía de ésta rutina, dijo.
- ¡¡Es él!! Y se retiró aún más de donde se encontraba, con gran horror en su rostro.