viernes, 28 de abril de 2017

Amor de Gatos


Dos gatos; uno pardo y el otro negro.
Se pierden en la noche, sobre los tejados corren,
no persiguen a ninguna rata.
Solamente corren, para sentir el viento en sus rostros,
dos gatos extraños, pero que se encontraron,
se maullaron y luego de eso el pardo huyó.

El gato negro, le dijo; no corras, espera,
a mí no me importa que no seas de un genuino color negro.
El otro se detuvo y también le dijo; 
¿dices la verdad o me engañas?

Creo que ese maullar fue sincero, mi instinto no me engaña,
¿no te engañó, mi extraño color de un negro que a muchos a burlado
y hasta al verme se han santiguado?, 
pero no eres del negro que trae mala suerte, 
esa desgracia solo me pertenece a mí.

No digas eso, para mí eres un lindo gato, 
eso crees, creo que si eres sincera,
jamás he mentido, bueno, tal vez una vez 
que fingí que me ahogaba con una bola de estambre. Jajaja. 

¿Y eso por qué?
era para que me dieran algo de comer, pues tenía hambre,
¿y te funcionó?, por supuesto que sí, 
no me vez lo esbelta que estoy.

Yo lo que veo, es una gatita de un negro y lindo pelaje,
eso le has de decir a todas las gatas 
que en la azotea cada noche te esperan.

Te juro que no, esas son malvadas y traicioneras,
pero a ti te veo sincera, para ser una gata parda,
gracias, nadie antes me dijo cosa más bella. 

Ven y acompañame, te enseñaré la ciudad y te llevaré
hasta el Empire State
desde allí veremos a una enorme y bella luna,
¿en serio, me invitarás a ese extraño lugar?, 
pues para ya vamos y tu ni enterada.

Ambos gatos corrieron por los tejados, las azoteas,

por alguna ventana de donde salió volando un zapato,
pero a nadie lo hirió, solo les asustó y ellos dijeron;
estuvo cerca, pero viste, era una zapatilla cara y de cristal.

Mira que belleza hay en la gran ciudad, 
parece como si el cielo hubiera bajado a descansar, 
es verdad, es bello este lugar,
nunca antes vine por aquí, de mi vecindario nunca salí, 
no me atreví sola a salir, por miedo a no poder regresar, 
pero ahora, ese miedo se alejó si estoy a tu lado, 
eres un lindo gato negro.

Ya estamos por llegar, 
¿sabes?, aquí estuvo otro que mucho amó
y hasta la vida dió, 
¿en serió, qué fue lo que le pasó?,

Pues, la verdad no me se la trama, 
solo sé que era un enorme gorila;
¡Ah sí, de él oí!, 
creo su nombre era un tal: King Kong

Se enamoró de otra parda como tú, 
pero lo traicionó, no te preocupes eso yo no lo haré, 
de eso no me preocupo, ni tampoco tengo miedo, 
de lo que si me daría un tremendo dolor, me aterraría
y hasta moriría como el tal: King Kong.

¿Y eso qué sería? ¿qué te daría tanto dolor? 
uno tan grande cómo el de ese mono,
ese dolor, me lo daría si no te vuelvo a ver.

Pero, yo si te quiero ver  otra vez más
y estar contigo, maullar contigo, 
reciclar calzado, a caso no sería un tremendo negocio, 
¿te lo puedes imaginar? una zapatería
y de propietarios tú y yo.

Si hay un negocio que te quiero proponer 
y es, ¿qué si te quieres conimigo casar? 
ser mi pareja para siempre.

Pero tú te mereces una gata negra de verdad, 
cómo lo eres tú, ya te dije, 
que esas no me interesan, no son verdaderas,
son traicioneras. 

Mira, el Empire State esta aquí, 
ven y subamos por aquí,
ten cuidado, afila bien las uñas, 
pues son como cien pisos por escalar, 
nada me hará desfallecer ni me hará caer.
Eso solo me lo podría provocar un beso tuyo.

Quedaron en silencio, pero siguieron en su ascenso
y así, hasta que llegaron al mismo lugar 
en donde sufrió el podre del King Kong

La gata parda, quedó asombrada al ver tal maravilla,
es majestuoso, dijo, con admiración 
y de su pecho se escuchó un ronroneo, 
ella se sentó para disfrutar del espectacular lugar.

Vió cómo las estrellas se cnfundían con las luces de neón
el gato negro no vió lo que tantas noches antes observó,
solo se dedico a ver enamorado a la gata parda 
que a su lado se sentó.

Él lentamente se le acercó, y a su lado tambien se acurrucó, 
se sentó y tambien se acomodó,
ella sintió su calor, ambos ronronearon 
y en un beso se fundieron.

Sus colas se entrelazaron, 
cómo si fueran las manos de dos enamorados,
al tiempo suspiraron y después maullaron, 
así la luna más se les acercó.

Ella se asustó, pero la luna le dijo; 
no te asustes bella minina, que hoy me viene a visitar, 
o a observar; no, yo te he venido a admirar, 
pues, eres muy bella. 

La luna se lo agradeció 
y por detrás de una oscura nube se escondió, 
para que así, la gatita no se viera parda, 
sino se viera negra, cómo la noche, 
algo que al gato no le importaba. 

Luego acercaron sus cabezas, se sobaron sus orejas, 
sus patas lamieron y luego, de nuevo se besaron.

Dos extraños, que se encontraron por casualidad 
en algún tejado de la enorme ciudad, 
ella miedo sintió al ver al gato negro. 
Pero lo que él sintió al ver a la gata parda, 
fue un gran amor a primera vista.




El amar y las aves


Cuando las aves levantan el vuelo,
y vuelan al cielo, 
extienden sus alas
viajan con rumbo hacia el sol, 
al azul de un profundo e inmenso cielo,
no miran atrás, 
no les importa lo que dejan en el nido.

Simplemente vuelan, 
lo hacen con ilusión y enorme emoción, 
agitan fuertemente sus alas
pues desean ser los primeros en conquistar
el azule del cielo y a las blancas nubes.

Al llegar ahí, se regocijan y trinan,
sienten en sus picos y sus plumas
esa rica sensación de libertad, 
que extienden sus alas para planear o levitar.

Así permanecen suspendidas ahí,
disfrutando de la mejor vista, 
sintiendo las más deliciosa sensación 
que otro ser jamás podrá disfrutar.

Desde el nido 
esperan los que aún no pueden volar,
desean que sus alas maduren ya 
para lograr elevarse,
para poder sentir la deliciosa sensación, 
la maravillosa emoción.

Parecen barriletes,
pero sin nadie que los controle,
nadie que les diga basta ya.

Sí, tienen un problema, 
y es que podrían ser heridos
por alguien que les tiene envidia... 
El hombre.

Sin embargo, eso no les quita el sueño, 
ni les da miedo, lo disfrutan, 
solamente eso, lo disfrutan, 
porque saben 
que nadie puede hacerlo, solo ellos.

Enorme privilegio que Dios les dió, 
poder tocar el cielo y permanecer allí 
mientras lo deseen.

Ese es un privilegio
que hoy podemos sentir tú y yo. 

Te invito a volar 
por los cielos oscuros, pero estrellados,
hoy seremos dos aves suspendidas en el cielo,
nuestra cómplice 
será una bella luna.

Lo que hoy sentiremos, 
supera al privilegio de las aves,
ya no hay nada que envidiarles, 
por el contrario, en esta cita, 
ellas nos verán y nos envidiaran.

Pues, no hay ave 
que pueda por la noche volar,
para ellas el cielo se marchó, 
desapareció.

Pero, para ti y para mí, 
a penas nos llegó.

Ven y acompáñame, 
pues te voy a amar.
Vamos a volar y a tocar al cielo.






Perfecta conjunción


Mis manos te acarician.
Mis labios te degustan.
Mi nariz te huele.
Mi oídos te escuchan.
Mis ojos te admiran.

Mi corazón te ama.
Mi cuerpo te desea.
Mi mente te piensa.
Mis huesos se estremecen.
Mis músculos se contraen.

Mi alma te busca.
Mi espíritu sale a tu encuentro.
Mi sangre hierve.
Mi sexo no se aguanta las ganas más.

Eres eso que hace que yo sea diferente del resto.
Por eso te adoro, por eso te amo, por eso te espero.
Quiero y deseo tenerte lo más cerca humanamente posible.
Por esto y más, yo te adoro.
Eres lo mejor que tengo en la vida.

Mis sentidos me avisan que estás por llegar.
Me advierten que te he de abrazar, acariciar, 
escuchar, oler y amar.

Perfecta emoción, te tengo devoción,
tambien tremenda admiración, 
eres poema para mi música,
eres la pluma y yo la tinta,
entre los dos, creamos la mejor
sensación, tremenda canción, 
acordes y letras que armonizan 
que llegan a estremecer al mismo infierno; 
al amarte de ahí escapan y ascienden al cielo.

Siento adoración y devoción por ti,
hermosa emoción que me llega del corazón,
el cielo no debe decir que es una blasfemia
pues, el ejercicio cero nos llegó de ahí.

Por eso mis cinco sentidos son los que te presienten,
pero es mi cuerpo, músculos, sangre y huesos,
los que te disfrutarán bajo la luz de la luna,
porque el sexo es carne y el amor es celestial,
perfecta conjunción que se creó en el Edén.





La chica 90-60-90


¡Carambolas! ¡Qué mujer tan bella! Noventa, sesenta, noventa.  Up and down en cada paso que da, le cálculo unos twenty years old, que hermosa hembra, eso llegó a mi mente cuando por casualidad a mi lado ella pasó. 
Yo tenía una gran hueva pero me levanté. Up, down, mis ojos por detrás de ella, mi mente la desnudó y vaya que lo disfrutó. El sol brillaba up, aquí down, mis pies pisaban muy seguros, mientras ella seguía su andar sin voltear. 
Si me presentía, eso no lo sé y tampoco me importó, yo seguía por detrás como su sombra. 
Al llegar a la bocacalle, ella se detuvo y a mí se me paró..., el corazón, no sabía que hacer, si pararme al lado o quedarme otro rato rezagado.

El viento llegó del sur y a su cabellera la agitó, mientras a mí, me agitaba el pecho, me repetía: ¡Caramba, carambolas que bolas!, parecen un par de peras, eso logré ver mientras ella observó si no viene algún auto y luego ya segura siguió su andar, yo seguí mi caminar, seguro siempre por detrás. 
Ahora mi mente imaginaba el vaivén de sus enormes peras, deliciosas frutas maduras que se me antojó morder. 

Aquella mujer era un cóctel de frutas prohibidas para mí, deliciosas fuentes de miel que no empalagan, por el contrario, te agradan y nunca te enfadan, ella pausó su andar. 
¡Wao! casi que le doy alcance, algo que no quiero aún, la vista desde aquí es hermosa, jamas vi nada tan majestuoso, bueno sí, en la tele o en el cine, tal vez en un reality show, pero ninguna ni si quera se le asoma, eso me asombra.

Seguía por detrás de mi cóctel de frutas tropicales, ahora le logré ver su pedicura, sus deditos son parte de su escultura, vaya ahora que estoy tan cerca me doy cuenta de su cintura. Qué cintura tan chica, creo que cabe entre mis manos, les haré un cincho sin broche, pero si con un candado pero con clave, para que no se pueda escapar de mis manos. 

Ella se detuvo de sopetón y me dijo... ¡Oye! ¿qué te traes? si no te alejas te daré un sopetón.
Al escuchar aquel vozarrón, me di cuenta que mi sueño perfecto, ahora era una horrenda pesadilla y que había caminado varias calles con tremenda hueva. Y que lo que se me había parado, se me cayó de golpe, me refiero a que casi me da una bradicardia. 

¡Maldito maricón! pero esta lindo el condenado, que me vale, para mí es la girl most beautiful que he visto, ella o él, ya había cruzado la calle. Mientras yo seguía en shock, pero a lo lejos la seguí admirando, cómo no admirar a tremendo ejemplar, me pregunto si llevará un par de jocotes entre sus piernas, ¿pero cómo los habrá de ocultar? esa duda me dio mucho miedo.

Me dije: Eso que te importa atarantado, tarado. Me senté de la impresión, pues seguía ahuevado y cansado, pues recordé mi tremenda hueva, ahí quedé privado con mis pensamientos, los que me daban escalofríos y temperatura, creo que hasta me dio fiebre, con la vista perdida en la nada queriendo sacar de mi mente a tremenda y falsa hembra, así me encontraba, como en una especie de trance. 

Cuando por la acera de al lado, otra hermosura, no era una noventa, sesenta,noventa; en lugar de peras, eran dos jocotitos, pero se veían jugosos, la cintura era un poco más rellenita, sus caderas eran pequeñitas, el resto no lo alcanzo a ver y es que aun está conmigo esta maldita hueva, el sol que no ayuda, pues, sigue arriba brilla y brilla sin una sola nube que se lo impida.

No me levantaré, para qué, si me puedo llevar otra sorpresota. Vaya sorpresa, la chica se detuvo y al verme cómo un personaje perdido en medio el desierto, sudado y treméndamente insolado, la calle la atravesó y hasta mí llegó, se paró frente a mí y a sus pies los vi, no puedo dar testimonio si tenía perfecta pedicura, pues llevaba un par de tenis Adidas, ella ahí parada, y yo viendo al suelo. 

Lentamente subí la vista, con mi mente preparada para otra sorpresa, me dije; esta seguro si será mujer, pero si vino hasta mí, desesperada estará; una momia seguro en el rostro llevará, seguí mi escaneo, ya voy por el ombligo, del cual cuelga una joya, que me dio reflejo del sol, ahora ciego por segundos estoy.

Maldito sol, ya deja de alumbrar por un rato o bájale a la intensidad que me estas deshidratando, bueno, después de mi linda reflexión contra el sol, seguí mi camino con rumbo hasta las vendas que llevaría la pendeja que estaba aun parada frente a mí, me detuve ante sus jocotes, tiernos y jugosos. 

A mi mente regresaron las ricas peras, mi cabeza de inmediato la sacudí, cómo a quien le cae un insecto o algo parecido, seguí mi camino visual, hasta que por fin llegué a su rostro, pero solo vi una sombra, por detrás de ella, el condenado sol que se reía a carcajadas de mí, el pelo, aunque no era tan largo se lo meneaba la brisa tímida y caliente que por la calle llegaba. Le dije. 

¡Hola!, ella me dijo: ¡Vaya hasta que te dignas en saludarme! ¿qué te pasa pisado? 
Me pareció conocida su delicada voz, pero no la reconocí, ella siguió con su rabieta y me dijo: ¿No piensas en pararte ante una dama? huevón de mierda.
¡Ah! eres tú. 

Se trataba de mi novia, que hace una semana se enojó conmigo por ser un tremendo huevón, uno que la dejó plantada el otro día, uno que no la llegó a recoger al salir de clases; le mande un mensaje, que decía: Que estaba enfermo. Pero poco más tarde me cachó en la mentira y desde entonces estaba conmigo molesta; cómo la gran puta. 

Me paré de una, era mi amorcito con su carita angelical y su lengua vulgar de satán, ese era su único pecado, sin decir aun nada, me recriminó, me dijo esto: 
Seguro te levantaste de tu letargo huevón, para seguir al travestí de mi primo, al que le dije: Anda a ver cómo esta el huevón de mi novio. ¿Verdad qué esta linda mi primo?

Yo sentí náuseas, pero lo acepté y le dije: Ya aprendí mi lección, me perdonas por favor. 
Ella me dijo con aquella lengua de satanás: Claro que si mi cerote y amado pior es nada. 
Y me besó, con su lengua me llegó hasta las amígdalas. Esto hacía que le perdonar su defecto al hablar, al expresarse.  


jueves, 27 de abril de 2017

Ella, mi Correcaminos. Yo, su Coyote.

Te vi sentada ahí frente a mí, no te conocí, tú me observabas, 
lo hacías atentamente, sin pestañar, pareciera que si lo hacías 
perderías, yo seguía ahí sin darme cuenta, alguna vez recuerdo 
que te vi parada coqueteando, casi modelando, te peinabas 
y luego te despeinabas, te pintabas, luego la acetona me mareaba, 
pero seguía sin ver lo evidente, para mí, seguías siendo la niña insolente, 
la que te saca de tus casillas, con la que jamás podrías imaginar 
estar ni un solo día, no sabía lo que tú veías en mí, mientras 
seguía ahí sentado y tú ahí enfrente. 

Me llegaba la hora de entrar, me llamaba la televisión, yo me entraba 
y entonces te me acercabas, me invitabas a ver mi programa en mi televisor, 
en mi sala y hasta ibas al comedor, tomabas de la alacena alguna golosina, 
regresabas con ella y la colocabas sobre tus piernas, me invitabas a comer 
de mis golosinas, yo las recibía sin dejar de ver mi programa, 
eran; las aventuras animadas de ayer y hoy, yo atento a lo que le pasaba 
al viejo Coyote, tú me decías odio a ese Correcaminos, quisiera que se lo coma 
el pobre Coyote, yo te veía con el seño en V. 

Cómo era posible que esta dijera tal cosa, acaso está loca, luego yo reía 
al ver lo que le pasaba al viejo Coyote, admiraba a esa empresa Acme
mientras ella me insistía con que dicha empresa no existía, yo de nuevo 
la veía con la misma letra V en mi frente. 

Niña insolente, por qué no juega con sus muñecas, pero prefería jugar 
con mis carros de colección, esa era mi obsesión. 

Al día siguiente, yo sentado y ella ahí enfrente, me gritó; mañana me iré 
contigo al colegio, ya le dije a mi madre y me dijo que estaba muy bien, 
nos iremos caminando y tomados de la mano, no es fenomenal, nos verán y 
creerán que somos novios. en mi frente la odiosa V. 

Y así fue, camino al colegio y ella a mi lado, tomada de mi mano, 
yo enfurecido por ver a mis amigos con la misma V en sus frentes, 
qué hacía esa niña entre nosotros, los miembros de una manada de machos, 
alguien dijo; vieron la explosión que le dieron al Coyote. Ella respondió y dijo, 
sí, lo vimos y juntos; no es cierto. 

Yo dije así es, ya saben con la V en mi frente. Además ella agregó, saben que 
ya esta a la venta la nueva Barbie. Guácala, dijo el más indecente, 
mientras el resto seguíamos con nuestra V en la frente. 

Al llegar al colegio entramos y corrimos para sentarnos enfrente, 
ella estaba justo adelante, enfrente a la señorita y a su lado su mochila,
al verme, me gritó; ven te guarde este lugar, anda y siéntate, escucharemos 
y repasaremos las matemáticas. Ella si que era inteligente, no puedo decir que no, 
pues, muchas veces me ayudó con esa materia, para la cual yo era un completo burro, 
no me entraba ni con manzanas, menos con otras frutas. 

Sonó el recreo, salí huyendo a esconderme con mis amigos, con ellos, corríamos 
detrás de una pelota, nos creíamos que eramos Messi, pero ella nos resultó 
un Cristiano y anotó lindos goles, pero nadie se los celebró. 
Ella era hasta en esto la mejor. 

De regreso a la casa, me adelanté, la dejé olvidada, pero por detrás de mí, ella gritaba, 
oye no te olvides de mí, y como era la mejor atleta por más que corrí siempre 
me dio alcance. Ella como si nada y yo que agonizaba y vomitaba, sin aliento 
y tosiendo ella me ofreció darme aliento de boca a boca y de nuevo casi vomito.

Ya pasó mucho tiempo de aquello, ahora yo me mantengo frente a su casa 
esperando que salga para verla, pero ella nunca se aparece, me lo merezco, 
por todo el desprecio que de mi recibió, no era yo, eran mi carencia de hormonas, 
unas que le llegaron primero a ella, y en una linda mujer la convirtieron,
pero eso no lo vi hasta hoy, pero para ella, yo ya no existo, de mi se olvidó, 
mis amigos y yo, ahora somos como el viejo Coyote por detrás de ella, el Correcaminos
Pero nunca nadie le dio alcance.



Un cuento tomado del libro: "Historias de un adolescente Tímido". De: Sergio Raga.





Aquí esperando por ti


Oigo tu voz tan cerca, 
siento tu aroma que se acerca, 
tu cuerpo esta tan lejos. 
Hojarascas secas.

Sería bueno que estuvieras hoy aquí,
no imaginar que vienes a mí,
soñar con tenerte al lado mío,
creer sentir tu piel acariciando la mía.
Flores que se marchitan.

Es correcto esperar por ti aquí,
por siempre he esperado aquí por ti.
un día más no me viene mal, larga espera,
hace mucho que pienso contigo
que te pienso estas a mi lado.
Fantasías que se esfuman.

Por mil días, por centenar de meses
soñé contigo, aquí a mi lado,
creo que te he inventado, tanto te he deseado
que ya vienes en camino en algún nuevo útero.
Esperanza aun latente.

Huelo tu aroma, siento tu piel, 
te veo en mis sueños, eres muy bella,
nunca te he visto más que en mis sueños,
te fabriqué en mi mente, la química 
se efectuó en mi corazón.
Creo que te he inventado.

Estaré viejo para cuando llegues a mí,
prometo que sobreviviré a cualquier catástrofe
me negaré firmemente ante la muerte
no me iré de esta vida sin verte.
Creo que aun no has nacido. 

Quizá llegué un día en el que nací
contigo en mi mente,
Con tu olor en mi nariz, tu piel en mi piel,
tu sabor en mi paladar, tu calor en mis poros
tu voz en mis oídos y tu figura en mis retinas.
Seré un Frankenstein.

Prometo que si no nacieras te inventaría,
saldré en busca de las piezas para armar 
tan bello rompecabezas, mujer que me 
he inventado y a la que no moriré sin haber besado.
Seguro es correcto esperar por el amor.

Y si no logro conocerte, 
te encontraré en mis sueños, 
dormiré cansado para no despertar, 
quisiera morir dormido contigo en mi mente, 
encontrarte en mis sueños y amarte, 
como las miles de veces que ya lo he hecho,
he visto que lo has disfrutado 
y que hasta me has amado,
día tras día, noche tras noche, 
mañana como ayer, seguiré esperando por ti. 
Hasta que me sorprenda la muerte.
 


miércoles, 26 de abril de 2017

Lo que necesito lo tienes tú.


Lo que yo necesito hoy... Es amor. 
Dulce amor, esa fuente la tienes tú.
La encontré en tus labios, tambien en un abrazo, 
en una caricia, en tu piel.

Lo que yo necesito hoy... Es calor.
Dulce calor, esa fuente la tienes tú.
La encontré en tu mirada, en tus brazos, 
en tu pecho, en una sutil caricia, 
en toda tu piel. Te nace en cada uno de los poros.

Lo que yo necesito hoy... Es ternura. 
Dulce ternura, esa fuente la tienes tú.
La encontré en tu voz, en cada palabra que de ti salió, 
la escribió tu corazón, al mío lo acarició, 
me hizo sentir bien, sabes acariciarme muy bien 
con cada frase de amor que me llega de ti.

Lo que yo necesito hoy... Es candor. 
Dulce candor, esa fuente de candor la tienes tú.
Que antes solo vi en una flor, la encuentro hoy en ti, 
en tu olor, en tu cabellera lacia, en tus mejillas coloradas, 
en esas miradas llenas de amor.

Lo que yo necesito hoy... Es pasión. 
Deliciosa pasión, esa fuente la tienes tú. 
Pero sabré esperar, que llegue el momento 
para que me la entregues, paciente seré, 
no sé cuanto aguantaré, 
pero prometo que no te presionaré 
hasta que me la obsequies tú, entonces la disfrutaré.

Lo que yo necesito hoy... Es la mujer ideal.
Dulce mujer, esa mujer eres tú.
En ti encontré todo lo que yo quiero...
Amor, calor, ternura, candor y pasión.
Eres la perfecta mujer, traes todo lo que yo busco,
no tengo nada que hacer, más que solo amarte,
para recibir de tu fuente mujer, cada una de 
esas cualidades que busco en una relación, en una mujer.

Dulces que recibiré de una maravillosa fuente
que puede entregar mucho más que solo compañía...
En ti encuentro: Amor, calor, ternura, candor y pasión.
Además de otras cosas que seguro por añadidura vendrán.





Kind of hugs


Mil maneras de decir amor, te amo.
Pero para mí es muy dificil decirlo,
por eso cuando te abrace 
siente en mí todo ese amor que no puedo decir,
siente a mi corazón latir, por ti emocionarse.

Será como cabalgar a un corcel desbocado,
que no tiene riendas que lo detenga,  
eso debes de sentir, 
es mi manera de decir (gritar) te amo.

Tú dirás, que soy raro, 
pero así como hay mil maneras 
de decir te amo, 
habemos uno entre mil, que se nos dificulta 
expresar nuestros sentimientos. 
De lo que no has de tener duda, 
es que es sincero.

Por eso mi amor, 
cuando te abrace aprovecha 
y coloca todos tus sentidos en sentir 
lo que mi cuerpo te dice (te grita)
no escucharas palabra alguna 
pero sí entenderás mi expresión corporal.
Mil vibraciones que brotarán 
de cada uno de mis poros,
los que te gritarán en silencio; te amo y mucho.

Mil maneras de abrazar, eso tambien es cierto, 
pero un abrazo con amor, 
es fácil de identificar. 
Quién no ha dicho; que rico abrazo,
sentí en él tu calor, tu amor, 
puedes ver que no digo mentira.

Para ti es fácil gritar al viento, un te amo, 
ya lo escuché mil veces, 
al igual tu en mi abrazo los has sentido;
tú corazón me lo ha contado, 
ellos han hablado, nunca se han mentido, 
creo que no podría engañarlo,
así que no me obligues a hacer algo 
que no acostumbro, pues solo escucharás de mi 
un te amo, que será fingido.

En cosas del amor, nada esta escrito. 
¿Has escuchado a un perro gritar te amo? 
a su amo... ¿no? 

Pero si lo ves agitar su cola, 
escucharas su gemido al olerte, 
se agita su pecho y corre 
quien puede detenerlo, 
él siente que su pecho se abre, 
que su corazón se le sale, 
es su manera de gritar te amo.
Y no he escuchado que se lo reproches.

Yo no soy un perro, pero mi amor 
es mayor al de él, con eso te digo todo.

Es lo bello del amor, 
cada quien grita su amor a su  manera, 
pero es más bello, 
que quien lo escucha lo reciba bien, 
lo aproveche al máximo, 
pues, puede ser que un día ya no lo escuches más.

Entonces comprenderás 
que aquel abrazo era el más
grande y bullicioso grito de amor por ti.

No pierdas el tiempo 
creyendo que porque no lo escuchas
de mi boca salir, no te amo, 
estas tan equivocada, pues te amo mucho más 
de que lo que podría escucharse en un grito 
de te amo. 

Por eso amor, ven que te quiero decir (gritar) te amo.

Se abrazaron y ella logró por fin escuchar 
el grito que retumbó hasta en su corazón, 
que sintió que se desmayó. 
Nada mejor para decir te amo, que con un rico abrazo, 
los poros de tu piel no podrán mentir.

Pero su lengua te podrá empalagar el oído 
con mil te quieros, pero solo serán un pretexto 
para conseguir de ti lo mejor... Tu amor.







Cuando regreses...


Si tú vuelves, 
regresa con la noche, 
sorprende mi espera 
con un abrazo por la espalda, 
tapa mis ojos, 
que solo sea tu olor quien te delate.

Si tú vuelves, 
regresa con el viento, 
agita mi cabello, revuélvelo, 
levanta mi falda, 
hasta que me ruborice de pena 
por enseñar lo que  guardo para ti.

Si tú vuelves, 
regresa por el cielo,
ya que mi vista 
se encuentra ahora en el suelo,
mi rostro guarda una gran pena, 
un desasosiego, una desesperación 
por tan larga espera.
No sabré que me vienes por el cielo, 
aunque confieso 
que cuando te acercaste un día, 
creí eras un Ángel, 
que de ahí se escapó 
para consolar mi corazón.

Si tú vuelves, 
regresa cómo agua dulce,
quita de mis mejillas esta salada 
que de mis ojos ha brotado 
y mis ojos han derramado,
endulza mi vida, 
cómo el primer día
cuando me pediste que fuera tu novia, 
luego endulzaste mis labios, los cuales, 
hoy secos y sedientos están por ti.

Si tú vuelves, 
regresa cómo música,
de letras con lindas rimas de amor,
que muero de dolor, 
pues, nada leo, ni escucho sin ti, 
aburrida estoy y desespero,
las horas se alargan tanto; 
que es una agonía para mi.

Si tú vuelves, 
regresa pronto 
y no te alejas jamás,
porque esta vez 
si moriré por falta de amor,
aunque dicen 
que por eso nadie muere,
pero mi alma esta en agonía 
desde que te vi partir. 

Cuando regreses a mí...

Qué hay en nuestros corazones?


Ella me besa tiernamente, 
yo la beso con pasión.
Qué hay en nuestro corazón.
En el de ella hay amor,
en el mío solo hay una baja pasión.

Ella me mira con tierna mirada,
yo la veo con ojos de deseo.
Qué hay en nuestras mentes.
En la de ella hay ilusión,

en la mía hay intriga y baja pasión.

Ella me toma la mano y la acaricia,
yo se la tomo, la acaricio y aprieto.
Qué pasa entre nosotros.
Ella me ama con fuerza en su corazón,
yo solo la quiero pasar un rato de placer.

Ella siente palpitos en su corazón,
yo siento que se me levanta la pasión.
Qué nos sucede.
Ella sigue de mí enamorada,
yo solo quiero encontrar como llevarla a mi cama.

Ella da la vida por mí,
yo saldría huyendo de su lado.
Qué diferente nos sucede.
Ella encontró a su verdadero amor,
yo encontré una chica muy buena.

Ella me dice yo te amo,
yo le digo tú me gustas. 
Qué pasa en esta relación.
Ella me ama con locura,
yo pierdo la cordura por deseos nada más.

Ella por fin comprendió, que yo solo quiero con ella un momento de pasión, de vana pasión, un instante para pasarla muy bien. 
Después de tanto pensarlo, y muy bien; ella me dijo: Quiero ser tuya. 

Yo, al escucharla tan decidida, la vi a sus enormes ojos azules, tan claros cómo un día soleado y lo que en ellos vi, me impresionó, en ellos vi su alma, vi su gran amor por mí. 

Entonces comprendí, que ya no deseaba hacerle daño, ya no deseaba que fuera alguien más en mi larga lista, ya no la deseaba con baja pasión. 
Al ver su mirada enamorada, vi su rostro angelical, entonces mi corazón latió y fuerte. Por fin, el amor llegó a mí. 

Ahora ambos tenemos los mismos pensamientos, ambos compartimos los mismos sentimientos.
He de confesar, que no me arrepiento; pues como ella a mí, yo a ella, tambien la amo. 



martes, 25 de abril de 2017

Una cruel elección, una valiente decisión.


La familia decidió abandonar su país, en busca de mejores oportunidades, pues el suyo no se las daba, el deseo de superación, de una mejor educación y oportunidades para sus hijos, les llevó a tomar esta decisión, dura realidad de mil familias, las que emigran hacía tierras foráneas, en busca de un prometedor futuro para todos, este fue el caso de la familia Ramsés. 

Salieron un día, en camioneta de su tierra natal, ubicada en el centro de la américa central, con rumbo a otro país centroamericano, el que para ellos les prometía mejores oportunidades, muy al norte y al sur de México, con la motivación de unos amigos y vecinos del mismo pueblo, quienes salieron de su patria mucho antes que ellos, con rumbo hacía los USA, pero al pasar por aquel país, se enamoraron de él y dispusieron probar hacer su futuro en él, esto se lo contaron a la familia Ramsés, por las redes sociales, algo que motivo al señor Ramsés para aventurarse con su familia para aquel lejano lugar, uno que no le traería los problemas de un viaje más largo hasta norte américa, en este país se sentirían muy cerca de su hogar y familiares, les sería más fácil, visitar o regresar de nuevo a su terruño querido. 

Un día llegaron a este país centroamericano, fueron recibidos en la terminal de autobuses por sus compatriotas, estos los alojaron en su hogar, mientras ellos lograban acomodarse e independizarse, Rubén, amigo de Rolando Ramsés desde la niñez, lo presentó con su jefe, un micro empresario y propietario de algunos buses del servicio colectivo del lugar. 
Rolando a los pocos días consiguió que se le confiara una de las unidades, convirtiéndose en chofer de una de las rutas citadinas de su nuevo hogar, conforme el tiempo transcurrió y con mucho esfuerzo y limitaciones, logró alquilar un lugar, cerca del hogar de Rubén. 
Para ahora, su hijo Santiago, el hijo de en medio, ya iba a la escuela del barrio donde radicaban, una escuela pública ubicada en la zona 6 capitalina de su nueva y adoptada patria. Santiago era un chico muy tímido, muy honesto, muy cariñoso, una virtud de niño, hijo por el cual, cualquier padre se sentiría orgulloso, y este no era la excepción. 
Una noche cuando Rolando regresó del trabajo, se encontró con la novedad de que Santiago lo esperaba muy feliz.

_¡Papi! que bueno que llegaste, te tengo una buena noticia.
_En serio hijo, haber ¿cuál esa formidable noticia? 
_Ya tengo un amigo.
_Vaya que esa si es una excelente noticia, pues, eras el único que no se adaptaba, el único que no tenía amigos aquí.
_Sí, es que mis amigos se quedaron en nuestra patria, los extrañaba tanto, pero ahora tengo un nuevo amigo y espero tener muy pronto otros más.
_Eso sería muy bueno hijo.

Rubén abrazó a Santiago, luego este se fue a dormir, quien sabe si lo lograría, pues, iba muy emocionado.

Con el tiempo, el amigo de Santiago, se hizo amigo de un nuevo chico nuevo que llegó a la escuela, el cual, al igual que Santiago había llegado trasladado de otra escuela, no cómo extranjero, pero si de otra colonia, este nuevo amigo, del amigo de Santiago, empezó a influenciarlo, al poco tiempo el amigo de Santiago había cambiado, cambió tanto, que un día, respondió abusivamente a su maestra, quien le llamó la atención, al hacerlo, el nuevo alumno, quien influencio al amigo de Santiago, salió a la defensa de su amigo, esto llamó la atención de la educadora, pues observó que este al defender a su compañero hizo unas señales propias de los miembros de pandillas, la maestra en su oportunidad le comentó al señor director, quien le sugirió que observara la conducta de estos dos. 
Ahora Santiago tenía otro amigo, la inocencia de Santiago no le permitía ver que su entrañable amigo ya no era el de siempre. 

Más adelante, estos dos niños, los cuales rondaban los trece y quince años, seguían con un comportamiento inusual, los dos, se mantenían molestando a sus compañeros, los extorsionaban con dinero para los recreos, los golpeaban, los niños llegaban con la queja a sus maestros, pero este par seguían de insolentes; las notas del amigo de Santiago iban en picada; la maestra no se había percatado de que el chico de quince años, el que llegó de traslado, estaba tatuado, de esto se dió cuenta cuando el amiguito de Santiago le lucia su nuevo tatuaje, fue sorprendido por la maestra y este, con el seño fruncido y un extraño odio en sus ojos, le respondió, que era su cuerpo y que con él podía hacer lo que se le diera la gana. 
La maestra le comentó esto al señor director, quien luego de citar a los padres, los cuales jamás acudieron a la cita, optó por expulsarlos. Santiago se entristeció, pues su amigo, con quien siempre estuvo cómodo, ya no iba a la escuela. 

Sin embargo, a la hora de la salida se encontraba con él, este ahora vestía diferente, el chico tenía ahora el habito de fumar, Santiago seguía sin percatarse de que algo no iba bien y siguió con la amistad de este. 
Para las vacaciones, Santiago, feliz por haber ganado el sexto de primaria, con pasaporte para la secundaria, seguía de amigo de aquellos que fueron expulsados. 
En una de tantas tardes, Santiago salió a jugar pelota a un campo cercano a su casa, lugar en donde se lo encontraron sus ex compañeros de escuela, al verle llegar con la pelota, se le acercaron y empezaron a jugar a la pelota con él, mientras jugaban, llegaron otros dos amigos de los que jugaban con Santiago, esa tarde jugaron por un rato a la pelota, para Santiago todo iba normal, su circulo de amigos ahora estaba creciendo, pero seguía sin ver de quienes era ahora amigo.

_Hola Santiago.
_Hola Josué. Respondió Santiago a su amigo de escuela.
_Santiago, ¿no te gustaría pertenecer a nuestra clicka?
_¿Clicka? ¿qué es eso?
_Es una familia, todos nos apoyamos, nos defendemos, nos compartimos, somos cómo hermanos.
_Pues... Bueno. Lo que digas mi amigo. Dijo Santiago a Josué.
_Dijo que sí, mucha.

El resto de los amigos de Josué, le hicieron una serie de señales, las cuales Santiago no comprendía.
Ahora Santiago sin darse cuenta, pertenecía a una pandilla de jóvenes, pero la vida de Santiago siguió igual, para él, aquella aceptación a la propuesta de Josué, solo fue un simbolismo entre chavos, nada de importancia.

_Oye Santiago, se me olvidó decirte que para pertenecer a nuestra familia, para disfrutar de nuestra hermandad, deberás pasar por un ritual.
_¿Un ritual?
_Sí, es una especie de compromiso, una iniciación, el cual, no podrá ya nadie romper, ¿me entiendes?
_Creo que sí.
_Entonces, ¿sigues estando de acuerdo?
_Creo que sí.
_Bueno, pronto te diremos que tienes que hacer para de una pertenecer a nuestra hermandad. Verás que divertido, ahora seremos más que amigos, seremos hermanos.

Se estrecharon la mano, Santiago sintió que ahora pertenecía a un grupo de buenos amigos, tal cual, los que dejó en su natal país centroamericano.

Al cabo de una semana, aproximadamente, Santiago, se reunió a petición de su amigo y hermano Josué, en un lugar, siempre por la zona seis capitalina, Santiago llegó puntual.

_Allá viene muchá.

Dijo Josué, a sus ahora compañeros y hermanos de clicka. Al llegar, Santiago saludó a los que estaban con Josué, eran otros tres, a estos Santiago los veía por vez primera, estos rondaban entre los dieciocho y veinte años, tatuados en muchas partes de su cuerpo.

_¿Vos sos Santiago?
_Sí, soy yo.
_Dice este bato que queres pertenecer a nuestra clicka.
_Creo que sí.
_Nada de que creo mi bato, ¿sí o no?
_Bueno, sí.
_Ok, ¿Te dijo el bro Josué que deberás pasar por una prueba para conocer tu valor, para ver si eres digno de pertenecer a nuestra clicka?
_Sí, me dijo Josué. ¿Qué debo hacer?
_Nada del otro mundo mi bato, tranqui, será algo que todos hemos hecho, lo disfrutarás ese.
_Bueno.
_Me llegás ese, serás uno bien nais, me llegas por pilas.

Todos le palmearon la espalda, además lo abrazaron para conducirlo hasta un lugar separado del que ahora estaban, uno más privado, uno donde no fueran sorprendidos, uno en donde nadie podría ver lo que estaban por hacer.

_Bueno bato, esta será tu prueba.

Quien hablaba, miró para todos lados, en medio del grupo, Santiago, luego de observar y percatarse de que no habían moros en la costa, el de dieciocho años se levantó la camisa que le llegaba hasta por abajo de las nalgas y de la cintura sacó una escuadra.

_¿Te gusta? ¿no es hermosa? Tómala.
_No gracias. Dijo Santiago con el corazón acelerado, por fin se daba cuenta de que aquello no era un juego.
_Agárrala no seas maricón. Se la colocaron en su mano. Y Santiago la empuñó.
_¿Se siente bien verdad? ¿Te gusta? Santiago no sabía que decir...
_¡¿Sí?!
_Qué bueno. Escucha con atención, esto harás para ser nuestro brother. (...) Este bato te llevará en su moto, te dejará en un lugar por donde para un hijueputa su camioneta, uno que nos debe una lana. Este bro, te dará la señal de que si es el desgraciado que nos debe y le jalas al gatillo, no lo sueltas hasta que ya no escupa plomo. ¿Entendiste?
_¡Qué! ¿Quieres que mate a alguien?
_¡Exacto bato!, estás entendiendo, ese hijueputa que no nos paga, es chofer de camioneta, deberás matar al cerote.

Santiago en ese instante pensó en su padre, quien manejaba una de aquellas rutas, al pensar en él, fuere o no su padre el piloto de la camioneta del que se negaba a pagar la extorsión, Santiago no estaba para hacer aquel trabajito, él no iba a matar a nadie, según Santiago, pertenecer a esa clicka de su amigo Josué, era algo inofensivo, algo sin consecuencias tan severas.

_¡No! ¡No lo haré! Y Santiago arrojó el arma a los pies del que se la puso en la mano. Este lo tomó del cuello, mientras el mayor y jefe del grupo le dijo.

_Mirá hijueputa maricón, esto no es un juego, dijiste que estabas de acuerdo, así que no hay regreso, o lo haces, o lo haces cerote malparido.
_¡No! ¡No lo haré! Dijo Santiago muy seguro y envalentonado.
_No estoy bromeando maldito mal parido. 

Josué se acercó a su amigo, el resto los dejó por un instante para que Josué hablará con Snatiago.

_Santiago, estás pisado amigo, ahora no hay regreso, debes hacerlo, no cuesta nada y además te va a gustar, al principio a mí tambien me dio miedo, pero luego de que lo hice, me gustó, ya llevo tres y mírame, tranquilo. Hacele huevos, manda al infierno a ese chofer maldito que no nos paga unas fichas que nos debe. 
_No Josué, vos me metiste en esto, ahora me sacas de esto.
_Tranquilo mi bro, no te pongas salsa, no te aceleres, pues me vales madre cabrón. Estos panas te van a quebrar el culo, mejor quebráselo vos a ese cerote que nos esta hueviando nuestro dinero.
_¡No! 

Josué regresó con sus compinches, les dijo, y estos tomaron la decisión, fácil para ellos, pues así solucionan sus inconvenientes.

_Bueno cabrón, te pondré a elegir, entre tu puta vida y la chingada vida de ese chofer hijueputa.
_Pues, no, no lo haré. Prefiero morir, pero quitarle la vida a otro, eso jamás. 

Esta respuesta dejó por unos segundos, largos segundos, callados al grupo de mareros. Seguramente los asombró, más de uno se repitió entre sus adentros... Este es más hombre que nosotros, este patojo cerote de apenas doce años, tiene más huevos que nosotros. Me pela la verga que se muera este cerote mamón.

_Bueno cerote, ¿muy valiente no cerote?, esta bien, vos decidiste bato, no fuimos nosotros, te dimos la oportunidad de elegir entre tu mierda de vida y la más mierda de ese chofer hijuecienputas. Te voy a poner a elegir, porque te lo mereces cerote. ¿Cómo queres que te mandemos al infierno cerote de mierda? Estas son tus opciones; ¿Te haremos pedazos con machetes y cuchillos? o ¿Querés que te lancemos desde puente?  -Un puente de aproximadamente entre 130 y 150 metros de altura-. 
Y este, ante el asombro ahora mayor de sus acosadores eligió... 

_¡Arrojenme del puente! Los mareros quedaron más asombrados, pero no se podían hacer para atrás, así que...

_Bueno cerote, tu deseo será cumplido.

Lo abrazaron y lo condujeron hacia el puente que estaba al final de la calzada José milla de la zona seis, el puente Belice, mientras caminaban hacia aquel puente, Santiago mentalmente se despedía de su padre, de su madre y de sus hermanos. Rezaba un Padre Nuestro, pedía misericordia al Creador, pensamientos cómo estos y otros que sólo quien esta en sus zapatos podría saber, quizá por ratos se quedaba en blanco, pero esto no lo podemos narrar a ciencia cierta, eso sí, aquel tramo se le hizo corto, muy corto. 
Mientras avanzaban con el infante, cualquiera que los veía, diría que se trataba de una novatada, de un grupo de buenos amigos caminando abrazados por la calzada. 
Mientras por la mente de los mareros, sus pensamientos serían pensamientos encontrados, admiración, decepción, quien podría decir que ideas se cruzan por la mente de un asesino. 

Y por último, quien sabe que pensaba Josué, el que lo metió en esta encrucijada, en esta cruel elección y esta fatídica decisión, alguien que un día fue cómo él, que se dejó seducir por quien a su lado un día se sentó, quien en este que llegó él encontró, lo que en su hogar nunca recibió, dos individuos que eran indiferentes ante sus familiares, ante la sociedad, ante todo y todos. 

Por fin, llegaron al puente que les quedó más cerca, se detuvieron a observar la altura del puente, todos sintieron la brisa que les golpeó en el rostro, pero este, aunque a todos les susurró tuvieran piedad por Santiago, nadie escuchó, mientras que Santiago, sentía esa brisa con sensación de muerte, seguía orando, suplicando por que su muerte fuera instantánea y sin dolor, pues su elección era una valiente, una que no cualquiera pudo tomar, dar su vida por la de otro desconocido...

_Bueno cabrón, ¿qué me dices ahora, tu vida o la de ese chofer ladrón?
_Ya conoces mi respuesta. 
_¿Estás seguro amigo? Pensalo bien, a ese cabrón ni lo conoces. Eso dijo un Josué, cómo suplicando a su amigo salvara su vida. Pero la respuesta fue varias veces la misma... ¡No!

Le dijeron...

_Bueno cabrón, subite a la baranda, si en verdad dices, que darás la vida por un hijnueputa que no conoces. 
El chico se encaramó, su corazón se le salía por su garganta, pero no claudicó y una vez sobre la baranda, el más cerote de todos, le dio el empujón.

Santiago cayó al vacío, nadie escuchó que este gritara, nadie escuchó, ni vio nada, los malditos mareros vieron como iba cayendo, agitando sus brazos, pataleando, luego de ello, se fueron como llegaron, caminando cómo si nada pasaba, como si nada habían hecho, tal vez, para no llamar la atención de quienes circulaban en sus automóviles por el puente, esos si, se fueron caminando por varios metros en silencio. Mientras Santiago caía. 

Pero por una extraña razón, por esas cosas que no tienen explicación alguna, Santiago al llegar al fondo cayó sobre las copas de los árboles del barranco, estos le hicieron que su caída amortiguara y Santiago no murió en el acto, a consecuencia de múltiples fracturas. 

Pero aquella tarde Santiago no regresó a su casa, sus padres salieron en su búsqueda, mientras con desesperación lo buscaron por tres días, en uno de esos días, se encontraron con Josué, al verlo, ellos sintieron que una luz se les encendió en el oscuro horizonte, la madre corrió al encuentro de Josué.

_¡Josué, mijo!, ¿no has visto a Santiago?
_No señora, ahora le iba a preguntar por él, pues llevó varios días sin saber de aquel.
_Lleva tres días ya desaparecido. ¿Estará muerto mi hijito?

Le dijo la madre de Santiago abrazando al amigo de su hijo, este la consoló, le dijo que ya aparecería. Además, le dijo, que cuando lo encontraran que le dijera lo buscara para jugar juntos.

Una madrugada, al tercer día, tal cual, el fiel Cristo que resucitó al tercer día, un campesino que a diario deambulaba por ahí cada mañana, por aquel camino en el barranco junto a su perro, pasaron por el caminito, aún estaba oscuro, el sol a penas se asomaba por la superficie, no por allí abajo.

_¿Escuchaste Canito? Dijo el campesino a su perro. este se acercó a un tronco y luego de olerlo lo meó.
_Es por aquí, seguro que lo escuché, es cómo un quejido, uno muy quedo, como sin fuerzas. ¿Hay alguien por ahí? 
Gritó el campesino. Pero solo le respondió otro quejido.
_Ya sabía yo que algo se quejaba por acá. Se abrió camino entre las ramas quebradas por el cuerpo de Santiago. 
_¡Dios mío! ¿qué te pasó muchacho?, estas ensangrentado y creo fracturado. No te muevas, ahora llamó a los bomberos, tranquilo mijo, ya te encontré, pronto estarás muy bien. El viejo sacó su celular, pero no encontró señal ahí en ese lugar.
_Espera, tranquilo, buscaré un lugar donde halla señal. Ya regreso, no te dejaré solo mi niño. 

Santiago no respondió y se desmayó, el viejo corrió por donde vino, observando a su celular de gama muy baja, la más baja, celular que solo sirve como teléfono. A varios metros del lugar, se apareció una linea de señal, la cual, se iba y regresaba intermitentemente, marcó el numero de emergencias.

_¡Aló!, ¡gracias a Dios, que me responden!, quiero reportar a un herido, un niño que esta ensangrentado y creo fracturado, en el barranco por debajo del puente Belice.
_Está bien señor, ahora sale una ambulancia hacia allá, no se mueva por favor para indicar a los rescatistas el lugar exacto.
_No me moveré de aquí señor. Pero vengan pronto.

En cuestión de minutos, el campesino escuchó las sirenas, se asomó para ser visto en lo alto y así lo ubicaran en el lugar del rescate. Los bomberos se asomaron por la baranda y observaron en el fondo un sombrero que se agitaba con desesperación. El samaritano había cumplido el pasaje bíblico.  

_Es allá, allá esta el campecino agitando su sombrero, vamos.
_Ya lo vi, a trabajar señores. Dijo uno de los bomberos, llegaron hasta el lugar a donde les condujo el campesino y ahí estaba, privado, el Santiago. 
La labor de extracción les llevó varios minutos, una hora o algo así, por la profundidad, la vegetación y la gravedad de las heridas, sobre el puente los mirones, entre ellos, los perpetradores, quienes esperaban extrajeran el cadáver de quien los reto, pero la gente decía.

... Dicen que esta vivo. ¿Pero cómo llegaría ahí? ¿Se suicidaría? Pero solo es un niño. Seguro se cayó por andar de travieso... 
Al lado de las patrullas de la policía y de las ambulancias, los periodistas transmitiendo en vivo el suceso.

Santiago llegó vivo al hospital, pero quince días después de mucho dolor y angustia de sus familiares, el niño valiente, el héroe de doce años, el que dio su vida a cambio de la de un desconocido, el que fue encontrado al tercer día aun con vida; se informó al público en general por medio de los noticieros, que había muerto.

Yo en lo personal, quiero pensar de que el milagro de Santiago fue completo y que se dijo que este había muerto para protegerlo de sus asesinos. Pero que en realidad Santiago y su familia regresaron a su país, y que ahora, meses después, Santiago se recuperó y juega con los amigos que en su aldea un día dejó. Amén. 
No creo que la vida sea injusta con un héroe, un valiente quien da su vida por otro, y qué por un milagro no muere, que está por tres días en un barranco, llevando frío, miedo, dolor, que lo salva un samaritano, otro extraño que dio la buena noticia de que el niño héroe estaba vivo. 
No puedo, ni quiero imaginar si quiera por instante que el milagro no se concretó. 
Y si me equivocó, seguro que Santiago estará en un lindo lugar disfrutando de la cosecha que sembró en esta ensangrentada tierra.



Inspirada en una historia real. Los nombres han sido cambiados. La historia no es la real, es cómo yo creo que pudo pasar, por que he visto cómo se dan estos casos. 
Para este ángel, héroe, mártir, quien prefirió dar su vida a cambio de la de un extraño, tal cual, nos enseñó el Señor. Para él y por él es esta historia. 




lunes, 24 de abril de 2017

Sailing (erotismo light)


Salgo del puerto Boca, con rumbo hacia los cayos Orejas, 
estos me invitan a tomar un camino, la corriente me arrastra por 
El Cuello, fuertes vientos y corrientes que hacen navegar fuertemente,
hasta hacerme llegar a dos islotes, elevaciones volcánicas, gemelas, de 
nombre Senos. En lasa cuales, descanso por un largo rato, 
me alimento en ellas, mi embarcación descansa entre las dos bellas islas, 
descanso y observo el resto de mi viaje, un mar enorme sin olas, 
se ve apaciguado por momentos se observan elevaciones, agitaciones, 
pero no tormentosas solamente que me invitan a ser navegadas, 
salgo de entre estas dos bellas islas que me han dado mucho placer, 
y doy inicio una intrigante pero excitante travesía. 
Elevo mi ancla y suelto las velas, esperando que el viento me lleve 
a través de él, mientras lo conquisto, lo conozco, siento 
cómo las aguas se agitan, se elevan, escucho sus palpitaciones,
su agitado sonido, que me fascina tanto, que me motivan a seguir 
más hacia el sur, en este lindo océano, uno que recién conquisto.
Viajo por mucho, por un buen rato sobre él, mi quilla acaricia sus 
aguas, ahora saladas, veo cómo brotan pequeñas burbujas a mi paso
y estas se agitan cada vez más. 
¿Qué es eso? una hendidura que atrae mi curiosidad, 
parece un pequeño remolino, veo mi mapa y su nombre:
Ombligo. 
Me aventuro a él, lo disfruto, este me atrae hacía él, tengo 
cuidado de ser fino, pues los movimientos aquí son más fuertes,
son más agitados, caudalosos, escucho los mismo sonidos 
que escuché en las islas gemelas, pero ahora es mucho más fuerte, 
los movimientos son más violentos, más fuertes también, 
al salir de aquel lindo remolino, que me detuvo y me atrapó 
con sus corrientes, me encuentro con dos vertientes, entre
ellas hay una linda isla, con un monte en ella, otra elevación 
no tan prominente, pero es tan alucinante, que me da miedo 
Antes debo tomar una decisión, dirigirme a ella, o a cual 
de las dos vertientes debo ir, son idénticas que no importa 
si tomo la izquierda o la derecha, me iré por la izquierda, 
y regresaré por la derecha. 
Dirijo el timón hacía ahí, estas tiemblan mucho a mi paso por aquí, 
no se quedan quietas, hacen que casi me salga de mi ruta, 
llego hasta el final, allí esperaré a que se unan las dos vertientes, 
en ese breve momento debo de pasar a la otra, debo estar atento, 
pues esto sucede rápidamente y por breves instantes, ahí viene
paso de uno al otro, creo según mi mapa, que a estas terminaciones 
se les conoce como golfos de nombre: Pies.
Las vertientes por la que descendí y ahora retorno, 
llevan por nombre: Piernas.
Una vez más, esos temblores, esas corrientes frenéticas que casi me 
hacen perder el control de mi nave. 
Ya diviso al fondo esa cuenca, con esa elevación, es bella, 
es algo que me atrae tanto, como atraerá un canto de sirenas, 
sin querer, voy con rumbo hacia ella, me espera con ansias, 
eso creo, pues, pareciera que tiene vida, me acercó y no tengo control
de mi nave, estoy que nada me detiene, es un lugar peligroso, 
pero a la vez me atrae de una manera que no logro explicar, 
pienso que si me detengo en ella ya no saldré de ahí, 
pero ya he perdido mi timón, y mis velas se han rasgado, 
los fuertes vientos ya no me permitirán regresar al puerto Boca. 
Pierdo el control, voy con rumbo a ese lindo lugar. 
Aquí estoy, mi nave se ha dañado, mi quilla a encallado, en este lugar 
he atracado y entrado, y una vez adentro no quiero salir, 
aquí quiero residir, creo que aquí me gustaría vivir, 
aquí me gustaría morir. 
Ya no tengo nave para huir, aquí encuentro aguas que sacian mi sed, 
se escuchan sonidos de satisfacción, creo que mi travesía llegó a su final, 
creo que aquí acabaré, aquí terminé.




Utópica y Apocalíptica Guerra.


Había pasado mucho tiempo, eran tiempos distintos, diferentes a los presentes. Los libros de historia guardaban una, una tambien diferente, una que quizás nadie pensó podría pasar. 
En ellos se escribió el momento cuando las profecías se harían realidad, pero no como las conocíamos. El fin de los tiempos se estaba llevando a cabo, la humanidad estaba terminando su ciclo sobre la tierra, tal cual, le ha sucedido a mil especies. 
El fin del mundo había llegado, la raza más inteligente y la cual, se creía era la única en todo un enorme universo, llegaba a su capitulo final. Esta, estaba siendo exterminada, por un enemigo, el cual era superior al conocido. Uno que llegó de quien sabe dónde, buscando un lugar para sobrevivir. Les interesó pactar, pero la verdad, a nuestros lideres no les interesó compartir lo poco que quedaba en el planeta, sus fuentes de vida eran protegidas, y eran celosamente resguardadas por unos pocos, estos pocos, tampoco deseaban compartirla con su propia especie, no les importaba si esto significaba el fin de algunas razas humanas, mucho menos las animales. Por ello, decidieron no compartir lo poco que quedaba en un planeta que un día lejano lo tuvo todo en abundancia. 

(¿En qué momento nacieron estos personajes egoístas y perversos? que quisieron mucho más de lo que el planeta les daba, que con él, aun consientes de que con su codicia y ambición terminaban, lo estaban matando y no les importó. ¡Pobres ilusos!)

_¡Señor Presidente! Nos llegó un mensaje en clave Morse.
_¿Qué dice el mensaje? Léalo.
_Si señor. Este dice: Señor Presidente, estamos por entregar nuestras tierras, ya no podemos aguantar más, son poderosos, están exterminándonos. 
_Son, los Franceses, Ingleses y Españoles, ¿verdad? -Dijo el Señor Presidente-.
_Afirmativo Señor.
_Bueno, estamos quedando sólo, Rusia, el Medio Oriente y las Coreas... Y, nosotros.
_Afirmativo Señor.

Este era el diálogo en el continente Americano, nada por hacer, la humanidad estaba a merced de sus invasores, estos eran casi invencibles, no habían armas para lograr doblegarlos, para poder ganar la guerra, una que desde su inicio se supo sería imposible ganarla.

_Debimos hacer un pacto con ellos. Ahora me arrepiento, espero la humanidad me perdone. Por mi arrogancia, creer que podríamos vencerlos. Fui un estúpido.
_Señor, usted hizo lo que creyó era lo mejor para el planeta. La verdad, las reservas para que pudiéramos sobrevivir, no eran suficientes para compartirlas con estos invasores.
_Es cierto, pero ellos me dijeron que podrían hacer que los recursos fueran como antes, renovables y que ellos, podrían hacer que el planeta fuera cómo lo fue hace siglos. Pero no les creí.
_Bueno, no sé que decirle Señor.
_Nada, nada puedes decir.
_¡Señor Presidente. Las Coreas cayeron.
_¡Maldición!

La sangrienta guerra siguió así por otros meses, solamente aguantando, nada podría cambiar el futuro del planeta para la humanidad. El Señor presidente llamó a sus asesores a los cuales les dijo.

_Señores, hoy haré un comunicado al mundo, en él, les daré las malas nuevas, les diré que estamos condenados, pediré perdón por mi error.
_¿Pero Señor, cree que esto es buena idea?
_Ya no hay nada por hacer...

La noticia se difundió por el planeta, la humanidad, se sintió impotente, la guerra se había perdido, sus días estaban contados, la raza humana estaba por ser borrada de la tierra, la profecía del fin del mundo, se hizo realidad, pero esta no era con respecto al planeta, dichas profecías, hablaban del exterminio de la humanidad, o sea, el planeta seguiría, pero habitado por otra raza, una que llegó, en son de paz, pidiendo se hiciera un trato para convivir con los humanos, pero los lideres prepotentes no aceptaron y decidieron como lo dice la historia, irse por la guerra para solucionar algo que pudo ser un beneficio para todos.

En algún lugar del planeta se encontraba un granjero, quien siempre creyó en la paz, en la naturaleza, en que todo era posible, en amar a los animales, este personaje, John, tenía un enorme terreno, santuario para animales, los cuales, fueron siempre protegidos por él y los que al igual que él creían en proteger a los indefensos animales que estaban por extinguirse, ellos habían salvado a muchas especies del exterminio, de los cazadores fortuitos, deportivos, recreativos, comerciantes, de los que mataban por placer.

_Marcelo, ven.

Le ordenó a su perro, un pastor alemán de lomo negro, un hermoso ejemplar canino, su inseparable amigo de siempre, el perro se acercó a él, moviendo la cola.

_Esta es la despedida amigo, quiero que te pierdas en el bosque, sé libre y trata de sobrevivir a los que hoy nos están exterminando.


El perro, quien entendía exactamente lo que su amo le indicaba, lamió el rostro de John, se despidió y luego de un amoroso abrazo, el perro se marchó y se perdió entre el bosque. John, llamó a quienes trabajaban con él, les agradeció, y se despidió.


_¡Qué el Señor se apiade de nosotros!

Esto fue lo último que el John dijo, una escena similar sucedía en algunas partes del mundo, mientras que en otros, los ejércitos enemigos e invasores, entraban triunfantes en sus lugares, en sus hogares, estos eran implacables, pues, no se les escuchó, más bien se les atacó, se hacían visibles ante los ojos de quienes morirían por ser conquistados y exterminados. 

(Nada nuevo, esto se ve en la televisión en la actualidad, por consecuencia de ideologías diferentes, por asuntos religiosos, en fin, durante siglos fuimos el ejercicio cero).

Mientras esto acontecía, en algunas partes del mundo aun quedaban lugares que no eran invadidos, pero esperaban cansados y resignados, por la inminente llegada del nuevo supremo y exterminador. 

Los animales se encontraban reunidos, primero, se reunieron varios perros con Marcelo, este se comunicaba con los perros que habían llegado hasta aquel lugar, huyendo de quienes serían los amos del planeta, estos por sus agudizados sentidos, lograban verlos, lograban ubicaros, por su olor, algo que el humano no pudo hacer y por lo que ahora eran exterminados. 

Marcelo, les dijo: Debemos ayudar a los humanos, para que no sean asesinados. Los perros estuvieron de acuerdo y trasladar la decisión a los gatos, estos tambien estuvieron de acuerdo, luego a los pericos y toda clase de animal domesticado, mascotas, estuvieron de acuerdo en ayudar al humano.  Las aves, cómo las palomas y otras ya cómplices, salieron en vuelo hacia lugares en donde se encontraban otros animales, esta vez, los silvestres, los salvajes, pero la respuesta que de estos recibieron no fue alentadora, estos expusieron sus puntos de vista, dijeron: ¿Por qué ayudar al más malvado ser, ese que nos mata por diversión, ese que ha extinguido a mil razas por su gusto, por ambición, por vanidad. Definitivamente que no. 

Esto dijeron los animales salvajes y silvestres, los que su experiencia con el hombre no era nada alentadora, se negaron a ayudar. 
Esto solo sucedía en el continente americano, por otros continentes, los animales se refugiaban para decidir que harían, para saber cómo serían sus nuevos miembros, cabeza de la cadena alimenticia con ellos.
Las aves retornaron y dieron las noticias, la negativa de las razas salvajes y silvestres. 

Marcelo dijo: No los culpo, bueno seremos nosotros quienes daremos batalla al lado del hombre. Por el hombre, por nuestros amos, aunque no se lo merezcan, eso sí, mi amigo se lo merece y por él daré la vida si es necesario. 
Marcelo retornó con su amo. Este lo recibió con mucho amor, pero al tiempo le recriminó por qué había regresado, Marcelo, no ladró, Marcelo habló, le dijo a su amo y amigo, que ellos lucharían al lado de ellos para vencer al enemigo. El amo de Marcelo, creyó estar loco, a consecuencia de lo que estaba sucediendo.

_¡Estoy imaginando que Marcelo me habló!

Eso dijo, a quienes estaban presentes y también mudos, creyendo tambien lo mismo que John.

_No John, yo escuché lo que dijo Marcelo, tambien creí estar enloqueciendo, pero creo que todos los presentes lo hemos escuchado, ¿no es así muchachos?
_¡Sí!

Dijeron el resto, aun sin comprender que estaba sucediendo. Marcelo les dijo.


_No hay tiempo para explicaciones, creo que el problema es que no los pueden ver, no saben su ubicación, no los sienten, nosotros podemos ayudar con eso, ustedes solo tendrán que usar sus artefactos de muerte, y quizá tengamos una oportunidad.

La pequeña batalla dio inicio en el bosque de John, con armas diferentes a las de los grandes ejércitos mundiales iniciaron la cacería del enemigo, junto a ellos, Marcelo, otros perros, gatos y aves, a estos se les unieron los murciélagos, ya tenían radares. 
El primer enfrentamiento se dió. Marcelo le dijo a John.  

_Allí hay uno. Debe ser un enviado a estudiar el terreno enemigo.
_Esta bien Marcelo, pero yo no veo nada, no huelo nada, debes ayudarme para enfrentarlo o moriré en el intento.
_Esta bien, esto haremos.

Y eso hicieron, con la ayuda de unas aves, bajo las ordenes de Marcelo, estas se colocaron sobre el soldado invasor, Marcelo le dijo a John. 

_Mi nariz señalará el lugar, mira las aves y a mi nariz y apunta, luego dispara, veremos si esto les hace daño. 
_Esta bien amigo. 

John hizo lo que Marcelo dijo, por su rostro el sudor corría, si fallaba delataría su posición y esto sería una oportunidad para su enemigo y John seguro moriría a manos del invasor.
John se tomó su tiempo, pero las aves se movían, tambien la nariz negra de Marcelo, pues eso era señal de que el invasor se movía, era un blanco en movimiento. Marcelo le dijo.

_John, se acerca, debes de disparar inmediatamente, al ver que las aves se quedan levitando y mi nariz no se mueve, solo serán unos mili segundos, yo sé que le darás, eres bueno amigo.
_Esta bien amigo. Eso haré, y que Dios nos ayude.
_Ya lo hace amigo, ya lo hace.
_Es cierto.
_¡Ahora amigo utiliza ese artefacto!

John haló el gatillo y el sonido del rifle se escuchó a manera de eco por todo el bosque, algunas aves y otros animales silvestres, salieron huyendo, recordando los viejos tiempos. 

_¿Qué pasó Marcelo, le dí?

Marcelo no dijo nada, al rato le respondió a John.

_Le has dado amigo, pero...
_¿Pero qué? ¿Lo maté?...
_No, solo lo has herido, esta en el suelo, creo que ese artefacto le hace daño pero no lo mató. 

En ese momento, después de la detonación, se hicieron presentes otros, estos llegaron junto al soldado caído y posiblemente herido, eso nadie podría decirlo, lo que si era seguro, era que el disparo lo había derribado, eso ya era algo. Pues si una simple arma de cazador hacía esto, las armas de los ejércitos podrían hacer daño.

Al llegar el resto de los invasores, vieron a John, Marcelo le dijo a John. 

_¡Corre amigo te han visto!

John corrió con desespero sin saber hacia donde. Uno de los soldados lo vio y en su lengua, le dijo a uno de los soldados que le disparara a John, el soldado que recibió la orden, tomó su arma y con mucho placer le apuntó y cuando se dispuso a disparar, de entre el bosque, de por arriba de un árbol se le lanzó un jaguar, este fue certero y la lucha dio inicio entre animales e invasores, detrás del jaguar, otras bestias salvajes, las cuales odiaban al hombre, pero se unieron a la causa, precisamente, los que antes le dijeron que no a Marcelo.


La guerra daba inicio de nuevo, solo que esta vez, era una batalla entre: Invasores, humanos y animales, estos dos últimos, defenderían su planeta con su vida, pero le darían la batalla a los invasores...
 



Solo una muestra, un breve resumen de esta historia.








viernes, 21 de abril de 2017

La chica de Venus


Ella llegó de Venus, yo creí venir de Marte, pero llegué de aquí, 
en alguna parte.
Ella llegó de noche, entre las estrellas apareció. 
Yo me encontraba por debajo de la luz de algún poste.
Ella encerrada en un traje plateado, cubierto de polvo de estrellas, 
era adorable, yo vestía pantalon de mezclilla y en mis axilas 
polvo menen que robe a mi hermanito.
Ella aterrizó a unas cuadras de aquí, yo me asusté, creí que era otra redada 
y al suelo me lancé, creyendo me agarrarían otra vez.

Despues de que la luz de ella se extinguió, yo dije la policía se marchó. 
¡Uff, de la que me salvé!
Ella sin saber que hacer, hacía donde ir, aturdida por el largo viaje, 
buscó algún lugar, para el lugar investigar. 
Yo cómo tonto por detrás de un tronco, pues, pensaba era un polizonte rezagado, 
pero al verla quede atontado. 
Ella al verme agachado, ahí tirado, hacía mí caminó, con dulzura me preguntó.

_¿Quién eres, qué haces ahí tirado, eres algún terrícola aterrado?

Yo seguía anonadado, jamás vi una chica más hermosa.
En su rostro, dos estrellas por ojos y en su dulce sonrisa, brillantes titilantes, 
sus mejillas rosadas y su figura, cómo de otro mundo. 

_¿No me respondes, acaso eres mal educado o un alocado? ¡Ah! seguro eres mudo, 
perdón no lo había notado. 
_¡No!, para nada, es que estoy impresionado. 
_¡Impresionado! ¿por qué, acaso no has visto a otra Venusina? 
_¿Venusina? !Ah! ¿eres Venezolana? 
_Jajaja no tonto, soy de Venus, un planeta de por acá a la vuelta 
por detrás de aquellas estrellas. Esa que brilla tanto, ese es mi planeta. 
_¿Qué me ves cara de novato o de insensato? Estaré atontado, pero 
nunca he sido baboseado por un ser, menos de otro planeta. 
_Pero que digo. Te habrás escapado de algún psiquiátrico. 

Ella lo observó por un rato y agregó.

_Para ser un tarado, eres muy simpático. ¿Me enseñas tu planeta? Varias
de mis hermanas han venido a tu planeta, pero ninguna a regresado, 
ese fue el mandato y por eso estoy aquí hablando con este pazguato. 
_¡Oye! oye, más respeto... Me puedes decir que es un Torcuato.
_Olvídalo, tengo que buscar a mis hermanas, espero no se las hayan devorado, 
pues si todos son como tú, seguro las habrán idiotizado o desaparecido 
por miedo a ser invadidos por otro más inteligente que llegó de otro planeta. 
_En verdad que estas bien loca, pero tambien es verdad, que eres hermosa, 
bella mujer; no me importa de que colonia o barrios seas, si perteneces 
a alguna fanática secta, eso no tiene importancia. 
_En verdad que no se de que hablas, no puedo perder el tiempo con uno tan torpe 
y repito; uno tan torcuato, digo pazguato, ya me has hecho bolas. 

La chica encendió su traje y de él, se escuchó un extraño ruido, una especie de radar 
que le daría el dato exacto de donde encontraría a alguna de sus hermanas. 

_¡Cool! 

Grito el torcuato.

_¿Qué, dónde, donde están? Esos, son peligrosos. 

Grito la venusina y extrajo un extraño artefacto. 

_¡Woo, wooo! ¿qué es eso? tranquila, bájalo, puedes lastimar a alguien. 
_¿Dónde están esos Cools? 
_Tranquila, que solo fue una expresión al ver tu linda indumentaria, 
te hace ver más bella; creo que estoy enamorado de ti. 
_¿Enamorado qué es eso?, no te comprendo, mejor aléjate de mí no sea contagioso. 
_La verdad que si lo es, me gustaría que te contagiaras de amor por mí. 
_Un momento, seguro eso le sucedió a mis hermanas, claro, después de todo, 
no eres tan pazguato. 
_Y dale con eso, te disculpo porque no sé que significa. 
_Olvídalo, mi localizador a encontrado a una y es cerca de aquí. 
_Yo voy contigo, el vecindario es muy peligroso y no quiero que a una extranjera 
tan bella le pase algo malo, no se vería bien. ¿Esta bien si te acompaño? Di que sí, 
por favor. -dijo el torcuato, haciendo la cara del Gato con Botas) ella al verlo dijo. 

_Te pareces a mi gato. Esta bien minino, acompáñame, me puedes servir de escudo. 

El chico hizo cara de malhumorado, pero al verla de nuevo quedó enamorado. 
Caminaron los dos; terrestre y venusina. Él decía. 
-Sí que son lindas estas Venezolanas, por eso tanta corona de Miss Universo 
que se han ganado. 
Ella caminaba casi levitando, el chico tambien, pero era por el amor que le brotaba 
por cada poro por la linda chica alien. 

_Mira torcuato, aquí la señal se ha incrementado, debe estar una de mis hermanas 
por acá, sufriendo de alguien tan desesperante como tú. 
_Naaa... Di que te gusto, lo veo en tus ojos cuando me miras, de ellos sale luz, 
eso es amor, no lo disimules más. 
_Cálmate Romeo, pues si me enojas de mis ojos saldrá un láser que te rostizará, 
y en nada te convertiré. 
_Un momento, ¿cómo sabes del tal Romeo?, ¿verdad que sus canciones son hermosas?, 
tiene vos de nena, pero son bonitas. 
_¿De qué demonios me hablas,? yo te hablo de la obra de Shakespeare, 
no me creas venusina inculta, tambien conozco al señor Julio Verne y a otros 
que ustedes creen pertenecen a este lugar, pero no, ellos son de otros mundos. 
¿Conoces a Einstein? Seguro no pues eres inculto y baboso, para que lo sepas 
él no es de aquí, vino, porque se compadeció de ustedes, para evitar que terminen 
con su hermoso planeta, eso sí, es el más bello en todo el universo, pero si todos 
son como tú..., ahora entiendo porque están acabando con él, a mi me dan ganas 
de ayudarles, pero ya me tienes fastidiada. ¡Mira ahí está!, es Venusporina 5, 
menos mal que esta con bien, se le ve bien. Espera aquí, no asea y arruines la misión; 
debo hacer contacto con ella. 
_Esta bien, ¡wao! es bella tu hermana, aunque ya se ve un poco envejecida. 
_Claro idiota, con tanta contaminación, ¿como querías que estuviera?, 
yo ya me siento más vieja de cuando llegué y eso que recien llego. 

-Esta loca, pero no importa, así la quiero- Pensó.

_Aquí te espero mi Venezolana divina. 
_¡Va! si que es molesto este torcuato. 

La venusina se acercó hasta el hogar de su hermana y al tiempo lo detuvo, 
todo se paralizó, hasta el torcuato quedó como pescado en refrigerador, 
ellas hablaron por largo rato, y la linda chica que recien llegó, trató de convencer 
a su hermana, pero después de un rato, ella la llevó al siguiente cuarto y ahí le enseñó 
a sus lindos hijos, la venusina entendió y de los chicos se enamoró en el acto, 
pues, en Venus no había manera de lograr un embarazo por falta de machos, 
la venusina, mientras regresaba convencida de que sus hermanas estarían felices como terrestres, observó al torcuato y su hermana le dijo.

_¿Este pazguato fue el que te encontró?, ahora te entiendo si te quieres volver a casa, 
por favor no nos delates. 
_Bueno, ese es el que me contacto, pero en el fondo no es tan malo, solo es un idiota, 
creo que me gustaría quedarme tambien, tener una familia como la tuya, ¿qué crees? 
_Pues creo que es tu decisión, este planeta esta lleno de nosotras y otras, de otros 
planetas, donde tampoco hay machos. 
_Bueno hermana, te dejo, voy a descongelar a mi gato torcuato. 
_Hasta pronto, espero decidas bien.
_Lo mejor para ti hermana. 

Se hicieron un saludo particular de su planeta y se despidieron. La venusina descongeló 
el tiempo y todo regresó a la normalidad. Cuando estuvo con su torcuato, lo vio, 
pero no vio su físico, pues si era por físico, este pobre estaba perdido, ella vio 
lo más bello del ser humano, del terrestre, ella vio, algo bello en él, tal cual, 
un príncipe de cuento de Disney.  Esa era la analogía, para lo que ella vio 
y de él se enamoró. 
Ella renunció a su planeta y adoptó a la tierra como el propio, arregló su situación legal intergaláctico. Pero, al torcuato le dijo que era Venezolana, pues jamás entendería 
que era un alien del planeta Venus.

Y una noche, fresca y despejada, cuando más brillaba en el firmamento su planeta Venus, 
junto a muchas de sus hermanas, la chica de Venus se casó. 
Hoy día, ella vive feliz con su torcuato y sus torcuatitos. En las noches despejadas, 
sale a su patio y con suspiro en su pecho, mira con nostalgia a su lindo planeta, lugar de bellas Venezolanas, cómo cree su esposo el gato torcuato.



                                    El Fin





jueves, 20 de abril de 2017

Analogía 2 (Hombre lujurioso)


Se me antojó beber vino, del más caro, vino rojo, como la pasión.
Deberá tener buen cuerpo, buen sabor, embriagante 
pero que no me haga perder la razón.
Quiero tener mis cinco sentidos, para disfrutar 
de lo que venga después del vino.
Quiero bailar un tango, un bolero o por qué no, un lindo jazz, 
algo que me encienda, ese es el objetivo.

Sentirme cóncavo con su convexo, horma y su zapato, 
volcán y su lava, Adán y su Eva.
Hoy tengo antojo, hoy quiero vivir una vida ignorada, 
una vida hasta ahora prohibida.
Hoy quiero cenar carne roja, termino medio, introducirle el tenedor 
hasta lo más profundo, para luego cortarle un pedazo jugoso 
con mi afilado cuchillo. 

No quiero tortilla, quiero pan, no usaré servilleta, 
pues quiero embadurnarme de tu sabor, quiero ser un caníbal 
al momento de alimentarme contigo, de ti, quiero dejar las formalidades, 
dejar de ser educado, quiero ser maleducado, mal portado, 
olvidar lo que me dijo mi madre y recordar muy bien 
lo que me aconsejó mi padre. 

No importa si me ensucio la ropa con esos brebajes y alimentos, 
pues me la quitaré, no será para lavarla, será para revolcarme.

Hoy tengo ganas de ti, hoy quiero que tú, tengas sed por mí, 
que quiebres tu dieta y que la gula se meta en tus venas, 
y en tu mente, deseo tengas el kamasutra, pues hoy tengo muchas, 
pero muchas ganas de ti.

Hasta ahora, llevé una dieta moderada, me alimente con mermelada, 
la que me dio mi madre y que la muchacha, quien me cuidó 
me enseñó como se le encontraba el mejor sabor, 
ella si que sabía de los asuntos culinarios, 
esos que además de alimentarme sanamente, 
me gustaba ingestar, degustar. 

Me chupé cada dedo, que se embarró de miel, me chupé junto a ella 
dedo por dedo, vaya que hambre la que me despertó y la que quedó; 
¿extraño?, pero jamás eso me empachó, por el contrario, 
hoy tengo ganas de comer mermelada sin pan, untada solo en mis dedos, 
meter mis dedos en el frasco, extraer de él, toda esa miel, 
lamerla y sentir chorrear mis labios, sentir cómo corre por mi cuello, 
hasta llegar a mi desnudo pecho; que se me entiesen algunos vellos 
que comienzan a nacer, cómo yo, hoy naceré al placer.

Hoy tengo, muchas, pero muchas ganas de ti, flor carnívora, diente caninos 
afilados para morder una enorme tajada, gruñir, para agitar a tu corazón, 
que sientas en ti cada mordida, porque te morderé sin piedad, con locura, 
pero tambien con ternura, pues, quiero que me sobre algo para desayunar. 
Nada mejor, que un suculento desayuno en la cama.

Prepararé el festín, lo llenaré de trampas, para que no te me puedas escapar, 
esta noche tengo un antojo y mi antojo eres tú, antojo de tu piel, 
de tu piel me alimentaré, te disfrutaré, te contagiaré tanto, que me pedirás 
un poco de mi manjar, el cual compartiré contigo. 

Hoy, tambien tendrás ganas de mí, seré el mejor alimento 
que tu paladar exigente no haya jamás probado, me inventaré 
una nueva receta, a la que llamaré: Erotismo, en el menú, 
habrán: Fresas, crema batida, carne roja termino medio, vino, delicioso vino, 
rojo como esa pasión que encontraré en ti y que despertaré entre ti, 
al ver la mesa servida solamente abrirás la boca, en ella depositaré 
todos estos manjares.

Y si no te llenas, te daré otros mucho más deliciosos. 
Espero que por la mañana despiertes con las misma ganas y hambre 
con las que seguro yo despertaré.

Espero escuchar por la mañana, lo mismo que yo diré... Hoy tengo ganas de ti, 
hoy quiero alimentarme de ti, quiero desayunarme tu cuerpo, 
rasgar tu piel, beber de tu miel, calentar mi café con tu calor, 
ese que emanará por cada poro, colocar la mermelada y alguna fresa con crema, 
si es que nos sobra. Desayuno en la cama, eso seremos cada uno para el otro. 

Pareciera una fantasía, pero es mi realidad, mi deseo, pues, desde hace mucho 
que como y no me lleno, siempre me quedo con hambre, quiero saciar mi ganas 
de comer sin dietas, pues en mi, estará la gula instalada y en mi mente 
el kamasutra; que mejor combinación, para una perfecta cocina, 
y yo te prometo que seré el mejor chef que jamás te haya preparado 
alimento alguno para saciar tus ganas y tú las mías. 

Esperando por ti estoy, y ya se me vienen las ganas, las siento, 
ya huela a deliciosa comida, debes de estar llegando. 
La mesa ya esta servida, solo me falta el platillo principal.





Analogía (Mujer enamorada)


Ventisca fuerte, vientos fríos, 
nubes grises, el calor se aleja de mí.
Lluvia, agua fría, gotas que golpean
y que se sienten cómo balas que dan en el blanco.
Abro mi paraguas para protegerme, 
por un instante me siento segura.
La lluvia arrecia, a mi paraguas desarma.
Mi cuerpo se comienza a mojar, 
el agua invade mi piel, se cuela por los poros.
Mi cabellera, completamente mojada, 
me destila agua por mi cuerpo, 
se confunde con mi propia tormenta.
Estoy empapada, descontrolada, 
mi cuerpo tirita por el inclemente frío, 
mi abrigo ya no me cubre, 
ahora me da más frío, lo siento en mis huesos, 
mi corazón late de prisa, pero tambien se quiere detener, 
a consecuencia de lo que me ha dejado esta tempestad.
Solitaria estoy, nadie a mi alrededor, triste estoy, 
nada me consuela, mi tarde ahora ya no es gris, 
es negra; jamás hubo una más negra, 
no paro de temblar, mi cuerpo empapado, 
por mi rostro mil gotas que se confunden 
con las que brotan de mis nubes grises, 
que ahora tengo en medio del pecho, 
relámpagos que se confunden con mi taquicardia.

En la distancia, si alguien me puede ver, lo que vera 
es un cuerpo sin alma, mojado, desmejorado, preocupado, 
del cual, caen gotas de agua, aunque la tempestad ya pasó, 
pero aunque las nubes ahora ya son grises, 
para mí el sol no aparece, no llegará para secar mi piel, 
para dar calor. Quien sabe por cuanto tiempo. 

Quiero morir, ese es el pensamiento que ahora tengo, 
nada me da emoción alguna, en mí, ahora me acompañan
la depresión, la ansiedad, muero de miedo, 
con un vacío en mi estómago, que se me confunde 
con el dolor en mi corazón. 

Parece que me dará un infarto, un ataque al corazón, 
el que más sufrió en esta tempestad, 
él quedó solitario en medio de esta desolada tormenta. 

Así me ve, quien ahí sola me dejó, así me ve quien esté en la distancia, 
un despojo, un perro callejero, sin amo, ni correa, 
sin hogar, ni hueso para alimentarme.

Que triste, analogía, pero así ahora estoy.
No sé que hacer, ideas no vienen a mí, desorientada estoy, 
ni siquiera sé, adonde ahora parada estoy, mi brújula me abandonó, 
me traicionó, sin rumbo me dejó. 

Barco a la deriva, con la quilla quebrada, sobre un mar de desilusiones, 
en medio de la nada, aquí estoy, sin radio para pedir un SOS, 
no tengo timón, mi motor se averió, el combustible se derramó, 
barcaza a la deriva ahora estoy, dependo del vaivén de las olas. 

¿A dónde me llevarán? ¿A dónde me arrastrarán? ¿Hacia que isla me escupirán? 
Una que seguro no aparece en el mapa. 

Hasta que un día, si es que tengo suerte y pase por acá una embarcación 
para que me rescate. Sola estaré, soportando frío y hambre, enferma, 
enfermedad que radica en mi corazón.

Mujer con tremenda desilusión, mi amor me a terminado, 
sola y enamorada me ha dejado. ¿A cuanta mujer le habrá pasado?, 
me terminaron sin razón alguna, ¿confiaré alguna vez en otro que me prometa amor? 

Esa es la interrogante, pues con miedo he quedado, vacía en mis adentros, 
corazón quebrado, imágenes en mi mente, que me llevan a momentos inmemorables 
para de golpe traerme a mi maldito presente, horrenda realidad.

¿Quién me podrá consolar, me podrá guiar?, si en nadie puedo confiar.

Que maldad, enamorar para encontrar y poseer lo que quieren, 
una vez utilizada..., desechada, hasta cuando esto será así. 

Tendré el valor para encontrar en mí; la valía que poseo como persona, 
como ser humano, hasta donde habré madurado para no buscar venganza 
en otro que podría ser mi príncipe adorado o el hombre más malvado, 
otro igual al que me ha dejado cobardemente sin decir nada, más que: 
No eres tú, soy yo. 

Y después de esa frase tan trillada, dio la vuelta y me dejó 
sumergida entre tanta soledad, duda y dolor, demacrada por fuera; 
acabada y asesinada por adentro. 

Me han contado, que cada puntada que daré a mi corazón hecho añicos,
duele mucho más, de lo que me duele esta decepción. 

¡Dios mío! dame valor para encontrar en mí, la brújula que creí pertenecía a él 
y que sin él, no sé a donde ir, a quien acudir, en donde cubrir mi cuerpo desnudo, 
porque con sus mentiras, se llevó mi vestido, el que según yo él me compró, 
pero no fue así, sé que con el nací, pero se lo entregué o a lo mejor me lo robó.
Seguro eso fue, tonta de mí, entregar mi vestimenta sin antes haber conseguido 
de él otra para esta trágica ocasión. 

Esta podrá ser solamente una ocasión para demostrar de que estoy hecha, 
para demostrar, que en las cenizas puedo encontrar respuestas 
a estas dudas que hoy me atormentan, que hoy me matan, que hoy sin saberlo 
o sin querer entenderlo, me harán mucho más fuerte, pues el vestido que ahora usaré 
no será de seda, tela frágil. 

De hoy en adelante, usaré una armadura, con cinturón de castidad, aunque mi castidad tambien se fue con él. 

¡Maldición!, mi mente me decía no es él, pero mi corazón me traicionó 
y me engañó; me dijo, es el indicado para ser una mujer plena, una mujer completa, 
en pocas palabras, para ser: Una Mujer.

Pero lo que soy; un despojo, bisutería barata. ¿Quién querrá comprar mi fantasía? 
pues de mis joyas y de mi oro, de mi valiosa fortuna, fui saqueada por filibustero 
que hoy estará abordando otro barco, al que le invertirá parte de lo que de mí se llevó 
para luego dejarla con su quilla quebrada y a merced de un embravecido mar 
de soledad, esperando por alguien ser rescatada. 

Pero soy mujer, ser que puede dar vida, por qué no puedo darle vida a mi vida, 
nacer por mi vientre, amamántarme, hasta que pueda por mí misma valerme, 
aprender a caminar sola de nuevo, a vestirme y amarrar mis zapatos.

Me colocaré y vestiré mis vestiduras y saldré de nuevo a la vida, 
en busca de lo que hoy perdí, pues, perdí una batalla, más no la guerra, 
esa está por verse, por llegar, por ser peleada, pero ahora estoy armada, 
me acompañan el coraje, el valor y mucho, mucho amor..., para esta vez, salir vencedora.