viernes, 31 de marzo de 2017

It´s like starting over


Es especial, es hermoso, es como empezar de nuevo...

Mis alas me han salido, me han crecido, ahora puedo volar, cielos puedo surcar, nubes puedo atravesar, el viento puedo sentir, ahora que puedo volar, nada me puede detener. 

Mírame, mis alas han crecido y me pueden llevar por mundos antes desconocidos, solo imaginarios, solo soñados, nada me puede detener, nada me hará descender, ahora libre por el mundo podre viajar, no me puedo despedir, lo tengo prohibido, además no quiero perder ni un segundo, es como empezar de nuevo, pero en otro lugar, uno que no sabía existiría, alguna vez alguien escuché que me hablo de él, pero no le creí fuera posible, me pareció imposible. 

Aquí el aire es fresco, las nubes transparentes, no tengo limite alguno, a donde quiera, puedo ir, es tiempo de vivir la vida, que ya no tengo, suena ilógico, pero así es, creo que muerto, pero tambien he nacido, he vuelto a comenzar, lo que allí llegó a su final, aquí es como volver a empezar. 

Mi cuerpo quedó allí para volverse polvo, mi alma es quien se liberó de ese castigo, que fue mi cruz, una que me hizo ser infeliz, ahora liviano soy y estas livianas y hermosas alas me devuelven mi esencia. 

Fueron años viviendo lo que creí era la vida, pero que en realidad eso fue mi muerte, libre ahora soy, muerto dicen que estoy, enterrando mi cuerpo estarán, pero para mí, la vida recien ahora empieza.

Agito mis bellas alas, pues más quiero ascender, me quiero en el cielo difuminar, llegar hasta donde la NASA nunca logró llegar. 

No soy un ave, a la que de un plomazo puedas bajar por tener envidia de verme feliz, volando tan alto, como un cohete nunca podrá elevarse sin temor a explotar.

Esto es precioso, cómo lo disfruto, aquí nunca hace frío, nunca hace calor, nunca llueve, ¿saben por qué?, porque aquí no llega la mano del hombre, no hay nada que él pueda destruir con su egoísmo y ambición desmedida. 

Cuando quiera puedo bajar y nadie me puede ver, cuando quiera puedo hablar y nadie me puede oír, pero si quiero hacerme sentir, eso si que lo puedo hacer, pero para qué, ya estuve mucho tiempo allí, para qué necesitaría regresar si puedo viajar por cualquier lugar, conocer nuevas galaxias, nuevos mundos, todos son mejores que donde vengo, los que habitan estos lugares son inteligentes y protegen su planeta, aquí el tiempo de vida es increíble, pues no hay nada que los contamine.

Veo algo que me llama lejos la atención, me dirijo hasta ese punto y en segundos estoy allí, esto es mágico, realmente no quiero dejar esta nueva vida, no quiero morir aquí, si es valida la expresión.

Cuanto tiempo llevaré aquí, no lo sé y no me importa, soy una energía que no se disipa, que no se pierde, no se transforma, de donde me viene tanta, pues no recuerdo que es el cansancio.

Nunca duermo, no hay tiempo para hacerlo, tengo tanto por visitar, en donde quedó perdido mi planeta lugar en donde dejé mi ombligo y más tarde mi cuerpo, que ahora polvo será.

Ahora quiero ir a ese lugar que me llama tanto la atención, me siento como insecto atraído por la luz que sin él saber será su muerte, ya la he visto tantas veces y he logrado soportar su atracción, pero su magnetismo es tan fuerte y cada cierto tiempo pasó por aquí y aunque no la recuerdo aparece frente a mí, entonces la recuerdo, la he ignorado mil veces, pero hoy su atracción es más fuerte que no sé si podré ignorarla. 

Levitando ahora estoy, la veo y es hermosa, he conocido tantos lugares bellos pero este me atrae tanto que no me lo puedo explicar, ahora sin darme cuenta voy con rumbo hacia él, aunque quiero detenerme no puedo hacerlo, será que no quiero, será que me animaré a conocer ese lugar, ese agujero que ilumina todo a su alrededor, que maravilla, cada que me acercó es más hermoso, ya no podré negarme a su seducción y aunque hace unos instantes proteste por dirigirme a él sin desearlo, ahora quiero y me dirijo hacia esa maravilla, que esplendor, que delicioso olor, siento un tremendo amor, mi deseo se incrementa ya no puedo detenerme, es un lugar al que antes me negué a conocer, pero ahora mi curiosidad es mucho más fuerte, que yo, estoy tan cerca, me detengo por unos segundos para ver su magnificencia, es maravilloso, no tengo adjetivo para describirlo.

Es un largo túnel, al final una luz que irradia un rico calor, se ve y se siente cómodo, aquí podría por un tiempo estar, se siente tan bien, aunque no tengo cansancio alguno, quiero descansar en él.

Vaya si ya estoy adentro y ni enterado, es estrecho pero delicioso y muy seguro, creo que dormiré, hace mucho que no lo hago, es una extraña sensación que no puedo resistir.

Dormido en aquel lugar quedé, seguro me sentí, cuanto tiempo dormí, quien podría decirlo. 

Cuando desperté... Sorpresa. Triste me sentí, pues mis alas las perdí, o me las robaron, quien me las pudo haber quitado y ahora como saldré de este lugar, aunque me gusta mucho, pero no puedo quedarme aquí, buscaré quien tiene mis bellas alas, quiero me las devuelva, ya es hora de partir, quiero a las galaxias regresar y por ellas volar, que extraña sensación, por donde es que debo ir. Claro, la luz, es la que me trajo aquí, esa debo buscar.

Miré para un lado, luego para el otro, y nada que la veía, pero era tan intensa, por qué no la puedo ver, será porque estoy en ella, siento aun su calor y esa rica sensación, pero casi nada puedo ver, me moveré, creo haber visto algo, no es tan brillante como lo era antes, pero es una luz, es por aquí, seguro es por ahí, iniciaré mi viaje para recuperar mis alas y poder seguir viviendo mi espectacular vida.  

Sí, es por aquí, ahí está esa luz de nuevo, la encontré, seguiré y a este lugar nunca más volveré pues, cuando tenga de nuevo mis alas no las quiero de nuevo perder, que maldad quedarme dormido después de tanto tiempo y que me las hayan robado.

Ya casi llego, es aquí, seguro ahora estoy que voy por el camino correcto, sí, es aquí, que maravilla, estoy por llegar.

Esperen, qué es esto, alguien me esta tomando, seguro es quien me robó mis alas, malvado ya vera cuando lo tenga enfrente, que frío es.
Oye, si me halas, hazlo con cuidado, acaso me quieres tambien la cabeza robar... 
Oh no. Maldición, esto no me puede estar sucediendo... Noooooo...

_ Felicidades señora, es un lindo y sano varón.

Es cómo volver a empezar... 


Nota: Ahora ya sabemos porque cuando nacemos lloramos y mucho




Timidez y cobardía (Diálogos de amor)


_En las pupilas de tus ojos veo la verdad, no lo puedes negar.
Lástima que esa información tarde me llegó. 
Lástima, pero mi corazón tiene dueño ya. 
Y aunque me digas, que lo que hoy veo, 
siempre estuvo allí, ya no puedo hacer nada, 
pues si ves a mis ojos, en ellos verás,
que ya existe un nuevo amor, una nueva ilusión,
dueño tiene mi corazón ya.
Tonto, nunca te lo debiste callar, si no veía lo evidente,
entonces, debiste ser más valiente y gritarlo a mi cara,
pues la verdad, no eras indiferente a mi corazón,
pero el tiempo cambió lo que pudo ser amor, en una amistad.

-Pero, si me das una oportunidad...

_Basta, no insistas ya, te digo enamorada de otro estoy
como imaginar que me amabas en silencio 
cuando debiste hablar, el miedo y la timidez 
te obligaron a callar y esconder ese lindo sentimiento.
El mismo que por otro siento hoy. 
Lo siento, me debes entender y aceptar que solo puedo ser 
una amiga fiel.

-Ahora te lo digo y puede ser algo muy bello.

_Tal vez el tiempo te de otra oportunidad, 
si esto sucede, no lo deberás ocultar, tendrás que gritarlo.
Lástima, pues hoy aunque yo quiera ya es muy tarde,
sin duda me amas y ahora solo sufrirás.
Yo soy valiente y te hablo con la verdad, 
deberás entender y aprender, que sin valor y con timidez 
nada podrás conseguir en una mujer. 
Debes de buscar valor y entonces y solo entonces,
descubrirás si te corresponderán. Vale la pena intentarlo.
Tu amor para mí sigue ahí, lo veo bien,
cuanto lo siento, es una lástima, pudo ser muy bonito.
Lástima que las cosas así siempre salgan mal.
Pero ahora, aunque quisiera ya no te puedo amar,
solo te puedo querer como un amigo fiel.
Debes de comprender y entender, pero mi corazón 
ya tiene ya tiene dueño, un vencedor.

-Comprendo que un tonto fui, nunca tuve el valor,
lo sé, mi timidez arruinó lo que pudo ser. 
Hoy me alejaré de ti, tu amistad, no se si la podré aceptar,
pues mi corazón te grita aún te amo.
Cómo dices, quiza el tiempo te devuelva a mí un día.
Paciente seré, vigilante estaré, a tu espera en la oscuridad,
ojalá y quien dices amar, nunca te traicione.
Pero por si lo hace, ya sabes que por ti esperando estaré.

_Gracias amigo, me duele tanto que no pudo ser.
Espero que no me suceda lo que dices, 
pero si el tiempo te da la razón,
entonces, en mis ojos lo verás, pues no te lo podré confesar.
Míralos bien, si me va mal, el dolor ellos lo gritarán.

-Adiós mi gran amor, esperaré lo que sea por ti,
pues este amor que siento por ti nunca lo podré 
a otra entregar, este nació cuando estuve a tu lado,
tú lo sembraste y lo regaste, sin darte cuenta 
hiciste a mi corazón vivir en silencio un gran amor.
Pero tu honestidad me da la razón, 
eres una gran mujer.
Dichoso quien te hizo lo mismo que tú a mí.
Aunque quisiera que te abandonen y regreses 
a refugiarte entre mis brazos, 
la verdad que te amo tanto, que a pesar de mi felicidad, 
deseo seas muy feliz, aunque no sea mi lado.

_Eso que me dices solo lo puede sentir quien ama de verdad.
Lástima, pues quien ama más, es el que siempre sufre más.
Qué me duele no haber visto lo que ahora veo en tus ojos,
es grande tu amor por mí, lo puedo ver a través de tus ellos.
Ellos si que son valientes y no les da pena, ni vergüenza,
gritar lo que hay en tu corazón...
_Adiós.

-Adiós.

MORALEJA:
Nunca olvides, que tu peor enemigo es tu timidez. 




jueves, 30 de marzo de 2017

Secuestro de amor


Quiero robar tu cuerpo, 
llevarlo entre mis brazos, 
esconderlo en mi pecho, 
alimentarlo con mis besos, 
darle calor con mis caricias.

Quiero robar tu cuerpo, 
nunca pedir rescate
pues no pretendo ni quiero
devolverlo, lo quiero solo 
para mí.

Quiero robar tu cuerpo,
sin amenazas, ni mentiras,
que vengas bajo tu voluntad
pero si te niegas entonces
lo habré de arrebatar.

Quiero robar tu cuerpo
hacerlo vibrar a la hora de amar
tenerte cautiva en un lugar oscuro
para que no me identifiques
como tu gran amor.

Quiero robar tu cuerpo
cerrar tus lindos ojos con mil besos
callar los sonidos con mil te quieros
alimentarte con mi aliento
atarte con mis brazos
bañar tu cuerpo con mil caricias
que sean nuestras almas las que negocien
tu libertad.

Quiero robar tu cuerpo
será durante la noche 
aprovechando la oscuridad
creerás que soy gato pardo 
para no desilusionarte
pues soy gato negro.

Quiero robar tu cuerpo
empezaré mi plan en tus sueños,
entraré en ellos 
y te robaré un sueño húmedo
escucharé un quejido de placer
que te hará ceder ante mí
todas mis exigencias, 
ya no podrás gritar auxilio 
si has de gritar... Gritarás te amo.

Quiero robarte 
no para atormentarte, sino,
simplemente para amarte.
Cuando estés a mí acostumbrada,
te dejaré en libertad. 
Pero sinceramente espero
ya no desees ser libre jamás.

Cuando descubras quien te secuestró,
entenderás y me amarás,
pues, tú aun no lo sabías,
por eso tuve que cometer un delito de amor.

Robaré primero tu cuerpo,
más tarde robaré tu corazón,
no descansaré hasta escuchar de ti un te quiero,
hasta que te enteres que siempre me has amado
y te lo digo así, sinceramente, lentamente y sin prisas,
para que no me tomes miedo.
Para escuchar de ti un te amo.

Más tarde, perderme en ti, 
esperando tu amor voluntariamente
y escuchar de tus labios un te amo,

Lo hago así, porque definitivamente 
estoy enamorado de ti.





Cómo me gustas


Me gusta, hacerte bromas, me gusta verte molesta, 
ver en tu rostro la energía que gastas al enojarte.

Me gusta, oírte cantar, sonreír al ver que llego, 
tu cara ilusionada, arreglar tu cabellera para mí, 
le colocas una flor, pero eres más linda tú.

Me gusta, cuando me das una mordida 
y a mis labios los dejas palpitando, 
en ellos queda el sabor de tu aliento, 
eso me hace feliz y me vuelve loco.
Nunca veo el reloj, mi enemigo número uno, 
el tiempo que se nos va tan de prisa.

Me gusta, ver como corres detrás de mí, 
intentando darme alcance, pero me gusta más, 
perseguirte y atraparte, encerrarte entre mis brazos, 
besar tu cuello y observar como tu mirada 
se va al cielo y quedas muda.

Me gusta, sentir tus dedos acariciar mi rostro, 
sentir ese recorrido, sentir cuando viajan 
de mi cara hasta mi dorso y me clavas las uñas, 
crees que me haces daño, pero solo me das placer.

Me gusta, hacerte cosquillas, verte rendida sobre la grama, 
reír hasta ya no poder, pedir que ya no lo haga, 
hasta que te enojas, pues de tanta risa 
las mariposas de tu barriga han escapado 
y eso te hace rabiar. 

Me gusta, consolarte y reconciliarte con mil besos, 
hasta que las fugitivas vuelven a ti.

Me gusta, hacerte feliz, pues al verte feliz tambien yo soy feliz.

Me gusta, los largos silencios recostados espalda con espalda, 
observando la naturaleza, sintiendo los rayos del sol, 
para luego tumbarnos sobre la grama, 
nuestros mejías al lado pegadas, sin decir aun nada, 
observando como aparecen mil estrellas.

Me gusta, que me digas que tienes frío, 
te coloco mi suéter y sobre él te regalo mis brazos, 
me sonríes dando las gracias y luego llega el ansiado beso.

Me gusta, junto a ti ver pasar el tiempo, 
uno que va tan aprisa y que junto a ti 
es una nave que viaja a la velocidad de la luz.

Me gusta, recordar y ver nuestras fotografías, 
nuestras primeras citas, eramos más jóvenes, 
pero seguimos juntos y eso me hace tan feliz.

Cómo me gusta, hacerte rabiar, hacerte disfrutar, 
hacerte reír, darte celos, ver tu cuerpo semidesnudo, 
como si supieras que no sé que estoy allí, 
viendo como pobre idiota, disfrutando de lo que aun no me das, 
solo me das una muestra de lo que un día será todo solo para mí.

Me gusta, estar loco por ti, estar a tu lado y ser el más feliz, 
que esto no tendrá final y si lo tendría, sería un final feliz.

Cómo me gustaría oírte decir más seguido lo que ya sé, 
pero que me gusta escuchar a cada instante, 
sé que lo sabes y que yo lo sé, 
me gusta cuando molesta me dices, 
pero si te lo acabo de decir, 
yo te digo sonriendo, como suplicando, dilo otra vez, 
pones cara de molesta y lo repites una y otra vez, eso me gusta.

Me gusta tanto recibir de ti un regalo, 
más si sé que no tienes dinero, me pregunto cómo le harás, 
lo recibo con pena, pero muy feliz, 
yo lo único que te puedo regalar es más y más amor, 
creo por eso lo haces y lo que recibes de mi te hace muy feliz.

Me gusta que te guste, valorar lo que hago 
para hacerte la mujer más feliz 
y que sepas que estoy loco por ti, 
que a tu lado soy el más dichoso. 
A veces llego de día y salgo de noche 
y ni cuenta me doy, que el día se nos fue amándonos 
o simplemente mirándonos.

Cómo me gusta, tener mis manos con las tuyas 
entrelazadas con nuestros dedos, 
esas largas miradas, frente a frente, el uno al otro 
sin emitir palabras, simplemente sentir tu corazón 
que esta brincando junto al mío, 
eso me vuelve aun más loco por ti, 

Cómo me gusta, verme reflejado en tus pupilas, 
las que han captado mi imagen y en ellas quedaron grabadas
para la eternidad. 

Cómo me gusta, que en mis pupilas tu rostro ya está tatuado 
y al cerrar mis ojos antes de dormir, 
lo primero que veo es tu carita tatuada en mis retinas, 
te veo hasta que me duermo.

Me gusta mucho, que en mis sueños llegas a mí 
para seguir amándonos y así no perder 
un solo segundo de nuestro tiempo, 
un par de locos, enamorados. 

Eso me gusta, saber que estoy loco por ti 
y que tú lo estas por mí. 
Eso me gusta... Cómo me gusta. 
Pues a tu lado soy muy feliz.



Mujer Salvaje


Eres salvaje, 
primitiva mujer, 
tu piel tiene ponzoña, 
tus labios la más deliciosa bebida, 
embriagante.

Eres salvaje, 
tienes carnívora flor, 
aspecto de animal nocturno, 
pelo desgreñado y mirada felina, 
me quieres comer.

Eres salvaje, 
arañas mi piel, 
lames mis heridas, 
te gusta mi aroma 
y te gusta mi sabor de macho.

Eres salvaje, 
ojos de color miel, 
en ti hay un manantial, 
del cual quiero beber, 
aunque sé que moriré, 
así lo haré.

Eres salvaje, 
atrapado en tu madriguera, 
junto a ti otras fieras, 
tatuadas en tu piel, 
me ves con deseo y recelo.

Eres salvaje, 
sobre tu piel, las heridas 
que te han dejado la cacería, 
en tu rostro, enigmática sonrisa 
que me aterra y a la vez 
me dan mil sensaciones, 
que no logro entender.

Eres salvaje, 
mujer que dejas huellas 
al abandonar el lugar 
en donde cada noche 
devoras mi piel, 
donde rasgas mi piel, 
donde lames mis heridas, 
donde sacias tu sed 
de mujer fatal y salvaje.

Eres salvaje, 
y mujer, yo soy tu presa, 
una que cuando lo dejas solo, 
nunca piensa en huir, 
pues si me das alcance 
de nuevo moriría de amor;
mordidas y rasgaduras 
que sangrarían mi piel, 
pero la cura la tienes tú, 
es lo que me tiene a tu merced,
mi depredadora y salvaje mujer.

Eres salvaje, 
quiza un día sea yo
el depredador, eso no  lo sé, 
quizás así sea. 
Pero no me animaré, 
prefiero ser devorado 
por ti cada noche de luna llena. 
Afilas tus uñas, me gruñes 
y veo tus colmillos. 
Pero tambien 
veo la carnívora flor, 
que de mi se alimenta.
Lindos senos 
que me adormecen la boca. 
Atrapado quedo 
entre tus largas y lindas piernas. 
Hueles mi miedo, algo que te excita,
pero sabes dar placer, 
eso me gusta de ti, 
salvaje mujer.



miércoles, 29 de marzo de 2017

Lorena



Lorena.
Naciste en Francia, 
por tu similitud con Lorraine.
Te dicen de cariño: Lore o Lolo.

Lorena.
Mujeres de carácter fuerte y jovial, 
siempre deseas llamar la atención.
Nadie saben como lidiar con ellas.

Lorena. 
Las que conozco son morenas,
pero deben haber trigueñas y rubias,
el color de tu piel no significa nada,
pues la belleza se te escapa por cada uno 
de tus poros.

Lorena.
Puedes ser pequeña, delgada, espigada
o regordeta, pero en ti 
el denominador común
es tu inteligencia y la falta de tacto.
A pesar de ello te quiero.

Lorena.
Nombre usado por estrellas terrenales,
mujeres que han brillado con luz propia,
se han hecho camino al andar, 
pues traes en tu piel el sexappeal.
Eso nadie te lo puede quitar.

Lorena.
dicen que eres posesiva y egocentrista,
dicen bien, pues quien competiría contigo,
tienes tersa y seductora piel,
cómo la de la roja y jugosa manzana.

Lorena.
no eres fácil de conquistar,
pero quien lo habrá de lograr,
no se arrepentirá, 
pues en ti encontrará
lo que no hay en otra mujer,
eres fiel y cariñosa, 
pero a la vez tormentosa.

Lorena.
Deja ese orgullo y baja de ese egocentrismo,
sé mujer y encuentra la felicidad,
tienes esa capacidad, 
no te quedes sumergida en ese carácter tan tuyo, 
alegra el corazón de los tuyos 
y a la vez el tuyo.

Lorena.
Deja ese orgullo, sabes bien quien eres,
no necesitas estar escuchando que eres bella, 
porque tienes los pies sobre la tierra.
Ven y disfruta de ser mujer, 
no olvides tu origen: Francés.





Eso sería grandioso


Ver amanecer y sentir los rayos del sol
acariciar toda mi piel, eso es grandioso.
Pero lo sería aun más, si estuvieras a mi lado
para compartirlos contigo, 
sentir además de las caricias de un magnifico sol, 
en un radiante día, el calor de tu piel. 
Eso sería grandiosos.

Despertar con deliciosa sensación sobre mi piel,
eso no tiene precio, aunque para mí es caro,
no tenerte y verte sonreír a mi lado al amanecer. 
Eso sería grandioso.

En mi cuerpo siento esa rica sensación,
rayos de sol recorriendo mi piel,
calentando y reconfortándola,
pero en mi alma tempano de hielo
hasta allí no llega ese rico calor
solo lo calentaba tu presencia, tu compañía, 
tu sonrisa y cada caricia. 
Eso era grandioso.

Ver por mi ventana otro amanecer, 
llega hasta mí, esa claridad y junto a ella
mil trinar de aves que ya vuelan en compañía
buscando ramitas para su nido.
Mientras en el mío, faltas tú, volar contigo
en busca de un hogar.
Eso sería grandioso.

Amanece y siento las caricias del sol,
en mi corazón hay frío hoy,
escalofríos en mi cuerpo, recuerdos invaden mi mente
me repito que lindo si estuvieras hoy aquí.
Eso sería majestuoso.

No hay amanecer, ni radiante sol, ni lindos trinares
que sustituyan los tuyos. Caricias en mi piel,
sonrisas en mis oído. Los extraño. 
Si estuvieras hoy aquí.
Eso sería grandioso. 

Ver la claridad y sentir adentro de mí 
tanta oscuridad, tremenda soledad, 
saber que me perteneces y que te pertenezco, 
pero no estas aquí conmigo. Si estuvieras.
Eso sería grandioso.

Por debajo de estas sábanas me escondo
veo al maravilloso día, escucho lindas melodías
mis ojos se cubren de liquido salado
mi mirada se pierde en la nada, llegan a mí
tantas dudas y esa pregunta: ¿Donde estarás?
Si no te hubieras ido, si no te hubieras alejado de mí.
Eso sería hoy grandioso.

Sentir sobre mi piel las caricias del sol,
las cambiaría sin dudar por las tuyas.
Escuchar lindo trinar de mil pájaros,
los cambiaría por oír una vez más tu risa.
Cambiaría el roce de mis sábanas
por las delicadas y suaves manos tuyas.
Cambiaría mi desayuno por un beso tuyo.
Eso sería grandioso. Sería majestuoso.






Mi amigo fiel


Cuando estoy: Deprimido, decaído, triste 
y con mil problemas encima 
y nada puedo hacer para solucionar. 

Cierro mis ojos y elevo una plegaria, 
al instante me llega la respuesta. 
Me indican: Enciende el ordenador y abre tu blog. 
Eso hago y al hacerlo, me encuentro contigo, mi amigo fiel.

En ese instante, me regocijo y pienso que afortunado soy, 
tener amistades de todas partes del mundo, 
¿quién se puede dar ese lujo?

Leer de ti, comentarios en tantos idiomas 
que no conozco, pero sé, 
nacen en tu corazón y llegan al mío.

En ese preciso instante, 
la depresión, mi decaimiento, mi tristeza 
y los problemas que me agobian, desaparecen.
Contigo me siento muy bien. 

Algo raro, pues ni siquiera te conozco, 
pero como dije y sigo diciendo: 
No te conozco, pero nuestras almas se conocen muy bien.

Empatía entre corazones, 
encontré el día en que llegas a mí.
Me repito, que tengo a un gran amigo, 
el mejor amigo que nunca tuve, pues, 
los que me dijeron un día: Eres mi hermano 
y siempre cuenta conmigo.
Hoy ¿dónde estarán? 

Les envío un mensaje o les hablo 
y nada que me regresan ni mensaje, 
ni una llamada, preguntando: 
¿En qué te puedo servir mi amigo fiel?

Sin embargo, a ti te escribo y en un santiamén 
responde más de uno, eso me hace sentir tan bien. 

Además, me dices que escribo muy bien, 
yo que sé, que eso no es cierto, pero lo agradezco, 
sé que no mientes, pues, te gusta lo que escribo, 
pero no porque lo haga bien, más bien, 
es porque me quieres bien. 

Te digo: Recibe caricias de mi alma.

Por ser las únicas que puedo entregarte, 
por ser quienes se conocen muy bien. 
Entre dos almas, no existe envidia, 
ni traición. Eso me va bien.

Pues soy un tonto, 
porque cuando entrego mi amistad, 
la entrego completa, lo habrás notado ya, 
que allí estoy para ti y ahí estaré, 
mientras tú así lo quieras. 
Sencillamente: 

Porque eres mi amig@ fiel.

Bello sería conocerte y poder estrecharte
en un cálido y fraterno abrazo, 
pero sé que no sucederá.

Que lo hagan entonces nuestras almas, 
ellas pueden llegar hasta ti y hasta mí.

Sé que cuento contigo y tú cuentas conmigo, 
pues nunca te defraudaré:
Mi amig@ fiel.

Para ti, mi amigo fiel. 




Definitivamente estoy enamorado de ti


Esculcando cajas viejas en el desván, me encontré con el más grande de mis tesoros, uno, el cual se perdió en el tiempo de mi memoria, al verlos, una sonrisa me invadió, me llenó de emoción. Poder ver de nuevo cómo lucíamos en ese pasado que ahora se agolpaba en mis sienes. Mis padres, hermanos, hijos, mascotas, ver mi rostro aun joven y lo más importante, verte a ti. 

Los cogí, cómo aquel que en un instante se a convertido en un millonario más, los atesoré contra mi pecho, deje de buscar lo que me llevó ahí, es más, ni me recordaba a que llegué al desván. 
Con mucho cuidado los desempolvé, mi sonrisa ahora era mayor y mi corazón no se diga, se me salía por cada poro de mi piel. Llegué al estudio, pero me di cuenta de que no podía verlos por estar en formato VHS, los coloqué con mucho cuidado sobre la mesa de centro y regresé al desván, con desesperación busque mi vieja videograbadora, esperando que aun funcionara. Luego de varios minutos de angustia, la encontré, procedí a limpiarla y con ella, de nuevo a mi estudio regresé, la conecté a la corriente y un gran alivio sentí, al ver que prendió, ahora mi problema era conseguir los cables para conectarla a mi moderno televisor. Con mucha ansiedad se los desconecté a un videojuego y se los coloqué al viejo aparato, una reliquia ya. 
Coloqué al televisor en la operación de juegos y la imagen apareció en azul, cogí uno de los VHS y lo introduje. 
Fueron unos segundos de agónica espera, mientras este hacía toda la secuencia y su escandaloso sonido, por fin, aparecieron unas líneas sobre la imagen, pero no me importó, pues se lograban ver las imágenes y el sonido era claro; me acomodé para recordar y viajar en el tiempo a través de esas imágenes. 
Pasaron unos minutos y apareciste. Al verte, le puse pausa y me quede por largos minutos observándote, para después de recrear mi pupila con tu bella carita fija sobre mi televisor de 50 pulgadas; estabas sonriendo, muy joven, cuando aun eramos novios, no me cansaba de observarte y a mi mente, venían tantos recuerdos hermosos, unos ya hasta los había olvidado, no me pude contener y sonreía, al tiempo tambien por mis mejías rodaron algunas lágrimas, pues me di cuenta, después de tanto tiempo, que...

Definitivamente estoy enamorado de ti.
Definitivamente elegí a la mejor entre las mejores.
Lo digo sinceramente, sin miedos y de mí, se escapa un lindo
y sincero: Te quiero.
Quisiera meterme en esa pantalla y regresar a aquel momento,
de prisa y sin miedos, para, frente a frente decirte cuanto te quiero.
Los que un día te dije y los que me guardé, por cobarde o macho.
Suavemente mis labios recorrieron imaginariamente
tu fresco y lindo rostro, hasta encontrarme con tu boca
la cual, besé como nunca antes jamás lo hice.
Definitivamente estoy enamorado de ti.
Y lo digo, sin miedo, suavemente, lentamente, como retrocediendo
en el tiempo. Sintiendo sobre mi piel cada caricia de amor.
Entregarme de nuevo a ti, poder sentir cada caricia de tu piel.
Definitivamente, sigo enamorado de ti.
Definitivamente, eres la mejor elección en mí.
Definitivamente, no me arrepentiré de entregarte mi cielo.
Definitivamente, nunca dejaré de agradecer al cielo.
Definitivamente, sin duda, que Dios escuchó mis ruegos.
Definitivamente, se lo pedí así, suavemente y lentamente,
para que mi plegaria fuera escuchada. 
Y hoy, cómo hace años te digo: Gracias mi Dios.

Ya no pude poner play para seguir viendo otras joyas impresas en esa cinta magnética, ni siquiera parpadee, para no perder detalle, le di rienda suelta a mi imaginación, creo que solamente repetía, te amo.

En eso entraste y al verme completamente privado, como en otro lugar. Sin hacer ruido, te acercaste a mí, te sentaste a mi lado y muy quedito me preguntaste.

_¿Qué haces? ¿Qué es eso? ¿Soy yo?

Nada respondí, pues no deseaba perder tan bello momento de nuestro pasado, deseaba quemar mi retina con tan bella imagen, no sé lo que ella veía en mí, pero comprendió que debía de quedarse callada. Solamente se acurrucó y se metió entre mis brazos, ambos abrazados recorrimos por medio de nuestra mente, aquellos lindos recuerdos, viajamos por cada instante, por cada momento, lo disfrutamos; hasta que nos quedamos dormidos.

Luego, otro día, vimos en familia aquellas joyas; reímos, lloramos, en él habían personas que ahora al igual que nosotros, el tiempo había hecho sus estragos y tambien otros que ya no estaban entre nosotros. Fue bello verlos, recordarlos, pues, nunca los hemos olvidado.

Unos días después de todo esto, regresé a mi hogar, al entrar solo Waldo me recibió, era obvio que la casa estaba vacía, saludé a mi peludo amigo y este, luego de saludarme con tanta emoción cómo si recien regresara de un largo viaje, salió corriendo hacia mi estudio, eso llamó mi atención, que me dirigí hacia él, a través de la puerta entre abierta te vi, estabas como yo hace unos días, suavemente, lentamente, empujé la puerta y sobre la enorme pantalla, un rostro, el cual la tenía perdida en el tiempo y en su mente, observé la imagen que la tenía viajando por el tiempo, me sonreí, pues era yo, con casi veinte años menos o más, la verdad no lo sé, pero que me veía bien, eso ni dudarlo. Lentamente y suavemente me acerqué hasta donde ella estaba esperando por mí, abrió sus brazos y me perdí entre ellos. 

Ambos hicimos de nuevo un largo viaje a través del tiempo, solo que esta vez quien conducía la nave era ella. 



martes, 28 de marzo de 2017

Me vuelves loca (Diálogos de amor)


_Nada detendrá lo nuestro, lo nuestro vino para quedarse, 
besa mis labios, siente a mi corazón palpitar en ellos.

_Me vuelves loca, cuando me hablas así, 
sentir cada palpitar y saber que es por mí, 
esa sensación me durará por siempre.

_Lo sé, por mí recorre una electricidad, 
creo que la genera el amor, 
mi corazón es un generador de amor 
y lo que genera es solo para ti.

_Me vuelves loca con cada frase 
que escucho de tus labios luego de besarlos, 
me dejas en mis labios un sabor tan dulce 
y a mis oídos los inundas con otros sabores iguales.

_Eso es amor, nunca lo dudes, te amo tanto
que el solo verte, me haces recitar lindas prosas 
que nacen en mi corazón, pergamino, 
donde quedarán grabadas por y para siempre.

_Me vuelves loca de nuevo mi amor, 
dices cosas tan bellas, 
lo mejor es que me haces creer 
que yo te las inspiro, eres un pícaro, 
malvado que me has enamorado.

_No son palabras que se dicen por decir, 
para conseguir algo, es la verdad,
y es que te juro que nada detendrá lo nuestro, 
este amor que por dentro llevo para ti, solo para ti.

_Me vuelves loca, cada frase es perfecta, 
me debo de sentir honrada y enamorada 
por tener ami lado, al más bello y loco poeta, 
al que un beso mío, le inspira tan lindos versos.

_Es el  amor que has traído contigo a mi vida, 
te repito, nada nos alejará al uno del otro, 
mientras sigas escuchando que de mí salen frases bellas, 
hermosas rimas que las recito solo para ti, 
tú eres mi publico, el único publico que yo anhelo y quiero.

_Me vuelves loca, ya no sigas por favor, 
¿me quieres matar de amor, eso quieres? 
Ven y solamente besa mi boca, 
que ya se secó, necesito de tu sabor 
para sobrevivir otro día mi amor.

_Otro día y otro más, pues no pienso dejar uno 
sin que sepas lo tanto que te quiero, 
lo mucho que te deseo, que eres mi razón para vivir 
y para repetir tantos te quiero, tantos te amo, 
y mientras me lo pidas, yo te seguiré amando.

_Me vuelven loca esas caricias, esos besos, esas miradas, 
sentir el palpitar de tu corazón en cada beso sobre tus labios, 
en tu lengua, que sensación, di, ¿no es para enloquecer a cualquiera? 
Y me rematas diciendo que me amas. 

_Eres tan bello y tambien te amo, 
ya no puedo vivir sin tus labios y tus versos, 
me vuelves loca y loca quiero morir.

_Juntos y locos moriremos mi amor,
pero sera de amor, ¿no es la mejor locura, 
la mejor manera de morir? 
Para entonces vivir una eternidad de locura. 

_Larga será nuestra vida, 
pues cuando se nos terminé esta locura 
aquí en la tierra, seguiré enloqueciéndote en la eternidad, 
¿crees que lo soportarás?

_Me vuelves loca aquí y a donde vaya, 
si es contigo, esta locura la soportaré, 
nada cambiara lo que tenemos el uno por el otro, 
nada detendrá el amor que ahora siento por ti.

_Nada podrá detener lo que siento por ti, 
nada podrá detener lo que juntos hemos logrado, 
nada nos detendrá, mientras estemos juntos mi amor, 
nada, nada, hará que deje de amarte ni un solo instante, 
para eso vine a esta vida y en la otra ese será tambien mi trabajo, 
amarte y amarte.

_Me vuelves loca. Cállate, besame y ámame, 
acaríciame, como solo tu sabes y conoces, 
pues contigo has traído un mapa 
que conoce cada lugar de mi cuerpo 
que me hace explotar y me vuelve loca, 
sabes cada punto que debes tocar, cómo lo debes de tocar, 
la presión que debes de dar, los mordiscos que me debes dar, 
los lugares en donde tus manso se detendrán 
luego de amar, al momento de descansar. 
Y que la pasión no se detenga, 
para luego de un breve descanso escuchándote 
recitar a mi oído esas lindas rimas 
y a tu corazón latir sobre mi pecho, 
seguir con otra hora de amor. 
Y así, hasta que nos amanezca,
y así hasta que un día desfallezca, 
y así hasta que muera... 
Pero que sea entre tus brazos.

El silencio les llegó y solo se escuchó al amor respirar, 
para después, su respirar agitar de nuevo al amor. 





Amor motorizado


Ella se abrazaba fuertemente a mi cintura, mientras que yo, aceleraba más, para que ella se pegara a mi cuerpo y eso era algo para mí tan delicioso y hermoso, sentir su frágil cuerpo pegado al mío aunque fuere por temor a caer de mi moto. Al viento, lo sentíamos cuando llegaba y se quedaba pegado sobre nuestros rostros. Dichoso que podía acariciar su linda carita, yo por el momento, no podía más que sentir sus senos en mi espalda, era una sensación como si mi motocicleta estuviera volando y yo con ella, con rumbo hacia el cielo. 
La autopista vacía, sí había algo, solo serían unos pocos autos, los cuales, les rebasaba para luego verlos por mi retrovisor, la sensación era de lo mejor. Luego, un poco más adelante, escuché que ella gritó.

_¡Más velocidad! ¡¡Yujuuuuuu!!

La adrenalina había invadido sus venas y a través de ellas, mezclada con su sangre, hacía el efecto deseado, ella estaba exaltada pero no excitada, no importa, lo malo era que su temor de caer en la cinta asfáltica desaparecía y ella de mi cuerpo se alejaba, eso no era bueno, sin embargo, su entusiasmo me contagió.

_¡Veamos hasta dónde puede llegar esta máquina! -Grité- 

Ella respondió con otro grito, entonces aceleré más y mucho más. Por detrás de un rótulo escuché el rechinido de unas llantas y junto a él, el sonido de una sirena, se trataba de un motorizado de la policía, quien con radar en mano se dio cuenta de que excedía la velocidad permitida hasta por el doble. Ella me susurró al oído, algo que creo fue esto.

_Si no permites que nos de alcance, te daré un beso, uno muy largo.

No cabe duda que la chica estaba tan emocionada, que no se percataba al igual que yo del peligro al que nos enfrentábamos. Pero, si algo deseaba más que nada en esta vida, era poder besar esa boca que  me traía hace mucho enloquecido, así que moví mi muñeca y topé el acelerador. Por el retrovisor, un burlado motorizado, quien no logró ni memorizar mis placas. La chica se soltó de mi cintura y elevó sus brazos hacia el cielo en señal de triunfo, luego de varios metros, ella me dejó de nuevo sentir sus senos en mi espalda y me susurró al oído de nuevo. Creo que esto dijo.

_Te quiero besar ahora mismo.
_¿Ahora?
_¡Ahora!  -Dijo, casi gritando-.

Ya ella se había extraído el casco y me ayudaba con el mío. Por fin ya sin cascos, moví mi rostro hacía ella, quien me esperaba con una picara y excitada sonrisa en sus labios, labios tan deliciosos, esa fruta por mí por tanto tiempo deseada e imaginada más que solo en mis sueños. }
Nuestros labios se unieron, yo sentí como la miel se mezcló con mi saliva, la mejor mezcla jamás imaginada, mi sueño se hacía realidad, era tan bueno y delicioso que sentí que íbamos con rumbo hacia un divino cielo.

Efectivamente, hacía ya íbamos, de eso me di cuenta cuando mis ojos los abrí, primero vi su linda carita con sus ojos aun cerrados, en su rostro la satisfacción de haber disfrutado de una maravillosa caricia, un beso, uno mío. Pero esa deliciosa sensación que por mi cuerpo circulaba, se desvaneció mientras por el cielo viajábamos; al observar, abajo de nosotros los pedazos de mi moto y nuestros cuerpos a varios metros, destrozados. 

_¡Maldición! -pensé-.

Y antes de que ella reaccionara y abriera sus lindos ojos, de nuevo la besé, no permití que ella se diera cuenta de que estábamos muertos y viajando con rumbo hacia el cielo, pues eso creo, además, para donde podría ir, si a mi lado me acompañaba una linda pasajera a quien siempre desee y amé. Quién diría que en vida por ella perdí la cabeza y ahora que todo se hacía una realidad, por ella, perdía la vida.

Desde aquel fatídico día, cuando perdimos la vida, por ser un par de jóvenes que no miden las consecuencias y que creen serán eternos, con ella viajo por lugares increíbles, ella ignora que ya somos dos espíritus, que nuestros cuerpos en algún cementerio estarán descansando. Para ella, aquel viaje que iniciamos en mi motocicleta no tiene fin, ella me grita, acelera más y te daré mil besos más. 
Que lindo, ella cree que aún estamos viajando en la misma tarde de verano, a nuestros diecisiete años. Yo acelero más y más, jamás motocicleta habrá corrido a más velocidad que la mía, los lugares que hemos visitado, las autopistas que nos hemos devorado, son las más alocadas e increibles, ella cada que puede me besa con tanto amor, creo que ahora ya no es pasión... Es amor. 

Ya me he olvidado que no somos más que dos espíritus disfrutando de una eterna juventud, pues el tiempo por acá no avanza, seguimos iguales, creo que por allá abajo ya ni recuerdos somos. 
Me pregunto muchas veces mientras viajamos por autopistas largas y rectas, con paisajes hermosos a nuestro lado; al fondo, un sol y una luna, que al tiempo brillan para nosotros, la pregunta que me hago es...

¿No es esto mejor qué una vida corta? Con desilusiones y mentiras, fracasos y lo peor, la vejez. Con recuerdos que no nos dejan dejar el pasado allí, en el pasado. 
Para nosotros no hay pasado ni presente, mucho menos futuro, aquí no hay tiempo ni espacio. 
A veces viajamos por autopistas formadas por estrellas. Un día viajamos sobre una fugaz, fue maravilloso. 
Será maravilloso mientras ella no sepa que no somos más que dos almas vagando encaramados en nuestra arma mortal. 

Un día, este viaje terminará, seguro que sí, ese día ella lo sabrá todo, pues para eso creo que faltará mucho; pues, aunque ella no se ha dado cuenta, yo sí, veo por mi retrovisor cuando vienen por nosotros, pero cuando los veo yo acelero y ellos, se quedan burlados, pues a esta infernal máquina nada ni nadie le da alcance.









Me fui, pero volví


A veces sin razón
se pierde el corazón
y eso no comprendo.

Se lo lleva una lágrima,
la veo como se va escurriendo,
detrás de algún triste recuerdo.

Esas lágrimas 
que se me escaparon con un suspiro,
que no pude retener (reprimir)
las veo como se van convirtiendo
en una nube gris, 
en la cual se va mi alma.

Me limpio mis ojos colorados,
fingiendo que nada me sucede 
adentro aquí en el pecho.

Pero ahora es un hogar en alquiler, 
esperando nueva inquilina, 
que me traiga de regreso (de vuelta)
el alma y corazón 
que te llevaste lejos de mí.

Te has llevado mi corazón y mi alma
pero te olvidaste de mi sentimientos
y esa es la razón, 
por la que esperando estoy 
un nuevo corazón.

Me invaden los recuerdos, 
esos que has dejado 
grabados en mi mente.

A veces sin razón
se pierde el corazón y eso lo comprendo,
tambien se aleja de uno hasta el alma.

Se asoman temerosos 
en forma de lágrimas, (todos los recuerdos)
las que son consumidas y se evaporan 
justo con una mirada ardiente 
que se pierde en los recuerdos
que has dejado aqui grabados y guardados
que bien que se te olvidó 
llevarte contigo mis sentimientos.

Pues sin ellos habría muerto 
y nunca habría renacido aquí en mi pecho, 
una nueva inquilina.

Que me trajo con ella, 
las más bellas alegrías 
y fueron tantas, 
que me regresó el corazón 
y con él, tambien el alma,
que un día en lágrimas y nubes grises 
se fueron contigo.




sábado, 25 de marzo de 2017

Soy una mujer


Soy mujer y en mí, hay una isla a la que puedes acudir cuando necesites sentir... Amor.

Soy mujer y en mí, hay un continente, en donde puedes elegir el lugar... Para amar.

Soy mujer y en mí, hay aromas y texturas, las cuales, te encenderán los sentidos... Para amar.

Soy mujer y en mí, hay deliciosas cascadas de agua fresca y natural, con las cuales, puedes saciar tu sed... Al momento de amar.

Soy mujer y en mí, hay corrientes que te llegan de los cuatro puntos cardinales, los que te orientarán, para encontrar el placer... Al amar.

Soy mujer y en mí, hay sonidos que te motivarán el mejor y máximo placer... A la hora de amar.  
Soy mujer y en mí, hay planicies, suaves y confortables, lugares en los que te gustará descansar... Después de amarme. 

Soy mujer y en mí, dicen que esta una de tus costillas, pero creo que lo que yo tengo tuyo... Es el amor que buscas en otro ser.

Soy mujer y en mí, hay una fruta prohibida, es pura miel, jugosa y carnosa, la que no podrás más que ver y desear, pues si la llegas a morder, podrías morir o al destierro huir, con la vergüenza, y la deshonra, y el sudor que de tu frente asomará, para lograr alimentar a los tuyos y a ti.

Soy mujer y en mí, hay una constelación de lunares, guías que te conducirán hasta ese lugar por el que habrás de luchar y hasta la vida darás... Con tal de poseerme.

Soy mujer y en mí hay: Elevaciones, prolongaciones, planicies, nacimientos de agua, caídas graciosas, curvas peligrosas; unas cóncavas y otras convexas, de las cuales, te querrás asir para descansar, justo... Después de amar.

Soy una mujer y en mí, encontrarás por lo que has llegado a este lugar, uno que solitario antes fue, todo solo para ti, pero que sumido en la desidia y el aburrimiento estabas, por ello fui creada, para ser tu compañera jamás tu esclava, ni la sumisa. Te dijeron que era débil, para que no perdieras la confianza en ti. Pero no te permitieron parir a tu descendencia, eso me lo dejaron a mí, feliz por ello estoy. Puedo sobrevivir sin ti, pero tú sin mí, no eres nada, ni nadie. 

Recuerda y no olvides que soy mujer, que antes de mí llegaste tú y al ver tu miserable vida me crearon para hacerte feliz, por ello: Respétame y hazme la reina de tu reino, ámame, protégeme, valórame y cuídame; yo a cambio, prometo entregarte lo mejor que tengo y traigo. 
Lo mejor de mí... Mi cuerpo, mente y corazón. Todos en un solo paquete... Que se llama: Amor.



viernes, 24 de marzo de 2017

Esa Mujer (poesía de erotismo light)


Movimientos provocativos, caderas ondulantes, pechos vibrantes, ojos fijos y hacía el frente, nunca una mirada que deje perdida por un costado, ella tiene todo el control. Pies descalzos, cosa más excitante en una mujer, verla caminar con sus pies desnudos y con ese porte en su ser, hembra de alta envergadura, espigada figura, no veo una sola estrilla, ni flacidez. En su abdomen la ilusión de una abeja con su colita bien paradita...

Esa mujer, lleva con ella lo que tanto quiero y deseo, por lo que veo, otros tambien la desean, ¿quien será el que conquiste su corazón? Uno muy bien resguardado, eso seguro que así será.

Cabellera ondulante que se deja mecer con una tenue brisa, ropas que dejan poco a la imaginación, piernas alargadas bien perfiladas, con fuego en cada pisada, dejan por donde pasan estela de la cual emerge una fumarola, su andar cómo si fuera desfile militar, su rostro siempre serio, sin dejar oportunidad de ser abordada, para ello deberás pedir permiso al capitán de tan emblemática y hermosa nave...

Esa mujer, eleva estelas y aromas que me alborotan hasta el más intimo de mis secretos y deseos, entre otras cosas que me indican que estoy vivo y que desearía vivir mi vida con ella, encerrados con pena perpetua entre cuatro paredes, sin medida sustitutiva y mucho menos días de visita.

Un glúteo sube mientras el otro lentamente baja, al pisar firme el suelo por donde camina, se elevan y caen con gracias sus firmes senos, algo que me roba la cordura y al resto que la observa la compostura; le gritan piropos, unos graciosos, otros grotescos e indecentes, yo simplemente la veo y con eso me conformo, ya he acariciado en mi sueños esos glúteos y puedo asegurar que son firmes, como ahora los veo.

Esa mujer, me vuelve loco, me trasnocha, no duermo, mientras ella reposa sobre suave colchón y sedosas telas que se pegan a su ondulante figura como si se tratará de otra piel, una que no transpira, pero si que haría sudar al que mira.

Mientras avanza en su eterno caminar, veo que tiene lindos ojos azules, de los cuales se vislumbran difuminadas lineas negras del iris hacía afuera, tal cual, como su andar de gata en celo, su pelaje solo en su larga cabellera, pues imagino que ya esta depilada a lo Brasileira, vaya que morena, es pura candela, bella llama que no alumbra pero que si quema...

Esa mujer, seguro estoy que en mi cama provocaría un incendio de grandes proporciones, mi cuerpo ardería como en el mismo infierno y mientras me incinero entre sus piernas, escucharía gritos de lamentos, solo que en este caso, serían gemidos gatunos de hembra en celo que le da gusto a sus más bajos instintos animales, los que me dejarán sin aliento. Al terminar me pedirá más y más, yo con gusto le daré lo que me pide, pues tanto la soñé y la esperé que hoy no le daré tregua.

Desde mi lugar espero sin desesperar, mejor me preparo, pues ya la vi caminar de espaldas, ahora espero su regreso, para verla caminar de frente, maravilla de imagen que se avecina, el vestido se le introduce entre sus bellos muslos, por la tenue brisa de hace un rato, que ahora es un ventarrón me permite observar su zona V, quiero morder esa manzana que se ve abultada, deliciosa tajada entre mi boca...

Esa mujer, conoce todos los secretos de su lindo cuerpo, sabe como mover esa canoa para hacer perder el  equilibrio al más diestro navegante, cómo deseo navegar en esa embarcación, lo haría sin pausas para descansar, me la llevaría hasta la reventazón, para sentir los embates de las egoístas olas, que desearían darle un revolcón, pero este no es el momento ni la ocasión.

El vestido lo trae pegado en toda su linda figura, se observa bien su cintura de avispa y en cada paso que da, se le ve bien el aguijón, quién pudiera ser por él envenenado. Ahora por la ventisca, su vestido lo trae a su cuerpo pegado; sus senos siguen con ese eterno vaivén, como adorno antiguo de auto, el del perrito que movía su cabecita arriba y abajo. 
Imponentes se ven sus pezones, los cuales dicen presente, será por el implacable frío aire o por sentir mi mirada sobre cada uno de sus poros, se siente deseada y besada por mi alma que hace un instante abandonó mi cuerpo, este quedó con un rostro, en el cual, se denota ilusionada sonrisa o cara de pasmado enamorado, excitado e ilusionado. Así quedo mi cuerpo, mientras mi alma la cual se regocija en cada centímetro de su morena piel, retorna a mi cuerpo para no quede este sin vida...

Esa mujer, ahora que se acerca, sabe que siempre la espero y que la deseo, por ello su andar felino y en cada paso deja esa quemante estela, de la cual, solo me llega su bruma, ya esta por pasar a mi lado y mi corazón que casi ya no puede impulsar más sangre, porque ahora la necesito en todas partes de mi cuerpo, en todas, sin excepción, mejor me cubro, pues se dará cuenta de lo que ella le provoca a mi cuerpo.

Ahora la veo como en cámara lenta, sus senos van para arriba, los pezones rasgan la tela de su vestido, la pierna derecha va al frente y la izquierda se a quedado retrasada, su manzana ahora la muerdo con mi imaginación, ella escucha el crujir del mordisco y yo siento en mi boca lo dulce y jugoso de su fruto prohibido, pero extraño, veo en su rostro la satisfacción, su cintura da giros como un trompo, permitiéndome observar parte de su aguijón. Sus pies, aunque van descalzos, me producen una rara sensación de ponerme justo al frente, aunque podría en seguida perder mi vida, pero valdría la pena...

Esa mujer, conoce muy bien lo que trae en su piel, perfección de mujer de pies a cabeza, mirada salvaje de gato siamés, me obsequia una aniquilante mirada que me ha dejado helada la sangre que circula a mil por mis venas y en sus labios gruesos y rojos, pero sin maquillaje, pareciera que se los muerde en señal de deseo, una enigmática sonrisa que me eriza hasta el más insignificante cabello que tengo en recóndito lugar de mi cuerpo, todo me lo ha erectado, ella conoce y sabe como lograr esa sensación en el cuerpo de quien la ve andar con sus pies desnudos. Lo hará a propósito. Seguro que sí, en ella lleva la perdición y tambien la traición, con ella el perdón y el vehículo para ascenderte hasta el cielo y si me descuido, nos quemamos en una incursión al mismo infierno para extraer de él, el más rico orgasmo...

Esa mujer, de mirada felina, de andar, que por donde pisa prende fuego, de piernas bien torneadas y sin estrillas, ni flacidez. Ella se dice. Eso qué es. 

Esa mujer, con tremendo chutón, lugar en donde lleva ese aguijón, lleno de veneno y lindas peras que ascienden hasta el cielo y su caída es graciosa y en cámara lenta.

Esa mujer, que la tela le tapa, pero no le oculta esa deliciosa manzana, me ha regalado una picara mirada y de sus jugosos y gruesos labios, una disimulada sonrisa, que a mi alma de mi cuerpo me ha sacado y con ella entre sus poros se la ha llevado, dejando un cuerpo con estúpida sonrisa en sus labios y mirada perdida en sus nalgas bien formadas y levantadas.

Esa mujer, tiene entre sus muslos un volcán en erupción, en sus labios la mejor miel, dos deliciosos higos y en ellos, deliciosas guindas. 

Esa mujer, se ha robado además de mi alma, a mi corazón y me ha dejado desangrado y desgraciado, tambien me ha robado mi imaginación, pues de tanto que la he descrito ya me dejo sin palabras para seguir con mi relato. 
Deberán imaginarlo, me refiero a cómo termina esta inquietante y excitante historia, de una mujer como ninguna... 

Esa mujer.



 

Tú decoras mi vida.


Lienzo en blanco, sin saber que pintar, ya había pintado tanto que deseaba pintar algo trascendental, algo que me llenara de orgullo, no que me diera un premio, ni un titulo, era algo que buscaba para mí, ansiaba pintar algo que solamente tuviera sentido para mí, que llenara mi vida, una que estaba vacía, en blanco, cómo el lienzo que llevaba días frente a mí, sin un color que me diera el pincelazo de partida, un trazo que me dejara ver una obra de arte. 

Pasaba horas enteras frente a esa tela en blanco, recorría mis recuerdos, desde que tengo memoria y nada me inspiraba, y el lienzo seguía en blanco, sobre mi paleta, mil colores esperando por ser estrenados, mil combinaciones posibles, pero nada me inspiraba, nada que me animaba, me repetía; seguiré esperando por mi inspiración, pero esta quien sabe por donde andaba, en donde se encontraba. 

A veces salía a la calle, lugares por donde un día fui feliz, me sentaba y recreaba en mi mente todas aquellas alegrías, pero a mí nada me encendía, nada que me llegaba la inspiración que yo buscaba y eso me desesperaba. 

Un día desempolvé mis obras anteriores, me trajeron lindos recuerdos, recree cuando las pinté, fueron momentos lindos que estaban plasmados en ellos, pero al verlos, más me acongojé, pues, me percaté que ninguna hoy causaba nada en mí, solo eran lindos recuerdos, colores que en su momento fueron fuertes, combinaciones que creí perfectas, pero que hoy palidecían, las combinaciones eran obsoletas no transmitían nada. 
Entonces, seguí en la búsqueda de algo que me diera la inspiración para lo que sería al menos para mí, mi obra de arte. 

Otro día más, y nada, me asomé a mi ventana, estaba sobre el segundo nivel, arriba de mi cuarto, una buhardilla, lugar en donde guardaba mis pertenencias, una chica ventana la abrí, esta rechinó, me dije; más tarde la aceitaré, sentí una fresca brisa que entró por ella, yo la disfruté, luego colocando mis brazos en cruz sobre la chica ventana me recosté, solamente a observar lo que afuera había. 
Por debajo de mí, el jardín de mi madre y en él, ella podando sus rosales y otras plantas más que adornaban y decoraban nuestra casa, sí que era lindo ese jardín, me dije; mi madre encontró su inspiración y en sus coloridas flores tiene la armonía que yo busco, pero la inspiración no me llega.

Seguí justo ahí, por afuera de los linderos de nuestra casa, justo al otro lado del jardín, apareció mi inspiración, lo que tanto esperé, por fin lo tenía frente a mí, amalgama de colores, las mejores curvas, las mejores líneas. 

Aquella imagen llenaron mi corazón de armonía, de coloridas combinaciones, de música, todo en una sola imagen. 
No podía dejar de mirarla, me preguntaba; de dónde había salido, era la primera vez que la veía, me repetí; dónde estuvo toda mi vida. 
La seguí con mi mirada mientras caminaba, cuando viró por la esquina, bajé de mi estudio, corriendo salí y por la calle me aventuré, pues como dejar pasar lo que tanto tiempo esperé y que por fin lo encontré. Al llegar a la esquina, ante mí, ella que ya volvía, se detuvo un poco inquieta, pues casi la atropello.

_¡Cuidado!
_Mil disculpas.
_¿Qué sucede contigo, casi me embistes?
_Aunque no lo creas, iba detrás de ti, corría por miedo a no encontrarte. -ella sonrió-
_Lo digo en serio, tú eres la inspiración que busco desde hace días para crear mi obra de arte.
_¿De qué me hablas? no te comprendo. -yo sonreí y me dije; qué sabe ella de lo que hablo-
_No me hagas caso. Soy Heriberto.
_Yo me llamo Cristina. Y soy nueva en el vecindario.
_Bienvenida.

Regresamos y caminamos para su casa, al pasar frente a la mía, le indiqué que vivía allí, le señalé hacía la ventana de la buhardilla y le dije.

_Ahí estaba esperando por mi inspiración y fue cuando pasaste, baje de prisa y te seguí por temor a perderte, fue cuando nos encontramos.
_¿En serio? ¿No tratarás de impresionarme nada más? Pues, a cada quien se les ocurre cada historia para que una se interese en ustedes.
_Te juro que te digo la verdad. ¿Te gustaría ser mi inspiración? ¿Te gustaría decorar mi vida?
_¡Wao! tú si que sabes como pedir las cosas. Claro, por qué no.

Al siguiente día, ella estaba sentada frente a mí y en mi lienzo en blanco por días, se trazaban las primeras líneas, luego los primeros colores, más tarde las combinaciones perfectas, para luego de casi un mes después; ambos sentados sobre la verde y fresca grama del jardín de mi madre, ahí nos encontrábamos sentados con una manta sobre nuestras espaldas observando el cielo y sus estrellas, colocando nombres a cada una de ellas. 

El amor y la inspiración me llegaron juntos, cómo debería de llegar a cada corazón; inspiración y amor van de la mano, pues así se crean las obras de arte, de un corazón inspirado y enamorado.

Con el paso del tiempo, aquel lienzo que esperó por días y días ser decorado, aun se mantenía como yo pensé en ese tiempo, con sus vívidos coloridos, trazos perfectos, combinación perfecta, para los mejores colores jamás por artista utilizados. 

Hoy, después de tantos años los sigo observando y aun los veo como si lo hubiera pintado apenas ayer, ella me llega por detrás y me abraza y al hacerlo me pregunta.

_¿Qué tanto ves en esa vieja pintura?
_Veo a quien decoró y aun decora mi vida.

Ella sonríe y me besa, y además me dice.

_Me encanta escucharte decir eso, creo que nunca me cansaré de oírlo. Pues, tú tambien has decorado la mía. 

Hoy día, tengo otro lienzo frente a mí, pero no soy yo quien lo pinta, es un artista contratado por mí, claro, bajo mi supervisión, este tiene amontonado varios lienzos echados a perder, pues soy muy exigente, porque quiero que tambien perdure con el tiempo, pues en él apareceremos: Ella y mis dos hijos. 

Este cuadro decorará nuestro hogar. Y quiero que tampoco nunca pierda su color, armonía y amor.







When a Man loves a woman


Cuando una mujer ama a un hombre...
Le entregará todo lo bueno que hay en ella,
nada dejará para ella.

Cuando un hombre ama a una mujer...
Se callará mil te quieros, se guardará mil caricias
esperando que sea ella quien se los dé. (se las diga).

Cuando una mujer ama a un hombre...
Le entregará toda su vida, la dedicará
a amarlo y cuidarlo con esmero y juventud.

Cuando un hombre ama a un mujer...
Se entregará a ella por completo, cuando 
le llegue la madurez y más la vejez.

Cuando una mujer ama a un hombre...
Es fiel, es fiera si por él hay que luchar.

Cuando un hombre ama a una mujer...
La despojará de sus mejores años,
le exprimirá hasta la última gota, 
para después sustituirla por otra.

Cuando una mujer ama a un hombre...
Será hasta el último día de su vida, 
le acompañará y lo cuidará, 
cuando no se pueda valer por si solo.

Cuando un hombre ama a una mujer...
La amará con pasión y cada vez que le amé 
pensará en la que por la calle observó 
y le robó una erección.

Cuando una mujer ama a un hombre...
Si le dice sí, es un sí que vale oro, 
pues después, a nada te dira que no, 
siempre te amará y creerá en ti.

Cuando un hombre ama a una mujer...
La lucirá como el mejor trofeo, 
las contará y las hará parte de su contabilidad, 
se creerá su dueño, hasta que esta, para él se devalué.

Cuando una mujer ama a un hombre...
Lo hace con tal fuerza, una que no tiene un huracán
ni mucho menos la erupción de un enorme volcán,
te llenará de placer hasta hacer tus venas explotar.

Cuando un hombre ama a un mujer...
Tomará de ella toda esa pasión y la más grande explosión
que la naturaleza colocó en débil ser, 
pero no le devolverá ni pizca de lo que prometió, 
por egoísmo todo se lo guardará... 
¿Para quien me preguntó yo?

Cuando una mujer ama a un hombre...
Para ello se preparó toda su vida, desde que nació,
sus primeros juegos fueron una practica supervisada
para ser la mejor de las esposas, amigas y amantes.

Cuando un hombre ama a una mujer...
La traicionará en un santiamén, 
por un partido de fútbol, o por su valiosa joya: 
Su automóvil, que vale mucho más que él.

Cuando una mujer y un hombre realmente se aman...
Estarán unidos en las buenas y las malas, 
hasta que a los dos les acompañe 
por el corto camino de nombre: Vejez.
Estarán acompañándonos, en la enfermedad y en las alegrías,
criarán juntos a los frutos de ese amor, 
los corregirán y los verán crecer tomados de la mano 
con enorme sonrisa de satisfacción.
Se conformarán con simplemente dormir abrazados 
y recordar aquellas eternas noches de placer, (pasión),
esto y más, cuando un hombre y una mujer se aman
verdaderamente; sin mentiras, ni traiciones en la mente
mucho menos en el corazón. 
Ni ella, ni él, verán en otros, la belleza 
que un día encontraron en ellos.
Esto, si es amor del bueno entre hombre y mujer.
Si lo encuentras, no lo dudes, lucha por él o por ella,
es tu otra mitad, es lo que a uno le hace falta 
y lo que al otro le sobra.

Cuando una pareja se aman... 
Será únicamente la muerte, la que rompa 
este maravilloso vínculo entre dos seres 
que se prometieron amor.

Vínculo que se llama: Amor. 
Y que se encuentra solamente:
Cuando un hombre ama a una mujer 
y cuando esa mujer, ama a su hombre. 




Lastimosamente este pensamiento tiene sus excepciones.








miércoles, 22 de marzo de 2017

Contrato de amor


Pequeña de ojos grandes 
que me enseñó a amar,
flor de madrugada 
con rocío en cada pétalo 
con sabor a mar.

Eso fue lo que en ella vi 
cuando la conocí.

Hermosa noche, 
parada frente a mí, 
sin decir 
palabras para enamorar.

Hoy solo un recuerdo 
eres para mí.

En que lugar estarás, 
parada frente a otro 
que igual un día a mí.

Sonriendo e iluminando 
su noche fría y prometiendo 
que sería cálida entre sus brazos.

Lo mismo 
que me ofreciste a mí 
y yo que te creí.
¿Cómo podría imaginar? 

Detrás de esa carita angelical 
tanta maldad.

Por ello, 
en ella yo confié 
y en su cuerpo desnudo 
me refugié.

Olor a flor de noche, 
piel tersa y frágil 
cómo pétalos de rara flor,
que me entregaron en silencio
esa adictiva fragancia.

Cuando la aspiré 
ilusionaron a mi corazón 
y en adicto a ti me convertí.

Quién diría qué de eso hace tiempo ya.

Hoy que veo al cielo oscuro, 
lleno de titilantes estrellas,
me pregunto con ansiedad: 
¿Qué será esta noche de ti?

¿En brazos de quien hoy estarás, 
me recordarás, me extrañarás, 
aun me amarás?

Iluso. 
Si solo fue una luz 
que me alumbró por un instante 
y luego se extinguió.

Cómo sucede 
con la lejana estrella, 
que por ratos se ilumina 
y por otros se apaga 
y desaparece.

También me pregunto: 
¿Qué será mañana de mí?

Cuando quiera beber 
del rocío con sabor a mar, 
que amaneció 
sobre cada poro de tu piel.

Con tristeza. 
Recuerdo que te dije: 
¡Vete ya! 
ahora ya me puedes olvidar

Solo fui, 
regazo para descansar 
y luego ya descansada, 
seguir tu largo andar. (caminar).

Te llevas contigo mis recuerdos 
y todas las caricias 
que sin escatimar 
yo cada noche te entregué.

Se quedarán conmigo, 
aquel sabor salado 
que a tu partida 
en mis labios les has dejado.

Debí de haber comprendido 
que nuestra edad 
sería la que nos alejaría. (nos separaría).

Yo a tu lado, 
retrocedía en un tiempo 
que se me había escapado 
entre las manos.

Y tú, 
en ellos encontrabas, 
la experiencia, para nunca 
por alguien sufrir de amor.

Eso debió ser, la letra menuda 
del contrato 
que fue nuestro incierto amor.

Algo que nunca he logrado poder leer.





              

Ella es quien regresó el amor a mi corazón


Enamorado quedé, 
amor a primera vista eso sentí
cuando la vi no me confundí
de ella enamorado quedé.

Ella es mi motivo de vivir
mis cinco sentidos atrapados 
y en ella prendidos quedaron,
motivo de vivir para mí es ella.

Me enamoré, yo que nunca creí volver hacerlo.
Sentimiento que no creí sentir otra vez por una mujer, 
pero ella me trajo el amor perdido de vuelta
en ella refugio de nuevo encontré para este amor
Yo que nunca creí poder volver a enamorarme.

Verla tan segura y con tremendo espíritu
fue lo que me atrajo de ella... Me enamoré
creí no poder volver amar, pero ella lo logró
esa mujer es la dueña de todo este querer
que jamás pensé volvería a sentir por una mujer
Pero ese espíritu y ver a mujer tan segura 
hizo la magia en mí.

Ella lo es todo para mí
es la calma y quien me revuelve el alma
remolino de emociones 
para un amor que creí perdido.
Hoy ella es todo para mí.

Y desde ese día que la conocí
yo soy el hombre más feliz, 
jamás creí volver a amar así.
Cuando la conocí de ella enamorado 
al instante quedé.

Amor a primera vista seguro fue
confuso al principio estuve
pero verla tan segura y con tan bello espíritu,
cómo podría vacilar, seguro que no me confundí 
de ella enamorado en el acto quedé.







Un amanecer, ella se llevó mi alma


Un atardecer me pidió mi amor,
con jubilo y emoción yo se lo entregué.
Por la noche nos fundimos en placer,
esa noche fue mágica, nada nos duró.
Pero a la mañana siguiente perdí su querer;
ella conmigo no amaneció.
Seguro temprano de mi lado se fue.
Yo aun cansado y sonrisa en mis labios
deseoso de beber el manjar matutino,
me quedé con solo las ganas y una desilusión.
¿Esto no le debería de haber pasado a una mujer?

Otro atardecer me volvió a encontrar.
Al verla yo me emocioné, 
nueva ilusión me invadió sin querer todo mi ser.
Me saludo, me dijo hola sin hablar,
sus dedos, por debajo de sus labios a penas los movió.
Le devolví el saludo con una sonrisa de oreja a oreja.
¡Creí volver a renacer!

Esa tarde me pidió de nuevo mi amor,
con la misma emoción y nueva ilusión, 
yo se lo entregué.
Nos llegó la noche, y nos la bebimos 
por cada poro de nuestra piel.

Esa noche no quería dormir, 
pero el cansancio por fin me venció
y dormido profundo quedé, 
sobre su torso, adherido a ella quedé,
para que no me vuelva a suceder lo de la otra vez.

Pero al despertar con las mismas ansias 
y la misma sed de la otra vez, 
ese amanecer de nuevo solo desperté,
en mis brazos, atrapados y con fuerza 
abrazando una fría almohada.
¡Me lo volvió a hacer!

Nunca hubo otro encuentro y yo muriendo, 
pues en el último encuentro le entregue, 
no solo mi cuerpo, tambien le entregué mi alma
y para mí, ya nunca hubo otro amanecer.

Me dicen; un día volverá o si no, otra encontrarás.
Para mí, nada tendrá sentido, 
si no recupero lo que esa mujer se llevó consigo.
Pues quien podría amar 
con un corazón vacío, con un cuerpo sin alma.
¡El amor, no tendría sentido jamás! 

Desde ese día, aquel amor perdido
me dejó completamente vacío y sin un querer, 
no podré enamorarme otra vez.
Pues con ella se perdió mi alma. 
¡Y con ella, tambien se marchó mi amor!

Yo me sigo preguntando:
¿Esto no le debió pasar a una mujer?






martes, 21 de marzo de 2017

Gotas de lluvia (las canciones de mi vida)


Cuando él se fue, se llevó su corazón con él, quedó muerta en vida, con tremendo dolor en su pecho, no sabía que hacer, como podría regresar a casa y pasar desapercibida, que nadie logrará ver el dolor en su mirada, ojos rojos, llenos de agua salada, una que ella solo había conocido en el mar, cuando las olas les bañaba sus pies mientras se besaban apasionadamente, esos recuerdos le llegaban mientras rogaba porque parara de llover en su ojos azules, los que los rodeaba algo colorado por tanto llorar. 
En eso, ella escuchó como del cielo se oyó un estruendo, un relámpago, que anunciaba que una tormenta se acercaba, los cielos se cerraron con nubes grises, luego estas se colocaron negras, y de ellas, relámpagos que iluminaban el oscuro cielo. 
Qué casualidad, ahora en ella había una tormenta y otra le llegaba, solo que esta era a consecuencia de sus ruegos, alguien de ellas se compadeció y tambien la entendió y que para lograr disimular su enorme penar, le envió una tormenta. 
Ella al ver los cielos de hace un instante fueron despejados y celestes, con un brillante sol, cambiar en un instante por una tarde gris y lluviosa, algo que adentro de ella tambien sucedía, tormenta que de sus ojos azules salían en señal de la tormenta que en su corazón se llevaba a cabo justo ahora, por aquel adiós de un gran amor. 
En su corazón se escuchaban rayos y truenos retumbar, a sus ilusiones, les tapo un brillante sol que un día fue todo su amor, el que ahora de ella se alejó y en medio de tremenda tormenta la dejó. El clima y ella uno solo. 
Cuando ella sintió que le llegaron las primeras gotas de agua y sobre su cabeza cayeron, ella dijo: 

_¡Gracias!

Alguien le respondió con un relámpago que solo iluminó al cielo, pero no se escuchó ningún trueno. La lluvia arreció y las gotas de lluvia se confundieron con sus lágrimas. 
Ella inició su retorno a su casa, por las calles vacías, como lo estaba su corazón, ella caminó y de sus ojos la tormenta no se detenía, pero ella tranquila caminaba, pues quien la veía se decía. 

_Esa chica no puede ir llorando, debe de ser la lluvia, gotas de lluvia que le enrojecen sus bellos ojos, sí eso debe ser. 

La chica disimulaba su tremendo dolor, saludando con una hipócrita sonrisa a quienes la veían transitar por esas frías y vacías calles. 
Siguió su caminar con seguridad para disimular, pues quienes la veían lo hacían desde sus ventanas, nadie se explicaba, cómo había llegado esa tormenta, si el día era el mejor, uno jamás por mucho tiempo visto y disfrutado y que en un santiamén se había convertido en torrencial lluvia, nadie sabía que la chica la había pedido para poder disimular su dolor y que alguien, quiza algún dios perdido y quien supo alguna vez de ese dolor, que mortal le heredó, la escuchó y la comprendió y por ello, le regaló esas gotas de lluvia para que se confundieran con sus lágrimas. 
Hasta aquel dios le llegó el sabor salado de las lágrimas de bella mortal, quien bien la observó y de ella se enamoró; ya habían transcurrido varios siglos desde que él había sentido lo que la chica hoy sentía, él había escuchado su ruego y al hacerlo, se lo concedió, pero hoy que la veía por debajo de la tormenta caminar con el desconsuelo en su andar y un leve palpitar en su despechado corazón, él con atención la observó y sintió que podría más por ella hacer. 
Así que se arregló y como rayo, o mejor, sobre uno de ellos, del Olimpo descendió, a la siguiente esquina con los brazos cruzados y recostado sobre un poste la esperó, al verla acercarse, sintió que su corazón se agitó y en su estómago, las muertas mariposas cobraron vida y le dieron su danza de amor. 
La chica quien caminaba como zoombie, no se percataba que alguien por ella esperaba, pues cómo imaginar que alguien estaría en la calle, bajo tremenda tormenta esperando por ella. Cuando ella estuvo muy cerca del dios, ella se sobresaltó, al ver a alguien parado frente a ella.

_¿Quien eres y qué haces aquí bajo esta tormenta?
_Hago lo mismo que tú, sufrir por un amor y para que nadie me vea llorar, pues un dio.. digo un hombre no puede llorar, lo que ves en mis ojos no pueden ser lagrimas, son gotas de lluvia saliendo de mis ojos.

La chica se sonrió por las ocurrencias de quien estaba parado frente a ella.

_¿Por qué no me crees, acaso no fue eso lo que pediste al cielo y este te lo concedió?

La chica se inquietó y preguntó.

_¿Cómo puedes saber que eso al cielo pedí?
_Tal vez, porque fui yo quien te lo concedió.

La chica ahora si que rió.

_Eso me gusta, un sonrisa, hacía mucho que no veía una tan linda en una mortal.
_¿Una mortal? Qué raro hablas, ¿no eres peligroso verdad?

Ahora quien rió y mucho fue él. 

_El único peligro que podrías correr, si sigues conmigo, es que te llegues a enamora de mí ¿Sabes algo? Yo ya me enamoré de ti y por eso estoy aquí.

La chica de nuevo sonrió, sus ojos comenzaron a tomar su color natural y mientra su corazón se calmaba, mientras en su corazón se apaciguaba la tormenta que ella traía por dentro; tambien el clima iba mejorando.

_¿Ya te has dado cuenta, de que mientras dejas de llorar, también deja de llover?
_No, no me había dado cuenta.
_Sigue sonriendo, sigue así y verás al sol de nuevo salir y brillar, verás al cielo despejarse y a las nubes grises y tormentosas alejarse de aquí.

La chica de nuevo rió, pero tambien observó que mientras ella más reía y olvidaba a quien le acaba de heredar tremenda tormenta en su corazón, el clima también cambiaba y lo que aquel extraño le decía; era cierto.
Por fin, la chica se tranquilizó por completo y cuando lo hizo, el clima cambió completamente, radicalmente. El día hermoso, regresó, ella se asombró y al dios le preguntó.

_¿Quién o qué eres tú?
_Soy el dios de la lluvia, quien vino para rescatarte y alejar de tu corazón esa horrible tormenta que te atormenta. Mira tus ojos, son bellos, igual al cielo, ojos azules rodeados de un blanco inmaculado. ¡Qué belleza! Si los pudieras ver. Pero qué digo, claro que puedes. Mira al cielo, es idéntico a tus ojos.

La chica, ahora estaba ilusionada con tantas bellas frases que salían del loco chico. 
Sus ropas se secaron inmediatamente, tanto de ella como de él.

_Nuestras ropas están completamente secas, no comprendo.
_Nada que comprender, solo deja que sanen tus heridas, deja que te ame como mortal nunca lo haría.
_Y sigues con eso de qué eres un dios, ya párale, pues no es graciosos.
_¿Quieres conocer mi hogar? Solamente cierra esos bellos ojos y dejate llevar.

Ella sin querer hizo lo que este le pidió y cuando sintió, se vio volando por los aires, por los cielos bellos de esa tarde increíble.

_¡Dios mío! estamos volando.
_Acostúmbrate, pues desde hoy, este será tu transporte, pues yo no pienso dejarte, solo quiero saber si tú tambien lo quieres. 

Ella dijo que sí.  Y se fundieron en un largo beso.

Llegaron al Olimpo y desde ahí, ella vio lo terrenal, ella quedó sorprendida, pues quien su suplica escuchó, si era un dios y con ella deseaba estar hasta el último día terrenal de la chica.

Una tarde se casaron y ella se fue con él, a vivir una vida llena de felicidad y cada que alguien hacía a otro llorar a costa de un rompimiento, ellos hacían al cielo llover, para que quien lloraba por la perdida de un amor, pudiera con valentía y honor, poder a su casa regresar y para cuando alguien le preguntara.

_¿Estas llorando? 

Esta respondía 

_No, debe ser lluvia. Gotas de lluvia. Se siente como lluvia saliendo de mis ojos. Eso es lo que ves.


                                 El Fin



Inspirada en la canción: Gotas de Lluvia. Enrique Guzmán.
Compositor: Dee Clark 
Historia de: D. Clark y S. Raga.






Tus ojos no me pudieron engañar.


Por más que te esfuerces no lo puedes disimular.
Lo que me duele, es que lo tendré que aceptar.
Lo que tus labios no se atreven a gritar, 
lo encuentro en tu mirar.  (lo dice tu mirar).
Ellos no lo logran ocultar, triste será mi despertar.
Lo que no te atreves a gritar, es que me quieres terminar.
Y con dolor en mi corazón, lo tendré que aceptar.
Pues de nada servirá seguir, si solo uno es el quiere amar.
Contigo se irán mis ilusiones, las que hacían a mi corazón vibrar,
las que lo hacían tambien latir y me permitían soñar.
Nada te podrá detener, lo tienes ya decidido, hoy conmigo romperás.
Lo que veía extraño en esa mirada y que me deseaba matar.
Era que me ibas a cortar, que me ibas a dejar, que me ibas a terminar.
Ya no lo tendrás más que disimular, ya lo supe descifrar.
Y aunque sé que sufriré, que seguro lloraré, algo me deberás de dar.
Un recuerdo me debes de heredar, para recordar.
Solo te pediré antes de verte partir, antes de verte alejar.
Solo te pediré que me beses, esa será nuestra despedida 
y después te podrás marchar.
Yo guardaré ese beso, el último de un gran amor que hoy logras terminar.
Un beso que en mis labios perdurará, solo eso me quedará, para recordar.
Tan bien te conocí que no me pudiste engañar.
Lo que tus labios no se animaron a gritar.
Yo lo supe con solo ver ese rencor en tu mirar.
Vez, cuando te llega a conocer y a comprender por tanto amar.
Supe con solo ver tus mirada que deseabas terminar. 
Y cuando alguien quiere con el amor acabar.
Solo te queda tanto dolor con valentía enfrentar.
Gracias por este último beso, el que fue nuestra despedida,
vaya cosas del amor, un beso te dejó en mi corazón un día entrar.
El mismo que hoy te ve hacia el destierro avanzar.
Mi corazón sé que sufrirá y que también llorará, 
hasta que le llegue un nuevo despertar. 
Alguien, a quien de nuevo poder amar.






Inspirada en la canción: Ángel de la Mañana. Enrique Guzmán.
Original de: Chip Taylor