miércoles, 30 de noviembre de 2016

Perdón


Perdón. 
Por haberte amado con todo mi corazón.
Por haberte entregado el cielo y el mar.
Por haberte llevado al mismo cielo.
Por haberte rogado, no era yo, era el amor mio. 

Perdón.
Por haber hecho realidad lo que me pidió tu corazón.
Por nunca haberte engañado.
Por ser la mujer que siempre he amado.
Por ser ese ángel adorado.

Perdón.
Porque jamás habrá quien me haga olvidar tu amor y el mio.
Porque nunca habrá quien te adore con todo su corazón.
Porque eres y serás lo que siempre ansío.
Porque eres la esperanza y mi única ilusión, quien calma los deseos de mi corazón.

Perdón.
Por haberte idolatrado, sé que nunca lo has deseado.
Por haberte colocado en un lugar privilegiado, lugar donde nadie antes de mí te subió.
Por haberte entregado, un manto repleto de estrellas y dejar a la noche únicamente con la luna.
Por haber confiado y sin pedir nada a cambio te entregué todo mi amor.

Perdón.
Sé que nunca me has amado como yo a ti te he idolatrado.
Sé que jamás me lo pediste y como ingenuo yo todo te entregué, hasta el más minimo capricho.
Sé que jamás me entregaste una gota de tú amor, era la dicha que tanto ansiaba y que rompió a mi loco y enamorado corazón.
Sé que si llegaste a mi vida, fue por despecho y claro lo dijiste. Perdón pero me ilusioné con lograr romper esa barrera, la cual cubría a tu corazón por otro un día herido. 

Perdón.
Te pido hoy, dame tu perdón, pues sabes que te quiero y que te he entregado con ilusión mi pobre corazón. 
El que un día al verte derrotada por otro amor, del suelo los pedazos recogió, lo alimentó, lo cobijó, lo arrulló y a tus heridas sanó. 
Perdón, pero lo hice con la esperanza de que un día fuera tu única ilusión, que a tu corazón me entregaras como al que tirado y dañado de lado y abandonado lo dejó.

Perdón.
Por haberte amado con todo mi corazón, pido tu perdón, por confundir el agradecimiento con el verdadero amor. 
Por encontrar de casualidad a la mujer que tanto busqué y que otro a su corazón antes le rompió. 
Pido tu perdón, por estar enamorado de quien jamás me ha amado y que solo me despreciado. Perdón, le pido a quien ahora no tiene corazón, para compartir ese amor que se quedo clavado en quien con otra disfruta del que fue un día todo tu amor. Ese amor que hoy tanto deseo yo y que solo desprecios de él recibo. Por eso mi amor, te pido tu perdón.



Imaginando


Imaginando como sería, pasan las horas. Es fácil, solo intento encontrar el verdadero amor.

Imaginando como sería ser amada por ese varón (mujer). Es fácil, imaginación es lo único que ahora tengo.

Imaginando me duermo y sueño con él (ella), amando al varón (mujer) que me dará el verdadero amor.

Imaginando lo que me cuentan que es el amor, versiones falsas y otras como de cuento, pero yo sé, que el verdadero amor no es así.

Imaginando mis propias versiones del amor, con ellas subo al cielo y veo a la luna y al sol, juntos, suspendidos sobre manto negro y los acompañan mil titilantes estrellas.

Imaginando que me sumerjo en un mar de ilusiones, entre aguas calientes y frías, pero que no congelan ni queman, solo le dan un cálido calor a mi corazón.

Imaginando que me pierdo en un enorme bosque, juego con animales salvajes, los cuales solo me observan. A mí llegan, mil olores de hierva y flores silvestres, que enaltecen a mi alma y alegran mi corazón.

Imaginando a los ojos iluminados y enamorados de la madre que recien parió después de tanto dolor, ella solo ve amor, no recuerda su traúmante dolor y con felicidad ahora comparte su corazón.

Imaginando un mundo mejor, personas compartiéndolo con amor, todos viven en armonía, con respeto y con tolerancia, eso creo se compara con el amor que espero e imagino.

Imaginando bajar del cielo a mil Ángeles dorados, mientras otros entonan con sus trompetas melodías que arrullan mi corazón. Me toman por la cintura y con ellos me llevan a presenciar lo que tanto imagino, el verdadero y real amor.

Imaginando y esperando me llegó lo que tanto deseo, obsequio del mismo cielo, pues el varón (la mujer) que con ilusión deseo me ame, no pudo llegar de otro lugar, que no fuera del mismo cielo.

Imagina con toda tu alma lo que tanto deseas, verás que un día se hará una bella realidad, no escuches lo que otros creen es lo que esperas, ellos son felices con imágenes falsas, otros con imágenes de cuentos. Pero lo que realmente cuenta, es lo que tú imaginas en tu corazón, ese es el verdadero y real amor. O lo que sea tanto desees.

Un largo día para el corazón


Un largo día esperando 
por una llamada del corazón,
una que tal vez nunca llegue
así pasaré este día tambien.
Esta bien. 
Diré al llegar la noche

Un largo día 
y me despierto con la  ilusión, 
ya estoy lista para esperar
la llamada que llegará del corazón.
Otro día que se muere con esa ilusión.
Esta bien. 
Digo al llegar otra noche.

Una noche, que me servirá
para recuperar la ilusión
que por la mañana de nuevo morirá
con cada rayo del sol.
Esta bien. 
Amanece, lista estoy con nueva ilusión.

Una noche para recordar 
en toda mi piel recorrer el camino
que te conducirá hasta mi corazón,
quien con ilusión cada día amanece
y muere al llegar la noche

Una mujer decepcionada por tan larga espera,
esa llamada de un corazón que no llega
y que tal vez nunca lo hará.
Mi corazón, mi cuerpo, mi alma, mis manos, mi amor, mis caricias, mis ansias, mis ilusiones se mojarán junto a mí y diremos: Esta bien. Otra noche más sin la llamada del corazón.

Mi corazón, mi alma, mi amor, mi cuerpo, mis manos, mi piel, mis ansias, mis ilusiones. Morirán conmigo en la dulce, pero triste espera por esa llamada de un corazón, quien quiza hoy late ilusionado por otra.

Un largo día, lista con el sol,
e ilusionada en el corazón
por recibir esa llamada de otro corazón,
así llegara la noche. 
Una noche, para con mis sueños y recuerdos
ilusionar de nuevo a mi corazón
que solo me mantiene con vida
para seguir a la triste espera, con engañosa ilusión.

Mi corazón, mi alma, mi amor, mi cuerpo, mi piel, mis manos, mis ojos, mis labios, mis oídos, mi gusto, mis ansias, mis caricias, mis ilusiones. Son los únicos que me hacen soportable esta larga espera y digo: Esta bien. Esperaré hasta que llegue esa llamada del corazón.



martes, 29 de noviembre de 2016

Rosita Alvirez (Las canciones de mi vida)


A finales de la última década del año mil ochocientos, en Coahuila de Zaragoza México
En un barrio de Saltillo, Coahuila Mexico, hacía su primera comunión la niña más bella de toda esa región. Ella en la fila de las niñas, al lado de ella, peleando por estar al lado de Rosita, sus amigos de infancia y de catecismo; Hipólito y Marcos. 

__Amén. Dijo el padre cuando terminó la misa.

Unos años más tarde, en la misma iglesia, una bella señorita, en la iglesia de Saltillo, se celebraban los quince años de la más bella señorita de la región; Rosita y en la primera fila de las bancas de la iglesia muy decentes y con traje de gala; Hipólito y Marcos, amigos y ahora ambos enamorados de Rosita. 
Esa noche, en la fiesta de cumpleaños de Rosita, se la disputaban los amigos, entre ellos Hipólito y Marcos, entre el resto de jóvenes, los cuales, todos con esa mirada de atracción deseaban bailar con Rosita y a ella que le gustaba tanto bailar, sin malicia con todos bailó, eso a Hipólito y a Marcos no les gustó.

__Esta rechula la condenada de la Rosita, ¿verdad Marcos? 
__Si Hipólito, la más chula que jamás en el pueblo se ha visto.
__Pos cómo, si como Rosita no hay otra en todo el pueblo y te confesaré algo amigo, estoy enamorado de Rosita.

Marcos quien tambien la amaba no dijo nada, por pena, pues Marcos no era tan valiente como lo era Hipólito, quien penqueaba a todos en el barrio, era fornido y de muy buen ver, pero un burro, mal hablado y vacilador; todos en el pueblo lo respetaban, pero por temor a su temperamento, pues todo lo solucionaba con golpes. 
Como Marcos, Rosita, ambos de quince años, mientras que Hipólito de diecisiete, esa era otra ventaja de Hipólito sobre Marcos, experiencia con las señoritas de la región, pero a la única que a Hipólito desde niño siempre le interesó, era su Rosita.

El tiempo pasó y tanto Marcos como Hipólito, eran la sombra de Rosita, ellos le espantaban sus pretendientes y la pobre de Rosita no lograba conseguir un novio, pues sus amigos no la dejaban, o más bien no le permitían a nadie que por temor a sus amigos, ellos no se le acercaban a Rosita.

Para recibir el año de mil novecientos, el nuevo siglo, el alcalde municipal anuncio que ese treinta y uno de diciembre de mil ochocientos noventa y nueve, habría una fiesta para recibir el nuevo siglo. Los empleados municipales, coparon paredes, árboles, postes y todo dónde se pudo; anunciando la tremenda fiesta de ese fin de año, algo que a Rosita emocionó, pues si había algo que a Rosita le gustaba más que otra cosa en la vida, eran las fiestas, para presumir su bella figura y su bello rostro de un moreno claro, además de que el baile era su pasión y como hasta el día de hoy no había estrenado sus labios, pues nadie le habia propuesto pedir fuera su novia, a excepción de Hipólito, pero para Rosita, él era como su hermano al igual que Marcos, quien seguía enamorado de Rosita pero en silencio.

__Hola Rosita, ¿nos vemos por la noche en la fiesta de fin de siglo?
__Pos aun no sé si iré, pos mi madre, quien aun sigue sufriendo con la muerte de mi padre no quiere darme permiso.
__Pero si tu padre ya hace varios años que falleció. Dijo Hipólito.
__Eso le digo yo, pero ella no quiere dejarme ir y seguro eso lo usa de pretexto.
__Bueno, si tu no vas, entonces tampoco yo iré, pos, ya sabes que la única que me gusta en el pueblo eres tú, mi Rosita Alvirez.
__Ya empezaste Hipólito, ¿por qué no dices que solo yo te falto para tu larga lista de novias que has tenido en el pueblo? 
__Pos ya sabes, qué yo a ti te quiero como un hermano, al igual que a Marcos.

Hipólito solamente se sonrió y dijo.

__Entonces, ¿paso para darte tu abrazo de año nuevo?
__Esta bien Hipólito, gracias.

La hora de la fiesta llegó y Rosita en su cuarto arreglándose para la fiesta, aun sin la autorización de su madre, pues era un baile tan especial y ella no quería perderse aquel acontecimiento. Además de la capital, llegaría una de las mejores orquestas del momento y un grupo muy popular de la localidad.
En todas las calles se veía y escuchaba la musica y las luces de esa particular noche, la última del año.

__Rosita ¿qué crees que haces?
__Mamá ya empiezas, ¿sabes que a mi me gustan los bailes? y este pos más, ¿no ves que es algo muy especial, es el ultimo de este siglo? Mamita por favor, no te opongas y déjame ir. Ya mi apá hace mucho que murió.
__Lo sé mija, pero es que tengo un palpito, una extraña sensación en mi pecho, así que no vas.
__Perdón amá, pero esta vez no te obedeceré y a la fiesta yo iré, ya soy mayor de edad y no podrás impedir que yo vaya a la fiesta de fin de año, que digo del año; del siglo mamita.

Rosita besó la frente de su madre y muy emperifollada de su casa con rumbo al salón municipal salió.

__Espera hija. Dijo la madre y con angustia su bendición le dio, Rosita con mucho amor a su madre la abrazo y le deseo un feliz año y además le agregó.

__Ama, no tengo la culpa de que a mi me gusten los bailes. Y se despidió.

Camino para el baile social con unas amigas; Rosita se encontró y juntas pa´ el salón se dirigieron, mientras caminaban, de una cantina Marcos a Rosita la vio y se dijo. 

__Hipólito, dijo que Rosita no iría al baile. 

Y se sonrió, con malicia lo hizo, pagó la cuenta y de la cantina con rumbo a la casa de Hipólito salió. Al llegar a la casa, desde afuera le chifló e Hipólito en seguida  de su casa salió.
__¿Qué paso amigo?, éntrale.
__Te traigo un notición mi amigo. 

Dijo Marcos y lo hizo con una rara sonrisa en los labios.

__Habla, desembucha ya. Dijo Hipólito, mientras regaba a unas margaritas que lo apasionaban tanto.
__Rosita iba con rumbo al baile. Dijo Marcos y lo sonsacó.
__¿Qué, pero si dijo que no iría al baile? 
__Pos, creo que te mintió, quiza para no bailar contigo y conmigo.
__Eso lo veremos, pos, ella solo conmigo bailará para recibir el nuevo siglo y esta noche mi novia Rosita será.

Marcos con ilusión se rió, mientras Hipólito subió a prepararse para el baile. Marcos esperaba que con un desaire de Rosita, se olvidaría de Rosita y renunciaría a su amor o a su obsesión y entonces, marcos podría confesarle a Rosita todo su amor. 
En breve, apareció Hipólito con las mejores galas y en le cinto su pistola, la que nunca en casa dejó, desde que su padre al cumplir dieciocho años le regaló.
Con mucho gusto e ilusión Hipólito y Marcos con rumbo al palacio municipal se dirigieron, cada quien con su historia en mente.

Mientras estos pasaron a una cantina a tomarse un trago para tomar calor y valor, Rosita con un chilango bailó, se trataba de Javier, el cantante de la orquesta que llegó a amenizar la fiesta, mientras la orquesta descansaba y el grupo local tocaba, viejas pero buenas canciones, Rosita feliz con Javier, bailando, este se encontraba feliz por bailar con Rosita la mujer mas bella que jamás vio.
A la fiesta entraron Hipólito y Marcos y con ansiedad los dos buscaron a Rosita, a ellos se les acercaban las chicas de Saltillo, pero para ellos, ellas no les interesaban y con muchas ganas se empinaban para con Rosita dar.

__Irene (la mejor amiga de Rosita, Hipólito le preguntó) ¿no has visto a Rosita? Marcos preguntó, ella celosa, les contestó.

__ Pos anda muy contenta bailando con un chilango cantante de la orquesta, precisamente el que ahora canta. Se le ve muy entusiasmada, solo con el juereño a bailado en lo que va de la noche.

Esto a los dos enfureció, Marcos suspiro y el Hipólito su pistola en el cinto acomodó. 
Por fin con Rosita los ojos de los dos dieron, ella salía del baño, donde sus mejías polvió y se veía rechula la condenada.

__Allá viene Hipóloto. Dijo Marcos.
__Ya la vi hermano, mira que rechula se ve la condenada.
__Vamos, con ella quiero bailar. Dijo Hipólito, Marcos a su amigo temido lo siguió. Pero mientras avanzaban la orquesta dejo de tocar y a un descanso se retiró, mientras que los locales se prestaban a tomar sus instrumentos para darle viaje a la siguiente tanda.

__Hola Rosita, que bueno que te dejo tu amá venir
__Hola Hipólito, hola Marcos, que bueno verlos.

Mientras hablaban Rosita veía con insistencia hacia el lugar de los músicos de la orquesta que de la capital llegó.  Y el grupo local empezó a tocar su tanda y Rosita vio como Javier con rumbo hacia donde ella se encontraba, él iba, Rosita sabía que era para bailar con ella toda la tanda del grupo local.

Hipólito quien se percato. A Rosita luego invitó.

__Rosita ¿quieres bailar conmigo esta canción? Rosita sin dejar de ver al chilango, Javier, con pena y decisión a Hipólito le dijo que no.
__Ahora no Hipólito, estoy un poco cansada. 
Esto, ni Marcos, ni Hipólito se lo creyó, pues sabían bien que, a Rosita le gustaba mucho bailar.

__ Oye Marcos, Rosita como es la más bonita ya ves cómo me desairó. Marcos a su amigo esto le dijo.
__A las muchachas les gusta que les rueguen. Sácala otra vez. Dijo Marcos. Y el Hipólito de nuevo a Rosita la invitó.

__¿Bailamos Rosita? Y esta dijo de nuevo que no. Hipólito se puso colorado, tal cual tomate de la pura vergüenza, pues todos en el salón, veían como el más deseado por las señoritas del pueblo, la Rosita lo desairaba, negándose a bailar con él.
__Rosita no me desaires, la gente lo va a notar.
__Pos que digan lo que quieran pero contigo no he de bailar.

Lo que a Hipólito, lo coloco esta vez, casi morado de la cólera, del coraje y la vergüenza. Marcos que le conocía muy bien el carácter que se traía Hipólito en toda la vida, le dijo a su amigo.

__Contente Hipólito, contente que te conozco.
__Pos si me conoces, hazte a un lado. Dijo Hipólito todo endemoniado a su amigo de toda la vida y agregó.
__Pos a ti tambien te agujero si te ponés en medio. 

Hipólito echó mano a la cintura y su pistola sacó, al ver como Rosita se dirigía al centro de la pista a bailar con el cantante Javier. 

Y cuando su pistola del cinto sacó, a la pobre de Rosita de 21 años, nomas tres tiros le dio, pero esa noche Rosita estaba de suerte pos, solo uno era de muerte y al suelo sin vida cayó. Al ver a su amiga Rosita en el suelo sin vida; Irene pensó: 
__Cuando vaya a los bailes no despreciaré a ningún hombre.
En el salón, todos como estampida huyendo para la calle salieron, entre ellos iba Javier con el rostro blanco como papel.  

La policía de una a Hipólito encima le cayó y el arma le quitó y frente al presidente municipal lo condujeron con las esposas en sus manos. 
Rosita ya estaba en el cielo dándole cuentas al Creador. Mientras que Hipólito ya esta en la carcel dando su declaración.
__Pos, ¿qué hiciste Hipólito?
__La maté, la maté, por pizpireta a Rosita Alvirez maté.
__Pos, firma tu declaración. Y el Hipólito la firmó.  


Basada en ¿una historia real? 
Hipólito estuvo preso hasta 1911 en la carcel, hasta que para la revolución junto a otros presos salio para unirse a las fuerzas revolucionarias y de ahí se le perdió la pista. Eso cuentan los que narran esta historia que dio como resultado un corrido muy popular en México, que lleva por nombre Rosita Alvirez.



Adaptación de la versión de: El Piporro. Por: S. Raga.

Señora Bonita


Señora.
Es usted un imán para mis ojos,
ellos la siguen y no pueden apartarse de usted.
Mi cuerpo siente esa misma fuerza, pero la resisto,
pues mi cuerpo desea con el suyo, una aventura.

Señora.
Es usted aun tan bonita,
y más bella que cualquier otra joven chica,
las que nunca me provocan la misma atracción.
Son insípidas y sin experiencia.
Yo deseo para mí esa experiencia, 
me la puede dar con una aventura.

Señora.
Su piel, imagino es lo más dulce
y con usted siempre sueño.
Que me perdone su esposo,
pero ni él podría amarla como yo en cada sueño, 
quiero que así sea, nuestra primera aventura.

Señora.
Sé muy bien que usted ni se lo imagina,
pero su corazón lo presiente 
y las cosquillas le invaden todo su vientre.
Y por un instante a su mente le llegan las imágenes 
de lo que tanto con usted sueño: Una aventura.

Señora.
En mis brazos usted encontrará
la ilusión que desde joven ya no ha vuelto a tener;
la pasión, el amor y sentirse como una reina en brazos de aquel caballero, que salió en busca de una aventura.

Señora.
Sus labios tienen algo, su cuerpo tiene algo, 
que con solo verla me provocan desear con usted tener una aventura.
Y a la vez me castiga, por la insolencia de verla con tanto deseo. 
No crea que no veo, como de reojo me mira con lujuria y con esa picara sonrisa que solo he visto en mujeres para una sola aventura.

Señora.
Es usted la mujer más bonita,
en su piel encontraré un día toda esa dulzura,
usted en mis brazos se sentirá mujer joven de nuevo,
como en cada noche cuando la sueño.
Unamos su más intimo deseo con el mío
y tengamos esa aventura.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Extraño en un lugar extraño, lejano y desconocido


A veces me siento un extraño en un lugar extraño, mi corazón se asusta y me agito, me preguntó, en dónde estoy? 
Miro a mi alrededor y no conozco nada, no conozco a nadie, soy un extraño lejos de mi hogar, de mi gente, de mis amigos. 
Me veo en el espejo y lo que veo me descontrola aun más, pues a quien miro reflejado, ese no soy yo. 
Me retiro de ahí, sin saber a quien vi reflejado, pero siento que sí soy yo, me asomo de nuevo, como tímido niño que le gana la curiosidad y de nuevo ese que no soy.
Me siento un extraño, en un lugar lejano y extraño, sufro pensando qué pudo pasar, estaré lejos de mi hogar?, estaré viajando en uno de tantos sueños que he tenido antes?
Nada comprendo, sé que estoy y sigo aquí, pero este lugar es extraño, sensaciones diferentes que de golpe me llegan me hacen dudar de mí, me hacen pensar que soy otro, un extraño, en lugar extraño, pero no puede ser, pues soy yo aun.
Veo al cielo y tambien es diferente, el sol me quema, las nubes ya no son tan blancas, el aire es tan pesado que me es dificil respirarlo, las personas que a mi lado pasan, parecen no tener vida, siempre agachados, como viendo para el suelo, los jardines se han marchitado, los campos han desaparecido, en su lugar basura e indigentes. 
Siento como si recien llegara de un largo viaje y con pena veo que todo a cambiado, pero yo sigo siendo y sintiéndome igual, soy el mismo de ayer. 
Qué a pasado? Seré un extraño en un lugar lejano y extraño, en una tierra extraña y alejada de mi hogar? 
Escucho la radio y en ella, melodías que no tienen sentido, han perdido el romanticismo, me avergüenzo de lo que escucho. 
Hasta las guerras han cambiado, hoy se matan por pensar diferente. 
Estaré lejos de mi verdadero hogar? Estaré perdido en una dimensión desconocida? 
Veo la televisión y lo que ahí encuentro ya no tiene dignidad, dónde quedó la censura?
Qué extrañas tierras, qué extraño lugar. Quiero regresar a mi hogar, el lugar en dónde nací, dónde crecí, dónde me enamoré por primera vez, pero nada de eso encuentro. 
Sin duda este es un lugar extraño y lejano, no pertenezco aquí. 
En estas extrañas y lejanas tierras, los niños hoy mueren de enfermedades exclusivas de adultos y los adultos abandonados y olvidados. Qué raro mundo, extraño y lejano.
Qué sucedió en mí? Por qué nada es cómo lo recuerdo? Por qué nada me gusta? Por qué las personas no me agradan? Por qué no veo rostros amigables?  Por qué a mi familia no la encuentro?
Todo esto debe tener una explicación, la debo averiguar o me volveré loco. 
Quiero volver, quiero a casa regresar, quiero encontrarme con un lugar que no sea este extraño lugar, con personajes extraños, son personajes de otra época, una diferente a la mía.

¡Maldición! 

Lo que sucede, es que he crecido, mi cuerpo a envejecido, el tiempo a avanzado, ahora estoy en un nuevo siglo, un lugar extraño y desconocido, aunque por dentro sigo siendo el mismo. 
Pero todo a cambiado, ya no soy el hozado joven, el audaz adolescente, el inquieto y curioso niño, el bebe que de la teta de su madre se alimenta, quien cómodamente vivió nueve meses en el vientre de mi madre. Esos no eran extraños lugares, esos fueron mis hogares. 
Pero ya no puedo volver, aunque por adentro me siento como entonces, pero mi cuerpo a envejecido, este lugar es uno extraño y desconocido lugar para mí. 

Soy, quien aun desea hacer cosas que deje un día pendientes para mañana, pero el tiempo me las arrebató y ahora lentamente me mata en este lugar lejano y extraño, rodeado de una atmósfera mortífera, de personajes que nunca te ven al rostro, siempre ven al suelo o eso es lo que asemejan. 

Estoy muriendo en un extraño lugar de tierras extrañas. Soy un extraño, en un lugar extraño, lejano y desconocido... 





Adentro de mí aun conservo tu amor


Muy dentro de mí, 
aun tengo el calor, el aroma, 
el sabor y tu imagen.
Con eso aun puedo vivir, 
pero la luz que dejaste en mí se agota 
y pronto puedo morir, 
si no vuelves a mí.

Muy dentro de mí, 
aun tengo los sueños, las ilusiones, 
las metas que un día nos propusimos 
juntos encontrar. 
Ellas prendieron en mí esa luz 
que poco a poco hoy se agota 
dejando en mi interior 
una fría oscuridad 
que me hará sin ti morir.

Cómo el recien nacido 
busca el pecho de la madre.
Cómo el perro espera ansioso 
detrás de la puerta a que regrese su amo. 
Cómo el campesino que mira al cielo 
esperando las primeras lluvias que no llegan.
Así espero hoy por tí. 
Estoy por dentro muriendo por dentro sin ti.

Le ruego a las sombras 
que dibujen tu silueta. 
Le suplico al sol que me de ese calor 
que solo encontré en tu piel. 
Le ruego al viento 
que traiga hasta mí tu aroma. 
Pues, muriendo de amor 
la débil luz hoy se apaga. 
Con esa esperanza me mantengo vivo 
deseando un día volver a encontrarme contigo.

A pesar de que estarás hoy entre otros brazos. 
A pesar de la distancia que nos separa. 
A pesar que quizás otros besos borren mi sabor en ti. 
A pesar de que tal vez aun te acuerdes de mí. 
Guardo la esperanza, de que eso te traerá de nuevo junto a mí.
  
Muy adentro de mí, 
tengo la esperanza, la cual sopla, 
para que mi luz no se apague en esta larga espera por ti...





jueves, 24 de noviembre de 2016

AMÉRICA


América.
Mujer enigmática, exótica 
y con la eterna primavera en su piel.

América.
Siempre con los brazos abiertos 
dispuesta a repartir calor de mujer enamorada. 
Siempre con la vista puesta frente al mar
esperando por quien llegue.

América.
Por tus venas 
corre sangre con color tropical, 
eres amante de la libertad.
Con piel sabor a miel y de color morena (cobriza)
llevas por dentro un carnaval.

América.
Siempre esperándo ser descubierta y conquistada, 
pero sin derramar sangre, ni sables, ni cañones.
Lo que esperas: Es amor y libertad.

América.
Mujer con grandes cualidades,
que solo podrías encontrar en El Jardín del Edén.

América.
Mujeres con variedad de colores en su piel.
Con variedad de colores en sus ojos.
Con variedad de colores en sus cabelleras.
Con variedad de olores naturales, muy agradables.
Mujeres con esa rara mezcla 
que solo se encuentran en el continente 
que lleva tambien por nombre... Tu nombre.

América.
Mujer paciente, 
siempre a la espera de ser conquistada
por valiente caballero que llegue del mar.

América.
Mujer con enorme jardín en toda su piel, 
comparado con el Jardín del Edén.

América.
Con piel de sabores frutales
y con ritmo de tambores en su corazón.

América.
Quien se encuentra a mujer que te lleva por nombre,
encuentra a una joya perdida en medio del océano,
dificil de conquistar, pero una vez conseguido 
encuentras en ella toda una variedad. 
Cómo si en ellas existieran mil mujeres:
Amazonas, guerreras, místicas, inteligentes,
herencia de las mas grandes y milenarias culturas. 
Mujeres enamoradas de quien con amor les llegan al corazón.

Así es la mujer 
que fue bautizada con el nombre del nuevo continente. 
Lugar en donde los conquistadores encontraron: 
Nuevas y deliciosas frutas, animales y selva exótica.
Lugar de civilizaciones antiguas y milenarias, 
las mejores de la historia. Se creen eran de otros mundos.
Por tanto, eres heredera de estas joyas. 
Además, de que aquí en estas tierras se encontró 
enorme cantidad de oro. 
Pero las joyas más hermosas y valiosas,
fueron sus mujeres, más tarde bautizadas 
con el nombre de: América.





CHRISTO (No es una historia religiosa)


Aviso: que el titulo no te confunda, esta historia es de acción, la historia de un super héroe que nace en el siguiente capitulo.

Cristóbal corría por callejones, luego de salir ileso de un atentado. Su auto quedó destrozado y estrellado en un poste del alumbrado eléctrico y tambien tenía agujeros por todos lados, como si fuera una coladera de ducha, el motor del auto casi entró en la cabina del auto. Parecía como si el poste fuera una sierra que partía por la mitad al auto de marca europea. 
Aturdido salió del auto destrozado y quien conducía huyó por donde pudo, quienes lo rociaron de plomo pensaron que no había sobrevivido, satisfechos de llevar a cabo su trabajo como exterminadores pre-pago. 
Pero asombrados quedaron, al disiparse el humo que habían dejado, tanto las armas mortales como los gases que del auto ascendían al cielo y las chispas que producían los cables de alta tensión, un sonido aterrador al hacer contacto entre ellos y el suelo húmedo. 
Quienes veían con asombro como Cristóbal salió del auto sin rasguño alguno y con tremenda agilidad, una que le daba la adrenalina que circulaba por sus venas. Este trepaba paredes y como atleta huía y corría por su vida, mientras escuchaba como las armas ya nuevamente cargadas, escupían furiosas todo el plomo que podían; él escuchaba zumbar las puntas de plomo, las cuales rompían el viento de manera circular intentando dar en el blanco, pero una vez más, Cristóbal corría con una suerte milagrosa, pues ni una sola de las mortales balas daba en el blanco. 
Por las avenidas cercanas al accidente, o suceso, o atentado, se escuchaban las sirenas que anunciaban la presencia de las ambulancias que llegaban junto a los agentes de la autoridad local. Por las esquinas donde pasaron los automotores de paramédicos y policías, los neumáticos rechinaban y dejaban fiel huella, una negra como el hule empleado para su fabricación, fiel carbón que indicaba que quienes en esos autos viajaban, deseaban ayudar a quien según ellos, ya era un cadáver. 
Cuando se hicieron en el lugar, se apostaron a los costados como fieles a los policías de película de acción extraídas de Hollywood; al salir de las patrullas con arma de fuego en mano apuntando hacia donde se encontraba el auto destrozado y con centenares de agujeros en toda la carrocería y los vidrios diseminados por toda la escena del crimen, el cual no se había consumado aún, al percatarse de que solo se encontraban los curiosos observando y preguntándose; cómo era posible qué, quien conducía el auto pudo haber sobrevivido. 
Las autoridades permitieron ingresaran a los bomberos y paramédicos, pero ellos, quienes pensaban que lo que hallarían ahí estaría sin vida y casi mutilado, quedaron tambien asombrados, al ver que ni el aparatoso choque, ni los centenares de cascabillos habían surtido el efecto deseado por los asesinos, ni los cables de alta tensión, los cuales aun chisporroteaban su mortal energía, la que les impedía acercarse para realizar su trabajo hasta que la empresa eléctrica no cortara la energía de aquellos cables que se agitaban entre ellos violentamente y que no habían dejado de balancearse debido a tanta energía, como serpientes atacándose entre ellas, para conseguir aparearse con la hembra. 
Lo único que lograron hacer, fue retirar a los curiosos del área de peligro y acordonaron el lugar. 
Mientras, entre el sonido del chisporroteo de alta tensión dando embates contra lo que tuvieran cerca, como si se tratara de enormes y furiosas estrellitas pirotecnias, las cuales divierten a los niños en navidad, pero a una escala superlativa; entre ese horrible y temeroso ruido se escuchaban las descargas de escuadras, a unas cuadras de la escena del crimen. 
Se trataba de los asesinos, quienes perseguían a su victima para cumplir con su deber de terminar con la vida de Cristóbal.

Cristóbal, quien era un comerciante honesto, sin experiencia en ninguna actividad deportiva, mucho menos violenta, un personaje completamente pacifico y honesto; quien se negó a pagar la extorsión acostumbrada a ser pagada por sus vecinos, temerosos de que les sucediera lo que ahora le sucedía a un suertudo de Cristóbal, quien mientras escapaba de una manera impresionante e ileso, pensaba; debí haber pagado la extorsión.
Cristóbal, sentía mientras corría que su corazón pronto dejaría de latir, cómo suele suceder al corcel brilloso que corre a consecuencia de cada latigazo de su amo, solo que esta vez no se trataba de un caballo de pura sangre, ni de latigazos, se trataba de un hombre común y corriente que trataba de salvaguardar su integridad y en lugar de latigazos, lo que escuchaba lo rebasaban por los costados, produciendo los zumbidos con sonidos de abejas asesinas de plomo. 
Cristóbal sentía que sus piernas ya no le daban para más y su corazón lo sentía latir por cada poro de su cuerpo, pero al pensar en su familia, él sacaba fuerzas de flaqueza y seguía haciendo cosas que jamas imaginó podría llevar a cabo y que solo las había visto en la televisión pago por evento, películas de acción, de adrenalina máxima, con actores y extras entrenados para realizar aquellas escenas que dejaban al director satisfecho.

De pronto, Cristóbal se encontró en una encrucijada, dos callejones y en cosa de mili-segundos debía de tomar la decisión de cual tomar, pues quienes le perseguían estaban pisándole sus pasos, los disparos ahora eran pocos, debido a que les quedaban pocas municiones a los tres delincuentes que lo perseguían y que sabían que si no terminaban el trabajo podrían no ser recibidos en la mara, a la cual deseaban ingresar y que por seguridad de esa asociación ilícita, podrían ser ejecutados; en otras palabras, era cuestión no tanto de honor profesional como asesinos, sino de la vida de Cristóbal o la de ellos. 
Para ahora, Cristóbal decidió tomar uno de los dos callejones que se había encontrado y le daban la oportunidad de salir con vida de aquella cacería humana, pero lamentablemente Cristóbal había decidido mal, el destino le cambia su suerte y le había permitido elegir el callejón equivocado; uno, el cual no tenía salida alguna, ni la manera de poder ser trepadas las paredes, pues carecía de donde asirse, era un lugar en donde convergían las paredes traseras de edificios con varios pisos, el lugar estaba oscuro y frío; cuando él se encontró con su destino y la hora de la verdad. 
Casi pegó desesperado su cuerpo contra una de las sucias paredes que le habían detenido en una increíble fuga de las garras de la muerte, Cristóbal en su mente veía a su esposa y a su hijo y lloró de cólera, por desesperación, de arrepentimiento, de miedo por ver enfrente de él la sombra de la muerte. 
Precisamente en el momento que ante los ojos cansados y perdidos entre las blancas nubes sobre un fondo gris, debido a que la noche caía y él veía como la muerte del cielo viajaba a su encuentro con con él, con su tradicional atuendo y en su mano la mortal arma que segaría su vida. 
Los delincuentes y asesinos, llegaron al mismo lugar donde estuvo Cristóbal decidiendo que camino tomar, los tres asesinos se detuvieron y como lobos que olfatean a su victima, aspiraron para asi encontrar el olor a miedo de su victima, el lider preguntó a sus compinches.

__Revisen sus armas y vean si tienen municiones.

Los otros dos, al igual que él, revisaron sus escuadras y uno de los tres maldijo su suerte al percatarse de que su arma estaba vacía y que en sus bolsillos ya no tenía una sola bala.
Mientras que los otros dos, se encontraron con que había una en la recamara de cada escuadra que mantenían calientes en sus manos.

__¡Maldita sea!, ¡esta vacía! Dijo el primero, decepcionado, pues la diversión se le había terminado y guardaba su escuadra en su cintura por la parte de atrás.

__Yo tengo una en la recamara. Dijo el otro, como respuesta al lider. Quien tambien dijo.
__Yo tengo otra, tambien en la recamara, o sea, solo tenemos dos balas para terminar el trabajo.

Llegó a la conclusión el lider y tomó la única decisión lógica, por la cual era el lider del grupo y dio la orden.

__Ustedes dos tomen este callejón yo tomaré este, y esta vez no fallen inútiles, porque yo no fallaré.

Los dos mareros y delincuentes, asesinos a sueldo, quienes deseaban pertenecer a una de estas organizaciones; se introdujeron en uno de los callejones, mientras que el lider en solitario entró en el otro.
Caminaban con sigilo y muy expectantes, rogando encontrarse con el afortunado de Cristóbal. Por las calles aledañas se escuchaban como desesperadas las sirenas de los patrulleros, quienes seguían la pista de las detonaciones, las cuales habían terminado, lo que les despistaba y dificultaba encontrar a las ratas asesinas; pero, sin embargo, no claudicaban y seguían en busca de encontrar a los victimarios o de encontrar el cuerpo sin vida de la victima, en este caso particular, Cristóbal.
Los dos asesinos que tomaron un callejón por decision del lider, llegaron a una calle abierta y maldijeron la mala suerte, pues al llegar a ella se encontraron con mil posibilidades de que a quien perseguían ya no lo hallarían y al escuchar que se acercaban las autoridades con sirena abierta se dieron a la fuga, a su madriguera, a esperar a que llegara su lider con noticias. 

Para cuando atravesaban la calle con rumbo a su guarida, escucharon la detonación de un disparo, ellos sonrieron satisfechos de que por fin lograron terminar con el trabajito, pues la detonación se había escuchado justo en el callejón donde entró el lider de estos pandilleros y sicarios.
Esto alertó a las autoridades, lo que hizo que el lider de los sicarios se diera a la fuga convencido de que había terminado con éxito su trabajo, uno muy dificil en comparación a otros, los cuales habían concluido en el primer intento.

Recién salió del callejón el delincuente con la calma que tiene el asesino de sangre fría y se metió en el otro callejón con rumbo a la guarida donde lo esperarían sus secuaces. Las patrullas frenaban desesperadas frente al callejón donde se había llevado a cabo el asesinato. Entraron en él con arma en mano, preparados a encontrar el cadáver de otra victima más...


Continuará...  

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Un Momento Especial


Mi momento especial... 
Es cuando me voy a dormir, me despido del mundo y espero encontrarme ahí con él, en ese lugar me siento fuerte, mujer que domina su espacio, que enamora a su macho, en esas tierras manda yo, la mujer. Soy quien engaña y él quien perdona; quien queda despechado es él y para cuando regreso, me perdona sin preguntar, ni reprochar, mucho menos reclamar. 
Él me hace sentir muy bien, recorre toda mi piel, me llena de miel, me llena de amor, el cual me niega cuando estoy en la realidad, cruel realidad, a la que no quiero retornar, no quiero retomar mi cotidianidad en la vida real, por eso cada noche le digo: Goodbye.

Mi momento especial... 
Es encontrarme con él, permitirle recorra toda mi piel, me escudriñe hasta la ultima arruga que habita ahora sobre mi piel, que para él sea como si fuera una quinceañera, sin protestas me toma y me ama, yo solamente lo disfruto, sin permitir a mi corazón que se enamore de él, luego como si fuera papel lo desecho, me busco otro mejor, para que me arrugue la piel y a mi corazón también, pero de puro placer.

Mi momento especial... 
Es cada noche, cuando le permito a mi mente se encuentre con mis deseos más profundos, los mas oscuros, los mas eróticos, los más sensuales, así me veo en ellos, como una mujer enamorada y deseosa de un hombre que no se fije en mis defectos, que simplemente se alimente de mi piel, de mi jugosa miel, la que brota por cada poro de mi piel. 
Mujer exótica, mujer erótica, mujer sensual, la más deseada mujer, la que solo aparece en revistas que inquietan al inexperto adolescente, haciéndole soñar que posee a la bella y sensual mujer. Así soy yo, en mi momento especial. 

Mi momento especial... 
Es cuando viajo a lugares que solo habitan en mi mente, lugares que un día en otra vida quizás visité o ahí viví, hoy los traigo hacia mí, pero en él, estas siempre tú hombre infiel, hombre que quema mi piel, con un breve roce de tus dedos, los cuales buscan con ansiedad a mi jugosa y abundante y candente y delicada piel. 
La diferencia es que aquí, las riendas las llevo yo, aquí quien manda soy yo y quien disfruta soy yo, quien se deshace de él, soy yo, quien disfruta de sus fantasías soy yo, soy la mujer deseada y buscada por él y desechado por mí. 
Cada noche le digo después de saciar mis instintos de mujer: Goodbye. 

Mi momento especial... 
Dura tan poco, que cada día quiero llegue la noche para iniciar otra nueva aventura, rasgar mis vestiduras y quedar completamente denuda, verlo desearme y que se lama sus babas y como fiera atada esperando ser soltada para devorar su alimento, el cual, yo decido si se lo doy o no; yo decido, que come y que no; yo decido, cuanto come, si lo dejo saciarse o lo dejo con hambre. La única que importa, esa soy yo, la que una vez complacida lo retiro de mi cuerpo y de nuevo lo ato y lo dejo a la intemperie, que sufra escuchando mis quejidos placenteros con otro que no sea él. Pues una vez satisfecha, le diré: Goodbye.

Mi momento especial... 
Es cuando soy mujer plena en toda mi piel, lo único que importa soy yo y nadie más, no tengo competencia, pues en mis sueños no cabe otra que no sea yo. 
La única diosa sensual, esa soy yo; la única que escoge a quien desea, esa soy yo; la que desecha y decide quien regresa a formarse a la fila, esa soy yo. 

Mi momento especial... Es cuando a todo y a todos, les digo: Goodbye.

BYANCA (BLANCA)


Byanca.
Fresca y Blanca, 
cómo una bola de nieve.
Inspiraste un bello cuento,
escoltada por siete grandes guerreros 
que llegaron a amarte.
Hasta su vida darían por verte feliz.

Byanca.
La maldad y la envidia 
por tu belleza natural 
no pudo vencer,
la nobleza de un ingenuo y natural corazón,
que irradia una enorme fuente de calor
que derrite a la fría nieve
y la convierte en fresca y cálida agua de riachuelos,
los que alimentan y dan vida 
a esos lugares, dónde siempre es primavera.

Byanca.
tan noble y natural eres,
que los animales silvestres no te temen,
por el contrario, 
te ven como a su madre: La Naturaleza
y en ti confían y te entregan todo su amor.

Byanca.
Nombre de mujer, 
en la cual encontrarás cómo su nombre, 
pureza, frescura y blancura;
nobleza y transparencia.
Honesta y directa, firme y correcta, 
siempre dicen lo que piensan
y no temen hablar siempre con la verdad por enfrente.

Byanca o Blanca. 
Es lo mismo, 
error de quien lo escribió y dio fe.
Lo que logró, 
fue dar más belleza a tu nombre.
Mujer que enamora a cualquier hombre 
con solo repetir tu nombre.

Byanca.
Bello cuento, 
que de niño un día de tus labios escuché
sin saber que llevabas por nombre, 
el mismo nombre.
Para mí, en mi ingenua mente, 
la protagonista eras tú.
Y dormida, rodeada de animales silvestres, 
siete guerreros y un bello jardín
por tu despertar esperan, más no desesperan.
Hasta que a ti llegó,
el único que podría despertarte de largo y profundo sueño;
quien en su corazón lleno de amor llevó 
y al verte se enamoró, 
y todo ese amor en un beso te entregó.

Byanca.
No importa quien era aquel extraño 
que de reparador sueño te regresó.  
Para tú fortuna era un Príncipe
y para la de él, quien sin saberlo, 
tú eras una heredera de un enorme reino, una princesa.
Quien gobernó a todo un reino con amor,
pues, por naturaleza eres una maternal mujer.

Byanca o Blanca.
Bella mujer con piel fina 
y del mismo color que tu nombre;
tan puro es el color de tu piel, 
que a través de él, se logra ver,
a un corazón de color rojo, 
lleno del rojo de la pasión. 
La pasión que únicamente da el amor, 
el verdadero y real amor.

Byanca.
Yo te llamo cariñosamente: By.
Pues, no es necesario 
pronunciar tu nombre completo,
con solo verte, 
cualquiera sabe que significa: 
Ternura, pureza y fuerza,
esa que te da el rojo de tu corazón 
el cual, se transluce a través
de tu tierna y pura piel.

Byanca.
Nombre que llegó del mismo cielo,
pues en él encontramos a Blancas nubes
las que nos indican el mejor tiempo;
nos indican que no habrá lluvia, ni calor, 
pues la blancura de ellas, filtro es,
dejan atravesar la luz, más nunca
la luz que causa daño a la piel de otras 
que no llevan por nombre, 
tu nombre: Blanca o Byanca.


Con especial cariño 
para dos personas importantes en mi vida: 
Mi madre y mi hija.
La primera: Blanca y la segunda Byanca (By).


martes, 22 de noviembre de 2016

Desayuno (Erotismo light)


Por la mañana al entrar el tímido sol por nuestra ventana, pues no quiere ver tu desnudez sin ser reprendido por mí. 
Aparece y nos ilumina nuestra habitación, deseo desayunar, lentamente destapo la bandeja con los manjares que habré de comer. 

Una delicada sábana blanca de suave satín, deja al descubierto el mejor desayuno, tu diminuta prenda de dormir recogida hasta la cintura me permite ver lo que habré de comer. 

Unas rosadas y largas piernas ahora encogidas como si estuvieras aun en el vientre, dos pies sensuales con su pedicura impecable. 

Otra diminuta prenda que se pierde entre sus nalgas, redondas y cóncavas, terminación de diminuta cintura, regalo que la naturaleza te dio. 

Arriba de su abdomen, dos senos que me darán la más rica bebida para desayunar, ahora los protegen sus brazos, pues solo es la presentación de lo que cada mañana me desayuno. 

Y otro poco más arriba, un bello rostro, sobre su cabeza una cabellera desplegada sobre blanca y blanda almohada. 

___Buenos días amor, nuestro desayuno esta dispuesto en bandeja. ¿Me acompañas? No quiero desayunar solo.

Ella sonríe y lentamente se acomoda para su desayuno tomar, y el mejor alimento del día así da inicio. 

Ambos desayunan, con tanta hambre saborean los mejores manjares matutinos, con delicados mordiscos, cómo si fueran mil hormigas mordiendo su piel. 

Bebiendo de fuentes calientes que ahora hierven la piel, de sus senos tomará la leche que un día deberá compartir con sus hijos, que ahora son solo para él. 

Nada los sacia, comen como si nunca hubieran comido, se tienen tanta hambre y quieren llenar hoy su deseo, lo harán hasta saciar sus glándulas salivales. 

Pues, por las comisuras de sus labios se les escapa parte del alimento y se mezclan con su saliva, pero nada desperdician. 

Y sobre lo que han derramado, pasan en confianza su lengua, saborean y chupan sus dedos tambien, los cuales han estado en lugares muy húmedos. 

Cómo la miel pegajosa, les han quedado y no desperdician nada y lamen sus dedos y todo lo que se pueda lamer.

Cómo uno de los siete pecados capitales; la Gula, nada los sacia y siguen de ellos alimentándose, cómo si fueran un par de caníbales, los cuales comen el mejor manjar, un cuerpo y es el de su amante mucho que mejor. 

Y entre cada bocado que tragan, se procuran palabras sensuales y con mucho amor el uno al otro. 

La manta y las ropas por el suelo están, el sol ya tambien ascendió y ahora de regreso a su lugar va, no desperdicia la oportunidad de ver de nuevo por la ventana y en el cuarto tímidamente de nuevo se asoma para despedirse y lo que ve, es a dos que se comen el uno al otro. 

Más tarde llega una tímida Luna y por la misma ventana ella se asoma, conociendo que lo que ahí encontrará es lo que a diario encuentra, dos que no sacian sus deseos el uno por el otro. 

Los ilumina con una luz plateada, lo que aun comen ahora mucho brilla, eso los hace reaccionar, pues el tiempo se les ha pasado como cada día. 

Se ven y de nuevo ella le sonríe y con mucha ilusión le pregunta a quien su cama comparte.

__Buenas noches mi amor, ¿deseas cenar? La cena ya esta dispuesta sobre la bandeja. ¿Quieres conmigo cenar?

Quien ahora sonríe es él, el mismo quien pidió desayunar, él observa la deliciosa cena que espera por él. 

La boca se le hace agua y con dificultad murmuran palabras de amor, agradeciendo por tan deliciosa cena que ahora empezaran a cenar...

Y se encuentran; bocas que se besan, brazos que se abrazan, en sus oídos se escuchan murmurar palabras sensuales, frases llenas de amor. 

La cena dio inicio y comerán sin descansar, pues aun no se sacian y con hambre aun están, hasta que amanezca, para de nuevo desayunar.  




Fiera herida


Corazón rasgado pero aun con vida, lamí por días mis heridas, pero aun no sanan, duelen menos, pero las cicatrices siguen tatuadas en toda mi piel, lo peor, son las que llevo justo en mi corazón.     ¡Esas no sanarán jamás! 

Quizás por supervivencia un día las olvide, pero siempre estarán haciéndome daño ahí. 
Nunca imaginé, que tanto amor y tan bella flor, fuera tan venenosa y tan mortal. 
Lo que me llevó hasta ahí, fue mucho peor, pues de no ser así, seguro habría muerto en el intento. 

Creo fue mi instinto quien me obligó a penetrar por aquel lugar y no pude evitar que mi piel se rasgara, con aquellas bellas flores, con espinas largas, puntiagudas y con un extraño veneno en su savia. 

Soy una bestia herida en mi piel y lo peor en mi corazón tambien; cuando pude huí de aquel lugar, creo que caminé de más, solo en mi camino, en busca de un lugar o uno de mi especie que me ayudara a dejar atrás aquel rastro que deje por malvado y cruel, no quiero nadie me encuentre jamás, pues no quiero sufrir otra vez, no podría soportar otro vendaval igual, de odio y con tanta maldad. 

Pensar que un tiempo fue hermoso, pero la traición fue horrible, hoy tengo estas rasgadas en mi piel, en mi alma y en mi corazón. 

Escape con vida, eso es lo que importa, pero sigo herido, lamiendo mis heridas, aún a ya casi un mes de eso, los que me ven lo hacen con respeto, saben que soy como aquel soldado que regresó de horrible guerra; lugar en donde fue mortalmente herido y a tiempo salvado por sus compañeros y al retornar, lo condecoraron, así me ven a mi paso. 

Hay quienes se atreven a detener mi paso y preguntan; quién fue el que me hizo todo ese daño, yo les digo; que fueron bellas rosas con puntiagudas espinas y un raro veneno en su savia, pero antes de sufrir esas heridas que rasgaron a toda mi piel, hubo alguien que me causo más daño, uno que no se ve, pero duele mucho más que las que sobre mi parecen galardones. 

A estas no los olvidaré, porque las veo, pero sanaran, más las otras, esas no se ven y tambien nunca sanaran y son las que más dolor me causan en el corazón, pero eso no me hizo cambiar mi instinto sigue intacto, por ello, no me detengo y sigo mi caminar; ese camino que frente a mí siempre aparece y me dice; no te detengas, sigue tu andar, no mires para atrás, ahí hay imágenes que aun te podrían seducir. 

A veces, voy sofocado y ahogo mis gemidos para no dar lastima cuando por algún lugar paso y a las orillas de este, descanso, me alimento y duermo, pero solo pesadillas hay en mis sueños, nunca he vuelto a tener un dulce y hermoso sueño, pero ya me acostumbré, no cambiaré mi dirección no tiene rumbo, no tiene un lugar en donde me detendré, solo la muerte un día lo hará, espero sea pronto, pues las heridas que aun por costumbre lamo ya han cicatrizado, pero las que llevo por dentro en mi corazón, en mi alma, esas no hay manera de que cicatricen y la verdad nunca lo harán, a veces pienso que no quiero que cicatricen para no olvidar  y perdonar y débilmente un día regresar, solo me terminarían de matar. 
Las flores bellas ya no me podrían dañar, pues su veneno ya lo conoce mi cuerpo e inmune soy. 

Bueno, seguiré mi andar, quiero estar cada día más lejos de aquel lugar y de los que allí conocí y con amor me vieron crecer hasta lo que pasó ya hace casi seis meses, que son los soles que he contado hasta el día de hoy.

Otros que me ven sofocado gemir en mi caminar, se preguntan; quién soy. Dicen algunos; es solo un animal arisco y salvaje, pero eso es lo que hicieron de mí, lo que antes fui, fui hermoso y admirado, además amado, pero el tiempo pasó y todo cambió, eso no lo saben los que me ven y se atreven a opinar. 

Pude acabar con todos, pero no soy como ellos, ahora sería prófugo y perseguido, más bien ahora soy un animal herido, arisco, una vez domesticado y ahora simplemente olvidado, una mano me enamoró y me acarició, me entregó tanto amor, es un bello oasis entre tanto negro recuerdo que a mi vida después llegó. 

No cambiaré de idea, ni de opinión, y mi destino, el cual ya acepté y al no encontrar una solución mi instinto me obliga a seguir hacia adelante, ni siquiera sé si voy en linea recta o voy dando tumbos y a veces viajo en círculos, eso no me importa, lo importante es que siempre mi nariz va enfrente no mi cola, esa una vez estuvo refugiada entre mis piernas, pero nunca más han vuelto ahí, nadie la hará entrar entre mis piernas de nuevo, pelearé y mi vida daré si es necesario.

Simplemente soy una fiera salvaje y herida, las llevo tatuadas en mi piel y las que no se ven, las llevo en mi corazón y tambien en el alma, esas son las que me quitan el sueño y se volvieron mis pesadillas.

Al verlo pasar,  todos sabían de quien se trataba, pues su historia había trascendido hasta las fronteras y ahora esa fiera salvaje, era muy famosa, los que daño un día le hicieron tambien lo escucharon, hasta ellos llegó su historia y al escuchar aquella leyenda, se admiraron, pues, ellos pensaron que había muerto, porque nadie nunca salió con vida de aquel bello pero mortal jardín. 

Ahora tienen planes y están creando una comisión, saldrán en su búsqueda, intentaran dar con él y regresarlo de donde un día lo echaron, pues, ahora tiene su propia fama y eso es bueno para ellos, los que al principio lo adoptaron y bien lo trataron, le entregaron amor, uno falso pero por fin amor, caricias hipócritas, pero por fin caricias, hasta que sintieron que ya no les servía y decidieron su futuro... ¡La muerte, el destierro! 

Pero ahora que escuchan por doquiera que van la historia de esa fiera salvaje, se asombran al escuchar los comentarios, es mina de oro; es nuestra fiera, tenemos que encontrarla y recuperarla de nuevo, le daremos amor y acariciaremos su piel.

Por el único indicio, la única pista que tienen empezaron su cacería, pero a su encuentro los que lo vieron pasar, no dicen nada, por el contrario, les dan pistas erróneas, para que no den con él, los hacen viajar en sentido contrario al rumbo que en realidad él lleva. Ahora, ya es casi un año de aquel día.

Ofrecen recompensa por él, pero los que lo han visto y lo han tratado y lo han admirado, se dicen; no hay recompensa que valga para dar con su paradero, además, quienes lo buscan son unos malvados y traidores y no confiamos en ellos, pues seguro una vez den con él, la recompensa será la misma que la de él fue.

Mientras van tras él, este sigue inclaudicable su camino, ya sus heridas son solo malos recuerdos, casi duerme, pero no quiere olvidar para no caer de nuevo ante horrendo ser.

El tiempo pasó y de él nadie sabe ahora nada, algunos dicen; seguro murió. 

Los que lo siguen, se encuentran viajando en círculos, regresando siempre al inicio, pero tambien son persistentes, del que un día fue domesticado y su instinto casi olvidó y que de nuevo lo recuperó y hasta un lugar que nunca debió dejar él llegó, en su búsqueda siguen.

Su Mito lo conocen en todo el continente, me atrevo a decir, que en todo el mundo, pues su historia la cuentan en diferentes idiomas, los que lo vieron cuentan historias adulteradas para encontrar su minuto de fama; pero este nunca hizo de nuevo un solo amigo, nunca se detuvo, de domesticado regresó a ser; salvaje y arisco. 

Nadie nunca más lo pudo acariciar y de nadie nunca recibió más amor, mucho menos él se lo dio a nadie.  

Otros dicen; que por fin perdono, que cambio y que si encontró de nuevo el amor y a su piel ahora lo acarician de nuevo. Pero esas son solo historias, la verdadera solo la conoce él.





MARÍA


María.
Nombre elegido para una mujer llena de Gracia.

María.
Nombre de mujer que llevó por dentro al más bello Ser.

María.
Mujer llena de Gracia, de Luz y de un Amor que no soporta tu piel.

María.
Inmaculada, Inmortal, por la eternidad siempre respetada y recordada, por otros venerada.

María.
Quién con este nombre fue bautizada, es porque serías fiel copia de quien La original fue.

María.
Nombre repetido por el mejor Ángel, quien la buena noticia te dió.

María.
No la inmortal, sino la terrenal, serás siempre recordada: 
Por tu noble corazón. Por la fuerza de carácter. Por tu belleza, no la física que pronto se terminará, si no por la interna, esa que nunca tendrá un final. Por la fuerza que se nota por encima de tu piel. Por ese amor que a todos les das. Por ser la madre más dulce y comprensiva. Por llevar el nombre que ha trascendido a través de los siglos y seguirá sin tener nunca final.

María.
Nombre para mujer sencilla, pero enaltecida por Él.

María.
Nombre inmortal. 

Al cual, todos los que conocemos a una que lo lleva por nombre, nos fascina, por tener como características: 
Humildad, inteligencia, y por desbordar todo el amor que se a puesto en tan bello ser, una mujer.

Midnight


Media noche y la musica no llega a mí.
Media noche y el frío invade mi cuarto.
Media noche y las ventanas llenas de escarcha. 
Media noche y las vidrios empañados.
Cómo lo esta mi corazón.

Media noche y la luna secuestrada entre heladas y negras nubes.
Media noche y el silencio me invade y a mi corazón lo angustia.
Media noche, con mis ojos muy abiertos y perdidos en la nada.
Media noche, mi cuerpo tiembla entre oscuridad y nostalgia.
Cómo peregrino perdido en tierras extrañas.

Media noche y deseando que pronto amanezca.
Media noche y deseando que todo se aclare.
Media noche y que esta horrible noche termine ya.
Media noche y alguien que encuentre mi cadáver. 
Cómo aquel cuerpo vilmente asesinado con el arma del desamor.

Media noche y muriendo en los brazos de tú ausencia.
Media noche y agonizando sin esperanzas de un nuevo día.
Media noche y recordando los días felices a tu lado mi amor.
Media noche y deseando tus manos recorriendo todo mi cuerpo, a tus labios ansiosos buscando los míos.
Cómo cuando estuvimos amándonos.

Media noche, insomnio mortal. 
Media noche, oscuridad total  y fatal.
Media noche, silencio fatal y total
Media noche, llanto en mis ojos, ya cansados y sin lagrimas para desahogarlos y volver a llenarlos, memorias que no quiero se alejen, para mantenerte aun con vida, porque mientras te recuerde vivirás. 

Media noche y sin oír nuestra canción.
Media noche y los vidrios empañados pero no por nuestra pasión.
Media noche y acompañados de bella luna rebosante de miel.
Media noche y dos cuerpos sudados y cansados, pero con deseos de seguir y nunca parar.
Media noche y nuestros labios hinchados por mil besos compartidos.
Media noche y deseando nunca llegue el día, que el sol no exista, que no eche a perder esta pasión que nace en nuestros corazones.
Media noche, pieles compartiendo su calor, su roce, su amor.

¡Media noche ya no más!

Así fueron y serán, pero ahora solo en mi mente, en mis recuerdos, en mi corazón, el que se fue contigo rasgando tu mortaja.

Media noche, otra más sin tu amor...

viernes, 18 de noviembre de 2016

Tengo


Tengo mil suspiros guardados para entregárselos cuando la vea.

Tengo mil sueños soñados y guardados para hacerlos realidad el día que llegues a mí vida.

Tengo mil caricias sin estrenar, las quiero en tu piel entregar, para ella las guardo.

Tengo miedo de nunca poderte alcanzar, no poderte encontrar, que no hayas aun nacido y morir sin conocerte.

Tengo un amor en mi pecho, el cual espero, que ella al verme se de cuenta y corra a mis brazos a reclamarlo, pues para ella lo guardo.

Tengo bajo mi piel un calor que me derrite la miel, que a mil flores, de mil jardines he robado para endulzar su vida.

Tengo una picardía, la cual me la  guardo, pues no deseo a nadie que no sea ella para disfrutarla.

Tengo mil besos guardados para repartir en cada centímetro cuadrado de su piel, de su cuerpo. Ahogaré cada poro, ahogaré cada célula, con mis labios y esos mil besos guardados.

Tengo que dar la vida para que seas mía, la daré, pues si no te tengo, de nada me sirve vivirla.

Tengo una cobardía, de verte un día, ese día por mí tan esperado y no poder alcanzarte, que no me logres amar como yo sin verte ahora te amo y me siento como un loco, esperando por un sueño.

Tengo que irme lejos de esta realidad, para tener las fuerzas y la paciencia necesarias para poderte esperar, pues la espera me desespera y solo logro verte detrás de aquella estrella.

Tengo el pecho hinchado, pues en él, resguardo mil suspiros, mil besos, mil sueños, mil fantasías, mil picardías, todas las guardo hasta que te logre encontrar. 

Tengo mil noches desiertas y en desvelo, pues no duermo, para que cuando llegues y no te sienta llegar y de mi lado sin darme cuenta un día de largo pases y entonces te pierda, moriré en la eternidad.

Tengo un temblor y hasta me sonrojo, solo de pensar que un día serás mía y de mis brazos nunca te dejaré escapar, pues ya me siento tú dueño y sin que lo sepas, hasta ya te he amado y vaya como lo has disfrutado.

Tengo la necesidad de alcanzar la más lejana estrella, pues solo con ella te puedo comparar, ella tiene el brillo y el calor que de ti imagino en cada despertar.

Tengo que seguir joven, no quiero mi madurez te aleje de mi lado y te entregue en brazos del amor equivocado.

Tengo mil historias, para ebtretenerla mientras descansas, después de una larga noche apasionada llena de lujuria y amor desenfrenado. Yo estaré descansado, pues nunca me podría cansar de amara a la mujer que tanto espero un día a mi lado llegue para entregarle todo mi amor.

Tengo un raro brillo en mis ojos, farolitos que alumbran el camino que te habrá de llevar hasta el que será nuestro hogar.

Tengo que lograr enamorar a la mujer que desde niño en fantasías la conocí y ahora con ansías la espero, cómo el naufrago, que desea llegue una barca a rescatarlo de tanta soledad.

¿No te das cuenta qué eres el motivo por el que espero y desespero? 

¿No te das cuenta qué para mi eres aquella lejana estrella que aun no logro alcanzar?

Ven a mis brazos, mujer que no conozco, pero que hasta el amanecer aun despierto te espero. 

¿No te has dado cuenta que soy quien en tus sueños más privados ya te he visitado y te he amado hasta dejarte desfallecer y casi sin aliento, me pides siempre más?

Así es mi amor por ti, no te hagas de rogar y ven a tu hogar, encuentra el calor que guardan mis brazos, la luz que de mis ojos nacen para guiarte en la oscuridad, escucha la mejor melodía en cada palpitar que mi corazón recita y que por ti no deja de latir. 

Así es mi amor por esa mujer, la que no sabe que cada noche ya la he amado sin que ella se de cuenta.






La visita inesperada.


El timbre sonó y a la puerta de su humilde hogar se dirigió, pensando quien podría ser, abrió la puerta y al hacerlo apareció su amigo, con maletas en mano y una enorme gabardina que le protegía del frío. Quien abrió la puerta, quedó asombrada, pero no por quien llegaba de sopetón sin avisar, sino por haberle advertido un día que dijo que llegaría a su país y esta, la que abría la puerta, le advirtió que no podría quedarse en su casa por varias razones, pero mientras ella pensaba, cuan abusivo era su amigo por llegar a quedarse a donde no se podía quedar ni se le había invitado. Quien con maletas apareció, ya estaba en medio de la sala. 

__ Oye, tranquila, que ya se lo que estás pensando. Pensarás que abusivo soy por venir a tu casa, la cual me negaste hospedaje un día, pero la verdad, no vengo a quedarme contigo. Ya aparte un cuarto de hotel. Lo que pasa, es que deseaba tanto saludarte que me deje venir del aeropuerto, pues me comían las ansías por saludar a mi querida amiga. Ven dame un abrazo.

Ella se encendió y sintió el calor que le llegó a su rostro que ahora parecía chilito (foquito) que alumbra los arbolitos de navidad y entre los brazos de su amigo se fundió, feliz de  verle y ya tranquila por la aclaración.

__ Pero que hermosa estás.
__ Y tú, te ves muy bien, me alegra mucho verte.
__A mí tambien. Puedes acompañarme a una galería de arte, deseo tanto ir como deseaba venir a saludarte. ¿Que dices vamos?
__ ¿Y tus maletas?
__ Descuida, no te preocupes, ve ponte algo que hace frío. ¿vale?

Salieron los dos con rumbo hacia la galería de arte, ahí se encontraban muchas personas observando el arte de famosos, obras originales y genuinas, tambien las de otros no muy conocidos, pero sí por algunos y las de otros artistas nuevos completamente desconocidos.

Entraron a la galería, quien al país de su amiga llegó, seguía con las maletas en la mano y su gabardina encima, ella muy feliz al lado de su querido amigo.

__ Bueno aquí estamos.

Dijo ella, él sonrió feliz e iniciaron el tours, hasta que llegaron a un lugar, en donde se encontraba un buen numero de espectadores, todos observaban dos cuadros, uno era realista y el otro abstracto.

Se trataba de dos damas una sencilla y la otra un poco más elegante, la dama sencilla decía.

Este cuadro me gusta y mucho, pero este otro no me gusta, es más ni lo entiendo.

ella se refería a que el cuadro realista el cual si lo entendía le gustaba mientras que el otro, por no entenderlo no le gustaba.
Por otro lado, la otra dama, la más elegante, decía, a mi me parecen bien los dos, pero este, señalando al abstracto tiene esta parte la cual yo en lo personal lo habría pintado diferente. El respetable publico solo escuchaba a las damas dando su opinión, los amigos la chica y el de la gabardina solamente observaban. entonces se acercó alguien y les dijo a las damas en discordia.

__Veamos, respetables señoras, si me permiten creo poder sacarlas de sus dudas, si me lo permiten quiero empezar con usted.

Le dijo a la que no le gustaba el cuadro abstracto por no entenderlo. 

__Y, luego sigo con usted, quien creo es una critica de arte, según me lo indicó el comisario. Parece ser, que viene seguido por acá para darse a conocer, pues aun no es muy conocido en el medio.

__Señora, ¿usted dice qué aquel cuadro le gusta mucho, pero este no?
__Así es.
Respondió la dama.

__Deje le diga, ambos cuadros fueron pintados por el mismo artista, y ambos cuadros tienen reflejados al mismo modelo, lo que sucede es que usted no entiende lo que ve en este, pero son exactamente iguales, la diferencia es que uno es para un tipo de publico y el otro para otro tipo, como ejemplo su caso. Pero, ambos, como le dije fueron pintados por el mismo artista, usó los mismas pinceles, la misma paleta, les colocó el mismo tiempo y amor, el alma del artista está en ambos cuadros. Por tanto le deberían de gustar ambos, es más creo que a su alma o a su inconsciente le gustan pues de no ser así, ya se habría retirado, pero su consciente, su parte analítica es el problema.
__¿Cómo los ve ahora?

La dama quedó muda observando los cuadros, mientras ella observaba en detalle, el caballero siguió con la critica no conocida.

__Y a usted, ¿qué no le gusta de los cuadros?

La dama quedó por un breve instante observando los cuadros luego de escuchar lo que el caballero le dijo a la otra en discordia, para agregar.

__Pues no están mal, lo único es que en este -señaló el abstracto- yo no le habría colocado esto que esta en la esquina inferior   -y, señaló, donde estaba el desperfecto según su critica-  creo que para estar bien, debió haberle dejado la misma luz que tiene el otro, ya que dice son lo mismo.

El caballero, le hizo una observación a la dama, la critica que buscaba renombre.

__Quiero que observe que, todas las obras de arte están protegidas por una cinta, la cual no les permite a los visitantes acercarse a ellos, pero estos dos no la tienen, y sabe ¿por qué? Porque quien los pintó pidió no lo hicieran. Bueno hecha la aclaración, lo que usted a visto como algo en donde el artista se equivocó no es otra cosa más que una mancha de helado de algún niño que toco el cuadro.

Esto lo dijo mientras extrajo un pañuelo de su bolsillo y después de untarle saliva lo pasó sobre el cuadro, quitando lo que opacaba al cuadro y este quedó como ella, la critica deseaba. Perfecto.

__Uno ve lo que quiere ver señora, a veces lo hacemos solo para criticar, pero si usted fuera una critica consagrada habría observado lo que sus ojos de <<critica>> no vieron.

La dama quien criticó la obra quedo callada, mientras que la otra dama gritó...

__Es cierto, son lo mismo ahora lo veo, ambos cuadros son bellísimos. Tenía razón caballero, le agradezco mucho por enseñarme a ver ambas técnicas de arte.

__Ya ve señora, el artista deja plasmado en sus obras su alma, pues ahí reside el arte, es con el alma que hay que ver las obras de arte para poder entenderlas.

El publicó presente que ahora era mucho más, no pudo evitar aplaudirle al caballero que satisfizo las dudas y criticas de las dos damas. Quien aun tenía la gabardina, se acercó al caballero y lo llamo por su nombre, algo que a todos los puso como avispero. Pues el nombre del caballero era el mismo que firmaba los cuadros. Ambos se fundieron en un abrazo y quien llego según su amiga de polizón y abusivo a su humilde hogar, le respondió a su amigo el artista quien le preguntó si tenía donde hospedarse de no ser así su casa estaba a la orden, pero este le respondió, abrazando a su humilde amiga.

__Si, estoy hospedado en el Hotel del Centro.

La amiga quedó asombrada, pues era el hotel más caro de su país, y su amigo había apartado para su viaje el penthouse.

__A propósito, los invito para que cenen conmigo, ¿qué dicen aceptan?

Ambos aceptaron, tanto el humilde artista como la pobre amiga que de no ser por esa invitación jamas tendría la oportunidad de estar en el mejor penthouse de su país. El artista les dijo. 

__¿Que tal si los llevo a donde quieran?
__Pues gracias.

Dijo el que aun tenia la gabardina puesta tomó sus maletas y con la chica salieron al frente de la galería en donde les esperaba una limusina negra, muy lujosa, el chofer del artista salio a abrirles la puerta y luego ya adentro preguntó.

__¿A donde señor?
__A la dama la llevaremos a esta dirección.

Dijo el artista, el chófer asombrado respondió.

Esta seguro señor, en ese sector vivo yo y es muy peligroso.

__Obedece, y luego de ahí, nos vamos al Hotel del Centro.
__¡Al Hotel del Centro señor!
__Obedece Jaime.
__ ¡¿Sí Señor!!


                                       El fin

Esto no tiene moraleja, por no ser una fábula, pero si deja un tremendo mensaje, el cual, nos coloca en modo de reflexión, Pues hacemos de menos, criticamos, desvalorizamos una bonita mistad, por prejuicios a veces y por otras de menor valía. Nos demuestra que la humildad y una verdadera amistad no tienen precio y son un tesoro el cual debemos valorar como si de eso dependiera nuestra vida. Bueno esto es algo de lo mucho que tú, puedes obtener como reflexión. será hasta la próxima. como siempre con todo mi amor, tú amigo: Sergio Raga.




La Madam (Erotismo de Sergio Raga)


Sergei bajo el vidrio de la puerta de su pickup y luego estiró su brazo hasta oprimir el botón del intercomunicador.

__ ¿Si, diga?

Se escuchó por la bocina del intercomunicador, era la voz de una de las empleadas de la lujosa mansión.

__ Por favor, le puedes decir a la Señora que Sergei esta aquí.
__ ¿Sergei?
__ Sí, el mecánico.
__ Ok, espere un momento por favor.

Luego de esperar, por aproximadamente dos minutos, se escuchó el rugir de los metales de las enormes puertas, las cuales se abrían para permitir la entrada del auto de Sergei, mientras este conducía, veía asombrado lo bello del lugar, enormes jardines, gramas verdes y suaves, animales exóticos y prohibidos, esculturas; en fin, aquello parecía un palacio. Cuando se acercó a la enorme mansión, detuvo su pickup, descendió de él y caminó hacia la puerta principal, pero algo lo detuvo.

__ ¡Por acá, por favor!

Se trataba de la empleada, quien le abrió la puerta con autorización de La Madam.

__ Gracias.     Dijo Sergei con una mirada de asombro, pues, quien le hablaba era una venteañera como sacada de una revista para adultos, la chica era bellísima.

__ No puedes entrar por la puerta principal.      Le dijo la chica con sonrisa en labios. 

Sergei hizo lo mismo y cuando este sonrió, su sonrisa era muy parecida a la de la emblemática pintura de Mona Lisa, algo que a la chica dejó sin aliento. A pesar de que Sergei no era un Adonis, pero tenía un ángel que le hacia atractivo.

__Perdón, es la falta de costumbre, aunque le trabajo a personas adineradas, pero es la primera vez que lo haré para alguien de este nivel.

__ Te entiendo... ¿Cómo te llamas?
__ Perdón, dime Sergei. Y de nuevo esa misteriosa y atractiva sonrisa y esa mirada penetrante y tierna a la vez, la chica se ruborizó, sintió un desfile de hormigas bajo su piel, y su entre pierna se encendió.
__Sígueme por favor, te llevaré con La Madam. 

Sergei la siguió y mientras ella caminaba frente a él, este disfrutaba de una inmejorable vista, la chica, si que era hermosa y sensual.

__ No me has dicho tu nombre. Dijo Sergei en tono conquistador, a lo que ella sin que él se diera cuenta sonrió con emoción.

__ Puedes llamarme Susana.
__ No, te llamaré Susy. ¿Está bien? 

Susy, recien bautizada sintió que su estómago se llenó de mariposas y no pudo hablar solo lo vio de reojo y con su rostro le autorizó llamarla así.
Luego de caminar por aquella mansión, que más bien parecía un museo, con adornos de todas partes del mundo, cuadros con obras de arte originales, pisos que parecían espejos, algo que Sergei aprovechó para ver la tanguita de Susy metida entre dos rígidas y deliciosas nalgas.

__ Madam. Sergei. Perdón, digo el mecánico esta aquí. 

La Madam se encontraba con un traje de baño, por la parte superior, solo el brasier de color blanco y por la cintura hasta sus bellos y delicados pies, una salida de baño de una tela que acariciaba su delicada piel.

_ Yo me encargo Susana, gracias. 

Susana luego de una deferencia, tal cual se le da a la realeza se retiro, pero antes vio la enigmática sonrisa que estaba en labios de Sergei y mentalmente tambien corrigió a La Madam.   -Susy por favor-   dijo, mientras se perdía entre los corredores y enormes puertas de la mansión.

__ Sígueme Sergei. 

Dijo La Madam un poco desilusionada, al ver el aspecto del mecánico, quien era un joven de treinta años, delgado, no mayor de un metro setenta y cinco, con rostro ovalado y delgado, la calvicie anunciaba que llegaría en pocos años, una barba de dos días, pero eso sí, con sonrisa enigmática en sus labios y esa mirada en ojos profundos y tiernos, era algo que lo tenía aun ahí, caminando por detrás de un ejemplar femenino que cualquier hombre desearía, pero pocos podrían tenerla.

Llegaron a otro de muchos jardines, en el cual se encontraba un piscina con aguas de color turquesa, como si esas aguas habían sido importadas del mismo caribe Beliceño. 

__ Por allá están los coches que quiero revises. 

Dijo La Madam indiferente, mientras se extraía la salida de baño dejando al descubierto una imagen digna para un orgasmo sin haberla tocado, esto con seguridad le pasaría a un adolescente calenturiento. Luego de indicar a Sergei el lugar de los autos, ella lo ignoró por completo y colocó sus bellezas femeninas sobre una camilla donde tomaría los rayos de sol.

Sergei con mariconera de mecánico en el cinto, se dirigió hasta donde se encontraban seis coches lujosos. Por razón de media hora, revisó los autos lujosos percatándose de que todos estaban en perfecto estado, como recien sacados de la agencia; se dirigió hasta donde La Madam descansaba, la figura que Sergei veía lo cautivaba al extremo, La Madam era una mujer jamás vista por él pero ni en una revista, en donde se encuentran las mujeres llamadas por alguien las más bellas del mundo.

__ Señora...

Dijo Sergei, parado al lado de la bella mujer de cuarenta años, con una herramienta en mano, una firme llave de mecánico y que brillaba con los rayos solares, ella que sabía que sus autos estaban perfectos lo vio, iniciando su viaje desde las rodillas de las piernas delgadas del mecánico hacia arriba, mientras lo hacía se preguntaba: ¿Cómo pudo haber excitado tanto a Nikita este tipo? Por fin, llegó al rostro de Sergei, quien la veía con admiración,

__ Madam... 
Dijo la señora, Sergei no entendió y con extrañeza la vio. 
__Me refiero a que no me digas Señora, dime Madam.
__ Ah, perdón Madam, pero como le dije sus autos están perfectos.

La Madam, pensó: - Solo hay una manera de averiguarlo. Refiriéndose a los orgasmos que Nikita sintió al hacer el amor con el mecánico.

__ ¿Puedes, por favor aplicarme una crema en mi cuerpo? 

Dijo La Madam mientras se extraía el brasier que ya no podía sostener más a sus duros y perfectos senos, dejando a la vista de Sergei, quien apretó la herramienta con tal fuerza que casi rompe los guantes desechables que usaba para no ensuciarse, claro que con aquellos autos, jamas pudo ensuciarse de grasa, eso era imposible.

__ Será un placer Madam. 

Dijo Sergei mientras se extraía los guantes y colocaba la dura y larga herramienta en su lugar, en el cinto que le rodeaba su delgada cintura.

__ Me da por favor el frasco con la crema. 

Con nerviosismo Sergei le pidió la crema a La Madam, mientras por una de las ventanas, Susy los observaba, preparándose para masturbarse, pues sabía lo que a continuación se avecinaba.

La experta en cuestiones del sexo, La Madam, se sentó y quedó a la altura de la cintura del mecánico, al cual le quito el cinto de herramientas y luego de ello, lo haló de la hebilla de su cincho hasta colocarlo muy cerca de su bello rostro.

__ Ahora te doy la crema para que me la apliques. 

Dijo La Madam, mientras le bajaba los pantalones hasta la rodilla y en sus manos tomó la mejor herramienta que Sergei tenía abajo de su cintura, una de tamaño un poco mayor a lo normal o convencional del genero masculino, la tomó entre sus delicadas y finas manos, ella sintió la dureza y recordó la herramienta que brillo con los rayos de sol, luego la introdujo en su boca y en breve dijo, como toda experta que era en el arte del sexo.

__ No tiene mal sabor, sabe muy rico. 

Luego la introdujo de nuevo en su boca, ella sabía que presión hacer y donde hacerlo, tambien sabía cuanto succionar y el lugar idóneo para con su lengua masajear aquella dura y firme herramienta que Sergei poseía entre sus piernas, la cual cuando se salia de la boca de La Madam, produciendo un sensual sonido, esta apuntaba hacia el cielo.

En la enorme casa, Susy gemía de placer, pues ya estaba a punto su segundo orgasmo.

La Madam extrajo de su boca la virilidad de Sergei y la masturbó, mientras ella lo hacía el se extrajo la camisa; dejando a la vista un cuerpo delgado y con algunos vellos en su pecho, un vientre plano, el cual había que trabajar en un gym; eso pensó La Madam, respecto al vello de su pecho, eso sería del gusto de sus clientas, pero el vello de abajo del cuerpo de Sergei el cual estaba afeitado, parecía como su barba de pocos días, lo cual daba un roce que excitó a La Madam, algo que le pareció extraño, pues era raro que esto le sucediera, ella empezó a comprender a Nikita, pensó: - Con una depilación profesional, quedarás como culito de bebe. 
La Madam pensaba en Sergei, como negocio y estaba probando el producto que pronto ofrecería, pero lo que ella sentía la confundía, pues entre su mente de negocio sexual, ella sentía una extraña excitación, se recostó de nuevo sin dejar de ver la herramienta de piel y extrajo su diminuta prenda, la cual la deslizo muy sensualmente por sus bellas y largas piernas, la cual cayó sobre el turquesa de las aguas tibias de la piscina. 
Luego, ella le dio la espalda a Sergei y le pidió se acercara, Sergei estaba que no podía mover un musculo, pues la belleza de la mujer era para verla y con eso era más que suficiente para alcanzar el orgasmo deseado y ansiado, pero ella tomó a Sergei de la parte que tuvo en su boca y la colocó en su vulva húmeda y caliente, ella estaba en posición de perrito y Sergei inicio su viaje hacia el mismo universo, pues ella tenía una vulva apretada, hirviente y húmeda; la combinación perfecta; algo extraño de encontrar en una mujer de su edad. 

La Madam sintió como Sergei avanzaba hacia adentro de ella y mientras lo hacía, sentía como si lo que en ella entraba, se tratará de un fierro de color rojo y candente, como si fuera la herramienta recien extraída de las brazas para marcar a un res; caliente y al rojo vivo. Ella sentía como le quemaba hasta las entrañas y él, que la penetraba muy suavemente como aquel taladro que entra en el concreto, lentamente pero haciendo un agujero perfecto, dejando el lugar caliente por la fricción de la broca contra el duro concreto. 
La Madam no pudo evitar que de sus sensuales labios se escapara un delicioso quejido, algo que la asombró. 

Por fin, Sergei estaba completo en ella, el rojo y caliente de su taladro inició ahora el vaivén; entrando y saliendo de ella rítmicamente, a veces lento, muy lento y otras con fuerza casi violento, el cambio de ritmo hizo que La Madam dejara salir de sus labios los ansiados gemidos por cualquier macho que posee a su hembra, luego, cambio los movimientos penetrantes por unos circulares, Sergei parecía un tiburón sacudiéndose con la presa en su boca por dentro de una vagina que estaba a punto de explotar; después Sergei combinó los movimientos y lo hizo primero con movimientos lentos, a los cuales gradualmente les subió de revoluciones y La Madam explotó, sintió que las cosquillas le bajaban del ombligo y como tornado paso por sus vagina y le siguió hasta las largas y perfectas piernas; su orgasmo no terminaba y hacia mucho que no sentía uno, pues todos eran fingidos. 

Cuando Sergei estaba por entregar la crema que ella dijo necesitaría para su cuerpo, su taladro se puso más rígido y se enrojeció tanto, que irradió un calor mucho mayor, uno más intenso que casi quema la vulva de La Madam y ambos sintieron como el tanque del bello vehículo era llenado de combustible blanco. La Madam no se pudo controlar y gimió y tambien gritaba...

__ ¡Dámelooo...! ¡Llé..nameeee...! ¡Wao!, ¡queee ricoooo...!

Desde la ventana, en la mansión, tambien Susy gemía y gritaba... ¡Ricooooo! 



Capitulo 3
 


miércoles, 16 de noviembre de 2016

MICULAX 4


Las semanas transcurrieron y los primos seguían en las mismas fechorías, ahora ya no solo eran gallinas, buscaban satisfacer su lujuriosa y enferma mente con otros animales a los cuales podrían estrangular para sentir el mismo efecto al momento de la eyaculación, la contracción de los esfinteres en este caso el ano, y luego de violarlos se dirigían al pueblo a venderlos para luego irse a chupar hasta ponerse a verga; ahora lo hacían en otros pueblos aledaños al oriundo, esto por iniciativa de Mariano, para no ser, en una descubiertos y evitar que la policía los metiera en el bote.

Tanto Mariano como José, eran dos jornaleros y de ello vivían, de lo que ganaban al día, en trabajos agrícolas, en trabajos del campo. Pero sus vicios y adicciones anormales; además de darles placer, un placer enfermizo y que por a su astucia mental, les permitía ganar un dinero extra, con esto extra, lograban saciar sus vicios, el de emborracharse y fumar; ya no era un cigarrillo, ahora podían comprar una cajetilla, en otras palabras, habían subido su nivel de vida.

Una madrugada, José seguía con un sueño recurrente, soñaba que vigiaba a niños bañándose desnudos en el río y eso le causaba excitación, la cual, lo despertaba sobresaltado y excitado, al grado que, luego se masturbaba, algo que después de hacerlo lo asustaba, pero a la vez inconscientemente o ya consiente, lo deseaba.

En una madrugada, un par de horas antes de levantarse para dirigirse a los campos a trabajar la tierra, otra pesadilla, esta vez sobresaltado brincó de la cama, pues, fue tan real que no hubo erección, solo miedo, su corazón palpitaba muy agitado y se preguntaba: ¿Por qué la frecuencia de esos sueños? ¿Por qué, el deseo por niños? ¿Por qué, no soñaba con una rica mujer? 
Salió de su rancho y se dirigió hasta la pila, y su cara lavó, después, casi metió la cabeza en ella, el agua estaba muy fría, esto lo hacía, para lograr sacar de su cabeza aquellas ideas que lo tenían confundido, atormentado y asustado; pero una vez sacó la cabeza de la pila, con aquella agua tan fría, de una madrugada a inicios de enero, sintió que el miedo le habia abandonado su cuerpo y ya tranquilo, regresó a su casa y se terminó de vestir, se preparó y tomó café y luego, cuando el sol apareció por el horizonte, con las primeros rayos del sol, tomó su machete, su herramienta de jornalero y tomó camino hacia una de las fincas en donde trabajaría mientras no se terminara el trabajo ahí, pues al terminar para lo que  se les contrataba, habría que buscar en otra finca o con alguien que tuviera la necesidad de contratar hombres para trabajar la tierra. 
Se perdió entre los árboles por donde se encontraba el camino y caminó por varios minutos en soledad, en su mente, el mismo pensamiento, José iba metido en sus ideas depravadas, esperando con ello, encontrar otra buena idea, para llevarla a su lugar de trabajo y compartirla con su primo y entre los dos, poder perfeccionar esa idea. 
Pero algo lo trajo de regreso a la realidad.

__Buenos días vos José.

Se trataba de un patojo que se dirigía con rumbo al pueblo a cumplir una encomienda de su taita.

__Buenos días vos.

Respondió José al patojo, quien siguió su camino en sentido opuesto al que José llevaba en ese momento, pero no habría avanzado mucho, cuando José sintió que del estómago le subió un extraño calor, el cual le llevó a su mente ideas lujuriosas, las cuales lo excitaron como nunca imaginó, se detuvo y vigió para todos lados y lo único que vio, fue la neblina que del suelo ascendía y detrás de él, el patojo que a penas se veía ya perdiéndose entre lo blanco de la neblina. 
José se apresuró para darle alcance al patojo quien lo saludo muy educadamente hace unos pocos minutos, mientras lo hacía, su mente maquinaba como podría convencer al ishto para detenerlo de su andar por un instante, el suficiente para hablar con él; mientras más lo pensaba y se acercaba al que ya era visible otra vez, su excitación subía de tono, lo mismo que sus ansias, lo mismo que el latir de su corazón, en su estómago sentía miles de cosquillas agradables, las cuales lo emocionaban mucho más, algo que le hacía apresurarse para dar alcance al ishto quien todavía no se daba cuenta de que era perseguido por José Miculax...

__Vos cerote, ¿por qué venís tan tarde? te van a echar a la mierda.

Así lo recibió Mariano, quien ya echaba punta en su trabajo, José no respondió, simplemente se colocó a trabajar al lado de su hermano. Pero se le veía ausente de su cuerpo, cómo si solo hubiera llegado a trabajar el cuerpo de José.

__Vos hijueputa, ¿qué traes, por qué no me respondes?

Pero José seguía ignorando a Mariano, tampoco se daba cuenta de lo que hacía, pues estaba haciendo mierda lo que debía de hacer, estaba chingando el terreno. 
Mariano lo tomó por el brazo y lo agitó, para que volviera en sí, pues aquel era un cuerpo sin alma. Mariano vio en la mirada de José algo que lo aterró, José ya no era el mismo, algo lo había cambiado...

__José, primo, ¿qué te pasó?, estas pálido, parece cómo si no tuvieras vida, ¿qué hiciste? Seguro no fue nada bueno. 

Luego se que José fuera agitado por su primo, este se tomó de la cabeza y después a su primo le dijo con mucha emoción, sus ojos tenían un raro brillo.

__Trabajemos o nos mandan a la mierda vos Mariano, después te cuento. Y, no fue nada malo, fue algo muy bueno vos, ya te cuento a la hora del almuerzo.

Mariano quedó tranquilo, pero a medias, pues, algo había sucedido con José, pero ni idea de qué era.

__Bueno, contá, ¿qué pasó? ¿por qué llegaste raro hoy en la mañana?
__Nada vos cerote, deja qué coma tranquilo, hace lo mismo, luego te digo, o mejor, te llevo        pa´que mires vos mismo cuando salgamos de aquí.

Ambos comieron tranquilos, mientras lo hacían, José le comentaba a Mariano sus ideas de como hacer más dinero matando animales luego de ser violados, Mariano se emocionaba al escuchar lo que José le sugería y a su mente insana, tambien le llegaban ideas, las cuales eran complemento de lo que su primo con emoción le comentaba, ellos, muy alejados del resto de jornaleros, para no ser escuchados y así descubiertos en sus fechorías ya realizadas y las que ahora planeaban realizar.

Cuando la tarde les llegó, limpiaron sus herramientas de trabajo y la mayoría de peones, cansados se despidieron de ellos, pues casi todos caminaban acompañándose, menos ellos dos, un par de cabrones solitarios, además al resto de jornaleros no le hacían gracia las bromas a las que ellos estaban acostumbrados, así que para el resto de campesinos era mejor que ellos tomaran caminos diferentes al resto de hombres trabajadores.

__Bueno Mariano, acompáñame por acá.
__Y ¿qué putas, para qué queres que caminemos por ahí?, ¿acaso tenes algún animal o bestia vigiada? 
__No mula, es para enseñarte porque llegué tarde hoy.
__Es cierto vos José, si no me has contado ni mierda de hoy temprano, ya se me había olvidado. __¿Que putas hiciste? 

Preguntó un intrigado y curioso Mariano; José emocionado sonrió y Mariano de nuevo vio aquella horrible mirada en los ojos de su primo.

__Vos seguíme cabrón.

Los primos se introdujeron en un apartado del bosque, lejos del camino, metido muy en el bosque del altiplano, el frío se sentía ya, la oscuridad se hacía presente a pesar de que el sol aun estaba sobre el horizonte fuerte e irradiando calor, pero el lugar boscoso era muy frío. Caminaron un buen tramo, hasta que por fin llegaron al lugar secreto de José, uno que sería muy dificil para ser encontrado ni por casualidad por otro aldeano de Patzicía.

__¡Mirá aquí está!

Dijo José Miculax con mucho orgullo y esa extraña mirada en sus ojos. Cuando José llegó al lugar secreto, todos los sentimientos y sensaciones que hace casi doce horas sintió, las volvió a sentir. 
Mientras que su primo Mariano, veía con asombro la imagen que su primo con orgullo le mostraba.


Continuará...