martes, 12 de diciembre de 2017

Tú y yo, yo y tú


La más bella canción cantada con el más profundo amor, tú y yo, yo y tú, nuestra historia de amor, una que jamás se inventó porque no nos habíamos amado aún, si un día el poeta escribió poemas de amor a la gente mintió, pues el más bello poema que aun se escribe es nuestra historia mi amor, tú y yo, yo y tú. 

Si el mundo grita por un cambio y entre tanta confusión, tú y yo, yo y tú, ignorando todo, simplemente amándonos en la oscuridad, bajos las estrellas y la luna que nos contempla y resplandece, enamora al lobo que aúlla por entre las montañas deseando encontrar un amor como el tuyo y el mío, tú y yo, yo y tú.

Shakespeare escribió tragedias inspiradas en lindos encuentros amorosos con un trágico final, pero eso no es para mi y para ti, tú y yo, yo y tú, tendremos un mejor final, un inesperado final, seremos antología para los que empiezan en estas cosas del amor, nos emularan pero fallaran porque siempre un defecto en el otro encontraran, nada como tú y yo, yo y tú, perfecta pareja que por cosas del cielo un día nacieron, crecieron y se encontraron al verse se enamoraron y supieron que nada los separaría jamás, esto somos tú y yo, yo y tú, por donde lo veas principio y final, final e inicio así es nuestra manera de amar, esto no lo leerás en ningún libro de historias de amor con un final feliz, por que nuestra historia aún no se escribe, la estamos escribiendo justo ahora, tú y yo yo y tú. 

Si has bailado un bolero o tal vez un tango sabrás de lo que hablo, así es cuando nos amamos, escuchamos en nuestros oídos las melodías y las letras las ponen nuestros suspiros y quejidos, por nuestros poros brota el sudor, el aroma del amor, te beso y me besas, me alimento de ti y tu haces dieta de mí, tú y yo, yo y tú romántico bolero o tremendo tango, desgarradoras letras cómo mi espalda cuando llegas al clímax.

Tú y yo, yo y tú una antología de amor, compendio de lo mejor de este sentimiento que nace en el corazón y que destierra a la razón, así somos tú y yo, yo y tú, perdemos la noción del tiempo, le hacen falta más horas al día para seguir amándonos, no conocemos un amanecer, mucho menos un atardecer, no tenemos tiempo para trivialidades, lo nuestro es amar y amar, eso somos tú y yo, yo y tú, la esencia pura del amor.

Creímos haber un día amado pero estábamos equivocados, pero aquello solo fue una experiencia para saber que el verdadero amor esperaba por mí y por ti, entonces apareciste tú y me encontraste a mí, sentimos que nuestras almas nos abandonaba el cuerpo, nuestros ojos no dejaron ni un solo segundo de admirarse, nuestros corazones sintieron agitarse sin motivo ni razón y es que el corazón no conoce de razón cuando le llega el verdadero amor, eramos tú y yo, yo y tú, frente a frente. 

Por nuestras mentes desfilaron mil imágenes, en ellas solo tú y yo, yo y tú, no había cabida para nadie más, entonces supimos que enfrente teníamos al verdadero amor, sin pensarlo nos acercamos y nuestras manos se extendieron y se tomaron, ninguno lo comprendió, pero era el amor que nos acercaba y la atracción era tan fuerte y evidente que ambos moríamos de sed por sentir el aliento del otro, por conocer el sabor de los labios que nos darían el combustible para seguir viviendo esta vida que hasta ayer fue sin sabor ni color. 

Fuimos como el resto, marionetas movidas por lo que nos rodeaba pero esto me enojaba porque no encontraba lo que yo buscaba pero solo me basto con verte y escuché a mi corazón y desterré de mi a la razón. 

Entonces supe que había encontrado el amor, eramos solo tú y yo, yo y tú, nada a nuestro alrededor más que el verdadero amor.



Tú y yo


Si tú eres la pregunta la respuesta soy yo.
Si tú eres la letra la música la pongo yo.
Si tú eres el problema la solución ese seré yo.
Si tú eres el nido el polluelo soy yo.
Si tú eres los versos el poema soy yo.
Juntos somos la más linda oración de amor,
Juntos haremos las más bellas frases de amor,
Tú y yo, la perfecta conjunción de amor.

Si tú eres el momento el beso soy yo.
Si tú eres lo que busco lo encontrado seré siempre yo.
Si tú eres la sinfonía la melodía soy yo.
Si tú eres quien baila tu pareja seré yo.
Juntos seremos la perfecta sinfonía de amor.
Juntos seremos el más bello poema de amor.
Tú y yo, el ejemplo de como amar con amor.

Si tú eres el universo la estrella fugaz que llega soy yo.
Si tú eres la letra la pluma soy yo.
Si tú eres el sueño los sueños húmedos los pongo yo.
Si tú eres la argolla el nombre inscrito en ella sera el mío.
Juntos somos la ceremonia de bodas y enamorados diremos que sí.
Tú y yo, constelación de estrellas destilando amor.

Si tú eres poesía el poeta soy yo.
Si tú eres la piel la caricia seré yo.
Si tú eres la pintura el cuadro soy yo.
Si tú eres la novia el novio sin duda soy yo.
Juntos venceremos la adversidad 
e iremos  tomados de la mano a la eternidad.
Tú y yo, mermelada de amor

Si tú eres mi amor tú amor seré siempre yo.
Si tú eres los labios el dulce beso soy yo.
Si tú eres la introducción el contenido a leer ese soy yo.
Si tú eres la madrugada el sol que bosteza desvelado soy yo.
Juntos somos una hermosa canción entonada por los enamorados.
Tú y yo, dos amantes condenados a amarse por la eternidad.

Esto somos tú y yo, esto somos mi amor.
Tú y yo, somos historias de amor. 
Nadie antes escribió algo más bello que lo nuestro,
si el amor fue inventado la inspiración fuimos tú y yo.



lunes, 11 de diciembre de 2017

SWElectronica. S.A.


Estaba recién graduado y mi única experiencia habían sido mis practicas mientras estudiaba, tanto en el instituto, como en mis vacaciones en alguna empresa que solicitaban vacacionistas. Una vez graduado, amistades y familiares me llenaron la casa para reparar sus aparatos, creo que muchos lo hicieron pensando que se ahorrarían unos billetes y sí, se los ahorraron, mientras que yo seguía en mis practicas pero ya como profesional, al tiempo mis estudios universitarios, pero esta es otra historia. 

Durante mi práctica supervisada conocí a un técnico, el cual, era un personaje no muy bien visto por el resto de sus compañeros en la empresa, era muy bueno y con enorme experiencia; yo que siempre he sido muy amigable, fui advertido por todos en esa empresa de no acercarme con aquel cascarrabias, me lo advirtió hasta mi jefe superior inmediato, a pesar de que ellos se llevaban muy bien y que la empresa casi siempre los mandaba juntos a especializaciones al exterior, pero yo que nunca me he dejado influenciar por las habladurías, no hice caso a todo lo que de él me advirtieron y decidí ser yo quien debía juzgarlo y vaya sorpresa la que me llevé, fue todo lo contrario y nació entre nosotros una enorme amistad (por qué cuento esto, pronto lo sabrán, los trucos que este me enseñó, son unos que en ninguna universidad encontrarás solo te los dará la universidad de la vida. Guardaré más detalles para comentarlos como una historia, pues este amigo se lo merece).

Pues bien, regresando a la presente historia. Una tarde se aparece mi hermano mayor, con un recorte de prensa el cual solicitaba un técnico, yo que no buscaba empleo, pues, con lo que a mi casa llegaba era más que suficiente, pero mi hermano que me insistía tanto y yo, con el recorte de prensa guardado; mi hermano me llamaba por teléfono para averiguar si ya había ido por el trabajo y yo, sin el menor interés. Entonces llegaron las vacaciones de Semana Santa y nos fuimos al pueblo de mis abuelos, mientras viajábamos mi hermano me recriminaba el por qué no había ido a las entrevistas, a lo que yo me hacía el desentendido, pero en mis adentros ya aburrido por tanta insistencia me prometí que si para cuando terminaran las vacaciones había otra oportunidad de empleo, lo tomaría, o por lo menos me haría los exámenes para ver si aplicaba a la plaza.

Regresamos de aquellas vacaciones y del tema ya no se habló más, pues era evidente que ya alguien era dueño del puesto. 

Pasaron veinte días de haber retomado nuestras vidas y actividades normales y el siguiente fin de semana llegó mi hermano a casa, como lo hacía cada sábado después de haberse casado, llegaban a almorzar a nuestro hogar y esta vez nomas entró y preguntó por mí, mi madre le indicó que yo me encontraba en la comodidad de mi cuarto. El viernes anterior había sido un especie de fiebre de viernes por la noche y aún me encontraba en cama con una hueva increíble, de esas que te las propina una buena desvelada.

_Con razón no buscas trabajo si aún estás echadote. Dijo muy molesto.
_Hola hermanito. Pasa, cómo estás, yo estoy bien, gracias por preguntar. Respondí muy molesto.

Este sin replicar a mi comentario me arrojó sobre las cobijas otro recorte de prensa y salió para terminar de llegar y saludar. 
Cuando escuché que la puerta se cerró y de golpe, salí de entre mis chamarras y me encontré con el recorte de prensa nuevo.

_¿Qué raro? Otra vez el mismo anuncio; ¿cómo, si yo lo tengo aquí guardado?

Y abrí una gaveta, y sí, ahí estaba, lo cogí y era otro, pero ambos decían exactamente lo mismo. La explicación lógica era que no habían aun contratado al tan buscado técnico y después de varias semanas dispusieron publicar de nuevo el mismo anuncio. 

En ese instante regresaron mis pensamientos del viaje, cuando prometí ir a ver la siguiente oferta de trabajo, además me dije que de pronto y ese trabajo era para mí, pues lo que es de Pedro no se lo quita Juan.

El lunes siguiente me levanté temprano para cumplir con mi promesa y mi destino, salí de la casa sin decir a donde iba, pues quizá y por mala suerte me daban el trabajo y a lo mejor no me interesaba trabajar y si se enteraban quién les callaría la boca, especialmente a mi hermanito. 

Baje del autobús y busque la dirección, la cual era en un sector muy exclusivo de nuestra ciudad, en donde solo se veían edificios enormes y empresas prestigiosas, seguí las coordenadas que me indicaban la dirección en el recorte de periódico y cuando sentí estaba enfrente del edificio de la empresa SWElectronica. S.A.

_¡Wao! Qué lujo de empresa.

Esto me entusiasmó y después de admirar el edificio de cuatro pisos, caminé a recepción, por fuera se podían observar los aparatos y el servicio que esta importante empresa prestaba, ingresé al edificio y la recepción era increíble, aduje que el resto sería mucho mejor; atendiendo los teléfonos, una recepcionista guapísima quien con mucha amabilidad y con un gesto me pidió me sentara y esperara en lo que ella se desocupaba. Yo me dirigí a la silla más cercana sin salir de mi asombro, el lugar era muy lujoso y exclusivo.

_Buen día, ¿en qué le podemos ayudar? Dijo la guapa recepcionista.

Yo me puse de pié y caminé hasta su cubículo, al acercarme para indicar a la señorita el por qué de mi presencia en el lugar pude ver un par de hermosa y sexys piernas, ella notó mi mirada indecorosa y solo se sonrió, seguro ya estaba acostumbrada a que quien se hiciera a su lugar y veía sus atributos femeninos esto mismo sucedía o pudo ser también que ella veía a un culicagado que no había visto antes a una distinguida señorita de esa élite. 
Bueno, con el rostro algo rosado y luego de aclara mi garganta le dije.

_Hola, vengo por lo del anuncio de la prensa. 
_Ah ok, por favor llene este formulario y luego me lo entrega. ¿Está bien?
_Sí, está bien, gracias.

Regresé al mismo lugar y llené el formulario, el cual solicitaba mis datos personales y profesionales, experiencias, etc. Al terminar regresé con ella.

_¿Ya lo completó?
_Creo que sí señorita, muchas gracias.
_Ok, sígame por favor. 

Se levantó, y que mujeron era, yo soy alto pero ella casi me sobrepasaba, por supuesto con la ayuda de unos zapatos como de diez centímetros, caminé por detrás de ella sin lograr dejar de ver sus glúteos y esas divinas piernas con que la naturaleza la bendijo. Entramos en el cuarto siguiente a la recepción y en el lugar, como una docena de personas esperando ser entrevistados, algunos con herramientas que indicaban que ya trabajaban en lo requerido por la empresa y que buscaban otras opciones de superación.

_Siéntate aquí ya te llamarán.
_Gracias, muy amable. 

Y regresó a su lugar de trabajo, no sin ser observada por la docena más yo, quienes esperábamos por ser llamados para ser entrevistados. 
Yo en mis adentros sentí un alivio, pues era evidente que no podría conseguir el empleo, pues, al ver las herramientas y las vestimentas con logos de empresas que seguramente eran de la competencia, yo no tendría oportunidad alguna, esto me relajó, pues regresaría a casa y les contaría que había asistido a mi primera entrevista de trabajo a petición e insistencia de mi hermano y que lamentablemente no lo había logrado, pero que habría dado el primer paso y que seguramente en un futuro cercano podría conseguir el anhelado empleo. 
Para todo esto escuché mi nombre, el cual seguro lo repitieron varias veces.

_¡Sergio Raga!... ¡Sergio Raga!...
_Aquí, yo, soy yo...
_Ah, pensé ya no estaba, pase por favor.

Me indicó un señor, ya molesto por mi falta de respuesta inmediata, tal vez cansado por las entrevistas y quizá ya con la persona contratada y yo solo sería invitado a pasar a sus oficinas para escuchar de él; un gracias por venir. 

-Ah se me olvidaba indicar que yo había llegado impecable a mi entrevista,- tal cual se debe asistir a una entrevista de trabajo, por lo menos así era en aquellos tiempos, creo que hoy día ya no se acostumbrará esto, a pesar de que los que pasaron antes que yo, no iban elegantes y llegaron con ropa de trabajo.

_Pasa, siéntate por acá por favor. Deja ver. Veo que recién te has graduado de Perito en Electrónica y que no tienes experiencia laboral. Tienes poca edad, etc., etc... Ok Sergio, te contaré para que puesto estamos solicitando un técnico y luego te haré un examen para saber el grado de conocimientos en electrónica que tienes. ¿está bien? 
_Está bien, me parece bien, gracias. Dije muy seguro de mí, algo que siempre me caracterizó desde muy joven.
_Bueno, SWElectrónica es una empresa con diez años en el mercado y nuestro fuerte entre otras líneas es la telefonía, para ser más exacto, las plantas telefónicas o KSU, cómo les llamamos en el medio. ¿Sabes de qué estoy hablando supongo?
_Para ser honesto, no tengo ni la menor idea. Pero tengo buena actitud y creo que puedo aprender rápido.
_Eso está muy bien. ¿Has tenido la oportunidad de reparar alguna vez por lo menos un teléfono?
_Para seguir con mi honestidad; no. Pero puedo aprender y rápido.
_Ok, excelente. ¿Has tenido la oportunidad de tener contacto con personas de oficinas y ofrecer servicios de telefonía?
_Pues, siguiendo con mi honestidad; no. A lo máximo que he llegado son a vecinos del barrio y a familiares, a los cuales les he reparado televisores, equipos de sonido y cosas similares.
_Comprendo. Ahora te enseñaré un KSU, para que lo conozcas y te haré unas preguntas de su electrónica, ¿Ok?
_Ok.

Extrajo un extraño aparato, de los cuales jamás había visto uno en mi vida como técnico, es más, ni sabía que existían; lo colocó sobre su escritorio y me pidió que me acercara y así lo hice; una vez al lado del misterioso aparato, el ingeniero me interrogó.

_Sergio, ¿podrías identificar algún circuito integrado?
_Si, claro, son estos. Y se los señalé.
_¿Podrías por favor señalar los transistores?
_Con mucho gusto, son este, este, y... este...
_Muy bien, podrías identificar en este aparato al fuente de alimentación.
_Con mucho gusto, la fuente de alimentación de este aparato obviamente es esta.
_¿Podrías indicar para que sirven cada uno de sus componentes?
_Con mucho gusto. Y procedí a indicar el funcionamiento de cada dispositivo.
_Muy bien. Bueno Sergio, esto es todo, me harías el favor de esperar en la sala un rato, gracias.
_Esta bien, con permiso.

Salí de la oficina del ingeniero, satisfecho y con la certeza de que no había conseguido el empleo, pues de todas sus interrogantes solo las últimas pude contestar, además no sabía ni J de lo que la empresa necesitaba para aplicar como su técnico. 
Mientras esperaba a que me llamaran de nuevo para darme las gracias, salió de su entrevista otra persona, al parecer era la última, pero no se sentó, salió del edificio y se fué; esperé otros tantos minutos y entonces salió el ingeniero y desde la puerta me indicó que entrara.

_Siéntate Sergio, espera un momento por favor.

Tomó su extensión telefónica y por el intercomunicador solicitó la presencia de la guapa recepcionista, la cual se hizo presente con unos papeles en sus manos, al entrar ella me sonrió con la misma amabilidad que me recibió y sonriente salió de la oficina del ingeniero dejando sobre su escritorio unos papeles.

_¿Muy guapa la señorita verdad? Se llama Claudia.
_Eh, pues, sí, es simpática ¿Claudia, eso dijo no?
_Ok Sergio, oficialmente te doy la bienvenida a SWElectrónica, claro, media vez firmes este contrato y aceptes las condiciones y el sueldo.
_¿Quéeee? ¿Pero? No comprendo.
_¿Qué es lo que no comprendes, has venido por un trabajo y lo has encontrado? Felicitaciones.
_Pero, bueno sí, pero... No entiendo, ¿cómo es qué me desea contratar si no sé nada de este negocio?... 

Muy en mis adentros estaba feliz, pero a la vez decepcionado, había conseguido un trabajo, el cual salí a buscar sin desear conseguir, esto era algo confuso, pero bueno ya encaramado en la mula, por mula, había que hacerle huevos.


Continuará... 


Tomado del libro: "Historias de un Adolescente Tímido 3" Por Sergio Raga.




viernes, 8 de diciembre de 2017

Pequeña y liviana


Mis brazos son fuertes 
y tú eres liviana pero sensual,
soy tosco y mocoso aun
tú eres bella y un poco mayor
pero no hay edad para el amor.

Mis besos son inexpertos,
los tuyos son agua para un sediento,
soy un tipo extraño y aun no me defino,
tú eres mujer experimentada y nada importará
para amar solo hace falta amar.

Aun no me estreno como hombre,
tú eres libro abierto del kamasutra
vaya faena la que me espera,
me graduaré en estas bellas artes 
mucho antes de lo pensado
esto te tiene sin cuidado, al fin me estrenarás,
hombre me harás y dejaré mi piel de niño 
olvidado en el camino.

Eres liviana y sutil para ser felina mortal,
yo soy fuerte pero con mentalidad débil e infantil.
esto es causa de gracia y también de exitación
cómo fue que llegaste a mi vida
cómo fue que me atravesé en la tuya.

Me besas con tanta pasión 
que me creo todo un hombre,
te beso con lo que tengo 
y tú me ves con ternura y con dulzura
soy fruta que aun no madura 
tú eres fruta que cayó hace mucho del árbol.

El amor está servido 
y yo te espero con mucha gula,
como experta me presentas el menú 
y yo quedo asombrado, 
digo me lo comeré todo en seguida 
y mis dedos después chuparé.

Tú me indicas como usar los utensilios 
y me repites con ternura
que los manjares deben ser ingeridos con lentitud,
saborear los sabores y distinguir las texturas,
mujer experta en el arte culinario 
y a propósito, exquisito es el suyo,

Yo soy fuerte e inexperto,
tú eres pequeña y liviana 
y con mucha experiencia
perfecta combinación para una relación
al fin de cuentas 
no hay edad para el amor y para amar.




La elección de reina


Cuando se es un adolescente, por algún motivo siempre terminamos deslumbrados por la chica más linda y popular de tu centro de estudios y yo, no fui la excepción a la regla. 

Tendría por esa época unos catorce años, edad de las ilusiones, edad de las decepciones, edad de los traumas que te acompañarán por el resto de tus días; pero también, estas experiencias pueden hacerte alguien fuerte y vencedor de tus defectos, aquellos que aunque no son tan grandes tus amigos te los hacen enormes, y claro, la falta de confianza en uno de aquella edad te puede hacer mucho daño, pero también te puede hacer tan fuerte y convertirte en un vencedor de esos fantasmas y darle un giro a tú entonces diminuta e insignificante vida.

Esta es mi historia, quizá una que logró hacerme años más tarde quien fuera parte del circulo de los que disfrutan de las mieles del amor. Debo reconocer que por la inmadurez de esos años, me llevaron a ser otro igual a quien me hizo sentir una piltrafa, hoy agradezco que sucediera aquella experiencia, pues de no ser así, quizá seguiría siendo el adolescente tímido, y mi libro, de mismo nombre jamás habría nacido.


... Se acercaba la fiesta de aniversario, mi primera fiesta formal de adolescente y a flor de piel sentía la emoción, los sueños de que en dicha fiesta sucediera lo que por meses había soñado, y es que, me soñaba bailando con esa chica y en medio de la fiesta, salir a un balcón y bajo el plata de una enorme luna y con el embrujo de los rayos que a traviesan los cielos llegar hasta nosotros, besar sus labios. 
Al igual que yo, otro buen grupo de adolescentes tímidos soñando lo mismo, la chica que participaba entre otras diez, las cuales no estaban nada mal y hasta hoy me doy cuenta de ello, pues en ese tiempo su luz era de tanta intensidad que no permitía ver a las que estaban a su lado, así de bella era, su rostro moreno y lindo, sus curvas que a pesar de ser otra adolescente era una chica como la de algún cartel de publicidad. Cuando me la encontraba por los corredores, ella era tan amable, era tan linda. Hoy entiendo que era parte de su política para ganar la corona, sin embargo, para mí era como hablar con algún ángel recién llegado. 
El día de la elección estaba cercano y los grupos estaban divididos, muchos con ella (era obvio) y otros no tan numerosos con el resto.

Entonces llegó el día que no olvidaré (creo que si lo había olvidado y hoy lo recordé), aparecí con mi grupo de amigos y compañeros de aula y por el lado contrario apareció el profesor organizador del evento; por extraño que parezca la linda chica no tenía alguien que fuere su acompañante, un caballero para el evento tan esperado por todos. Fue entonces que el profe se acercó a nosotros y entre los cinco que éramos, se dirigió a mí (por qué, no lo sé).

_Raga ¿tienes traje de noche?

Yo quedé, con el ceño fruncido, sin saber el por qué de la pregunta (me imagino que esta pregunta la habría hecho a muchos más, pero nadie tenía).

_Si tengo. ¿Para qué profe?
_Estoy buscando el caballero para Celia?

Cuando dijo esto, escuché sonar las trompetas celestiales y mis compañeros me palmearon la espalda, algunos lo hicieron felices por mí, mientras que por lo menos uno, lo hizo por envidia pues, sentí un golpe muy fuerte en mi espalda.

_Bueno, entonces mándalo a la tintorería, porque oficialmente eres el caballero de Celia.
_¡Sí profe! ¡Hoy mismo le digo a mi mamá! ¡Gracias!

Era el momento más feliz de mi vida, mis sueños se hacían realidad; y en ese momento me vi sobre aquel balcón y bajo el embrujo de la luna besando a Celia. 
Entonces ella apareció en escena y justo fue cuando aún estábamos en la algarabía de la buena noticia, alguien nos hizo ver que ella se acercaba y entonces el profe, con mucha emoción por el ambiente y quizá por que al fin halló a alguien que tuviera su tacuche propio, este le dijo a la encantadora de Celia las buenas nuevas. 

_Celia, que bueno que llegas.
_Sí profe, y eso ¿por qué?
_Ya te conseguí a tu caballero.

Yo, entre mis cuatro amigos con la felicidad dibujada en mi rostro escuchando cómo el profe le daba la excelente noticia a Celia.

_ Qué alegre. ¿Y quién es? Dijo Celia con el rostro encendido.

El profe haciendo a un lado a mis compañeros y abrazándome; dijo.


_¡Es Raga!

En ese instante llegó el golpe que me causaría daños irreparables, pues la reacción de Celia fue inclemente. Esto dijo.

_¡¡Ese no me gusta!!

Lo que hace unos pocos minutos fueron trompetas celestiales, se convirtieron en horribles tambores de ultratumba, sentí que un hoyo se hizo bajo mis pies y que caía sin encontrar la esperanza de detenerme en algún lugar. Celia luego de decir esto sin anestesia y sin importarle nada mi autoestima siguió su camino. Mis amigos y compañeros me hicieron el paro, se sintió la buena vibra, se sintió la solidaridad para conmigo; a quien se le caía la cara de pena era al profe, quien me quiso consolar.

_No le hagas caso, esta Celia y sus bromas, por eso es tan popular.

Mientras decía esto, él se alejaba de nosotros, y cuando estuvo a punto de entrar en uno de los largos corredores se detuvo y desde ahí me gritó.

_No olvides mandar a la tintorería tu tacuche.

Sí como no, sería feo, pero no mula. Pero hasta el día de hoy le agradezco su buena vibra, mientras tanto, mis compañeros de inmediato cambiaron el tema, como quien no le da importancia a lo que recién sucedió, hicieron de todo para que el mal trago me pasara rápido. Pero aquel mal momento no pasó tan rápido como creí, este me pasó años más tarde, cuando una tarde noche me la encontré en un bus del servicio colectivo y... Bueno esta es otra historia.

El día de elección llegó, entre la concurrencia me encontraba yo junto a mis amigos, pero ya no veía en Celia aquella incandescente luz, esa luz mortal, la que me hizo quedar en coma, la que más tarde y mucho antes ya había hecho lo mismo que a mí, en otros. 
El maestro de ceremonias anuncio a las candidatas y ellas entraron, caminaron sobre el escenario y al lado de ellas su paje o caballero, se veían tan lindas, fue aquí que me di cuenta de que Celia no era la única belleza en el establecimiento, habían por lo menos otras nueve Celias, y para ser honesto, hasta vi a otras mucho mejor que ella (pudo ser el calor y la cólera por el mal momento que me hizo vivir). 

Entonces entró Celia, y mientras le aplaudían, mis cuatro amigos y yo, reímos al ver quien era su caballero; lo recuerdo como si fuere ayer, cuando el profe me vio y sonriente me guiñó el ojo, yo entendí y se lo agradecí. Es que su caballero era... Bueno, no caeré en la mismas que ella, pero se lo imaginarán, seguro el profe le dijo: -No hay otro con tacuche, así que te aguantas, ya viste, debiste haber aceptado al Raga.

Cómo era de esperar y lógico también, Celia ganó la corona. Y cuando fue el baile de gala, le tocó que bailar con su caballero y recuerdo que fue otro momento invaluable para nosotros, no así para ella, pues su flamante caballero le machucó los pies durante casi toda la melodía, pero ella muy profesional le tocó que aguantar, para una vez terminada la pieza musical deshacerse de él. 
Esa noche los cinco bailamos, no fue una noche como la soñé, pero si que nos divertimos, bailamos con nuestras compañeras y amigas de grado, no eran como Celia, pero bailaban muy bien.

Me tomé un momento para separarme del grupo con la excusa de que iba al baño, pero no, salí al balcón del edificio donde se llevó a cabo la fiesta, esa fiesta fue la mejor de todos los tiempos de mi colegio, al salir al balcón por un lado y en lo más oscuro una pareja haciendo realidad mi sueño, me hice al lado contrario a ellos, me recosté sobre la baranda del balcón del salón que quedaba en el cuarto nivel de un edificio de diez pisos, vi al cielo, y este estaba despejado, entre millones de titilantes estrellas colgaba en medio la mágica luna, en silencio la contemplé, sentí como si ella también me consoló, como si me diera un adelanto de mi futuro, pues luego me sentí muy bien. Y es que, después de esa noche llegaron mil noches más pero con un final diferente. Fueron mil lunas con mucha miel, de esa que jamás empalagará a nadie...



Tomado del libro: "Historias de un adolescente Tímido" por Sergio Raga



jueves, 7 de diciembre de 2017

Otro día sin amor, pero no es verdad


La vida sin ti ya no es igual,
los días son parecidos y todo sigue igual,
intento sobrevivir pero sin ti nada es igual,
a tu lado todo era sin igual.

Ahora me siento metido en una mortaja
por no tener la otra mitad de mi naranja,
veo el cielo gris y quiero morir, tengo una navaja,
me quiero desangrar y tú estás lejos, me llevas ventaja.

Alguien me detuvo y a mi sangre la contuvo,
al regresar en sí, la vi sonreír y me sentí como nuevo,
me preguntó por quién su amor ruego y entristecí de nuevo,
quise llorar otra vez y a mis venas cortar pero me detuvo.

Ahora he vuelto a soñar, sin despertar y en soledad gritar,
cada despertar ella quiere regresar, pero ya no la dejo entrar,
mi corazón ahora tiene nuevos brazos donde descansar
la vida es genial desde que a mi vida un nuevo amor deje entrar.

Cada día es una nueva aventura para amar sin descansar,
sus recuerdos me persiguen pero no me dejo atrapar ni alcanzar,
de inmediato me refugio entre sus brazos para descansar y a luego amar,
Si un día lloré, ahora eso es pasado, hoy solo nos queda amar y amar.

Si un día caminé a oscuras y a tientas, 
hoy solo quiero sentirte y que me sientas
y te quiero amar, solo amar, espero también así lo sientas,
a pesar de que hay mucha luz te miento y digo voy a tientas

Y te dejas tocar y yo te quiero tocar.
Y te dejas amar y yo te quiero amar.
Y me dejas hablar y yo te quiero escuchar.
Y si un día supliqué, hoy solo te pido amor y te puedo besar.
Y si un día la vuelvo a encontrar, con valor la voy a ignorar.
y si un día caminé en la oscuridad a tientas hoy sigo igual to lo podrás imaginar.



miércoles, 6 de diciembre de 2017

Joven y con experiencia


Mientras ascendía quien ahora moría veía postrado sobre la cama de un hospital su inerte cuerpo, uno viejo y esquelético, con canas en su poca cabellera, tremendas ojeras y muchas manchas en su piel, consecuencias de la edad, cada vez se le hacía más borrosa la imagen del cuadro que ahora abandonaba y seguía con su viaje al más allá, lugar para donde todo aquel que recién muere tomará el mismo camino. 

Teniendo en cuenta de que en aquel extraño y misterioso lugar del cual, nadie antes, ha llegado y regresado, para contar en detalle cómo es, no daremos explicación alguna quedando a criterio de cada lector. Y suponiendo que allí no existe el tiempo, quién podría asegurar cuanto estuvo ahí. Yo me atrevería a decir que esto dependerá de como fue tu vida, si has llegado sin pecado alguno tu retorno será de inmediato; pero esto solo es una idea mía.

_¡Una parturienta, habrán paso que está a punto de parir!

Gritaba un para-médico quien llevaba a una mujer a punto de dar a luz, con la dilatación tal, que casi quien llegaba a este mundo se asomaba por ella.

_Por acá.

Dijo Lilly, la enfermera de turno, quien recibió a la señora, una madre soltera de pocos recursos económicos quien en breve daría a luz en el hospital general. A Lilly no le dio tiempo de avisar al médico de turno y ella asistió el parto, una vez con el recién nacido entre sus manos entró el residente ya solo a cortar el cordón que aún unía a madre e hijo, un varón. Entonces entro el Dr. Orantes, el pediatra y mientras el residente revisaba a la madre, el Dr. Orantes revisaba que el recién nacido halla llegado bien a este mundo.

_Es un lindo varoncito señora. ¿ya le eligió nombre? Dijo el Dr. Selman Méndez a su paciente, quien lloraba de felicidad.

Ya todo bajo control y con los dos sin ningún riesgo, se le entregó el bebe a su señora madre, este que llegó con mucho frío y mucha hambre se prendió del pecho de la señora y se calentó al tiempo que se amamantó.

_Bueno doña Gerturdiz, fue un gusto para nosotros haberle asistido en su parto, que estén bien y no olvide regresar a sus consultas tanto para usted como para su hijo.
_Dios les bendiga a todos, gracias.

Dijo Gertrudiz, de veinticuatro años, y salió del hospital general con rumbo a su hogar, el cual quedaba en un apartado lugar de la enorme ciudad, mientras viajaba, ella pensaba cómo haría para sobrevivir con su hijo, pero al verlo se llenaba de esperanzas y su amor de madre le daba fuerzas para saber qué hacer.

Tiempo después, madre e hijo, vivían humildemente pero con salud y amor.

_¡Chusito, ven que es hora de comer!
_¡Ya voy madre!

Chusito dejó sus juegos en el patio polvoriento y entró a su humilde hogar, se sentó para recibir sus alimentos, pero la madre lo reprendió.

_¿Te has visto esas manos?, las tienes negras, se va de inmediato a lavar.
_Esta bien.

Dijo Chusito y se dirigió con rumbo hacia la pila que estaba justo en el patio, se inclinó para sacar agua de la pila y al verse reflejado en ella, quedó por unos instantes privado, extrañado; quiso entender lo que le sucedía pero fue irrumpido por su señora madre, la cual, le gritó desde la puerta de la pequeña pieza.

_¿Ya te has lavado, que se te enfrían los frijoles?
_Ya voy madre.

Y regresó, se sentó a comer sus frijoles con huevos revueltos y su café con pan, olvidando el extraño suceso que recién le pasó en la pila, qué podría haber sido eso.

Otros años más adelante, un día en que Chusito regresaba de la escuela del barrio, pasó enfrente de una vitrina y al verse reflejado en ella regresó y se paró justo enfrente de ella, de nuevo al verse reflejado en ella, quedó otra vez privado, sumergido muy adentro de sí, pero otros muchachos de su edad y compañeros de él, le dieron alcance y lo abrazan con cariño, pero Chusito no regresaba de su introspección, por más que sus compañeros lo zarandeaban este seguía metido en él sin dejar de ver su reflejo sobre el vidrio de la vitrina.

_Oye Chusin ¿qué te pasa?, vamos que ya va a oscurecer y nos perderemos las caricaturas.

Chusito regresó de golpe de donde se encontraba y con tremendo dolor de cabeza caminaron con rumbo a sus casas, al llegar a casa le dijo a su madre que algo extraño pasaba con él y que por ahora llegaba con tremendo dolor de cabeza. Gertrudiz le dio un analgésico y preocupada más tarde habló con él, preguntando si necesitaba de médico para su problema que según dijo al llegar con aquel dolor de cabeza, pero él dijo a su madre que no, que eran bobadas nada más algo sin importancia.

Cuando Chusito llegó a la pubertad y desarrolló, tuvo otro encuentro con su interior, esta vez fue algo mucho más extraño que sus anteriores episodios, pero tampoco le dio la importancia de lo que estaba a punto de suceder, algo que cambiaría la vida de ambos para siempre.
Como todo puberto y pre-adolescente vivía jugando con su cuerpo para obtener placer. 

Un día uno de sus amigos, le contó a Chusito que había tenido su primer encuentro sexual y ambos entraron en todos los detalles, uno contando su experiencia mientras que el otro escuchando detenidamente. 

No pasó mucho tiempo para que a Chusito le llegara su turno en su primer encuentro carnal.
Este se encontraba teniendo sexo con su novia, la cual lo disfrutaba de tal manera que jamás lo habría imaginado, ella se venía una y otra vez, a penas era su segunda experiencia sexual, la primera solo fue debut y despedida, solo le robaron su virginidad y nada sintió más que el dolor inicial y una vez su amante adentro de ella terminó, así fue su primera experiencia; pero ahora con Chusito la chica disfrutaba de las mieles del sexo, pues el inexperto adolescente de ahora unos dieciséis años le hacía el amor como el más grande de los amantes, uno con tremenda experiencia en estos menesteres, le daba placer en extremo a su chica, otra adolescente de la misma edad, la cual casi desfallecía de placer y este se esmeraba en este arte del sexo, ni él se explicaba lo que le hacía a la chica, no se explicaba como era que sabía tanto del tema y lo disfrutaba de tal manera que cuando le tocó su turno de recibir su dosis de placer, este fue majestuoso, algo que nunca en su corta edad imaginó; ambos chicos quedaron cuasi desfallecidos sobre la cama, aún los dos jadeantes observando al cielo. Fue la chica que pudo hablar después de largos minutos intentando recuperarse.

_¡Waooo y recontra waoooo! ¿Chusito qué fue esto?, no imaginaba que fuera tan bueno, tan delicioso, casi me has matado.  

Chusito al escuchar la vos inmadura e infantil de su pareja reaccionó de tal manera que ni él ni ella sabrían explicar...

_¿Qué pasó, en dónde estoy? -Y vio a su amante- ¡Dios mío estoy en aprietos, estoy en un tremendo lío, he tenido sexo con una niña!, pero ¿qué sucede conmigo? ¿Quién diablos eres tú, acaso una prostituta joven?...


Continuará...



martes, 5 de diciembre de 2017

La chica de mi amigo


Si me puedes acompañar, 
ven, se que te va a encantar,
a penas la conocí hoy 
y créelo, me ha deslumbrado, 
es que es encantadora.
(una hermosura).

Caminamos juntos por varios minutos
y este no dejaba de hablar,
yo imaginaba lo bella que era ella
y él me lo repetía a cada paso.

Cruzamos la última esquina 
y mi amigo ya no podía hablar
mientras yo seguía a la chica imaginando,
lo invité a seguir camiando
y parados frente a su portal, este enmudeció,
por mi parte yo igual 
cuando la vi hasta nosotros llegar.

Ella dijo buenas noches y de beso lo saludó,
él nos presentó 
y quien no puede hablar ahora soy yo,
ella nos invitó a sentarnos en la acera
y nos vio a los dos a los ojos, 
quien me condujo hasta ella 
yo esperaba escuchar decirle algo,
pero él nada pudo musitar.

Después de un incomodo momento
me tocó a mi hablar, cómo podría imaginar,
que la chica que mi amigo me presentó
y de quien no paraba de hablar 
a mí era a quien terminaría amando.

Las noches siguientes nunca deje de su casa visitar
y con pasión sus labios besar.
Mi amigo se conformó con ver a su amigo 
y a la chica que lo cautivó no parar de amar.

Eso sucedió una noche de primavera
cuando las flores están en flor,
la misma noche cuando me entregó su amor.




Si me invitara (las canciones de mi vida)


Como todas las noches de viernes; él, sentado en la barra del bar tomando un trago que le diera valentía para hacer lo que por semanas no se animaba. 

Todo inició una noche cualquiera de otro viernes cuando en el mismo lugar él la vio en el bar entrar, llevaba un vestido rojo pegado a su cuerpo que no disimulaba sus hermosas curvas, curvas que hicieron que a todos los caballeros que allí estaban ese viernes se les parara el corazón; ella, quien sabía lo que poseía, que sabía que la naturaleza había sido extremadamente generosa con ella, sin siquiera tomar atención a las miradas de todos siguió su sensual andar hasta llegar a la barra de aquel bar. 

En la esquina opuesta donde ella se sentó, un apuesto caballero, quien a la chica desnudó con la mirada, ella sintió como su vestido se desvaneció ante la lujuriosa mirada del guapo caballero quien bebía su copa de champan al tiempo que desnudaba a la bella señorita con sus ojos y con sus pensamientos. 

Por otra parte, ella sintió que desnuda quedó ante la insistente mirada del que no dejaba de verla y que para ella no era del todo indiferente, se sintió complacida por ser desvestida y deseada por alguien a quien para ella también era atractivo y entonces los dos pensaron; ella por su parte...

_Si me invitara a tomar algo, quien sabe y después algo podría pasar. Nada le negaría. Seguro que él me desea entre sus brazos y yo lo quiero abrazar.

Él pensó entonces...

_Si la invitara. ¿Se negaría? Pero cómo la deseo. Es linda esta mujer. Creo que se ha percatado que la he desvestida con la mirada al nomas entrar a este bar. Si la invitara todo podría pasar. Ella me desea entre sus brazos tanto como yo la deseo abrazar.

Ella siguió pensando sin dejar de verlo, enviando señales de que estaba a la espera por ser abordada por él y que la invitara a una copa de champan...

_Si me invitara esta noche el hombre que esta en el bar y no me importa si es casado, perdí el sentido cuando mi vestido se ha desvanecido justo cuando me ha mirado al entrar en el bar.
Nada me importaría pues, solo lo quiero para una noche o quizá otras más. Mucho me ha excitado cuando con la mirada me desvestido al nomas entrar al bar. Siento que estoy encendida. Si me invitara esta noche, todo podría pasar.

Por su parte, este seguía viéndola y sintiendo fuego entre sus venas y entre sus labios un delicioso champán.

_Casi no me lo creo cómo la deseo, nunca antes sentí por otra mujer algo igual. Si la invitara esta noche, seguro que todo podría pasar.

Esto sucedía cada viernes por la noche. Él llegaba a la misma hora, pedía su bebida predilecta y veía el reloj con insistencia preocupado por verla llegar y con la ansiedad a flor de piel de que esta noche no vendría. 

Ella también llegaba al mismo bar con la esperanza de que al entrar él estuviera sentado en su lugar, al borde de la barra del bar y que al entrar, entre todas las miradas la única que a ella le interesaba era justo la de él y que mientras avanzara hasta su acostumbrado lugar en la barra de aquel bar, él la iría desvistiendo a cada paso que diera. Esto la encendía y la excitaba al grado de sentir fuego entre sus venas.

_¡Ahí viene...!
_¡Ahí está...! 
_Si me invitara esta noche; todo podría pasar.
_Si la invitara esta noche; todo podría pasar.

Ella se sentaba y cruzaba sus muy sensuales piernas; él la veía desnuda y ella se sentía desnuda, ambos se deseaban. Uno por tener el valor de invitarla; mientras la otra, el que él se animara, se levantara y le invitara una copa, pues de ser así, esta noche todo, absolutamente todo podría pasar. Nada le iba a negar. 

Se veían abrazados y sintiendo por sus venas recorrer el fuego de una pasión, ella se veía desnuda y con los sentidos perdidos siendo acariciada por el hombre que esta cada viernes en la barra del mismo bar. 
Por su parte, él se imagina encendido y disfrutando del cuerpo de la chica que esta en la barra de aquel bar, en el lado contrario a él, sentada con sus piernas cruzadas sin dejar de mirar.

Al parecer esta noche, será otro viernes como los de las semanas pasadas, solo pasarán las horas viéndose e imaginándose, deseándose amar, pero ni uno ni el otro se animan a dar el primer paso, quizá por el temor a perder lo que cada noche de viernes les enciende el fuego en las venas y era mejor seguir observándose; una desnuda y el otro desnudándola, a que esta linda y excitante emoción llegue a su final.



Inspirada en la canción: "Si me invitara esta noche" de, Juan Erasmo Mochi.
Historia de: J. E. Mochi y S. Raga




lunes, 4 de diciembre de 2017

Me lo inventé


Escuché en una canción tu nombre.
Vi en un lucero tus ojos celestes.
Sentí en un soplo de viento 
una caricia como la de un beso.
Olí a una flor y en ella sentí 
que olía sobre tu piel tu sudor.
Saboreé un pan con miel 
y recordé a tu desnuda piel.

Creo que de nuevo me enamoré 
o que nunca antes lo estuve, 
que solo me lo inventé 
porque nunca nada de esto sentí
solo contigo lo puedo vivir.

La canción era hermosa 
y hablaba de una linda mujer,
una chica dulce y que por eso, 
creí que quien la escribió en ti pensó.

Y que cuando vi al cielo una estrella se movió 
y el firmamento atravesó 
lo celeste de tus ojos en ella creí ver.

Era una noche cálida 
y con sus aires me sorprendió 
era un delicado soplo de aire caliente 
que con un beso lo confundí.

Arranqué con emoción una linda flor 
y al oler su delicioso aroma
a mi llegó el olor de nuestro sudor 
al hacer el amor.

Le coloqué miel al pan 
para imaginar que me alimentaba de tu piel.

Creo que de nuevo me enamoré
o que jamás antes lo estuve,
que solo era mi imaginación 
y que me lo inventé,
porque la verdad esto con nadie antes sentí
solo contigo a tu lado lo puedo vivir.

Atrás quedó mi soledad 
y lo que un día me inventé,
cuando entre mil rostro tu carita vi 
en seguida me enamoré de ti
y todo lo ya vivido carecía de importancia 
por eso seguro estoy que todo lo inventé
y que hoy si amo de verdad.

Hoy me llegan melodías 
que me repiten tu nombre
en cada noche que salgo a escuchar a la radio. 
Veo el cielo y las estrellas todas son celestes 
como tus ojos y titilan para mí.
Y siento que me besas cuando el rostro 
lo acaricia el viento.
Y cada beso me sabe 
a pan untado con miel como tu piel.

Creo que de nuevo me enamoré
o que jamás antes lo estuve,
que solo era mi imaginación 
y que lo inventé, porque la verdad 
nuca esto con nadie antes sentí
y solo contigo a mi lado lo puedo vivir.



Seré quien viva solo por ti


Puede que hasta logre volar.
Puede que hasta el cielo pueda tocar.
Puede que camine lejos de este lugar.
Puede que a mi lado solo mi sombra me pueda escuchar.
Pero en mi mente conmigo siempre tú estarás.

Puede que mi corazón 
se agite cuando piense en ella.
Puede ser que nunca vuelva 
y que mi camino no tenga final.
Puede ser que te olvides de mí
pero yo siempre fiel seré.
Puede que nunca vuelva a amar 
pero con mi mente se que lo haré.
Porque en mi corazón tienes un lugar 
que no morirá y no tendrá final.

Con tu recuerdo sé que sobreviviré 
y sin un día he de volver,
quiero que esperes por mí, 
porque nunca a otra podré amar
y donde esté a tu lado llegaré, 
si es necesario volaré 
y a tu lado en segundos estaré,
solo basta con que pienses en mí, 
que me desees como yo a ti
y con la magia del amor 
alas de mi espalda nacerán 
y a tu lado en seguida yo estaré.

Puede ser que mi amor logré al tiempo vencer.
Puede ser que ni la distancia me logre convencer.
Puede ser que que nada nos logre separar 
por que siempre te amaré.
Puede ser que se caiga el cielo, 
que no nazca por la mañana el sol.
Pero jamás sucederá que deje de amarte 
y lo confirma mi corazón.

Seré una canción 
y con cada estrofa que escuches yo te amaré.
Seré un poema 
y en cada rima tus labios besaré.
Seré una pintura 
y con cada color (en cada pincelazo) 
será una caricia sobre tu piel.
Seré la más colorida mariposa 
que sobre la rosa se posa 
y sentirás como a tu cuerpo acariciaré.
Seré el firmamento 
que resplandece con cada destello 
de estrella en la oscuridad 
y en tus sueños me hallarás y te amaré.
Seré el más cálido amanecer 
y con los primeros rayos del sol tu piel recorreré. (acariciaré).
Seré quien viva solo por ti.




jueves, 30 de noviembre de 2017

Y es por ti y es por mí


He deseado, cuantas veces lo he deseado,
pero no lo he logrado, 
no es fácil para el corazón dejar de latir.

Siento que me debo enamorar 
y debe ser pronto
no puedo un día más esperar, 
no quiero morir sin conocer el amor.

Sé que alguien espera por mí
pero no lo puedo definir, no puedo tampoco fingir,
alguien lo habrá de descubrir 
y me habrá de enviar alguna señal.

Puedo sentir al amor venir,
solo debo esperar y ver mejor a la mujer
que me entregará su amor, 
mi corazón no para de latir.

Puedo oler su perfume, su aroma es lo mejor,
en mí no para mi deseo de amar a una mujer,
¿quién podrá ser?, 
debo observar detenidamente y muy bien, 
no puedo correr riesgos de equivocarme.

Ahora lo veo bien, 
es tan fácil para ella hacerse ver y sentir,
mi historia en solitario pronto llegará a su final,
mi historia de amor pronto empezará (dará inició)
y mi corazón no para de latir, 
y ahora lo sé muy bien que es por ti.

Ahora se levanta el telón, 
la función dio inicio, te acercas a mí, 
yo te espero con mis brazos abiertos y te beso.

Por fin ahora puedo decir que tengo a una mujer.
Por fin ahora puedo gritar que tengo un amor.
Por fin ahora puedo sentir lo que pide mi corazón.

Mi corazón que no para de latir y es por ti.

Por fin lo que he deseado recién lo recibo 
y es de tus labios mujer.
Tu corazón también lo puedo sentir, 
que no para de latir
y ahora lo sé bien que es por mí.

Por fin lo que tanto he deseado recién lo recibo
y es tu piel de mujer.
Dos corazones desbocados 
que no pueden detener su eterno latir
y es por mí y es por ti.

Por fin lo que tanto he deseado recién lo recibo (lo he encontrado).

Y es por tus brazos mujer.
Y es por el calor que hay en tu piel.
Y es por el olor que hay en tu sudor.
Y es por la pasión que ambos llevamos a flor de piel.

Nuestra historia no tendrá final,
siento las gotas de miel del cielo caer,
se depositan en tu piel, 
solo las tengo que lamer 
disfrutar de esa miel 
que brota por cada poro de tu piel,
del cuerpo de la mujer que tanto desee.

No paro de amar, 
mi corazón no deja de latir
y el tuyo también, lo puedo sentir
y sé que es por mí y que es por ti.




Hermanas con fuego entre los muslos (Erotismo de Sergio Raga)


Una de las chicas al verse sola en la enorme casa, subió las escaleras en busca de su hermana menor, avanzaba con lento caminar, pues, el aburrimiento le había cogido, terminó de ascender y con su mano sobre la baranda se dirigió hasta la habitación de las dos, mientras se acercaba al cuarto la chica empezó a escuchar un extraño sonido, uno inusual, pero como la casa estaba completamente en solitario a no ser por ellas; la chica se detuvo para escuchar mejor el extraño sonido, creyendo que alguien pudo haber entrado en la lujosa casa a robar. 

Muy sigilosa caminó hasta apostarse en la puerta de su recamara y agudizó su oído, pues de ahí adentro era que se escuchaba el sonido inusual, con mucha curiosidad y con lentitud para no ser sorprendida por quien producía aquel sonido giró la perilla suavemente y por la parte de adentro se veía el movimiento circular de la perilla. 

Mientras esto sucedía, quien se encontraba por adentro de la habitación no se podía dar cuenta de que la puerta estaba a punto de abrirse por estar muy ocupada y concentrada en lo suyo, además de que quien producía aquel inusual sonido era ella, quien sobre la cama se encontraba viendo hacia el techo con las piernas hacia el dorso y abiertas, muy abiertas y sin ropa encima. 

Con una mano se tomaba una teta, la cual se la llevaba hasta su alargada lengua, con la que masajea su pezón, mientras que con la otra se acariciaba de manera circular el hinchado y colorado clítoris, dejando de hacerlo por intervalos, los cuales los usaba para llevarse entre sus dedos medio e indice lo pegajoso de los líquidos vaginales los cuales los lamía como algo muy delicioso, esto la tenía muy prendida y concentrada en ella que sin pensar que su hermana estaba por sorprenderla en su calentura le daba rienda suelta a sus instintos femeninos gimiendo por lo rico que sentía por el conducto rugoso de su candente vagina. 

Su hermana por fin abrió la puerta, terminó su giro la perilla y esto le permitió mover la hoja de madera de la puerta, la cual se abatía hacia adentro, lento, muy lento, ella fue empujando la puerta y mientras lo hizo el gemido de su hermana era mayormente audible, al tener espacio suficiente para ver lo que acontecía adentro de la habitación, esta quedó en shock al ver a su hermanita dándose dedazos y con ellos placer. La espió atónita por unos segundos hasta que la otra se percató que alguien la observaba.

_¡Hey! ¿Qué haces, por qué no tocas?

Gritó molesta la chica que se masturbaba plácidamente, mientras que la otra de golpe cerraba la puerta. Quien fue pillada se levantó desnuda completamente y mojada entre los muslos llegó a la puerta, la abrió para corroborar que su hermana, la única que estaba en la casa se había ido, al comprobar que la chica no estaba ella se encontraba muy incomoda y avergonzada, pero también muy caliente, pues fue interrumpida justo cuando estaba alcanzando el deseado orgasmo y no estaba dispuesta a perderse del placer que aun estaba en stand by, pues la picazón le permanecía entre los mulos; ella metió sus dedos de nuevo a la boca y los succionó con mucho placer, el salado era delicioso y regresó a su cama para continuar haciéndose la paja. 

Cerró la puerta y en silencio riguroso dio inicio a dedearse la vagina de nuevo, lo hacía con frenesí para recuperar lo que ya había logrado, lo rico no se lo quitaba nadie, pues ya nada importaba, su hermana sabía que se estaba masturbando, así que ahora a por el deseado orgasmo. 
Esta siguió con lo suyo muy concentrada olvidando lo que pasó hará un par de minutos, pero lo hacía callada, en silencio total, solo como precaución, aunque era casi imposible dejar de gemir si era tan rico lo que sentía, por ratos, cuando el conato de orgasmo se hacía presente la chica hasta se tapaba la boca y apretaba su mano contra su clítoris y vagina con sus muslos. 

Mientras esto sucedía la hermana regresa al lugar de los hechos, escucha detenidamente pero no oye nada, esto le llama la curiosidad y de nuevo abre la puerta solo un poquito, lo suficiente para ver que sucede adentro, solo ve que su hermana sigue en las mismas y se coloca de espaldas contra la pared que esta junto a la puerta y para ahora su pecho esta muy agitado y la comezón de su vagina le ha empezado, nunca ella antes se ha masturbado pero la ocasión lo merita y se detiene con la espalda contra la pared, abre sus piernas y mete su mano por su minifalda, hace por un lado su tanga, y esto le provoca una sensación que le aguada las piernas, su dedo hace contacto con una vagina ya completamente abierta de la cual realza un delicioso clítoris de tamaño tal, para darse una buena dosis de placer, instintivamente sin saber como se dedea su carnosa vagina y esta comezón que ya tiene por adentro le invita a meterse el dedo medio en ella, cuando hace esto, sin desearlo se le escapa un gemido, el cual la tiene sin cuidado, pues ha descubierto el placer que trae entre sus muslos, entre sus piernas, por las cuales le escurren sus líquidos vaginales, recuerda que su hermana disfrutaba con meterse los dedos húmedos a la boca, así que decide hacerlo también y esto la enciende mucho más que se le escapa otro delicioso gemido. 

Quien esta por recibir otro orgasmo es la hermana, quien se estremece sobre la cama, pero como ella esta masturbándose en riguroso silencio escucha los gemidos muy conocidos por ella y entonces ve que la puerta esta ligeramente abierta, se levanta y va hasta ella, se asoma y escucha a su hermana gemir por el otro lado, ella sonríe, porque ahora ya no tiene nada de que avergonzarse, su hermana se pajea al igual que ella, al escuchar a su hermana que casi se viene, ella se queda por detrás de la puerta metiéndose ahora dos dedos, pues necesita más fricción.

Ambas hermanas separadas por una puerta se dedean y se lamen sus deliciosos líquidos vaginales, para ahora las dos gimen, pues, el último y potente orgasmo les esta tocando a la vagina, la hermana experimentada en esto de las pajas y quien es adicta al porno, desea el máximo placer, por lo que toma una decisión... Abre la puerta de golpe, toma a su hermana con la minifalda hasta sus rodillas y la jala, tomada de la mano la lleva hasta la cama y la arroja sobre ella, esta cae boca arriba desconcertada pero bien caliente, mientras que la otra se le cae encima y le entrelaza las piernas con las de ella y la besa, le mete la lengua lo más que puede, para ahora no hay marcha atrás, las dos están por estallar y se soban las vaginas con fuerza contra sus muslos, una contra la de la otra, también se aprietan los senos con fuerza, justo pezón con pezón, una contra la otra, se lamen la boca, los labios se los muerden y los halan y explotan en el más delicioso orgasmo, para una, su primer orgasmo masturbándose y para la otra ya una experta el ansiado y delicioso orgasmo esperado hace una media hora también le llega, ambas gimen y gritan como gatas en celo, pues el placer no les para y siguen sintiendo por largo rato lo máximo de una acabada vaginal.

Después, las dos ya relajadas y recostadas sobre la cama, sin vergüenza, ni arrepentidas de nada, se acercan y se comienzan a besar apasionadamente. 

A dado inicio el segundo round, la chica con experiencia porno y con millaje en la masturbación le empieza a besar y succionar las tetas y sigue con rumbo hacia abajo...


Continuará...  



Tomado del libro: "Erotismo de Sergio Raga"




Tarde de pasión (Erotismo de Sergio Raga)


El timbre de la puerta avisó que a quien ella esperaba llegó, la chica caminó aprisa a abrir la puerta, no sin antes pararse frente al espejo que cuelga de la pared justo a un par de pasos de la puerta principal, se vio de frente, luego de perfil, para ver sus abultadas nalgas, se acomodó el mínimo short, que no eran más que unos jeans mal cortados con tijera hasta dejar visibles las nalgas, a sus lindos senos solo los cubría una franela también cortada de manera irregular, nunca la parte de abajo le tocaba la piel, pues sus senos no lo permitían. 

Abrió la puerta, y justo allí parado a quien con deseos esperaba, al verlo se le colgó del cuello y lo besó con desenfrenada pasión, le introdujo la lengua como deseando saborear la mejor de las mieles, luego de esto y aún besándolo ella de un brinco lo arrolló con sus muslos por la cintura, él la sostuvo e ingresó al apartamento cerrando la puerta sin dejar de besar a la chica; esta una vez adentro y con la lujuria en sus ojos y enfrente al chico sorprendido por tan apasionado recibimiento, se bajó y tomándole de la mano lo condujo hasta el sofá de la sala; mientras esquivaban los objetos el chico observaba las hermosas y morenas nalgas con una redondez y bronceado perfecto, esto lo empezó a excitar, aparte del recibimiento, pero es que lo que observaba era tan excitante ya todo entra por la vista, reza el refrán. 

Aun avanzando y siendo halado por ella, este se percató que en el aparato de sonido se escuchaba la música que a él tanto le gustaba, se trataba de música country. 
Al llegar por fin al cómodo y alargado sofá, ella lo aventó contra él y luego se encaramó sobre sus piernas, ella se abrió y muy bien se encajó sobre sus piernas muy cerca de su ingle y de nuevo con ansiedad, lujuria y deseos lo besó, pero ahora con más fuerza que cuando llegó, ella sintió en su vagina la fuerza que en él ya estaba presente, aprovechó el contacto y se hizo presión sobre esta fuerza varonil. 
Esto tenía desconcertado al joven quien después de recibir de nuevo ese beso tan provocativo y de sentir lo caliente de la vagina restregándose sobre él, cuando ella dejó de besarlo, este dijo.

_Es obvio que estás sola. ¿Y tus padres?
_Salieron y llegan hasta entrada la noche.
_Ahora entiendo el por qué de tu vestimenta y de labienvenida.
_¿No te gusta?
_Me encanta.

La chica se puso de pie y le modeló, lo que el chico veía era para masturbarse, tal cual una escena porno a pesar de no enseñar nada más de lo que ella le enseñaba desde que llegó. 
Una vez demostrada su belleza femenina ella regresó al sofá, pero esta vez entró por el lado contrario de la mesa de centro a cuando lo empujó contra el mueble, ella caminó muy sensualmente y cuando sorteó la mesa de centro se sentó sobre el sofá pero al otro extremo, se acomodó y subió sus piernas dejando a la vista la maravilla de sus muslos; mientras el chico seguía masturbándose mentalmente con el espectáculo que su novia le regalaba, ella se deshacía de sus tenis, mientras los desataba no le quitaba la vista al chico, le veía su cara de asombro y también recorría su dorso hasta detenerse sobre la bragueta del muchacho, lugar en donde se veía un bulto y la excitación de este. Desató un tenis y lo dejó caer al suelo para seguir con el otro, con el cual hizo lo mismo, dejando al desnudo sus delicados y lindos pies, solo movió sus dedos como indicando libertad. 
Cuando hubo terminado se deslizó sobre el sofá hasta quedar tendida a lo largo de este, ahora la visual para el joven era de lo mejor. Ella, se refugió sobre las inquietas piernas del joven, colocó su linda carita y en sus mejías sintió la fuerza del chico.

La música country seguía invadiendo toda la sala con melodías románticas, lo que los colocaba en un estado de relajación y excitación; él sobaba la cabeza de la chica, la cual se movía de una manera muy suave hacia arriba y hacia abajo, este subió las piernas sobre la mesa de centro para acomodarse y echó el cuerpo hacia atrás acomodando así su cabeza sobre el respaldo del sofá, la chica seguía saboreando lo que tenía entre su boca, solo se escuchaban sonidos metálicos provocados por las hambrientas succiones, ella masajea con la lengua la parte más sensible del chico, luego de saborearse, lo introducía más y le raspaba con la garganta mientras sostenía el aire, cuando ya no soportaba lo soltaba pero sin sacarlo de su boca, solo resbalaba mucha saliva hasta él, luego le succionaba la parte superior sin soltarla y al tiempo le oprimía con la lengua, por otros ratos lo colocaba entre sus dientes y su mejía y de nuevo su cabeza se movía hacia un lado y luego hacia él; ella apretaba sus piernas entre sí, para lograr con esto masturbar su clítoris, y levantaba sus piernas, las cuales cruzaban sus lindos pies.

Cuando el chico se dio cuenta de que ella deseaba también un poco de caricias para llegar al clímax, este se movió para que su mano llegara hasta tocar sus nalgas e intentó meter su mano por entre la prenda y encontrarse con la parte más caliente de la chica, pero esta prenda estaba tan ajustada que no era posible que su mano pudiera entrar, entonces le acarició sus nalgas por sobre la diminuta prenda de jeans; pero ella no deseaba perderse de las caricias del chico así que sin sacar de su boca el manjar, deslizó sus brazos y con pericia desabotonó su pantaloncillo, este cedió y entonces el chico aprovechó y con la misma diligencia que ella y sobando y deslizando suavemente su mano desde la cintura de la chica, primero entraron por debajo de su ropa los dedos y estos lentamente avanzaban hasta que la mano completa estaba por debajo de su jeans mal cortado.

El chico se encontró con el mismo infierno en cuanto a temperatura, pero al tiempo tocó al mismo cielo, acarició la redondez y rigidez de las nalgas hasta que se colocó en el surco provocado por estos montículos de cada nalgas y metió un dedo en el culo de la chica, esta respondió positivamente al estimulo de sentir algo entrando en su cuerpo, un tímido quejido, no de dolor sino de aceptación; pero nunca extrajo lo que aun degustaba en su boca. 
Este, permaneció en el culo de la chica por otro rato más, pues vio que a ella le gustaba, pero él deseaba con urgencia seguir su camino hacia el siguiente orificio, el cual estaba a penas a una pulgada de distancia, así que extrajo su dedo caliente del culo de la chica y avanzó otro tanto más y se encontró con el sueño de cualquier hombre. 

El lugar estaba hirviendo, pero era suave y húmedo, muy húmedo, rozó su dedo por toda la vagina de la chica, él sintió que el clítoris de ella estaba erecto hasta no más, lo masajeó suavemente y la chica no pudo contener un gemido suave y prolongado, ella sintió la gloria, pero aun así no dejó de succionar y ahora con más ímpetu, la frecuencia del movimiento de su cabeza era más apresurado, como si deseara llegar a la meta.

El chico luego de masajear el excitado y erecto clítoris, uno gordito y con mucha piel, se acercó a la entrada de la vagina e introdujo muy despacio su dedo en ella, el lugar estaba muy caliente, apretado y arrugado, ella lo apretaba aun más y este sentía la fuerza de ella en su mano y en el dedo, cuando este lo meneó hacia adentro y hacia afuera la chica abrió su boca y cerró los parpados, pues sus ojos se le fueron hacia atrás, era evidente que la chica alcanzaba su primer largo y delicioso orgasmo; pero nunca sacó de su boca la fuerza caliente y rígida del chico, por nada del mundo ella pensaba sacar de su boca; la roja, mojada con saliva y sus propios líquidos y muy dura hombría del macho. 

Este al escuchar sus gemidos y sentir que su boca dejó de momento de succionar y de masajear, sobó la parte superior de la vagina, la cual estaba completamente arrugada por la excitación, esto hizo que la chica sintiera que del ombligo le naciera un corrientazo eléctrico con rumbo al centro sin centro de su vagina, por sus paredes, unas cosquillas que por más que las rasques no encuentran el alivio y estas seguían prolongándose hacía las piernas, de las cuales, sus muslos y nalgas se encontraban completamente enchinadas, los invisibles vellitos de sus muslo y nalgas se dejaron notar por encima de cada poro achinado, los dedos de los pies buscaban con ansiedad asirse de algo, sus dedos se apartaban de entre ellos y luego se juntaban tanto y se echaban hacia las plantas de sus piecesitos.

Cuando ella sintió algo de alivio de la oleada deliciosa que le llegó por largos segundos siguió con lo suyo, esta vez con mayor excitación, con más ahínco, con más frenesí, los sonidos metálicos eran mucho más fuertes, pues así eran también las succiones, el masaje en la parte posterior del miembro rígido y ya casi de color lila no se detenían, para luego introducirlo hasta su garganta y un poco más adentro, y lo apretaba para competir con su vagina, luego cuando casi quedaba sin aire abría la boca y la sacaba hasta la parte superior pero sin sacarla por completo de su boca, en uno de estos movimientos le llegó otro orgasmo, uno mucho más violento, esto la descontroló de tal manera que junto con el gemido que casi fue un grito, dijo... ¡¡Jueputa qué ricoooooooo!!!... El chico no dudó en esmerarse para hacer de esto lo más largo posible, de la boca de la chica hasta la punta del chico, un hilo de saliva mezclado con los líquidos que de él salían, estos que le gustaban tanto a ella y no le permitían dejar de saborearlo y de succionar y también tragar.

Cuando el mortal e inimaginable orgasmo se fue desvaneciendo, ella tomó con su mano lo que no había soltado con la boca y  lo apretó por la base y al ver que el hilo de saliva no se rompía, con su lengua haciendo movimientos circulares se lo fue metiendo a la boca, era como una especie de lazo que tenía amarrado al chico con ella, hasta que de nuevo lo introdujo en su boca. 

El color lila de él era indicativo de que estaba pronto a recibir su recompensa, él comenzó a sentir que del centro de su fuerza masculina le empezó una comezón y ella por su parte, adentro de su boca, sintió cuando este creció otro tanto más y se puso mucho más erecto y la fuerza de ahora era superior, ella sabía que estos cambio en él eran señal inequívoca de que lo que ella sintió ya por tres veces en su cuerpo le llegaría en cualquier momento a él, era solo cuestión de segundos; así que apretó más con su mano y se concentró en succionar la parte superior de él y a succionar mucho más fuerte mientras masajea con su lengua, esta presionaba mucho la parte más sensible del chico y también con su mano apretándolo, lo masturbaba. 

Este se estremeció y se escuchó desde su garganta un reprimido gemido que no pudo contener y ella entonces llevó su mano hasta la base del chico y con sus carnosos labios y un poco de dientes, como quien saborea un helado que se le chorrea lo recorrió desde la punta hasta la base; mientras que este expulsaba sus líquidos como muestra fehaciente del producto del orgasmo; estos fluidos salieron con fuerza que le llegaron hasta la oreja y parte de la cabellera y desde ahí le quedó un camino sobre la mejía ahora completamente emblanquecida.

Una vez terminada la erupción, esta se lo introdujo de nuevo a su boca y succionó de nuevo para regalarle otros segundos más de placer. Se tragó lo que de él obtuvo y así estuvo mientras la fuerza del chico lo abandonaba. 

Entonces ya terminada la faena, ambos rieron pícaramente; mientras ella con su dedo se retiraba lo que sobre su mejía aun caliente tenía y con el dedo embadurnado lo chupaba con mucha hambre. 




Tomado del libro: "Erotismo por Sergio Raga."





martes, 28 de noviembre de 2017

No le pegue a la Negra


Era de madrugada cuando ya habían avanzado el padre y sus hijos con rumbo hacía el puerto, era una madrugada de diciembre del año 1,600, el lujoso carruaje halado por cuatro hermosos caballos que don Miguel Ángel Cervatillo que trajo desde España cuando a un país americano vino con su mujer; doña Margarita y Castilla de Cervatillo, en este país americano compraron unos enormes terrenos y en ellos hicieron su hogar, la haciendo Cervatillo. Un año después nació su primogénito y dos años más tarde, les bendijo Dios con la niña, niños que lo acompañaban ahora. 
El sol les daba alcance cuando apareció por entre las montañas, estas aún eran parte de sus tierras, los niños, quienes viajaban con la emoción a flor de piel, pues rara vez salían por fuera de la hacienda; como el viaje era largo los niños se dormían en las piernas y hombro de don Miguel, este solicitaba al chófer que azotara a los hermosos caballos para que se tragaran las leguas, por detrás y por delante del carruaje, cuatro jinetes muy bien armados les custodiaban. 

Después de dos días con sus noches de viaje, llegaron al puerto, ahí don Miguel descendió del carruaje y se dirigió hasta el hostal, donde pidió habitaciones para él y sus niños, también solicitó un lugar para que descansaran sus bestias y sus hombres, a los cuales les envió licor para que pudieran reponerse pues, una vez realizado lo que los llevó hasta este lugar regresarían de nuevo a la hacienda. Una muy poderosa y prospera, pero para la cual los nativos y empleados de don Miguel ya no eran suficientes para realizar las tareas que sostenían a sus propiedades y también para aumentar sus riquezas, las cuales no eran despreciables. 

Don Miguel era un Español muy conocido por toda la región debido a sus riquezas, este quien era un hombre de aproximadamente cuarenta años de edad, hombre de una envergadura considerable y la cual con solo verlo se hacía respetar, todos sus empleados le temían pues era un hombre de carácter fuerte y mal humorado, todo lo contrario para con su familia, siempre con su arma al cinto y su sombrero de color negro, en su pecho un pañuelo el cual lo ataba un anillo de oro que perteneció a su señor padre quien falleció en la madre patria.

_Arriba holgazanes que os vamos para la playa ¿o es que vosotros no decíais conocer el mar?

Dijo don Miguel a sus pequeños, su hijo Miguelito de doce y Martita de diez, estos se levantaron de inmediato gritando al tiempo.

_¡¡Siiii!!
_Bueno, vamos primero a tomar el desayuno.

Y eso hicieron, mientras comían sus alimentos afuera los hombres esperando por su amo con rifles en mano.

_La cuenta por favor.

Gritó don Miguel, mientras que los niños se levantaron de la mesa y corrieron hacia el carruaje que esperaba por afuera del comedor, de un brinco Miguelito entró en este y desde arriba cuasi halo a la niña, luego salió don Miguel, se colocó su sombrero negro, se acomodó el arma en su cintura y con una mueca dio la orden, sus empleados que ya conocían cada movimiento del don, una vez en su lugar, se hicieron con rumbo al puerto, mientras avanzaban la tertulia de los niños, quienes especulaban cómo sería el mar, ellos imaginaban que era como la laguna que tenía los terrenos de su padre. 
Cuando se acercaban, se escuchó el rugido del coloso y azul océano pacifico, estos asustados, se hicieron a su enorme padre.

_¿Qué es ese sonido padre?

Don Miguel simplemente soltó la carcajada, esto a ellos les alivió algo su temor, pero seguían pegados a su progenitor.

_¡Apresuraos!

Gritó el amo al chófer quien azotó a los cuatro caballos, estos respondieron no tanto a los latigazos, más bien al sonido del grito del amo. En un santiamén estaban llegando a la playa de arenas blancas, el rugir del mar se amplificó, los niños seguían sin saber que era aquel sonido y estaban pegados al padre quien no dejaba de sonreír.

_Llegamos hijos míos.

Los niños aun temerosos se acercaron a la ventana del carruaje y observaron lo majestuoso del mar, supieron que aquel sonido era provocado por las olas del mar, los niños no salían de su asombro, estaban como hipnotizados con los ojos muy bien abiertos y una sonrisa enorme en sus labios.

_¡Os bajáis conmigo? Venid que no hay nada que temer. Dijo don Miguel a los niños.

Estos descendieron del carruaje, Miguelito saltó muy emocionado y cuando sintió la suavidad de la arena, se sentó y se extrajo los zapatos, luego con sus pies descalzos se deleito de la caliente arena, la niña se le arrojo entre los brazos a don Miguel quien la recibió y le mostró la grandeza del mar. 

Mas tarde, después de disfrutar del mar junto a sus pequeños, uno de los empleados se acercó a su amo y le dijo.

_Don Miguel, que se acerca el negrero.
_Gracias Pancho.
_Venid niños.
_Pero padre, otro rato más por favor. Dijo Miguelito.

El padre y amo ordenó al chófer que se quedara otro momento con sus hijos mientras él negociaba la mercancía, el objetivo de aquel viaje, pero mientras que Martita siguió disfrutando del mar, Miguelito se acercó a su padre y con asombro preguntó.

_Padre ¿qué pasa con ellos, por qué los traen con esas cadenas?
_Son animales Miguelito, ¿qué no lo veis?
_¿Animales padre? Pero si son hombres, mujeres y niños. ¿Qué han hecho para que los traten así?
_Callad Miguelito, que no son personas, son animales, bestias negras.
_Pero padre...
_¡Callad! 

Ordenó el amo ya encolerizado, el niño entonces quedó en silencio al igual que el resto. el Don pagó a los negreros y estos entregaron la mercancía, al fondo se veía la nave que los condujo desde el África hasta el nuevo continente, una enorme nave con sus velas ahora arrolladas y varias embarcaciones pequeñas que en ella traían a más negros.

_¡Venid por acá animales si no queréis que os azote!

Gritó el capataz y negrero quien recién cerraba un buen negocio, ciento cincuenta esclavos varones y con ellos, algunos cuantos con sus mujeres e hijos.

_Los chiquillos son cortesía del Señor. Dijo el capataz.
_¿Regalo? Estorbo y gastos innecesarios, eso son, pero esta bien ya crecerán y pagaran el alimento y los gastos que por ahora me producirán.

Mientras don Miguel firmaba los papeles que le daban el derecho de propiedad sobre los esclavos, los cuales ahora pasaban a su inventario, Miguelito se acercó a los esclavos y con mucha curiosidad, les sonrió, de ellos no recibió respuestas, venían agotados y muy tristes; entre todos hubo alguien que si respondió a la sonrisa de Miguelito, pero de inmediato la madre del negrito lo reprendió y dijo a Miguelito.

_Perdón amito. Y tú respetad.
_Bueno, bueno, pasad por este lado animales si no queréis que os azote. Daos prisa.

Los esclavos hicieron caso a la orden y se pasaron al lugar para ser contados por los hombres de don Miguel, mientras que este pagaba y firmaba de recibido.

_Están completos mi señor.
_Esta bien, caminad entonces para el pueblo yo llego al rato, voy por mi hija.
_Cómo ordenéis amo.

Cuando don Miguel regresó al hostal con sus hijos, el chófer y uno de los hombres ya los esclavos se encontraban junto a las bestias, en el mismo corral que los animales, los cuales eran muy bien cuidados y alimentados, no así los esclavos.

A la mañana siguiente antes de que saliera el sol, los ciento cincuenta esclavos, mujeres y niños estaban formados de tal manera y engrilletados dispuestos para emprender el viaje a donde les esperaba su destino.

_¡Montad que os vamos!

Dijo uno de los hombres de don Miguel, este ahora se encaramaba a su carruaje con sus hijos, se escucharon los latigazos para las bestias y para los esclavos y se hicieron al camino de regreso a su hacienda.

_Padre, ¿caminarán hasta la casa?
_Así es Miguelito.
_Pero padre, si esta muy lejos, se cansarán, ¿no deberíais alquilar unas carretas para llevarlos?
_Ya os he dicho que no son personas, son bestias, ¿acaso veis cansados a los caballos?
_Pero padre, yo los veo igual a nosotros.
_No digáis tonterías. Son animales, ¿no les ves el color, son negros como mis caballos, como mi ganado? 
_Si les veis parecido pero estos no tiene alma, son animales y ya parad de molestar.

Miguelito se calló y se acercó hasta la ventana del lujoso carruaje y los observó resignados caminar por el polvoriento camino, les esperaba un largo trecho por andar, pero Miguelito por más que los veía tratando de verlos como animales, no lograba hacerlo y tampoco comprendía por qué, si la única diferencia era su color oscuro... 


Continuará...



Urge


Urge que me llenes con tu amor, sentir tu olor, hacer el amor.

Urge que por mi camino te atravieses y que lo nuestro empiece.

Urge escuchar de alguien un te quiero, sentirse amado y esperado.

Urge cambiar mi llanto por sonrisas, cambiar mi frío por calor, sentir amor.

Urge dejar de ser un solitario, despertar cada mañana a tu lado.

Urge dejar de ser un solitario, caminar en solitario, contemplar en solitario el cielo.

Urge una compañera que le marque el paso a mi corazón, que caliente mi sangre con sus abrazos.

Urge, quiero ser amando, tengo derecho a sentir caricias en toda mi piel.

Urge que mis labios se inauguren, que mis deseos se despierten del letargo, mejor si son tus besos y entre tus brazos.

Urge que me entreguen el amor que la vida me ha negado, quiero empezar a vivir y el tiempo se me agota.

Urge que no me vean ya con pena, que me miren con rencor y sin un amor. 

Urge una persona que me escuche, que me deseé y que me atienda, que reciba con amor, mi amor.

Urge alguien que me haga descansar de caminar en solitario, que comparta lo bueno y lo malo, esto dicen que es el amor.

Urge que alguien me despierte cada mañana con un beso apasionado.

Urge escuchar una frase enamorada, recibir caricias pero de amor, que me den consuelo y que me hagan sentir amado.

Urge amar, sentirme enamorado y amado, darle sentido a mi vida, llenar lo que hasta hoy esta vacío y abandonado, espero por ti.

Urge dejar de ser un despojo, no saber lo que es ser esposo, no tener en espera cada noche al ser amado.

Urgen cariños, besos y caricias, y lo mejor, una noche completa de pasión, hacer el amor con frenesí.

Urge dejar de lado mi dolor, dejar de ser una piedra más en el camino, ser pisoteado y a la nada lanzado.

Urge dejar de lado que las noches sean tan largas y tan frías, despertar en solitario por la mañana, que ni el sol entre por mi ventana por que a mi vida aun no has llegado.

Urge empezar la vida, mi reloj ya esta adelantado y aun no te he encontrado, solo espero que la urgencia no me lleve a los brazos equivocados.







Frío y consuelo


Yo tengo frío 
y siento que me haces falta
yo siento dolor
y siento que eres mi consuelo
pues desde que te has ido 
tengo mucho dolor y frío.

Yo que fui 
un andariego y mujeriego
tropecé contigo y caí,
atrapado entre tus brazos quedé
sin saber que hacer,
tus besos fueron la trampa.

Hoy quiero contigo ver la luna,
hacer de lado mis noches tristes,
quiero sentirte mía a mi lado
quedar entre tus brazos de nuevo atrapado
sentir tu calor y el  consuelo.

Tú ausencia me atrapó
en sedentario me volvió
del andariego y mujeriego nada quedó.

Yo quiero que mi cielo sea estrellado 
y entre ellas brille una enorme luna,
yo siento tu ausencia como heridas
y por más que las lama no evitan el dolor,
regresa por favor, ya no seas andariega, 
no busque el amor en otros labios.

Eres la mujer que yo quiero
ya no habrá otra que me haga olvidar
la ilusión que me trajiste,
a mi corazón lo inquietas y siento que me deja
y sale en tu búsqueda.

Hoy los cielos de la mañana son colorados 
y oscuros por la noche,
siento frío y no encuentro el consuelo
que un día sentí entre tus brazos.




lunes, 27 de noviembre de 2017

Él y tú


Te miro y te veo tan feliz,
yo sin embargo no soy feliz,
verte junto a él enamorada y tranquila;
eso lo mereces, eres buena mujer.

Nada de lo de ayer has de recordar
todo lo deseas olvidar y haces bien,
yo no fui lo que te hice creer
cuando me empezaste a querer
sé que soy muy cruel.

Tarde es ya, el reloj no da marcha atrás,
hoy que te veo sonreír y ser feliz
reconozco que aleje de mí a una gran mujer
y con ella al más grande amor,
eres tan buena que no me odias y me recuerdas,
me lo ha dicho nuestro único amigo,
eso te lo debo agradecer.

Tú, junto a él,
cómo desearía hoy ser él,
quien te hace reír y te hace feliz,
eso no me causa sorpresa, 
pues jamás conmigo fuiste esa mujer. 
mujer tan segura y tan feliz.

No me guardes rencor, es lo mejor, 
no contamines ese lindo corazón,
te pido mil veces perdón, 
me alegra verte linda y muy feliz junto a él.

No sé cómo pedir perdón,
debí aprender, pues tú eras el perdón,
esa mujer que trae consigo un gran amor,
amor que perdí, por no ver 
lo que tus ojos me gritaban y eran palabras del alma.

Nada que ayer te hizo llorar
hoy debes recordar, mereces ser feliz,
no importa que sea con él, (que sea junto a él)
yo sin saber te refugié entre sus brazos,
no me sorprendió cuando me enteré,
él siempre estuvo a tu lado 
cuando yo me escapaba con aquellas mujeres, 
que solo eran buenas para dar placer.

Ya me he enterado que estás mucho más linda
que cuando estuviste a mí lado,
espero que me recuerdes un poquito 
y con una pizca de amor
al fin de cuentas algo tuve que hacerme querer.

Hoy me alejo, no quiero hacerte recordar 
el mal momento que viviste a mi lado,
mejor no verte al lado de él,
para no comparar lo mal que te veías junto a mí,
mujer esplendorosa eres hoy, 
maravillosa mujer que no pude retener.

Te amo y eso duele, 
pero eso también 
me hace poder dejarte ir con él
sin siquiera pelear por lo ya perdido,
tenía en mi mano un póquer, 
pero mi apuesta no bastó 
y por eso te perdí.



Con tu regreso volveré a vivir


Por haberte amado tanto sufro mucho más, mejor pudo ser no haberte conocido, hoy no estaría tan jodido, me hacen falta tus caricias y el sabor de tu saliva, tu olor y el calor que me entregabas con tanta pasión, yo no sabía que hacer con tanta miel, eras tan fiel, yo era tan feliz y no sabía que un día sufriría por tu amor.

Pero consciente también estoy que de no haberte querido así, no sabría lo que era amar tanto a una mujer, creo que valió la pena sentir hoy tanto dolor, los recuerdos me reconfortan y calman el ardor que llevo en el corazón, tal vez un día regreses y seas tú quien me ames tanto, ese sería tu error y para mi el furor.

Sale el sol y comienza mi dolor, no hay analgésico potente que me aleje de este cruel dolor, tan solo lo alejaría tu amor, pero no hay receta, ni farmacia que expenda esta milagrosa medicina, la exclusividad la tienes tú, pero para mí ya no hay crédito, todo lo perdí por exceso de consumo, me consumí tu confianza y tu amor, también la pasión que derretía mi piel y la electricidad que recorría por mis venas quemando todo a su paso hasta llegar al corazón, paro cardíaco por exceso de amor.

Llega también la noche y se incrementa más mi dolor, por las eternas noches se incrementa este inclemente dolor, siento que me sube la temperatura y tengo temblores y hasta sudo y mojo la cama que hasta me ahogo, esta agónica manera de vivir solo la puedes detener tú, pero creo no lo quieres hacer y me tengo que conformar con apaciguar este dolor recordando y soñando con tu amor.

Tan solo con eso tengo un poco de tranquilidad, pero no durará una eternidad, sé que por la mañana volverá y me atormentará, porque aún te quiero y te extraño cada madrugada y así se pasan los días sin aquel amor, solo me queda un gran dolor; si quisieras podrías salvar mi vida, solo con verte entrar por esa puerta y verte sonreír eso bastaría para dejar (alejar) este dolor.

Esto es una tontería, perder la vida por un amor, eso me repito pero no basta para conseguir olvidar lo que fue nuestro amor, me llega un frío que me quiebra los huesos por falta de tu calor, mi sangre no tiene la misma fuerza para alimentar mi cuerpo por falta de tu pasión, a mis labios nada los hidrata por la falta de la miel de tus besos, mis ojos y sus ojeras son cadáveres perdidos en la nada de nuestra habitación. 

Por esto y mucho más te digo: Salva mi vida mi amor. Prometo no volver a amarte tanto y pensar que me pertenecías para que no te aleje de mí, creo que fui un poco posesivo y eso te ahogó el amor, la culpa fue mía, pero he aprendido que el amor es libertad y amistad, que hay que dar espacios para poder tomar un respiro y entender que lo que tienes es tu gran amor.


Simplemente imaginando


Imagino cómo pudo ser si no hubiéramos terminado. ¿Te lo imaginarás tú?

Imagino aquellos largos besos acostados sobre la verde grama. ¿Te lo imaginarás tú?

Imagino nuestras largas caminatas solamente tomados de la mano.  ¿Te lo imaginarás tú?

Imagino cuando te recuerdo que eras tan linda, ¿qué pudiste haber visto en mí? ¿Te lo imaginarás tú?

Imagino aquella mañana en la playa cuando me dices que sí. ¿Te lo imaginarás tú?

Imagino nuestra tarde cuando caía el sol e hicimos el amor. ¿Te lo imaginarás tú?

Imagino una tarde lluviosa, parecíamos dos perros callejeros empapados. ¿Te lo imaginarás tú?

Imagino cuando nos peleamos y nos alejamos, pensé no te volvería a ver. ¿Te lo imaginarás tú?

Imagino cuando más tarde sonó el teléfono, eras tú diciendo perdón amor. ¿Te lo imaginarás tú?

Imagino cuando me dices; creo que estoy embarazada y yo casi me desmayo. ¿Te lo imaginarás tú?

Cuanto por imaginar, cuanto por recordar, que bueno que solo es mi imaginación pues no tenerte junto a mí y hacerte estas preguntas sería morir para mí, ¿qué sería para ti?, no respondas deja que lo imagine yo. Imagino que estarías muriendo sin mí, que estarías perdida en tus recuerdos y pensando en mí, ¿verdad que sí mi amor?... ¿Cómo que no? (Risas) 

No podría imaginar que sería de mi vida si no estuvieras hoy aquí, junto a mí, observando nuestras fotografías viejas, tantos recuerdos que nos hicieron tan felices. 

Al vernos tan jóvenes nos deja en silencio imaginando; imagino lo que imaginas tú y tú imaginas lo que yo estaré imaginando, no te equivocas has imaginado bien, yo lo imaginé también, creo que mejor es no decir más nada y seguir simplemente imaginando...



Tu te vas y yo me voy


En la relación de pareja nunca todo es amar, hay otras cosas por buscar, un día llegará ese día en que cada quien tomará su camino y tristemente nos veremos alejar, ese día sabremos que la relación no era solo amar, que había algo más, por ejemplo: Una linda amistad, ser confidentes y tenernos comprensión, entre otras más. 

Hoy que ya no estás te empiezo a valorar, me doy cuenta que lo mejor lo dejamos escapar, que era cierto que la costumbre es más fuerte que el amor y que no supimos convivir, hoy grito pero a escondidas; dónde estás amor de mi vida; porque con tu ausencia te empecé a amar, suena ilógico pero es una triste realidad y si pudiera regresar el tiempo te sabría valorar, sabría que el amar es también una linda amistad, saber perdonar, saber compartir cosas buenas y otras malas, pero es tarde ya, tú te vas y yo me voy. 

En este lugar quedaran perdidas tantas cosas que ya no estarán, contigo se irán la mitad de mi vida y conmigo me acompañarán por siempre los recuerdos, cosas viejas un día serán pero dolerán y las desearé repetir y compartir, pero recordaré que te dejé partir. 

No nos alcanzó solo con amar, teníamos maneras diferentes de ver la vida y éramos tan jóvenes que nos ganó nuestros enemigos; el rencor, el orgullo y la vanidad. 

Hoy me pregunto dónde estarás, si me recordarás, si también te lo reprocharás, mi camino me alejó y el tuyo lejos de mi te llevó. 

Ya verás como te olvido, eso dije, pero no logré cumplir con esa inútil promesa y vuelvo y grito en silencio amor de mi vida; hoy me encuentro con las cosas que un día te di y que me has devuelto al partir, otras te las has quedado y con ellas pienso si aun contarás o las habrás dejado en el camino o si las has quemado, recuerda cuanto te he amado, pero no me escuchas como yo no te escucho, pero me miento con mis recuerdos y sí eran bellos aquellos momentos juntos simplemente amándonos, pero habían caminos diferentes, los que nos separaron y con dolor hubo que aceptar.

Ahora solo somos cosas viejas, cosas que ya no están, que solo existen en nuestros recuerdos y nos llegan por momentos como flashes, como luces intermitentes, luces que quiero dejar encendidas pero se apagarán como se apagó nuestra pasión y nuestro amor, golpeados salimos y nos tocó que sanar en soledad, vuelvo y grito; amor de mi vida dónde hoy estarás, me podrías escuchar, pero solo es el eco de un amor que muere pensándote en medio de tanta soledad.

Si hubiéramos entendido que la relación no era solo amar, recuerda que hasta lo más bello llega a hartar, a provocar hastío, llega a cansar y eso nos pasó, debimos haber encontrado esa mágica relación que se mezcla con amor y amistad, con solo vernos era suficiente una linda tarde, saber que podría contigo contar, sentarnos a contemplar un atardecer, escuchar tu respirar, el palpitar de tu corazón, escucharte compartir tus sueños, anhelos e ilusiones para luego tomar mi turno y compartir los míos, tratar de juntos encontrar los que teníamos en común y juntos hacerlos una realidad.

Hoy estarías a mi lado y no tan lejos, sin saber donde estás y al lado de quién, tú ese día tomaste tu camino y yo el mío, lamentablemente estos jamás se volvieron a cruzar y hoy con el corazón arrugado me pregunto adónde estarás, me recordarás y grito como loco; yo te recuerdo y quiero saber de ti, aunque sea solo para ser lo que nuca antes fui; tu mejor amigo, un buen amigo.