jueves, 30 de abril de 2015

Todos lo saben!


Todos lo saben...
Materias familiares,
enseñanzas progenitoras,
complementos escolares,
al menos todos lo deberíamos de saber,
enseñanzas básicas de convivencia.
Todo el mundo sabe...
Decir adiós, buenos días, buenas tardes, buenas noches, muchas gracias, te amo, te necesito, te escucho, con mucho gusto, pase usted, siéntese por favor, escuchar con atención. 

Todos lo saben...
Bien que lo han aprendido
y han condescendido,
hasta lo han complementado.
Todo el mundo sabe...
Estrechar la mano, abrazar con gusto, tomar de la mano, besar unos labios, guiñar un ojo, caminar junto a otro, acariciar con ternura, expresar un sentimiento.

Todos lo saben
Convivencia en sociedad,
disfrutar de la amistad,
trabajar hombro con  hombro,
encontrar una mano amiga cuando es necesario,
Todo el mundo sabe...
Ayudar al necesitado, compartir el pan, recomendar, diversión y aglomeración, reunirse para orar, saber esperar dentro del transito, elegir y ser electo, manifestar en pro, reunirse para festejar.

Todos lo saben...
Son parte del crecimiento,
de una buena educación,
de una excelente formación,
etiquetas, exigencias de una sociedad.
Todos en el mundo saben eso... 
Porque se nos ha adiestrado, inducido, orientado, propagado, es lo que con tanta dedicación y pasión se nos ha enseñado, para vivir en un mundo civilizado, un mundo modernizado, para evitar que nuestros errores nos alcancen en ésta carrera de la vida. Todo el mundo lo sabe y lo practica, en comunión, con respeto al derecho ajeno, el respeto a nuestros adultos.... etc.

Pero, ¿será qué a todo el mundo, qué ha nadie se le ha ocurrido dar ejemplo en casa, en la escuela, en la sociedad en la que crecemos?, algo que es vital e importante para seguir adelante con la certeza de que has sido bien educado, que te has ganado el derecho de estar adentro de una sociedad como en la que vivimos.
¿Todo el mundo lo ha olvidado?... 
¿Parece ser tan dificil, tan complicado, irracional, ilógico?, los encuestados han aseverado lo dificil que es decir...

LO SIENTO...  I´M SORRY...  DÉSOLÉ!...   ごめんなさい!.... Извините...   
Siamo spiacenti!...   Entschuldigung!







miércoles, 29 de abril de 2015

Se acabó el amor bonito


Se me acabo el amor
que te dí con mi alma.
Voy a dejarte en éste mundo
disque sufriendo.
Como a los pájaros 
los abandonan para salir volando.
A ti tambien te dejo, 
para que por fin comprendas
que el amor bonito 
te lo dió... 
Mi alma, corazón y cuerpo.
Has de buscar, mis labios 
y a mis brazos tiernos;
seguro sentirás mi ausencia. 
Cuando te sientas sola
vas a recordarme, 
derramar tus lagrimas,
y extrañarás al hombre 
que un día te amó tanto.
Cuando quieres a fuerza
y dejas al amor perdido
como me has dejado 
.... Abandonado.
Creías que comía de tu mano,
despreciando mis caricias y mis besos.
Hoy que buscas a mi alma
clara y bendita la que te amó tanto.
Pero tú lo abandonaste
y lo dejaste por ahí en el mundo,
pensando que me tenías para ti solita.
Cuando se te antoje amar,
comprenderás:
que se me acabo el amor
que te dí con mi alma.
Buscaras mis labios 
y a mis tiernos brazos.
Vas a sufrir como yo sufrí,
pero ya no podrás derramar
el amor bonito 
que te dió: 
Mi alma, corazón y cuerpo.
Se me acabo el amor
que un día te dí 
con toda mi alma.

De Ángel a Diablo


Las hermanas Sánchez, quienes habían llegado a una región europea con la ilusión de encontrarse con familiares, quienes les ayudarían a superar sus problemas económicos que actualmente tenían en su natal tierra, justo acá en América, solo eran ellas dos, contra el mundo. Erika la mayor de 23 años y su hermana menor Sheny de 18 años, hermanas muy unidas debido a que el destino no les había dado una vida fácil.
Cierto día, se enteraron de que un familiar de parte de su padre vivía en un país europeo y al enterarse de sus penurias les invitó a vivir con él y su familia, como les fue posible consiguieron hacerse del dinero necesario para realizar el viaje cosa que duro muchos meses y si a ello, le agregamos el problema de las visas; pero, por fin se encontraban ya en ese país europeo. 
Llevaban varios días en el lugar y no podían encontrar a su tío, aunque la dirección era la correcta, pero el tiempo había pasado desde la ultima vez que tuvieron contacto y ellos ya no estaban ahí, según vecinos, un día llegó un camión de mudanzas y se largaron, pues, ellos alquilaban en el lugar.
En la dirección se encontraron con dos chicas, quienes habían alquilado el apartamento y al escuchar su triste historia, ellas les permitieron quedarse mientras podían independizarse, cosa que Erika agradeció mucho, quien se encontraba inconforme era Sheny, debido al trabajo de las chicas, ella no estaba de acuerdo de la manera en que sus benefactoras se ganaban la vida. 
Sheny le pedía a Erika que regresaran a América, cosa que para Erika no era fácil pues, para regresar deberían de conseguir dinero y eso no era sencillo, se encontraban en un país en donde los trabajos para extranjeros no era factible y sencillo que se diera. 
Pasaron los meses y una de las dos chicas, quienes les daban hospedaje y hasta alimento les dijo, que, o aportaban dinero o que se largaran pues, ya no les alcanzaba el dinero, mientras una decía ésto, la otra, una que se había hecho muy amiga de Erika, y le tenía mucho cariño abogaba por ellas. Pero la cosa estaba color de hormiga, para las foráneas.
Un día, llegó Sheny cansada de caminar buscando trabajo y encontró a una de las chicas, le mejor amiga de Erika, con ella. Erika se medía los trajes sexys de la amiga Sheny cuando vio ésto corrió a su cuarto y se encerró en él, ella sabía lo que pasaba, el por qué su hermana se probaba la ropa sensual de su amiga.
- ¡Sheny abre por favor debemos hablar! Sheny tumbada sobre la cama con lagrimas en sus ojos, no respondía y así fue durante un buen rato, Erika golpeando la puerta suplicándole a su hermanita que le abriera y Sheny sin dar respuesta.
Por fin, Sheny abrió la puerta y regresó a su cama y se tumbó sobre ella, boca abajo, sus ojos seguían vidriosos. Erika se sentó junto a ella, le tomó su cabeza y se la colocó sobre sus piernas, acarició en silencio sus cabellos por unos largos minutos, luego de ese prolongado silencio, Erika dijo.
- Es necesario Sheny, comprende que no hay otra salida. Sheny seguía callada. 
Al cuarto llegó, la chica dueña de la ropa que vestía Erika, diciéndoles
- ¡Erika te tengo un cliente, debemos hablar! Sheny lloró de nuevo, esta vez sin reservas y entre sollozos dijo.
- ¡No Erika, debe haber otra solución! Erika se levantó dejándola sobre la cama y resignada se dirigió a donde la esperaba Corine, la amiga de Erika; antes de salir del cuarto, Erika dijo.
- ¡No Sheny, no hay otra salida, comprende! Y cerró tras ella la puerta.
Corine le daba instrucciones a Erika y le enseñaba lo que debía hacer y lo que no debía hacer, se trataba de una instrucción exprés para la profesión en que Corine se desempeñaba.
- ¿Para cuándo es la cita? Preguntó Erika muy decidida. 
- Será hoy en la noche, te encontrarás con él en el bar Lujury; iras hasta la barra y pedirás una copa con vino rojo. Deberás estar ahí muy puntual, a eso de las 8, él sabrá que eres tú y llegará contigo, tomaran un trago para romper el hielo y luego de eso, se retiraran a un lujoso hotel. Dijo Corine.
- ¡Entendido! respondió Erika, mientras Sheny escuchaba desde las gradas escondida.
- No temas Erika, es un excelente cliente y te recomendé bien con él, ademas él es una persona importante que viene cada cierto tiempo por negocios y solicita de una acompañante, solo serán 3 horas, 4 a lo sumo. _ ¡Te pagará 1000 euros!, ¿no está mal verdad?
- ¡1000 euros! ¡claro que no está mal! dijo Erika algo entusiasmada. Corine siguió con la instrucción.
- ¡No le recibas dinero en la calle, en el bar! _ ¡Lo recibirás por adelantado hasta que estén en el cuarto del hotel! ¿entendiste? Erika dijo que si, moviendo su cabeza.

La hora se acercaba y Erika lucía increíblemente bella y sensual, Corine había hecho un buen trabajo con su amiga; pidió un taxi para que la llevara al bar. Mientras Erika se metía en el taxi para acudir al encuentro con su destino, con su futuro; no pudieron, ni Erika, ni Corine, evitar que Sheny se metiera en el taxi y ya ahí adentro nada de este mundo la sacó del carro.
Mientras el carro viajaba por las calles de esa ciudad europea, Sheny se disculpaba con su hermana pues, sabía del sacrificio que Erika hacía por las dos, mientras Erika le decía _ ¡1000 euros y podrían ser diarios! ¿te das cuenta Sheny? ¡en un mes a lo sumo podremos montar un negocito, por ejemplo una sala de estética!, ¿tu sabes cortar pelo, recuerdas que tomaste un curso? y, si me enseñas ambas saldremos avantes. _ ¡ya veras! ésto es solo una emergencia hermanita, no te preocupes por mí ¡por favor confía en mi! Además, ¡solo es sexo!, ni que no lo hubiéramos hecho ya ¿verdad? 
Sheny y Erika se abrazaron en silencio. Erika bajo del taxi, Sheny se marchó en él, pero a dos cuadras se bajó del mismo y regresó, para acompañar a su hermana como sombra sin que ella lo supiera por si necesitaba algo.

El encuentro con el empresario salio perfecto y luego de tomarse unos tragos salieron del lugar, y se dirigieron al hotel, uno muy lujoso en donde éste se hospedaba. Sheny los siguió desde otro taxi; por fin llegaron al hotel y la pareja entró en él y Sheny tambien, ella se acomodó en uno de los lujosos amueblados del lobby a esperar que su hermana terminara de trabajar.
Pasaron 5 horas y Erika no bajaba, Sheny sonrió maliciosamente pensando 
- ¡Seguramente el tipo a de haber estado muy bueno y a Erika le gustó que siguen haciéndolo! Pensó Sheny y su cara dibujaba una sonrisa picara, mientras leía unas revistas en el lobby.
El tiempo transcurrió y Erika jamás salió del Hotel. Sheny, quien seguía ahí, dormitando mientras podía, se percató ya en el siguiente día que había movimientos sospechosos, policías uniformados y otros trajeados, trataban de no llamar la atención pues, el hotel era muy lujoso, pero Sheny presentía lo peor. 
Se levantó y con mucha audacia se acercó hasta donde estaban los tipos sospechosos, tratando de escuchar algo que le sirviera.
- ¡Dicen que la mujer era bellísima! logró escuchar de uno de los uniformados indiscretos. Luego de eso nada.
- ¿Cómo se llamaba el tipo? pensaba Sheny, pero no podía recordarlo, Sheny se dirigió a un teléfono público y llamó a Corine.
- ¿Aló? dijo Corine, con un desgano por la faena de la noche anterior.
- ¿Corine? ¡soy Sheny!
- ¡Sheny! ¿dónde estás?
- ¡Eso no importa, dime el nombre del cliente que le conectaste a Sheny, es urgente!
- ¿Pero, qué sucede?
- ¡No hay tiempo, solo dámelo luego te explico!
- ¡Gerard Wilson!
- ¡Gracias, adiós!
- ¿Pero, She.....?

Sheny se dirigió hasta informacion y cuando tuvo la oportunidad se metió en el sistema, escribió el nombre del sujeto y en la pantalla apareció el numero de la habitación del Gerard, lo memorizó y se dirigió hasta el lugar, era en el piso 15 el ascensor timbraba cada que pasaba un piso. Sheny llegó al piso 15 y se abrió la puerta, frente a ella un oficial uniformado y cintas amarillas en el corredor éste, no así para el corredor oeste, Sheny salió del ascensor y saludó al oficial, luego se dirigió hacia el ala oeste, Sheny supo que en el ala este, había sucedido algo malo y ahí estaba en uno de los cuartos, su hermana pues, la numeración se lo hizo ver. Sheny controlaba al oficial quien no dejaba de observarla, no por ser sospechosa sino por la belleza de Sheny, ella hizo como que tocó a una puerta, para engañara al oficial, pero justo cuando ella actuaba, la puerta del cuarto se abrió 
- ¿Dime en que puedo ayudarte? Era un joven ricachón que salía de su cuarto. 
Sheny de inmediato preguntó _ ¿Disculpa en qué piso estamos? _ ¡En el quinceavo! ¿por qué?
- ¡Con razón, que distraída soy, me equivoque de piso, el mio es el siguiente, perdón por la molestia!
- ¡Al contrario, equivocate lo más que puedas! dijo el tipo, ella sonrió fingiendo timidez y se retiró.
Ahora el joven, el policía y la joven, esperaban a que llegara el ascensor. El muchacho que seguía junto al oficial embelesado con Sheny, le preguntó.
- ¿Y?, al fin, ¿está confirmado, los asesinados son una prostituta y el señor Gerard?
- ¡Es reservado señor, disculpe! respondió el oficial, el sonido del ascensor sonó y las puertas se abrieron, Sheny se encontraba descompuesta sentía que se desvanecería en cualquier momento
- ¿Vienes? preguntó el joven a Sheny, quien tomo fuerzas y entró en el ascensor. 
- ¿Entonces, te hospedas en el cuarto arriba del mío? dijo el joven
- ¡Eso parece! respondió Sheny y dijo.
- ¿Qué pena con lo sucedido en tu piso, verdad? Ella lo dijo como si estuviera enterada de algo y con la indiferencia de simplemente cambiar de tema ante el lanzado joven.
- Si muy penoso, lo siento mucho por Gerard quien venía seguido; por la prostituta no, a lo mejor estaba de acuerdo con los asesinos y tambien la mataron para no repartir el botín.
El ascensor bajo al lobby, hizo el sonido característico y al abrirse, de él salió Sheny con la cara molesta y en el fondo del ascensor se encontraba encuclillado un adolorido joven impertinente y tomándose de las bolas.

Sheny se alejó del lugar, ella iba llorando, pues seguramente su hermana había sido asesinada, pero, ¿por qué? se preguntaba ella mientras recorría sin rumbo las calles de esa ciudad europea. 
Mientras Sheny caminaba, el viento de la mañana le secaba sus lagrimas y de su rostro adolorido por la segura perdida de su hermana, quien siempre velo por ella, su cara iba tomando otro semblante, uno jamás conocido ni por ella ni por su hermana; mientras más caminaba ella iba cambiando psicológicamente. En el viaje que Sheny realizaba en ese instante, en el camino iba quedando la Sheny inocente e indefensa que llegó junto con su hermana a Europa, con la ilusión de superación y de un mejor futuro, esa Sheny, iba muriendo y en su lugar nacía una, que ni ella se imaginaba que viviera en su ser. 
Sheny caminó hasta donde el camino la llevó y ese lugar fue una playa, la cual en ese momento estaba solitaria. Sheny se paró frente al océano que le rugía y rugía, del rostro de Sheny ni una sola lagrima, sus ojos completamente secos y sus pupilas dilatadas al máximo a pesar de lo iluminado del día. 
La chica levantó sus brazos hacia el cielo y luego señaló con mucha fuerza y odio hacia las enormes y rabiosas olas del océano y con mucha fuerza con los pulmones llenos de aire y su corazón lleno de rabia gritó:
- ¡¡Un Ángel a muerto y han despertado al Demonio que llevó en mi!! ¡¡Te vengaré Erika!! ¡¡Uno a uno, juro que veré morir bajo mis pies a tus asesinos y sus cómplices!!........   

Por razones obvias solo les dejo este capitulo, apelando a su comprensión. Espero que les guste.
Del libro: "Ángel a Demonio" de S. Raga




martes, 28 de abril de 2015

La Poza del Viejo






Hace mucho, mucho tiempo, sucedió algo muy raro e increíble, en el oriente, en la Cuna del Sol llegando a la frontera Salvadoreña; que mantuvo a todo un pueblo con el Jesús en boca; todo un poblado, del que muy temprano se encerraban atrancando puertas y ventanas en sus casas hechas de adobe y tejas rojizas. 
Se rumoreaba que a éste pueblo lo visitaba nada menos que, El Cachudo, y que lo hacía sobre su caballo, algunos contaban asegurando que lo habían visto sobre un hermoso caballo de color negro azabache de pura sangre y con cascos sin herraduras y que echaban fuego por donde él pasaba; con unos ojos de color rojo, como si fueran un par de tizones. Otros contaban que lo veían cada noche, pero nadie sabía el por qué de sus insistentes visitas al pueblo, sobre el caballo. Aseguraban que el jinete, era el mismo Satanás, con sus cuernos, su cola, y sus pesuñas metidas en los estribos de la silla del caballo. 
Ésto era lo que los tenía sumergidos a todos en el pueblo en un horrendo y escalofriante miedo, para evitar tener la desdicha de toparse con él alguna noche; todos dispusieron encerrarse en sus humildes casas al nomas caer la noche. 
En la madrugada, cuando cantaban los gallos, los hombres de las casas dejaban sus hogares y se retiraban a sus labores campesinas, las mujeres se quedaban en casa con el padre nuestro en su pecho, mientras que el campesino iba con un crucifijo en mano, pensando más de alguna oración y buscaban viajar acompañados,  no sea y se le dé un día llegar al pueblo durante el día.
A las afueras del pueblo, justo en la entradas del pueblo de Atescatempa, Jutiapa, había un terreno en el cual vivía un hombre ermitaño, que se dedicaba a los trabajos del campo, justo, al final de su propiedad pasaba un río muy caudaloso y de aguas cristalinas: el Tempisque, y cuando éste salía del terreno de aquel viejo, éste se estrechaba y de él una caída natural de agua con una altura de más o menos cuatro o cinco metros, la cascada se formaba por una numerosa cantidad de enormes piedras que solo Dios sabe como llegaron a fundirse precisamente en ese lugar. Si, que son enormes las piedras, una sobre otra y otras a la par, como si arquitecto las hubiera colocado para formar esa cascada natural, una muy hermosa, algo que beneficiaba al viejo pues, poco antes de que el agua del río se precipitara al vacío, se formaba en el lugar una poza con una profundidad que ni mandada a hacer para realizar clavados, pues, los nacidos en el pueblo se trepaban a los arboles, unos enormes y desde sus ramas se lanzaban hacia la Poza del Viejo. 
Al viejo, no le molestaba que le gente del pueblo usara su poza como balneario y los fines de semana en la época calurosa aquello se llenaba, el pueblo disfrutaba de un refrescante chapuzón en dicha poza.

Una tarde de un día caluroso, mientras el pueblo estaba en sus quehaceres diarios; señoras trabajando con sus tareas domésticas, niños en las escuelas, señores en el campo trabajando la tierra. El viejo de la poza, vio desde donde él se encontraba sembrando, cuando una joven mujer se acercó por el otro lado del río, por el lado que no era propiedad del viejo; ésta se desnudo por completo y de un clavado se metió en la poza y ahí estuvo nadando por un buen rato, mismo que el viejo dejó de trabajar para estar observando a tan hermosa joven. Y, así todos los días de la semana de aquel caluroso verano. 
Durante el fin de semana que era cuando llegaba el pueblo, el viejo la buscaba entre toda la gente, pero nada. El lunes, ella llegaba a la misma hora, el viejo dejaba de trabajar y cada vez se fue acercando a escondidas para poder verla en todo su hermoso esplendor, que pasó lo inevitable, el viejo se enamoró de la joven mujer. Pero, al viejo verse reflejado en las aguas cristalinas del Tempisque, éste lloró, pues para él ya no había posibilidades con la joven, él era un hombre muy viejo, requemado o, rechinado -cómo se dice por ahí- debido al sol, encorvado por el tiempo y el trabajo que realizaba en el campo, en su terreno.
Dicen, que una mañana que el viejo vigiaba a la hermosa joven, se escuchó llegar a un jinete sobre su caballo, pero que el viejo no lo sintió llegar debido al embeleso y a lo sordo que ya era el viejo.
- ¿Hermosa mujer verdad? Le dijo el jinete al viejo.
- ¡Siii! Respondió el viejo sin siquiera voltear.
- La deseas ¿verdad? Dijo el jinete.
- Y, ¿quién no la desearía? ¡Si es tan perfecta! Dijo el viejo sin perder detalle del cuerpo desnudo de la joven, un cuerpo que ya se sabía de memoria.
- ¡Yo podría hacer que ella fuera tuya! Dijo el jinete, al decir ésto, el caballo resopló y relinchó dejando salir de sus fosas nasales un vapor con olor a azufre, muy caliente; el resoplo llegó a la nuca del viejo, que éste sintió que algo lo quemó.
- ¡¿Qué putas?! Dijo el viejo, por lo que escuchó y tambien por el aire caliente que le quemó la nuca. Al voltear para ver quien le había hecho la ilógica propuesta, éste se fué de espaldas y siguió empujándose con sus pies alejándose del jinete, hasta que se topó con uno de los muchos arboles que hay alrededor de la orilla del río y de la poza. Cuando se vió topado el caballo avanzó hasta colocarse frente al viejo y de nuevo resopló y a la vez azotó su pesuña izquierda contra el suelo quemando el pasto del lugar. El viejo pensó: _¡Dios mio! ¡Satanás! Y se santiguo muy asustado. El jinete río mucho al ver al viejo; se apeó del caballo negro y caminó hasta sentarse junto al viejo, éste le tomó de una de sus piernas al viejo asustado, sujetándolo con mucha firmeza; cosa que el viejo sintió como que su hora había llegado, pero cuando su pierna tomó con su mano Satanás, el viejo tuvo una visión: Él, nadando desnudo en su poza, muy joven y guapo como un día lo fué, con la hermosa joven abrazándose, besándose y posteriormente, ambos desnudos sobre aquellas enormes piedras haciendo el amor. 
Satanás lo soltó y el viejo volvió a su penosa realidad. _¿Te gustó verdad? dijo el colorado al viejo, éste respondió, _ ¿qué quieres de mi, para hacer realidad ésta visión? El cachudo río nuevamente y el caballo relinchó, dejando esta vez, todo el suelo carbonizado.
- ¡Lo único que puede interesarme de ti, viejo asqueroso, es tú inútil y senil alma! _ ¡Al fin y al cabo, pronto morirás pues, estas muy viejo y cansado! El viejo pensó y de reojo vió a la joven que aún estaba metida en la poza completamente desnuda. El pobre viejo tragó saliva y luego de ello, dijo.
- ¡Acepto! 
Terminando de decir lo dicho y tanto el Diablo como su negro caballo ya iban cabalgando por donde habían llegaron y el viejo, ¡ya no era viejo! ¡era un veinteañero rubio, muy guapo, tal cual lo fue en sus tiempos de juventud! -a inicios del siglo pasado- 
Entonces, pasó exactamente lo que el viejo vió hace unos minutos; éste, fué feliz con la joven mujer de quien se había enamorado. 
Se bañaron, sus cuerpos se entrelazaban como serpientes en celo bajo el agua, se besaban apasionadamente, y al fin, salieron de la Poza del viejo y se dirigieron a una de las enormes piedras, eligieron una, algo escondida entre muchos arboles para no ser sorprendidos ni molestados mientras bebían de las mieles del amor y del sexo, el mejor que el viejo jamás halla imaginado. 
Cuando ambos descansaban de su faena sexual, éstos fueron irrumpidos por el que había hecho realidad la ilusión del viejo; cuando la joven vió que frente a ellos estaba nada menos que el mismo Satán, ella se levantó y corrió hasta sus ropas, se vistió y sin voltear se alejó y nunca más regresó, nadie supo quien era aquella joven, si existió, o no, de ella: ¡Nada! 
- ¿Satisfecho Viejo? Preguntó Satanás al viejo, quien en el momento que se hizo presente al lugar, el jinete y el caballo, el viejo dejó de ser el veinteañero y regresó a ser el octogenario que era. Y entonces, respondió.
- ¡Muy satisfecho y además agradecido! Dijo el Viejo resignado, mientras se ponía de pie.
Cuando estuvo de pié, el Diablo alargó su brazo invitándolo a subirse en ancas al caballo negro quien denotaba nerviosismo por el lugar en donde estaba parado. 
El viejo tomó la mano caliente y colorada de quien le había dado un rato de felicidad y éste de un tirón lo jaló y lo subió en las ancas del caballo, cuando ésto pasó, el caballo relinchó y resbaló un poco, para evitar caer al vació de la cascada que estaba justo a la par; de sus pesuñas salió mucho fuego fundiéndose con la enorme roca lo que evitó que los tres cayeran al vacío, en el río, cuando el caballo estuvo estable removió sus cascos de la enorme piedra y empezó su cabalgata hacia el cerro Las Víboras, por el Pretil; lugar natural lleno de piedras y rocas que rodean la laguna de Atescatempa. 
Quienes los vieron pasar se encomendaron a Dios y dijeron que al llegar al Cerro las Víboras ahí mero, se introdujeron en él y nunca más se supo en el pueblo ni de uno, ni del que iba en ancas.

Hoy día, en el lugar se edificó una represa, para que la poza mantenga más agua estancada y el lugar que ahora pertenece a la municipalidad, se convirtió en el balneario: La Poza del Viejo, en memoria del que se llevó del pueblo al mismo Satanás y a su Caballo Negro Azabache, que echaba fuego por sus pezuñas. 
Las huellas de esas pezuñas quedaron ahí, como fieles testigos de que la historia que les conté tal vez sí existió. 
Yo las he visto y es impresionante ver las marcas, como herraduras incrustadas en las piedras, esas enormes piedras. 
Sin duda que ahí se fundieron las pezuñas de un caballo, uno muy especial.... ¡Sin dudarlo!










lunes, 27 de abril de 2015

El Jardin y la Blanca Garza


Había sido un día muy caluroso, con un sol en lo alto, sin una sola nube para protegernos de la inclemente furia solar. El cielo había perdido su color celeste tan particular, como si le hubieran pasado en lejía, así de descolorido lucía el manto del firmamento. 
Llegó la tarde y éste seguía igual, como deseando derretir al planeta; a pesar de lo intenso del sol, viaje a mi cocina y me preparé un delicioso café, el cual serví en una taza grande, el café humeaba de lo caliente que estaba, justo a la temperatura deseada por mis papilas y mi exigente paladar, ¿cómo podría tomar algo caliente si el planeta casi sucumbía a temperaturas no normales? El aire acondicionado adentro estaba dejando al sol burlado, pues la temperatura en mi casa era inmejorable y eso de salir afuera ¡jamás! Caminé con taza en mano hasta mi lugar de siempre, mi mesa de estar y mi cómodo sillón de cuero me esperaban impacientes, sobre la mesa mis lentes de lectura y un libro abierto, boca abajo, justo en la pagina que lo dejé el día de ayer, coloqué mi humeante café sobre la mesa y me acomodé sobre mi comodísimo sillón, me deje llevar un rato por la comodidad de dicha pieza, luego a la taza alcé y un sorbo de su contenido bebí, en mi boca éste se diluyó, dejándome más sumergido en el sillón; pasaron varios minutos antes de tragar el sorbo del delicioso café, mis papilas gustativas celebraban disfrutando del delicioso sabor de mi café y en mis fosas nasales, los aromas exquisitos se apresuraban a entrar para mi paladar inundar con deseos de beberlo, pero a sorbos, sorbos lentos y pausados para extraer el máximo sabor posible. 
Mientras mis sentidos estaban concentrados en aquel brebaje, algo de afuera, en mi jardín para ser más exacto, el cual lo observaba a través de mi ventana, una que me daba luz natural para mis lecturas diarias, la servidumbre se encargaba de mantener siempre limpios los vidrios de los ventanales de mi casa, pero en éstos especialmente, ellos se esmeraban pues, sabían de que era mi lugar preferido cada tarde; era mi estudio y biblioteca, y todos los días hábiles de la semana los empleaba muy bien, llenando de información de todo tipo a mi cerebro con buenas lecturas, pero esta vez leía un libro bello de poesía e historias de amor, de un autor no muy conocido, pero muy bueno, lastima que no recuerde su nombre, solo recuerdo un par de letras la "S" y la "R" nombre y apellidos o algo así. 
Cuando coloqué la taza de café sobre su contenedor eléctrico para mantener la temperatura que me gustaba y tomé el libro de poesías, lo puse sobre mis piernas y volví a la mesa por mis lentes de lectura, cuando regresaba al respaldo del sillón para acomodarme y colocarme los lentes; algo en el jardín, uno muy grande por cierto, con hermosos rosales, abundante vegetación, grama recortada y verde muy verde, árboles enanos, y muchas flores multicolores; creí ver que algo se movió al fondo del jardín, era un objeto blanco, muy blanco y con los rayos solares de ese día éste casi me encandila.
- ¿Qué será eso? me dije, regrese mis lentes a la mesa y coloqué boca abajo el libro de poesías nuevamente, me olvide de mi café quien seguía humeante y aromatizando el lugar, me puse de pié y caminé hasta quedar casi topado contra el vidrio de la ventana de mi estudio y una vez más me dije: ¿Qué es eso?
Lo blanco del objeto más la intensidad del sol, hacían que éste brillara como luz de neón en una noche oscura. 
- ¡Dios mio, no puede ser! me dije por fin, me dirigí a la puerta que comunica con el jardín y la abrí, en ese momento sentí que la furia del sol entró en mi casa, casi provocando en mi que algún delgado e imperceptible vello, sucumbiera y se quemara, pero a mi no me importaba nada ese sol, salí de mi casa y me dirigí con mucho sigilo, pues no deseaba asustar a mi bella intrusa. 
Algo que me llamó mucho la atención, fué que mientras yo caminaba hacia ella, ésta solo daba unos cortos pasos y se pavoneaba ante mi, como diciéndome, al fin te has dignado a salir a saludarme. Yo le decía: _ ¡tranquila hermosa, todo esta bien! y ella como que estaba acostumbrada a mi voz me escuchaba, viéndome por un momento con su ojo izquierdo y al rato con su ojo derecho, sus largas patas rosadas que parecían popotitos quebradizos, apenas daban un paso como de unos pocos centímetros, pero se le veía tranquila y acostumbrada a mi.
- ¿Qué hace ahí señor?  Grito alguien del servicio. _ ¡Lo quemará ese ingrato sol! ¡éntrese señor! seguía gritando. Mi visitante se puso inquieta al escuchar aquellos gritos desesperados de mi empleada, yo sin dejar de hablarle y verla a los ojos le hice señas a mi empleada de que se tranquilizara, ella entendió y se movió un poco para ver hacia donde me dirigía yo como depredador escondido en las sabanas. Cuando ella la vió, se alarmó y de nuevo grito: ¡¿Qué es eso señor?! Yo voltee con un gesto muy molesto en mi cara, pues ella, mi visita, estaba ya un poco nerviosa. 
- ¡Cállate mujer inculta! _¿Qué no la ves?
- ¡Si señor! ¡tenga cuidado, puede ser salvaje!
- ¡La salvaje eres tú mujer! ¡silencio! 
- ¡No ves que es una hermosa Garza blanca! Cuando dije esto me encontraba justo junto a ella, lentamente alargue mi mano y ella me permitió acariciarla; con mis caricias ella se tranquilizó 
- ¿No es hermosa? Le dije a mi empleada.
- ¿Pero señor son salvajes? ¿por qué se deja acariciar de usted? 
Era cierto, ¿por qué una ave silvestre permitiría que alguien la acariciara como si nos conociéramos de toda la vida? Luego de acariciarla por un rato le dije a mi empleada que se entrara sin hacer aspavientos y yo me dirigí tambien para adentro, a mi estudio, al estar adentro, ambos nos paramos frente a mi ventana, la que da al jardín y observamos como la Garza Blanca se paseaba como si llevara tiempo en ese lugar, mi jardín, como si fuera su hábitat natural. 
Le ordené a mi empleada que diera la orden al jardinero y demás empleados que no hicieran nada que asustara a mi hermosa invitada, que ella estaría ahí hasta que quisiera y además le pedí que averiguara de que se alimentaba y que lo comprara pues, mientras ella estuviera ahí, seria bien atendida. Y, es que no era para menos pues, quien se da el lujo de tener a una Garza Blanca en su jardín.
Luego de observarla por largo tiempo, me acomodé en mi sillón, bebí otro sorbo de mi deliciosos café, ésto sin dejar de observar a quien tambien me observaba, coloqué mis anteojos y tome el libro de poesía e historias de amor y leí como nunca en voz alta. Mientras leía los bellos versos de ese: S y R; vi que al ave le gustaba lo que leía y que por primera vez con forme yo leía, ella llegó hasta colocarse a la par de mi ventana y ahí estuvo mientras los versos leí. Mi empleada me dijo, provocandome casi un infarto pues, la poesía y la Garza Blanca no me permitieron dar cuenta de que ella estaba ahí. Ésto dijo:
- ¿Señor? seguramente un día bajo de los cielos a descansar de ese horrible sol en su bello jardín y al escucharlo leer esos hermosos versos, los cuales nos gusta a todos escuchar de usted que los lee tan bonito y ¡eso fué!
- ¿Qué es lo que fué mujer? pregunté.
- Pues, eso señor, que le han gustado los versos que usted recita y por ello, ¡se ha quedado para escucharlos! 
Pensé, _ después de todo, no es tan inculta esta mujer, ¿pero? lo que dice no deja de tener sentido.
- ¡Bien pensado mujer, te felicito!
- ¡Gracias señor!
- ¿Dices qué a todos les gusta lo que leo? 
- ¡Si señor!
- Pues, ve y llámalos, ¡hoy escucharan los verso aquí, en mi estudio! 
- Mientras que vemos:  ¡El Jardín y la Garza Blanca!




  

Otro Día


Siempre habrá otro día...
para disculparse, para amarse, para perdonar, para disfrutar, para rezar, 
para estudiar, para compartir, para descubrir, para enamorarse, para descansar,
para olvidarte, para empezar, para terminar, para volar, para nacer, para morir, 
para amarte, para relajarse, para superarte, para ayudar, para creer, para escribir, 
para leer, para viajar, para enfermar, para sanar, para conquistar, para aprender, 
para triunfar, para fracasar, para convivir, para abrazar, para besar, para acariciar, 
para ser libre, para corregir, para bailar, para reír, para llorar, para lamentar, 
para deprimirse, para saludar, para despedir, para elegir, para escuchar, 
para ser escuchado, para arrepentirte, para cantar, para comer, para ser amable, 
para dar, para recibir, para ser hallado, para ser buscado, para ser admirado, 
para ser odiado, para ser ignorado, para estar drogado, para estar sobrio, para levantarte, 
para caerte. para el éxito, para subir, para bajar, para declararte, para consentirte, 
para haraganear, para adelgazar, para engordar, para ejercitarse, para dormir, para despertar...

Cada quien, elige que día será el indicado para una acción, ésto será de manera inconsciente, pero seguro que siempre habrá un día para ello, lo bueno, es que tienes la oportunidad y fortuna de tener otro día, por si el elegido te falló, habrá otra oportunidad, pero eso será otro día. 
Ideal sería estar consciente y hacer lo que debes cuando debes, ese día es hoy, no hay otro, así debemos de pensar y creer que hoy será el único día para hacer algo, sea importante o trivial.
Entonces, ese otro día estará guardado para cuando lo necesites, pues, tambien para ese otro día; hay un día especial.
Cada quien elegirá, y seguro se equivocará, pues, la acción la hará en el día incorrecto, sabiendo que el día correcto es hoy y que después será tarde, aunque siempre existirá el otro día. 
Y en su momento ese otro día, si te das cuenta, será hoy, pues, el día correcto y perfecto para hacer algo de la lista y de las que quieras agregar pues, aún faltan muchas; es HOY.
Éste es el otro día y no te has dado cuenta, estas tan sumergido en tus cosas, en la tecnología, en tus problemas, en tus temores, en el quehacer diario, que no te diste cuenta que tu día, el hoy, ya se te pasó, se fué, pero bien sabes que siempre habrá otro día, y que ese es Hoy.

Piénsalo y verás que el día del que te habló, es Hoy, y que el otro día solo es una escusa fabricada por factores genuinos de tú raza, y que cuando dices será otro día, has perdido el preciado y hermoso tiempo del hoy, el verdadero y que seguramente cuando llegue ese otro día, pensarás hoy es el día pero lo dejaré para otro día, pues siempre habrá un segundo día, el otro día. Para cuando por fin adquieres la experiencia, el valor, la voluntad y el deseo para hacer lo que vienes postergando con el pretexto de que habrá otro día, ya ese día quedó muy lejos en tú pasado y que ese tiempo que te dió un falso otro día, se marchó con tú acción. Cuantas veces perdiste un bus, perdiste un trabajo, perdiste un amor, perdiste una oportunidad, perdiste la vida, pensando en ese otro día, el cual nunca existió. Pues ese día siempre fué Hoy, presente, pasado y futuro, siempre ese otro día es Hoy.
Que estupidez, haber perdido todo ese tiempo pensando en que habrá otro día. Ese día que fué, es y será Hoy.  
"No dejes para mañana lo que puedas hacer Hoy" Pues, el hoy de mañana, es ese falso día, llamado: El Otro Día.
Solo piénsalo y expulsa de ti a ese Otro Día, pues, sabes que no existe tal día. Te dices: debo hacerlo cuando haya sol, y como hoy  no salió el sol que esperaba lo dejaré para otro día, total siempre habrá otro día. no te sigas engañando afróntalo y hazlo Hoy; pues, no hay otro día. Colócate tu mejor traje, limpia tus zapatos, peínate, sonríete al espejo, date ánimos y sal con mucha motivación en busca de ese día, el día único, el impasable e impostergable, ese día es HOY. 
   

domingo, 26 de abril de 2015

Yo Nací con Alma de Poeta


Yo crecí, 
desconociendo lo que habita en mi, pues, nací con alma de poeta.
He nacido y he crecido desconociendo lo que en mi habita, 
con la palabra dulce y enamoradiza, para convencer y enamorar 
cualquier corazón.
Todo éste tiempo asi fuí, y yo, sin saber que pasaba en mi.
Pregunté al maestro y me dijo: No hay madera en tí, solo eres ordinaria fantasía.
Con esa idea yo crecí; recitando a la mujer palabras hermosas para conquistarles el corazón.
Debo de confesar que tuve suerte y éxito. Quienes me rodeaban me pedían algo bello, para conquistar y así era.
Algo tan sencillo que de mi salía, sin tanto esfuerzo. Algo innato en él, alguien dijo.
Muchos me decían: Me caes bien y no se porqué.
Mi humildad me llevó por muchas sendas, por fin tomé una, pero obligado; y, me encontré completamente solo; solo conmigo. Tardes enteras y largas en completa soledad y a mis pies: Waldo, echando hueva y otras exigiéndome salir a pasear 
con collar en hocico. Pero un día se rindió al no recibir respuesta de mi.
Y seguí buscando algo por hacer y compartir. Entonces llegas tú, amigo y amiga,
que aún no conozco y ¡quiero conocer!
Agradecer a Dios por haber colocado en mí, algo que ni yo sabía que ahí vivía,
junto a mi corazón. En simbiosis: Corazón, alma y razón.

Esa tarde, con mi ventana llorando lagrimas frías que del cielo caían, enviadas por un viento indómito.Tome papel y pluma y, un café caliente y humeante;
vi la hoja en blanco y a mi impaciente pluma, quien aceleraba los motores esperando que de mi salieran historias y poesía, que el blanco papel heredaría por siembre.
Y, asi me hice: "Pseudo Escritor".
Una o más historias diarias; pluma y papel ansiosas; esperando que mi café humeante y yo, nos acercáramos para dar vida a lo que a algunos
empezó a gustar.
Y tú, mi cómplice, me alentaste a seguir en ésto, algo desconocido para mi; diciéndome: me gusta y aplaudiéndome con tus palabras, pidiendo otra.
Entonces descubrí lo que siempre vivió en mi y yo, sin saberlo. 

Hoy, creyéndome un escritor, comparto contigo mis historias y poesía, 
pero siempre con humildad y mis piernas atadas a la silla de mi escritorio.
Gracias, por permitirme soñar y volar por esos mundos desconocidos por muchos.
Mundos llenos de fantasías pero con mucha honestidad, lugares como: "Playas bañadas con letras, las cuales solo tengo que ordenar y así, a una historia darle vida.
También, a una poesía escuché llegar, desde el exuberante mar de la inspiración, azotando contra mis sentidos. 
De ahí salen y llegan por mi a la pluma, hasta el papel, para que luego tú aceptes o deseches; que tú aplaudas o abuchees; apruebes o desapruebes. Por ti y para ti, por siempre... Alma, corazón y razón. 
En esas hermosas playas, a las que cada día, cada tarde he de volver
a robarles las letras perfectas que me han de servir, para a un mundo poder divertir, entretener y enamorar; siempre, ahí estaré, lo prometo. Mientras tú amiga y amigo
tambien estés y es que en ese lugar, me siento: Un pirata, acompañado de mis amigos que aun desconozco, pero en quienes puedo confiar y con quienes me atrevo soñar.

Y es que, yo he nacido con alma de poeta y crecí con ella muy adentro de mi,
sin saber que era eso, hasta que llegué ahí y te conocí.
Lugar en donde te encontré; mágico lugar, donde se unen: Alma, corazón y razón
para dar vida a tanta ilusión.
Ilusión que nos hace: sentir, sufrir y soñar; que nos hace: reír, llorar y suspirar;
que nos hace: inventar una amistad que con el tiempo seguro será, una hermandad.

Gracias Dios, por poner en mí todo eso, y yo sin saber. Gracias por el privilegio de llevarme a ese lugar tan lejano... Al que algún día: Tendré que volver.




viernes, 24 de abril de 2015

Un extraño regalo


- ¡¡Happy birthday to you!!  ¡¡Happy birthday to you!!   ¡¡Happy birthday to you!! 
Luego sopló las velas con mucha dificultad pues, eran nada menos que 80 velitas, de esas que se vuelven a encender -¡qué crueldad!- el octogenario se reía al ver que se volvían a prender y la numerosa familia reían con él y le gritaban ¡¡Ya queremos pastel!! Él, ya no pudo más con las ingratas velas y se puso serio. El bisnieto de 5 añitos, le preguntó: _¿Abuelito por qué no muerdes el pastel? Y todos, incluyéndolo a él rieron hasta no poder más, pues sabían perfectamente lo que el niño pretendía. Partieron el pastel y todos comieron y bebieron, el anciano se veía muy tierno con su gorrito de cumpleañero. 
Al fin, terminó la fiesta y todos se marcharon hasta sus casas pidiendo a Dios un año más de vida para el más viejo de la familia y así, poder celebrarle su cumpleaños numero 81. 
En la casa se quedaron con Él; dos nietos, su hija menor y el yerno, quienes lo amaban como a nadie pues, el viejito se lo había ganado con su bondad y todo lo que les dió cuando pudo y fué un hombre productivo.
- ¡Pase feliz noche papi!  Dijo la hija, dejándole un beso en la frente como si su padre fuera un niño más en la casa. 
El anciano se acomodó en su camastro, uno que nunca quiso se cambiara pues en él habían nacido sus cinco hijos y en esa cama vieja y pobre, fue feliz con su esposa cuando fueron jóvenes y más cuando estaban recien casados. 
Como cada noche hizo su oración, una muy larga pues, la familia se había crecido pero en primer lugar, siempre su amada esposa; la que ahora llegaba a desearle un feliz cumpleaños.
- ¡Bravo! qué te has divertido mucho, ¿verdad mi amor? Él la vió y como siempre le sonrió con mucho amor y con sus ojos encendidos de una especial luz, esa que solo da el amor.
- ¡Claro que me he divertido! ¡pero mi mejor regalo acaba de llegar! Dijo él a su amada y extendió sus brazos para recibir su ansiado abrazo, el de la mujer amada, el de su compañera de años. 
Ella se agacho con dificultad y lo abrazó, luego sus labios besó y lo hizo con el amor de siempre.
- ¡Ese beso me dice que estoy en la gloria, muy adentro de tu corazón! ¿verdad? 
Ella lo vió con tal ternura y con un amor que no podía mantener guardado en su pecho pues, éste de él se le desbordaba.
- ¿Cuál es el regalo que quieres hoy? 
Preguntó la señora sobándole sus cabellos blancos y esponjosos; él con los ojos muy abiertos, le pidió su regalo a la señora.
- ¡Sabes que quiero estar contigo y solo contigo y que la luz de la luna nos bañe con sus aguas plateadas! 
Ella, seguía viéndole a sus ojos sin dejar de sobar sus cabellos plateados, unos que de pronto brillaron mucho cuando la luna los bañó y pintó de ese color particular.
Él se levantó de la cama y ya de pié, abrazó a su amada esposa, cuando ésto sucedió paso algo en el cuerpo de los viejos, sus corazones se fundieron entre ellos y uno solo éste se volvió; cuando ellos vieron como de sus pechos salían, los corazones y se volvían uno solo frente a sus viejos ojos, pasó lo más increíble; sus cuerpos ya no eran viejos ahora eran dos jóvenes, como cuando estrenaron aquel camastro y el cuarto se iluminó con una luz plateada y ellos, tomados de la mano vieron a la ventana y en ella, la enorme luna que les bañaba con mucho amor y plateados los pintó. 
Empezaron a caminar hacía la ventana tomados de sus manos y con un único corazón, que les daba vida a los dos, asegurando con ello que no podrían separarse pues, uno de los dos moriría, por quedarse sin corazón. 
Sin detenerse, caminaron como un par de fantasmas por la oscura noche con rumbo hacia la luna; ésta se hizo a un lado cuando por ahí pasaron los dos sin soltar sus manos con rumbo a su nuevo hogar; luego de ello, la luna bajo la intensidad de su luz plateada. Mientras, todos los mortales dormían como nunca esa noche mágica pues, un deseo de cumpleaños se había hecho realidad. 
"Un regalo muy extraño en su cumpleaños ochenta" 



jueves, 23 de abril de 2015

Mujer: ¡Tú Eres Magia!


Una mujer me ha hecho magia:
mirándome asi, 
siendo tan bella,
y además se atrevió a sonreír. 

Tú magia me a hechizado:
Tú caminar.
Las ondas de tú pelo.
La sensualidad de tus labios.

Tú magia me ha hechizado:
Tus piernas.
Tus caderas.
Tus senos.

Tú magia me ha hechizado:
Tú calor corporal.
Tú olor natural. 
Tú piel de bronce.

Tú magia me ha hechizado:
El movimiento de tus caderas.
De sus piernas al caminar.
Ese contoneo típico de tú feminidad.

Tú magia me ha hechizado:
El sabor de tus labios.
El sabor de tú piel.
El sabor de tus secretos más íntimos.

Mujer me has hechizado.
Tú puede hacer magia.
Tú eres magia 
yo espectador ilusionado 
con tus ilusiones,
que el mismo cielo 
te dió para hacer magia 
y hechizar al hombre que quieras.

¡Has tú magia! 
Quiero disfrutar de tus hechizos femeninos 
encerrados en tu cuerpo perfecto.
Eres laboratorio natural,
lugar en donde se fraguan 
las mejores esencias para el amor, 
brebajes naturales para entorpecer
a cualquier mortal 
especialmente a uno mal llamado: Macho

Mujer tu puedes hacer magia, 
la has hecho en mi.
No hago otra cosa más que pensar en ti;
en tus ilusiones que me ilusionan,
en los sueños que me haces soñar.

Definitivamente mujer 
tienes adentro de ti toda la magia,
que hasta el mejor de los magos 
querrá para su mejor numero.
Eres magia divina, 
magia natural: Eres mujer. 
Y, puedes hacer magia.

miércoles, 22 de abril de 2015

Luna de Miel


Te abrazo, tú me tocas, 
te hago sentir una mujer.
Ésta noche, abrázame 
mientras yo te acaricio.

Seré tuya, simplemente
refúgiame entre tus brazos
quiero ser una mujer, 
y entre tus brazos 
esta noche lo seré.

Un momento muy esperado por mi.

También por mi.

Simplemente abrázame 
Cierra mis ojos con besos  
esta noche seré tu mujer.

Te entregaré todo mi amor.

No digas nada, solo abrázame
y hazme sentir una mujer.
Nada más bello que sentir 
al hombre que amo 
acariciar toda mi piel.
Abrázame muy fuerte, 
esta noche no me sueltes 
hazme sentir
lo que una mujer 
debe sentir 
del hombre que ama.

Creo poder tocar el cielo.

Yo siento que acaricio las nubes.

Abrázame y hazme tu mujer esta noche.

Mi amor 
¿sientes lo que siento yo?
Alcanzar y tocar con nuestros dedos 
a todas las estrellas del mismo cielo.

Solo te pido 
que no me dejes de abrazar 
y a mi cuerpo desnudo de acariciar.

Te abrazo y me tocas
mientras te hago mi mujer. 
Esta noche
sientes lo que mismo que siento yo,
alcanzar el cielo 
y me haces volar.

Mantenme abrazada, 
acaricia mi piel desnuda, 
deseosa y enamorada.

Con un beso 
encontré lo más preciado
y esta noche será 
nuestra luna de miel.

Solo abrázame, 
envuélveme entre tus brazos
y recorre toda mi piel desnuda,
rendida ante tus caricias.
Esta noche aquí estoy
no me dejes salir de tus brazos.
Bésame y acaríciame.

Hazme una mujer esta noche...
¡¡Nuestra luna de miel!!


Amores Increíbles y Sorprendentes


Él llegó con unas horas de antelación, un ramo de rosas rojas en sus manos, las preferidas, pues, ella decía que eran como el amor de ellos, con pasión desbordada, y con color a la sangre que le hervía en sus venas cuando éste la amaba. 
Él vio los anuncios de los vuelos, para verificar la hora exacta de la llegada del vuelo que le llevaría con él, al amor de la vida y más allá de ella.
- ¿Su esposa o novia? Preguntó alguien que estaba sentado junto a él, esperando a un familiar.
- ¡Mi novia! Respondió muy entusiasmado. El señor le preguntó.
- Por el entusiasmo que tiene, debe de ser un largo tiempo sin verse ¿verdad? Él le sonrió al señor y le respondió con el mismo entusiasmo con el que llegó.
- ¡Seis meses! Dijo el joven Romeo, muy sonriente.
- ¡Vaya, una eternidad cuando existe tanto amor y se es joven! Dijo el señor al joven Romeo.
- ¿Viene de muy lejos? Siguió el interrogatorio del curioso señor.
- Pues, cuando se ama, como usted dijo. Cualquier lugar es muy lejos ¿no cree? Y sonrió.
- Pues, ¿supongo amigo? 
El señor se puso de pie, pues en el altavoz escuchó que el vuelo que esperaba acababa de llegar. Se marchó deseándole suerte a Romeo.
Romeo sentía que las horas eran algo eterno y que las agujas del reloj se movían como minusválido en silla de ruedas y en una empinada colina.

Mientras, Norma, la chica que esperaba Romeo, era ingresada en una sala de emergencias de un hospital, luego de un accidente del cual, ella había sido protagonista, seguramente por la impaciencia de llegar lo más rápido posible en busca del amor de su vida. Quien, un día le prometió que siempre la esperaría sin importar el lugar en donde éste estuviera, sin importarle el tiempo y el espacio. 
¡Una promesa de amor, de esas que seguramente se cumplirán!
- ¡¡Dr. Marroquín a sala de urgencias!! Se escuchaba en los altavoces del hospital 
- ¡¡Dr. Marroquín a sala de urgencias!!
La chica, Norma, se encontraba colocada sobre una camilla en una de las salas de emergencias.
- ¿Qué tenemos aquí? Dijo el Dr. Marroquín cuando entró en la sala donde estaba postrada Norma, muy grave. Lilly, la enfermera puso al tanto al Dr. Marroquín y dijo algo que alarmó al Dr. Marroquín.
- ¿Sabe una cosa Dr., la paciente no da indicios de querer luchar por su vida? 
Ésto dijo Lilly, mientras el Dr. la esculcaba.
- ¿Sabe una cosa Lilly? ¡Su corazón se le escucha muy débil, ojala y usted no tenga razón esta vez Lilly!
- ¡Yo espero lo mismo Dr.! Mientras Lilly y el Dr. Marroquín hacían su trabajo la chica entró en para cardíaco.    
- ¡¡Desfibrilador Lilly!! Dijo el Dr. Luego de que Lilly acercó el aparato, el Dr. le pidió a la enfermera.
- ¡¡Despejen!! 
Norma se sacudió al recibir la descarga en su pecho, pero el monitor no indicaba vida en el cuerpo de la joven Norma. El Dr pidió.
- ¡¡Suba a 300, Lilly!! 
- ¡¡Si Dr.!!
- ¡¡Despejen!! 
El cuerpo de Norma se agitó una vez más, pero nada. Lilly muy triste dijo.
- ¡¿La perdimos Dr.?!
- ¡¡Suba a 600 Lilly!! ¡no permitiré que la chica muera! Lilly lo hizo. Pero nada, luego de varios intentos más, el Dr. Marroquín, dijo a Lilly.
- ¡Hora del deceso! Norma había muerto. Y sí, como Lilly dijo, la chica nunca luchó por su vida, se rindió sin luchar, como si hubiera querido morir. 
El Dr. Marroquín, salió a informarles a sus padres.

Mientras en la sala de espera, Romeo, veía y escuchaba los arribos y, en ese instante escuchó en los altavoces lo siguiente.
- ¡¡Procedente de la ciudad de México, arriban las siguientes personas: Rómulo, Elmer, Sandra y Norma!!
Los familiares de ellos, los recien llegados, saltaron de sus asientos y corrieron a recibir a sus familiares. 
Romeo no se la creía, parado con su ramo de rosas rojas en sus manos, cuando de entre los mencionados, apareció Norma, quien corrió hasta donde se encontraba Romeo, ellos se fundieron en un amoroso abrazo y luego de verse a los ojos sin aún creerlo, se besaron apasionadamente; ella dijo.
- ¡Por fin juntos mi amor! El dijo sin dejar de abrazarla. 
- ¡Por el resto de la eternidad, como te lo juré! 
Se abrazaron y se marcharon, luego se confundieron entre la multitud de personas que ahí esperaban, entre personajes alados y la bruma que entraba en el lugar a consecuencia de las blancas nubes, siguieron abrazados y besándose hasta que desaparecieron; atravesando entre una luz fuerte y blanca que no causaba daño a la vista.

En el hospital el Dr. Marroquín hablaba con los padres de Norma y luego de que él les explicara, que ella no luchó por su vida, ellos le dijeron al Dr. Marroquín, con lagrimas en sus ojos.
- No nos extraña Dr. pues, desde que su novio y prometido murió en una accidente aéreo, hace seis meses, ella dejó de ser la misma y ya no quería vivir. 
Asegurando que, Romeo, su novio la esperaba en el cielo para cumplir una promesa echa por ellos. 
La señora hizo una pausa y el esposo terminó la historia.
- Si doctor, juraron amarse más allá y después de la muerte. ¡Seguro estoy de que ahora ellos están juntos y que se amaran por toda la eternidad! 
El Dr. Marroquín, como científico, no dió crédito a esas palabras, pero al ver que los señores se reconfortaban con creer eso; no dijo nada.
- ¡¡Dr. Marroquín se le necesita en sala de urgencias!!....

- ¿Vio Señor?, ¡el amor trasciende hasta la muerte!
- ¡Así es Pedro!, pero ésto solo es posible, ¡cuando el amor es verdadero!
Eran las palabras de dos personajes en el cielo, cuando vieron el encuentro entre Romeo y Norma. 
Dos chicos que se amaron con un amor real y verdadero, algo que les permitía el derecho de seguir amándose en el cielo... ¡por toda la eternidad! 

martes, 21 de abril de 2015

Sad Eyes (Ojos tristes)


Ojos tristes
sonrisa fingida.
Ojos tristes
mirada perdida en tus pensamientos.
Ojos tristes
semblante pálido.
Ojos tristes
lagrimas nocturnas a escondidas.
Ojos tristes
cuerpo demacrado y delgado.
Ojos tristes
canciones llenas de agonía.
Ojos tristes
recuerdos reprimidos.
Ojos tristes
pelo despeinado, cara sin pintar.
Ojos tristes
lloras a escondidas todo el dolor 
que tu corazón guarda.
Ojos tristes
desesperación sale de tu pecho agitado.
Ojos tristes
disimular ante la gente una falsa alegría.
Ojos tristes
llamar la atención para recuperar lo perdido.
Ojos tristes
juventud robada, escondida en un cuarto oscuro.
Ojos tristes
alegría fingida.
Ojos tristes
rencor o amor reprimido.
Ojos tristes
palabras soeces escupidas con rencor.
Ojos tristes 
Reflejan la agonía en tu interior.
Ojos tristes
Que al ser descubiertos lloran.
Ojos tristes
abrazos fuertes pidiendo ayuda.

Ojos tristes....
Son los que te ha dejado el desamor, un mal amor, alguien que no supo valorar la joya que tú eres.
Y lloras a escondidas fingiendo que todo esta bien, fingiendo felicidad. Sonrisa fingida ante la sociedad una que según tú te criticará. Pero quien te conoce como yo te conozco y lo sé todo pues, lo he visto a través de tus ojos tristes, los mismos que un día brillaron más que el mismo sol, más que las estrellas que iluminan el cielo oscuro. 
Así me iluminaste el día que a mi llegaste. Deja de sufrir por lo que no vale la pena, regresa a la vida y permite a todos ver a tus ojos de nuevo brillar. Que iluminen tú mundo con las maravillas que te hacen ver, esos ojos tristes que hoy tambien a mi me hacen contigo llorar.
Vuelve a ser quien antes de él fuiste, vuelve a ser lo que él en tí vió y lo enamoró, vuelve a ser los faros que me orientan en la oscuridad. Deja en el pasado a tus ojos tristes, déjalos que vuelvan a brillar, que vuelvan a iluminar por donde quiera que tú vas. 
Deja de llorar pues, empañas el visor de tu alma, déjalo salir de tu corazón para que vuelvas a reír y tus ojos tristes se alejen de tí, de mí, que me hacen sufrir, tanto o más que a tí, pues yo te conocí con eso ojos llenos de luz que transparentaban, dejando ver al ángel que tú eres. 
Tú naturaleza jamás fué llorar, mucho menos llevar unos ojos tristes emanando tanto dolor, dejando en los que te ven compartir tú pena deseando cambiarla por felicidad.
Olvídalo y regresa a vivir la vida plena y déjame volver a ver tus grandes y hermosos ojos que hoy llenos de dolor me ven y me fingen felicidad. 
¡Adiós ojos tristes!...  ¡Bienvenidos a la luz!... Esa que te da el amor.

Con especial dedicatoria para aquellos y aquellas, con penas de amor, que tratan de fingir lo que nunca han sido.
Dejen que sus ojos sean luz, que sean ellos, quienes guíen a los demás, que un día estarán como hoy estas tú: "Ojos tristes"

Epicentro en mi corazón


¿Has visto llover en el invierno?
¡Claro que sí!
Los días son largos, negros y húmedos.
¿Has visto alguna vez: Un cortejo fúnebre?
¡Claro que sí!
Gente con los rostros tristes y vestidos de negro.
¿Has visto alguna vez: Morir a un pájaro?
¡Claro que si!
Se desploma hacia el suelo polvoriento y sucio.
¿Has visto alguna vez: Una catástrofe?
¡Claro que sí!
Gente soterrada y herida, llorando con horror en sus ojos.
¿Has visto alguna vez: Un incendio?
¡Claro que si!
Llamas de fuego, brazos de humo, intenso calor 
y al final solo cenizas.
¿Has visto alguna vez: A un ciego sin bastón?
¡Claro que si!
Camina dando tumbos y con moretones en todo su cuerpo; 
¡oscuridad total!
¿Has visto alguna vez: A una madre llorar por el hijo que se fué?
¡Claro que si!
Dolor profundo y penetrante en el centro de su corazón.
¡Has visto alguna vez: Llorar a un niño perdido?
¡Claro que si!
Desesperación y ansiedad que escapan de sus ojos 
en forma de agua salada.
¿Has visto alguna vez: Morir al sol en las montañas?
¡Claro que sí!
Momento de transición entre luz y oscuridad.
¿Has visto alguna vez: A un hombre morir ahogado?
¡Claro que sí!
Agonía, desesperación e impotencia; 
muerte que empieza en el pecho.

Todas las anteriores 
he sentido al mismo tiempo, 
cuando me has dicho: 
¡Ya no te quiero más!
Saber que te perdí y 
que no volveré a estar junto a ti
¡nunca más! 
Una agonía en todo mi ser, 
con epicentro: 
¡En el centro de mi corazón!